¿Dónde Nació Kiko Argüello? Un Recorrido por su Vida y Obra

Francisco José Gómez de Argüello Wirtz, mundialmente conocido como Kiko Argüello, es una figura clave en la Iglesia Católica contemporánea, especialmente por su rol como iniciador del Camino Neocatecumenal. Pero, ¿dónde comenzó la vida de este influyente personaje?

Kiko Argüello nació en León, España, el 9 de enero de 1939.

Bandera de León, lugar de nacimiento de Kiko Argüello

Aunque nació en León, su familia se trasladó a Madrid cuando él tenía apenas dos años. Allí creció y estudió Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando, donde obtuvo el título de profesor de pintura y diseño.

Primeros Años y Formación Artística

En 1959, Argüello recibió el Premio Nacional Extraordinario de Pintura, un logro que marcó el inicio de una prometedora carrera artística. Sin embargo, a pesar del éxito, Kiko experimentó una profunda transformación interior que lo llevó a cuestionar el sentido de su vida.

En la facultad, se introdujo en el ambiente universitario de los años sesenta, muy relacionado con el comunismo. Allí tuvo la crisis, que él mismo denomina existencial, que le llevaría primero al agnosticismo y más tarde a la conversión, la renuncia a todo y la labor evangelizadora.

Transformación y Búsqueda Espiritual

Kiko Argüello ganó el premio nacional de pintura con tan solo 22 años, iniciaba una prometedora carrera de pintor e incluso ganaba dinero, le hacían entrevistas,... Un éxito que, según explica, «no me daba absolutamente nada. Yo no lograba vivir con aquello que satisfacía a otras personas».

El que luego sería fundador del Camino Neocatecumenal tocó fondo cuando aparentemente todo le sonreía. «En el fondo era un racionalista, me estaba destruyendo porque en el fondo de mi algo no podía aceptar el absurdo de lo creado. Hasta que me di cuenta de que para negar que todo tenía un sentido, para negar a Dios, se necesita tanta fe como para creer que existe».

Entonces se topó con la filosofía de Bergson: la intuición es una forma, más profunda que la propia razón, de llegar a la verdad. «Fue para mí una pequeña luz. Llamé dentro de mí, si hay un Dios háblame, dime quién soy».

Argüello recuerda cómo un día, el de la revelación, lloró y lloró, hasta que sintió un consuelo. «Era la sensación de un condenado a muerte al que de repente le dicen que es libre». Describe el proceso como un descendimiento hasta lo más profundo, que llama kenosis, a partir del cual buscó nuevas fórmulas para profundizar en su cristianismo. Y comenta con frecuencia que fue su salvación: «Había muerto interiormente, y sabía que mi fin sería el suicidio, antes o después».

Así se inició en los cursillos de cristiandad, que luego impartió y que le quitaron «muchos de los prejuicios que había adquirido contra la Iglesia en el ambiente de izquierdas de la universidad».

Con una beca de la Fundación March, que tenía como objetivo descubrir los puntos de contacto entre el arte sacro oriental y el católico, recorrió Europa junto con un dominico y un arquitecto. «Así conocí la renovación litúrgica que estaba en marcha».

El Llamado a Vivir entre los Pobres

Después de cumplir con el servicio militar en África, una Navidad un acontecimiento marcó definitivamente el rumbo de su vida. «Encontré a la cocinera llorando, y me contó que habían metido a su marido en la cárcel porque era un borracho, que pegaba a su hijo... Una tragedia que me impresionó. Me preguntó si podía ayudarla y fui a su casa. Vivía en una barraca miserable en las afueras de Madrid, vi a su marido, que había salido de la cárcel, borracho, a sus nueve hijos,... Un espectáculo de miseria espantoso».

Cada vez que el marido se emborrachaba y amenazaba una tragedia, la cocinera le llamaba. «Al final me di cuenta. Dios me estaba llamando para que viviera con aquella familia, y así lo hice».

Primero durmió en un catre en la cocina, con los gatos; y más tarde en una chabola abandonada en el barrio marginal Palomeras Altas, donde sólo los perros callejeros le quitaban el frío. «Descubrí el sufrimiento de los inocentes. Allí había gente terrible. Pensé: si Cristo volviera otra vez, que volverá en su segunda venida, me gustaría que me encontrase a los pies de los pobres que están crucificados por el sufrimiento».

Kiko Argüello y Carmen Hernández

Abandonó el grupo de arte sacro, los cursillos, el estudio,... su vida. «El Señor me estaba persiguiendo, lo dejé todo y me fui a vivir entre los más pobres, con la Biblia y una guitarra».

En las barracas llamaba la atención aquel personaje extraño. «Venían a preguntarme. Yo les hablaba de Dios, y se empezó a crear un ambiente. Pero enseguida me di cuenta de que a aquellas personas, la mayoría analfabetas, había que explicarles las cosas de una manera muy diferente a como lo había estado haciendo antes».

El Nacimiento del Camino Neocatecumenal

En las barracas conoció a Carmen Hernández, que le acompaña hasta hoy. Junto con el cura Mario Pezzi forman el trío que controla el Camino Neocatecumenal. «Ella venía de misionera del obispo de Oruro, en Bolivia, buscando voluntarios para evangelizar a los mineros. Pero se quedó en las barracas, impresionada».

El Camino Neocatecumenal, iniciado por Kiko Argüello y Carmen Hernández, es un itinerario de formación cristiana para adultos que se desarrolla en pequeñas comunidades dentro de las parroquias. Este camino busca renovar y profundizar la fe de los bautizados, llevándolos a un encuentro personal con Jesucristo y a una vida de comunidad y misión.

Kiko había ido a las barracas para quedar «no para enseñarles a leer, ni para hacer ninguna obra social, sino para ponerme a los pies de Cristo crucificado. Hay una presencia de Cristo en la Eucaristía, pero también hay una presencia de Cristo enorme en el sufrimiento humano».

Pero las constantes preguntas de los gitanos le fueron convirtiendo en un asesor, un director espiritual. Incluso le abrieron los ojos sobre el camino que debía llevar la nueva evangelización. «Una matrona, la jefa de las gitanas, me interrumpió un día cuando estaba hablando de Adán y Eva. '¿Usted lo ha visto? Yo lo único que sé es que mi padre ha muerto y no ha vuelto más, ninguno ha venido del cementerio. Cuando usted vea a uno que vuelve de la muerte, yo le escucharé', me dijo, y se marchó».

Fue entonces cuando se dio cuenta de que la Resurrección de Cristo tenía que ser el nudo de la predicación, la victoria sobre la muerte. Era el año 1964.

«Los pobres fueron un laboratorio donde el Señor hizo germinar una síntesis kerigmático-catequética que hoy se está predicando en todo el mundo».

La ‘casual’ visita del entonces Arzobispo de Madrid, Monseñor Casimiro Morcillo, al poblado chabolista de Palomeras propició que la experiencia que Kiko Argüello había, sin quererlo, comenzado entre los más pobres, diera su paso más determinante en los inicios. Fue Monseñor Morcillo quien le pidió ‘llevar la experiencia a las parroquias’. Eran mediados de los sesenta.

Así Kiko Argüello, junto con Carmen Hernández, una misionera Navarra que conoció en las barracas, iniciaron en diversas parroquias de Madrid lo que actualmente es el itinerario Neocatecumenal, un proceso gradual de iniciación cristiana vivido en las parroquias en pequeñas comunidades, formadas por personas de toda edad y condición, al estilo del Catecumenado de la Iglesia primitiva, cuyo propósito era formar e iniciar en la fe, durante los incipientes años del cristianismo, a los aspirantes al bautismo.

De Madrid pasaron a Roma donde fueron acogidos por el Vicario del Papa, por expreso deseo del Arzobispo Morcillo, y de ahí a los cinco continentes, gracias a los miles de misioneros -solteros, familias, seminaristas y presbíteros- que voluntariamente trabajan en la evangelización de todos los pueblos con el apoyo del Papa y los Obispos de todo el mundo.

El Camino Neocatecumenal está difundido hoy en todo el mundo con cerca de un millón y medio de participantes en 125 naciones en los seis continentes con más de 30.000 comunidades.

Reconocimientos y Doctorados Honoris Causa

El reconocimiento a la labor de Kiko Argüello ha sido constante a lo largo de los años. En 2009, recibió el doctorado honoris causa del Instituto Juan Pablo II de Roma. En 2013, la Universidad de Lublín (Polonia) también le otorgó un doctorado en Teología.

Más recientemente, la Catholic University of America (CUA) confirió a Francisco Gómez de Argüello Witz (Kiko) y a María del Carmen Hernández Barreda, iniciadores del Camino Neocatecumenal, el doctorado honoris causa en Teología.

La decisión tiene una especial relevancia como reconocimiento a la obra de Kiko y Carmen a través del Camino Neocatecumenal en los Estados Unidos y en el mundo, puesto que la UCA es la única universidad Pontificia en los Estados Unidos y funciona bajo la directa supervisión de la Conferencia Episcopal Estadounidense y de la Santa Sede.

Kiko Argüello y Carmen Hernández reciben Doctorados Honoris Causa en Teología en la Catholic University of America

Los doctorados honoris causa para Kiko y Carmen fueron propuestos ya hace algunos años y han sido decididos recientemente después del encuentro del Papa Francisco con el Camino Neocatecumenal el 6 de marzo pasado, cuando el Pontífice -al enviar 250 familias en misión- definió el Camino como “un verdadero don de la Providencia a la Iglesia de nuestros tiempos”.

El Legado Artístico de Kiko Argüello

Además de su labor evangelizadora, Kiko Argüello es un artista reconocido. Estudió Bellas Artes y ha realizado numerosas obras de arte sacro en iglesias de todo el mundo. Sus pinturas en la Catedral de La Almudena en Madrid son un ejemplo de su estilo único y su profunda conexión con lo divino.

Kiko Argüello que nació en León en 1939, estudió Bellas Artes en la Academia de San Fernando de Madrid, donde consiguió el título de profesor de pintura y diseño. En 1959, recibe el Premio Nacional Extraordinario de Pintura y vive una honda transformación interior, una experiencia vital que le impulsa a buscar apasionadamente la imagen de Cristo inmersa en la plenitud de la belleza.

En Roma plasma la dimensión de las realidades sobrenaturales en grandes murales en las iglesias de Mártires Canadienses, Santa Francesca Cabrini y San Luis Gonzaga. Por otra parte, en Porto San Giorgio, cerca del Santuario de Loreto, diseña el proyecto del Centro Internacional para la Nueva Evangelización y realiza en vidrieras una gran Crucifixión y una representación abstracta de la Creación en un nuevo lenguaje religioso.

En Florencia ha plasmado una bella corona mistérica alrededor del altar de la iglesia de «Dan Bartolo in Tuto» y, en Piacenza, en la parroquia de la Santísima Trinidad, ha realizado una de las pinturas murales más grandes del mundo de 500 metros cuadrados. En Madrid ha pintado en las parroquias de El Tránsito, San José y La Paloma; en Santa Catalina Labouré, diseñó la iglesia con el arquitecto alemán Gottfried Klaiber y pintó la decoración de todo el templo.

Las polémicas pinturas de La Almudena continúan haciendo correr ríos de tinta. Para su autor, Kiko Argüello, existe un texto de Dostoievski que le conmovió profundamente al descubrir toda su enigmática grandeza: «La belleza salvará al mundo». Estas palabras, que recogió después Juan Pablo II en su mensaje a los artistas, le impulsaron a buscar esa profunda belleza de lo divino.

Pinturas de Kiko Argüello en La Almudena

Rouco la concluyó y ahora don Felipe de Borbón y Letizia la inaugurarán como templo de bodas reales. El cardenal madrileño fue asesorado por la junta técnica de obras de la Catedral durante dos años para buscar cómo decorar el ábside de La Almudena. Kiko fue elegido, para sorpresa de muchos, aunque no es la primera vez que decora una iglesia. Ya pintó la parroquia neocatecúmena de Jerusalén, y la parroquia de Santa Catalina Labouré de Madrid, que también inauguró Rouco, gran admirador de la obra de Argüello.

El pintor leonés Francisco José Gómez Argüello (Kiko Argüello), cuenta desde ayer con una placa conmemorativa en la fachada de la Bodega Regia, casa en la que el también iniciador del Camino Neocatecumenal nació el 9 de enero de 1939.

El Camino Neocatecumenal: Un Movimiento Global

Desde sus humildes comienzos en las barracas de Madrid, el Camino Neocatecumenal se ha extendido por todo el mundo. Este movimiento ha sido objeto de controversia y críticas, pero también ha recibido el apoyo de numerosos líderes de la Iglesia, incluyendo a varios Papas.

Entre aquellas barracas Argüello encontró algo más. Encontró también el contacto con las altas instancias de la Iglesia. Un día la policía llegó a tirar las miserables viviendas, y Kiko logró que el arzobispo de Madrid, Casimiro Morcillo, fuese hasta allí para impedirlo. «Estuvo visitando el grupo, la comunidad que habíamos formado, rezando y cantando con nosotros... Quedó sobrecogido».

Morcillo apoyó desde aquel momento el despegue del nuevo evangelizador. El arzobispo les llevó a una parroquia «de clase media-alta» para que hablaran. Luego fueron invitados a una parroquia rural de Zamora, un barrio de agricultores; y más tarde a Madrid, en una parroquia de un barrio de clase alta y otro en Canillejas, uno de los nuevos barrios-dormitorio.

La obra en aquellas parroquias, la profundización en un cristianismo de adultos, superando la formación infantil y convencional habitual, encontró enseguida fieles seguidores. Y párrocos adeptos, de la misma manera que también los ha habido en contra. Pero las altas instancias de la Iglesia han apoyado siempre la evangelización de los kikos.

Les han apoyado incluso los papas. Lo hizo Pablo VI, y Juan Pablo II se ha volcado con ellos. Incluso, se dice, Kiko entra al Vaticano cuando quiere, y a veces se queda a dormir.

El primer encuentro con el actual Papa se produjo en septiembre de 1979, en Castelgandolfo. Participaron Kiko, Carmen y Mario Pezzi. Argüello le habló de la inspiración que había recibido de la Virgen para crear pequeñas comunidades «como la Sagrada Familia de Nazaret», no sin miedo a ser tomado por un visionario. Pero Woytila le respondió con su preocupación por el ateísmo, el bautismo y el catecumenado.

A partir de entonces su relación es frecuente, y el pontífice tiene siempre un encuentro particular con esta comunidades cuando visita las parroquias. Su respaldo, reconoce Kiko, «ha sido siempre más generoso del que podíamos esperar. Si nosotros pedíamos cinco, él nos daba cien, ese es su estilo».

Juan Pablo II es un filósofo que viene de las ideas de Hussler, de la fenomenología, y ya había comprobado en Polonia que frente al ateísmo marxista mucha gente bautizada había sucumbido. Era necesario catecumenizar a los bautizados», comenta Argüello.

El pontífice está convencido de que la labor evangelizadora que lleva a cabo este colectivo es necesaria para reforzar la fe de los cristianos.

Para lograrlo han contado con la participación directa del poderoso cardenal Ratzinger, y con el apoyo de monseñor Cordes por mandato de Papa. Una presión que muchos intuyen como la única explicación de que la peculiar estructura organizativa haya logrado un respaldo oficial.

Actualmente viven la fe católica en una comunidad del Camino Neocatecumenal alrededor de millón y medio de fieles de todo el mundo, en más de 20.000 comunidades de 6000 parroquias y en cerca de cien naciones, algunas tan sorprendentes y diversas como las Scheichells, China, Japón, Irak, Kazakistan, Líbano, Egipto, Corea del sur, Cuba, Finlandia o Camerún.

Además de la evangelización realizan labores sociales en las zonas más complejas y pobres, ayudando en comedores, hospitales, escuelas, centros para mujeres, cárceles, y dando soporte y ayudando a drogadictos, alcohólicos, familias desestructuradas, jóvenes sin recursos, huérfanos…

Por otro lado el Camino está ayudando a estrechar lazos con otras religiones, promoviendo la paz entre las mismas según las directrices del ecumenismo del Concilio, especialmente significativas con el judaísmo, y está favoreciendo la unión de todos los cristianos, principalmente con los luteranos en Europa, y en Rusia y Oriente Próximo con los Ortodoxos, abriendo vías comunes de diálogo y oración.

Solo hay que ver las ya numerosas comunidades en Nazaret o Jerusalén, formadas por cristianos de origen árabe y judío, cómo se dan la paz durante la Eucaristía, o las de Moscú, en que conviven gente de tradición católica y ortodoxa, históricamente enfrentadas.

En España es la realidad eclesial más numerosa con diferencia, con más de cien mil miembros en prácticamente todas las diócesis españolas. Además han abierto, a petición de los Obispos diocesanos, Seminarios misioneros en Madrid, Castellón, Murcia, Córdoba, Granada, León, y Pamplona, donde se preparan cerca de doscientos seminaristas.

En Italia es donde se aglutinan mayor número de neocatecumenales, mas de doscientos mil (solo en la diócesis de Roma hay veinte mil) seguido de otros países como Brasil, con cien mil, Méjico, con noventa mil, Polonia, con treinta mil, Filipinas con veinte mil, Portugal con diez mil o Croacia, con ocho mil.

Kiko Argüello lleva cuarenta años trabajando de manera silenciosa, sin medios ni propagandas, anunciando la Buena Noticia de manera sencilla y profunda en las parroquias, sin más poder que el de su Biblia y la guitarra, lo único que se llevó, siendo un veinteañero, a las barracas.

Ese espíritu misionero, junto con el de tantas otras realidades entregadas a la causa del Evangelio, está nutriendo las venas de la Iglesia, que se renueva constantemente con frutos de amor y unidad. Citando un artículo del galardonado periodista y miembro de la Real Academia de la Lengua Española, Luis Maria Ansón: «Kiko Argüello es el pintor de las almas. Ha bebido directamente la fe en el manantial evangélico. Su Camino Neocatecumenal es el de la palabra, el del Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros. Es el del Cristo sencillo que acoge a los niños y entiende a los jóvenes. En torno a Kiko Argüello se multiplican las vocaciones y se encienden seminarios en todo el mundo, incluso en países como Dinamarca o Egipto. Hermosa, callada, discreta cosecha la de Kiko Argüello. Su Camino Neocatecumenal es el itinerario para volver a descubrir el Bautismo. No existe hoy un movimiento religioso tan auténtico, tan sincero, tan profundo como el de los Neocatecumenales orientados por Kiko Argüello y Carmen Hernández. Escribo estas palabras porque el Papa acaba de aprobar los estatutos de esta asociación de fieles, tan emocionante e incomparable, que se multiplica en un centenar de países.

Kiko Argüello

A sus 80 años, Argüello ha dedicado -y todavía hoy dedica- gran parte de su vida a predicar el Evangelio por todo el mundo.

RESEÑA HISTORICA DE LOS INICIADORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL.

Tabla resumen de la Expansión del Camino Neocatecumenal

Región Número de Miembros Aproximado
Italia Más de 200,000
Brasil 100,000
México 90,000
España Más de 100,000
Polonia 30,000
Filipinas 20,000
Portugal 10,000
Croacia 8,000

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