La tragedia ha vuelto a visitar a Isabel Pantoja con la muerte de su madre, Doña Ana Martín, a los 90 años en la finca de Cantora. La matriarca del clan, un personaje tan icónico como misterioso, ha sido un pilar fundamental en la vida y carrera de la tonadillera.
Isabel Pantoja con su madre Doña Ana
Primeros Años y Familia
Doña Ana era hija de 'El Lechuga', un verdulero que vendía sus productos en el mercado de Sevilla. Tras una infancia humilde y llena de penurias, se casó con Juan Pantoja, componente del trio Los Gitanos y letrista de fandangos. Juan Pantoja, que tomó antes que su sobrino el nombre artístico de Chiquetete, y Ana tuvieron cuatro hijos: Juan, Bernardo, Agustín e Isabel. Vivieron de manera austera en Triana.
Ana María Martín Villegas nació el 22 de mayo de 1931. Se casó con el cantaor Juan Pantoja y tuvo con él a sus cuatro hijos. El enlace de Ana y Juan Pantoja Chiquetete, ambos gitanos, tuvo lugar el 30 de noviembre de 1952. Chiquetete fue precisamente el nombre artístico que utilizaba su sobrino, el cantante expareja de Raquel Bollo.
Doña Ana, gitana de raza, también tenía una vena artista: de joven bailó en las compañías de Juanita Reina y Pepe Pinto. Ana Martín, más conocida como doña Ana, es un pilar fundamental del clan Pantoja y la sombra imprescindible tras los primeros pasos en la carrera de Isabel Pantoja.
La vida de Ana Martín no fue fácil. Nacida en Portugal el 22 de mayo de 1931, ayudaba a su padre, apodado "el Lechuga", a vender verduras. A ella se la conocía como "la Melones", pero su pasión era bailar y consiguió entrar en las compañías de Pepe Pinto y Juanita Reina.
El Ascenso de Isabel Pantoja y el Papel de Doña Ana
Cuando Isabel comenzó a triunfar, doña Ana se convirtió en el epítome de la madre de folclórica: acompañaba a su hija a todos los lados y vigilaba la honra de la artista. Por todos es sabido que todo varón que quisiese rendir pleitesía a la joven tonadillera debía pasar primero por el examen de doña Ana, que cuidaba de la honra de su niña. Hasta la llegada de Julián Muñoz y toda la trama marbellí era habitual verla en el camerino planchando las batas de cola de su hija. En su obsesión por preservar la virtud de su hija, acompañaba a Isabel incluso en los viajes que hacía con Paquirri. Isabel confesó al diario El País que se había casado virgen para orgullo de su madre.
Tras enviudar en 1974, ejerció de padre y madre con mano férrea. En 1974, cuando su marido murió de cáncer, Ana entendió que su hija adolescente podía ser el sostén de la familia. Hizo las maletas y se fue con sus hijos a Madrid, para probar fortuna en los tablaos.
Desde que despegó la carrera artística de Isabel Pantoja, madre e hija recorrieron toda España y parte del extranjero, Ana siempre entre bambalinas, protegiendo a su hija e incluso planchando sus vestidos. En Madrid, Pantoja se puso a las órdenes de Baldomero Negrón, el verdadero descubridor de la tonadillera; un hombre que la catapultó a la fama y que se enamoró locamente de ella.
En la imagen, doña Ana, al lado de su hija en la boda de Isabel Pantoja y Francisco Rivera Paquirri en el templo del Gran Poder de Sevilla. La madre de la artista la acompañaba incluso en sus viajes con Paquirri. Isabel confesó a El País que se había casado virgen, para orgullo de su madre.
Doña Ana junto a su hija Isabel Pantoja
No supo nada del paso de su hija por la cárcel. "Todo ha sido gracias a ella, que me ha inculcado la esperanza del triunfo desde pequeñita. Sin embargo, la enfermedad le ahorró cosas que no le hubieran gustado: el paso de su hija por prisión, su participación en "Supervivientes" y, sobre todo, las peleas familiares.
Relaciones Familiares
Además de madre, doña Ana ha sido también una abuela amantísima. A pesar de sus públicas diferencias con Chabelita, la difunta ha sentido adoración por Kiko Rivera y Anabel Pantoja. La veneración es mutua ,y tanto el DJ como la colaboradora han compartido en sus redes sociales palabras de afecto y admiración por su abuela. Los últimos años de doña Ana han sido tras las paredes de Cantora.
Las desavenencias de doña Ana y Chabelita vienen de lejos, pero nunca se ha hablado claro del porqué de su mala relación. "Nunca he dicho por qué, no lo voy a decir ahora", explicó hace unos días en El programa de Ana Rosa. Lydia Lozano desveló en Sálvame que aunque la relación de la abuela con su nieta era buena siendo Chabelita una niña, doña Ana nunca aceptó su adopción.
La unión entre Isabel Pantoja y su madre se fue reforzando con el paso de los años. El estado de salud de la matriarca había hecho que la familia casi al completo se mantuviera unida e inseparable en uno de los momentos más duros de sus vidas hasta que los problemas entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera dinamitaron la armonía familiar.
Últimos Años y Fallecimiento
El paso de Isabel por prisión fue especialmente duro para la mujer y su salud comenzó a debilitarse progresivamente desde que se ejecutó la sentencia penal de la tonadillera. Para Isabel la cárcel fue aún más dura sabiendo que su madre vivió ese tiempo como la peor etapa de su vida. La cantante, por su parte, se ha mantenido al lado de su querida madre siempre que ha podido, apoyándole para que la evolución del estado de su salud sea efectiva. Y estuvo con ella hasta el final.
Pese a que nunca logró recuperarse del todo, Ana Martín vivió dos años más. Permaneció recluida en Cantora desde entonces, siempre arropada por dos de sus hijos, Isabel y Agustín Pantoja. Con la llegada de la pandemia, la familia se recluyó todavía más en esta finca a la que dejó de ir Kiko Rivera porque precisamente allí, en verano de 2020, descubrió que Isabel Pantoja tenía mucho que esconder.
Ana Martín habría entrado en el hospital de Puerto Real el 13 de septiembre de 2021, y su estado era grave. Recibió el alta el 25 de septiembre de 2021, aunque ya no pudo recuperarse y murió el 29 de septiembre de 2021 a los 90 años.
En este sentido, la memoria de su pasado se apoderaba de la tonadillera en recuerdo de las experiencias más felices junto a su madre. Una infancia y un recorrido profesional en el que siempre se han mantenido fuertemente unidas y que es importante conocer para corroborar la buena relación que habido siempre entre ambas.
Doña Ana fue, también, el refugio de Isabel cuando enviudó del torero. La mujer no asimiló de buen grado las amistades de su hija con Encarna Sánchez y María del Monte.
La Música como Pilar Fundamental
La música ha sido, es y seguirá siendo uno de los pilares fundamentales en la vida de Isabel Pantoja. Una motivación que le ha acompañado durante los momentos más importantes -y también complicados- de su vida y que parece heredarla de personas tan significantes para ella como su madre, más conocida ante los medios como Doña Ana. Y es que el hecho de convertirse en su fiel compañera a lo largo de toda su carrera musical, guiándole y aconsejándole en cada una de sus compromisos profesionales, tuvo mucho que ver con la gran pasión que la matriarca sentía por este mundo artístico.
Un sentimiento que le acompañaba desde bien joven y al que quiso unirse también, durante muchos años, encarnando la figura de 'madre de la artista'. Así, a pesar de dedicar muchas horas de su vida al negocio familiar, ayudando a su padre El Lechuga con la venta de verdura en el mercado, la abuela de Kiko Rivera, Anabel y Chabelita Pantoja también supo muy bien cómo dar sus primeros pasos dentro del mundo del 'artisteo', bailando en las compañías de Juanita Reina y Pepe Pinto de forma ocasional.
Con tan solo 7 años, el Teatro Álvarez Quintero de Sevilla descubría así a una gran artista, en un concierto celebrado en homenaje a Dolores Abril y Juanito Valderrama. A partir de entonces, la matriarca de los Pantoja no quiso separarse ni un solo momento de su pequeña, acompañándole en cada uno de sus compromisos musicales. Doña Ana observaba y controlaba cada detalle, tal y como se refleja en la biografía 'La Pantoja' escrita por Sol Alonso.
Tanto que no solo le gustaba estar al corriente de todo lo que tenía que ver con sus conciertos y actuaciones, sino también con todo aquello relacionado con sus relaciones personales. De esta forma, siempre presente a pie de escenario y en el camerino, a Doña Ana le gustaba tomar parte en todo lo que tuviera que ver con su hija Maribel, como así la conocen sus más allegados.
Se llegaba a decir incluso que no había hombre que se acerca a Pantoja mientras su madre estuviera en su compañía, controlando cada paso que daba para no desaprovechar la oportunidad de su éxito. Era la voz que hacía y deshacía, que autorizada y desautorizaba. Sin duda, una pieza fundamental para la carrera de esta gran artista.
El Legado de Doña Ana
Doña Ana es profundamente querida por casi todos los integrantes de la familia Pantoja. Y las noticias relacionadas con el estado de salud de la matriarca dan muestra de ello. Una situación ocurrida en otoño de 2019 que mantuvo en vilo tanto a familiares como a los propios medios de comunicación desde hace ya muchos días y que ha hecho que la unión se apoderase, más que nunca, de todos los Pantoja.
Y sobre todo en lo que respecta a sus seres queridos más cercanos, con Kiko Rivera, Irene Rosales, Isabel Pantoja, Agustín Pantoja y Anabel Pantoja a la cabeza de aquellos que no se separan de su lado en ningún momento.
En los primeros años de carrera de la estrella siempre acompañaba a su hija a todas sus actuaciones y apariciones televisivas. Madre coraje donde las haya defendía con uñas y dientes la honorabilidad de la cantante que durante años fue sometida a una brutal campaña de descrédito por parte de muchos medios de comunicación, especialmente los dependientes del Grupo PRISA.
En este listado la figura de la recordada Margarita Seisdedos, la recordada madre de la cantante Yurena. Seisdedos falleció en 2019 dejando un hueco irremplazable en el corazón de su hija y también de los medios de comunicación.
Ana Martín Villegas dejó su profesión de bailaora para cuidar de sus hijos. Isabel Pantoja, sobre su madre: “Me decía tienes que ensayar antes de jugar, estaba convencida de que su hija iba a ser una grande de la canción”. Hay quién dice que Isabel Pantoja nunca hubiera llegado a ser la reina de la copla si no hubiera sido por el tesón de su madre y puede que tengan toda la razón. Ana Martín Villegas lo dio todo por su hija y se ganó a pulso la popular frase de madre protectora “eres como la madre de la Pantoja”.
Madre e hija han estado siempre muy unidas, solo han estado separadas el tiempo que Isabel Pantoja estuvo en prisión. Y en los últimos años ha sido su hija la que ha cuidado de ella. Descansa en paz, doña Ana.
Isabel Pantoja y Doña Ana
En definitiva, Doña Ana Martín fue mucho más que la madre de Isabel Pantoja; fue una figura clave en el desarrollo de su carrera y un pilar fundamental en la vida de la cantante y de toda su familia.
