Hay actrices cuyas vidas reales superan los argumentos agridulces, melodramáticos, propios de culebrones televisivos que han interpretado en su profesión. Uno de esos casos es el de la fallecida Silvia Tortosa, nacida en Barcelona el 8 de marzo de 1947. Su nombre completo es Silvia Eulalia Catalina Tortosa López.
Proveniente de una familia modesta, hija de un taxista, se formó artísticamente en la Escuela Massana y en el Instituto del Teatro. Debutó en las tablas con quince años, mostrando desde joven su vocación por el mundo del espectáculo.
El mundo del espectáculo llora la muerte de la actriz, presentadora y cantante Silvia Tortosa. A sus 77 años, la popular intérprete de 'Curro Jiménez', 'Farmacia de guardia' y 'Hostal Royal Manzanares' nos ha dejado tras padecer una enfermedad que hizo pública en 2019.
Silvia Tortosa, en una imagen de archivo.
Estudió artes en la Escuela Massana e interpretación en el Institut del Teatre de Barcelona.
Debutó en el teatro a los 15 años con el papel de Dorita en El mago de Oz y en el cine a los 19 años en la película El último sábado (1966), de Pedro Balañá.
Pocos meses después aparecía por primera vez ante las cámaras de TVE, donde desarrollaría una prolífica carrera, tanto en su faceta de actriz como de presentadora.
Silvia Tortosa
Trayectoria Profesional
Su primer filme destacado fue Pánico en el Transiberiano, de 1972, junto a dos "monstruos" -nunca mejor dicho- del cine de terror: Peter Cushing y Christopher Lee. Destacó asimismo en la ópera prima, como realizador, de Fernando Méndez-Leite, "El hombre de moda" y lució de nuevo su palmito en comedias de enredo.
En la década de 1970 participó en varias películas eminentemente comerciales. Destaca Horror Express (también titulada Pánico en el Transiberiano), audaz producción española con un reparto internacional encabezado por Christopher Lee, Peter Cushing y Telly Savalas.
Otros títulos de su historial son Asignatura pendiente de José Luis Garci, Tobi de Antonio Mercero y La chica del Molino Rojo, último filme de género musical que protagonizó Marisol.
En la década de los 80 la presencia de Silvia Tortosa en el cine empezó a decrecer, en favor del teatro y la televisión, si bien destaca su papel protagonista en La señora (1987) de Jordi Cadena.
Que la incluyamos en esta sección semanal se justifica entre otras razones por su participación en películas donde mostró los encantos de su anatomía al natural, en particular en la titulada La señora, de 1987, cuyo guión lo firmó ella misma adaptándolo de una novela, amén de interpretar el personaje central, sensual y provocativo. "Fue un destape voluntario, integral, escandaloso pero muy bello".
Ha desarrollado también su carrera sobre los escenarios teatrales.
La popularidad de Silvia Tortosa se debe en gran medida a su prolongada actividad en televisión; se inició en este medio muy joven, a finales de la década de 1960, y prosigue en la actualidad.
Fue una de las presentadoras del programa musical Aplauso y participó en series de éxito como Curro Jiménez, La huella del crimen, Hostal Royal Manzanares, Farmacia de guardia...
Entre sus últimos trabajos destaca su papel encarnando a Carmen Cervera en una mini-serie emitida por Telecinco en 2011.
Desde 2011 presenta su propio programa de Televisión por Internet, titulado En casa contigo, en el que da consejos para el hogar, decoración, cocina, etc.
Silvia Tortosa
Vida Personal
La vida personal de Silvia Tortosa parece extraída de una novela rosa llena de altibajos y contrastes sentimentales. Sin embargo, a pesar de la estabilidad de su prolífica y exitosa carrera profesional, la vida de Silvia en el terreno amoroso fue convulsa, llena de desamores y trágicas noticias.
El amor y el matrimonio aterrizaron de una manera temprana para esta barcelonesa. Tenía 19 años cuando se casó con Hermann Bonnin, un director teatral casi 13 años mayor que la actriz. Sin embargo, en su biografía, con el título de 'Mi vida oculta: un desnudo interior', llama la atención que la actriz narró que su primer marido se llamaba Alfredo y que no le fue difícil romper su matrimonio, pues este nunca había llegado a consumarse.
"Me casé muy joven. Era mi profesor de teatro y confundimos amistad con amor", recoge la revista 'Pronto' sobre las palabras de Silvia y ese temprano amor que sería el primero en no llegar a buen puerto. Resulta confuso que en su libro de memorias, "Mi vida oculta. Un desnudo total interior", publicado en 2007, contara que su primer marido se llamaba Alfredo. Contrastado por nosotros está que era el anteriormente citado, de ascendencia germana.
Decidida a hacerse un hueco como actriz y luchar por su carrera, se mudaría a Madrid lejos de esa primera relación y mantendría algunos romances que tampoco llegaron al final feliz esperado.
Primero, Rafael Arcos, actor de teatro y doblaje, “cuyo alcoholismo hizo imposible la relación”, señalan desde ‘Pronto’. Pese a estar muy enamorada, llegó un momento en que la actriz decidió “echarlo de su casa”. Luego entró en su vida un malogrado actor, Rafael Arcos, que por culpa de su incontrolado alcoholismo, acabó con su propia existencia, años después de que Silvia Tortosa, muy enamorada de él, tuviera poco menos que echarlo de casa. Lamentable, pues era un hombre muy considerado en los ambientes teatrales y en los estudios de doblaje.
Otro de estos romances sería el que Silvia mantuvo con José Umbral, un malagueño que ganó el Festival de Benidorm y con quien tampoco las cosas terminaron de cuajar. Más adelante, ella ahogó sus penas y problemas con un compositor. Y después, se prendó de un cantautor malagueño, más joven que ella, José Umbral. La convivencia entre ambos fue difícil: siendo él un prometedor intérprete de un nuevo tipo de coplas andaluzas, que llegó a ganar una edición del Festival de Benidorm, no acabó de alcanzar el triunfo que intentaba, en tanto Silvia hasta desatendía algunas de sus obligaciones por atenderlo.
Fue en 1985 cuando conocería a su segundo marido. Un americano llamado Charles Davis, dedicado a la ingeniera aeronáutica. En un viaje aéreo, la actriz barcelonesa conoció a un ingeniero aeronáutico norteamericano, Charles Davis, con quien se casó semanas después en Pensylvania. Sin embargo, la tragedia llamaba nuevamente a su puerta y este fallecía pocos después de la boda a consecuencia de un edema pulmonar y una miocardiopatía metabólica. A los cuatro meses, él murió.
En el dolor de la pérdida de su marido, la actriz encontraría un compañero nuevo. Su tercer paso por el altar llegaría de la mano de un amigo de su fallecido esposo, el inglés Dave Harper. Y poco tiempo más tarde contrajo un tercer matrimonio con el inglés Dave Harper, amigo de su anterior marido. Era dueño de un restaurante y se establecieron en Maryland, Estados Unidos. Silvia y Dave se casaron en Pensilvania y se establecieron en el estado norteamericano de Maryland.
Finalmente, la pareja se separó en 2003 tras cinco años de relación. No les duró mucho tiempo la felicidad a la pareja. Ambas bodas qué duda cabe le pasaron factura a Silvia Tortosa cuando quiso reintegrarse a la vida artística española.
En 2008 conoció al que ha sido su pareja hasta su muerte, el productor Carlos Cánovas. Como nunca pudo resistir vivir en soledad, llena de nuevas esperanzas, creyó encontrar en Internet, ya en el nuevo siglo, el medio para establecer contacto con desconocidos corresponsales. Pero las relaciones con esos internautas no fueron lo afortunadas que ella perseguía hasta que Carlos Cánovas se convirtió en su última pareja conocida, que le aportó la estabilidad buscada.
"Es un hombre muy inteligente, con una extraordinaria capacidad técnica a nivel de sonido, imagen y edición. Me tiene alucinada. Tiene muy buen carácter, yo soy una persona muy impulsiva. De repente, si no se entiende bien, puede parecer que contesto raro y simplemente lo que me pasa es que me salen las cosas y tengo la mala costumbre de decirlas como las pienso", confesaba en una entrevista para Mediaset con motivo de su aparición en la serie de Cuatro 'Cita a ciegas'.
Asimismo, a pesar de la diferencia de edad entre ellos de 23 años, Silvia y Carlos encontraron la armonía necesaria para que el amor triunfara en sus vidas. "Llevo enamorada del mismo señor desde hace siete años y pienso estarlo toda la vida", explicaba la intérprete en el año 2014 sobre la felicidad que había encontrado con Carlos Cánovas.
Sin embargo, no fue hasta después de su pérdida cuando se desveló que había roto su relación con Carlos Cánovas por las infidelidades del productor teatral. De hecho, María José Zurrón, íntima amiga, reveló en 'Fiesta' cómo se descubrió esa infidelidad: "Todo eran dudas y lo mejor era un detective privado. Fue ella quien encargó la investigación. En su entorno le dijimos lo que estábamos viendo".
Datos que se sucedieron en los meses posteriores al fallecimiento de la actriz de 'Pánico en el Transiberiano', seguidos de la decisión de Silvia Tortosa de sacar a su marido de su testamento antes de su separación oficial.
"Nos pidió que todo siguiera igual cuando vio las pruebas. Me dijo: 'yo soy actriz y voy a hacer la película'. Quería sacar a Carlos del testamento. (...) Silvia descubre la infidelidad de Carlos y le quita del testamento", aseguró también Zurrón.
Sus apariciones teatrales han sido ya más escasas en los últimos tiempos, cuando se ha dedicado a pronunciar conferencias y asistir a mesas redondas. Sigue siendo una mujer bella, muy activa, que en cualquier momento puede sorprendernos con algún proyecto que engrose su interesante aunque irregular trayectoria artística. Lo que dudamos es que vuelva a pasar por la vicaría o los juzgados.
¡Ah! En ese libro de recuerdos que mencionamos, la actriz se sirvió del nombre de aquel "Conejo de la suerte" que hizo las delicias de los niños de hace unas décadas, "Bugs Bunny", y simula en su relato "conversar" con él, o bien citarlo simplemente a lo largo de las casi cuatrocientas páginas del texto. No hará falta que seamos explícitos en las razones que está claro mantuvo Silvia Tortosa para ello, con el propósito de confiarnos sus íntimos pensamientos sexuales. Un toque de picardía expuesto desde luego sin caer en el chiste fácil o la ordinariez.
El Legado de Silvia Tortosa
El pasado 23 de marzo de 2024 el mundo del cine, la televisión y el teatro decía adiós a Silvia Tortosa, entre mensajes de cariño y admiración. La actriz, que también se convirtió en una reina de YouTube, fallecía a los 77 años de edad en Barcelona. Atrás quedaban una extensa carrera profesional como intérprete y cantante, pero también una vida personal de lo más discreta.
Ahora, un año después, repasamos cómo se han vivido estos 365 días sin Silvia Tortosa, comenzando por la tensión que exisitió con su expareja. Especialmente en las primeras semanas posteriores a su muerte, el círculo más cercano de la actriz quiso dejar claro que Carlos Cánovas no era un "viudo doliente".
Así, se abrieron nuevas incógnitas sobre quiénes serían los herederos del gran legado de la actriz.
Unas últimas voluntades que aclaró José Manuel Parada en el programa 'Juntos' de Telemadrid, desvelando lo bien atado que había dejado todo. Un legado que se dividía en cuatro partes y que según el periodista estaba valorada en total en "unos 5 o 6 millones de euros".
La primera de ellas, destinada a la congregación religiosa de monjas de las Hermanitas de los Pobres: "Unos 50.000 euros". Respecto a sus bienes en Estados Unidos, donde había estado casada con dos estadounidenses, sus propiedades en el país van para su familia política. La actriz, según desvela el periodista gallego, visitaba muy a menudo al círculo más cercano de sus dos maridos y hablaba de ellos como parte de su familia norteamericana. Así, sus propiedades en Baltimore y Miami forman la segunda parte de esta herencia.
El tercer montante de la herencia iría para su gran amiga en los últimos 40 años, Ana Congost, incluyendo su gran casa en la exclusiva zona Puerta de Hierro de Madrid.
Una vivienda que estaría valorada en unos 2 millones de euros.
Finalmente, la cuarta beneficiaria de este testamento de Silvia Tortosa es otra gran amiga llamada Ana Umbral, hermana del cantante Pepe Umbral, según las palabras de José Manuel Parada.
Precisamente, Vanitatis pudo conocer hace unos días que Ana Congost ha repartido muchos de los bienes de Silvia Tortosa entre sus amigos más cercanos, compartiendo el legado más emotivo de la intérprete.
Un testamento que, como decíamos hace unas líneas, dejaba totalmente fuera a Carlos Cánovas.
Además, aunque en ciertos momentos se especuló sobre una posible impugnación, no ha sido así.
El productor teatral y expareja de la actriz se ha mantenido en este año en un discreto segundo plano, lejos del foco público y continuando con la relación sentimental que inició mientras aún estaba casado con Silvia Tortosa.
Además, en estos 12 meses no han faltado las muestras de cariño de los amigos y seguidores de la actriz. A través de diferentes programas, muchas personas de su círculo más cercano han querido honrar su memoria con todo el amor del mundo a la actriz. Por ejemplo, Chema Martín, José Manuel Parada o María José Zurrón.
"Me acuerdo muchísimo de ella, que la recordéis como una gran actriz y como una gran mujer, una persona excepcional. La he querido muchísimo, la llevo siempre conmigo", explicó en 'TardeAr' su amiga.
Silvia Tortosa
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Nombre Completo | Silvia Eulalia Catalina Tortosa López |
| Fecha de Nacimiento | 8 de marzo de 1947 |
| Lugar de Nacimiento | Barcelona, España |
| Profesión | Actriz, Presentadora, Cantante |
| Educación | Escuela Massana, Institut del Teatre de Barcelona |
| Parejas | Hermann Bonnin, Rafael Arcos, José Umbral, Charles Davis, Dave Harper, Carlos Cánovas |
