Eugenio: El Humorista que Nació en Barcelona y Conquistó España

En los años 80 y 90, era común escuchar a alguien decir 'Saben aquell que diu…', una frase del humorista catalán Eugenio. Eugeni Jofra Bafalluy, con su voz nasal, su atuendo característico, sus gafas, su cigarro y su vaso de tubo, conquistó a los españoles, quienes le dieron la popularidad que se merecía cada vez que aparecía en televisión.

A finales del 2023, se estrenó en los cines de toda España una comedia sobre la vida del artista que tantos corazones conquistó con su peculiar humor. La película 'Saben aquell' está nominada a los Premios Goya en once categorías, incluyendo las más importantes: mejor película, dirección, actor y actriz protagonista.

Eugenio en uno de sus espectáculos.

Los Inicios de Eugenio

Eugenio Jofra i Bafalluy nació en Barcelona en 1941, en el seno de una familia humilde. Tres generaciones vivían en el mismo bajo. Sufrió a un padre dictatorial y machista, que le auguraba que no sería nada en la vida. Mal estudiante, era feliz contando 'aventis' a otros niños en el pueblo de Huesca donde veraneaba. A los 17 años, recién llegado de la mili, trabaja en un taller de joyería.

Antes de ser humorista, Eugeni tenía muy clara su vocación: quería ser joyero, con ese objetivo estudió dibujo en la escuela Massana de Barcelona y terminó trabajando en un taller como joyero. No obstante, su destino le tenía preparada otra cosa, pues en un autobús de línea conoció a la que sería el amor de su vida, Conchita Alcaide.

Eugenio Jofra Bafalluy tenía 24 años y fecha de boda con su novia de entonces, cuando quedó prendado de la belleza de Conchita. Ella tocaba su guitarra y cantaba en un bar cercano a su casa. Era la primavera de 1965. La joven, dos años mayor que él, había llegado hacía poco a Barcelona, desde Huelva, para trabajar como delineante, pero su pasión era la música. Eugenio se acercó a preguntar su nombre, Concepción Alcaide. Casi en aquel momento comenzó su noviazgo, con la anulación de una boda y la celebración de otra, dos años más tarde, esta sí, entre Eugenio y Conchita. El futuro humorista, dejó a su novia con la que tenía planes de boda y se casó con Conchita, con quien tuvo dos hijos, Gerard e Ivens.

Quienes conocieron de cerca a Eugenio y Conchita, siempre dijeron que ella era el alma que llevó al humorista a los escenarios. La mujer que le marcó el camino, transformando al artesano en artista. "La morena más guapa de Sierra Morena", le dijo Eugenia al verla por primera vez. Única, inteligente y alegre, como la describen sus hijos.

El Dúo "Els Dos" y el Comienzo del Éxito

Conchita tenía dotes artísticas, cantar se le daba de maravilla, por eso Eugeni aprendió a tocar la guitarra y juntos formaron el dúo 'Els Dos', con el que actuaron sobre numerosos escenarios e incluso estuvieron a punto de participar en Eurovisión. La pareja formó un dúo musical: Els dos. Ella cantaba y él la acompañaba con la voz y la guitarra. Empezaron a girar por salas y pubs de Barcelona, se popularizaron y se hicieron un hueco en la llamada nueva canción catalana.

Su paso por Eurovisión fue un trampolín para la pareja, pero su repertorio musical era demasiado corto para rellenar una actuación completa. Como el repertorio de canciones se les quedaba corto, un día a Conchita se le ocurrió que su compañero de dueto contara un chiste. Es entonces cuando le sugieren a Eugenio, rellenar el tiempo, entre canción y canción, con algún pequeño chiste. La propuesta encantó al público.

“La artista era mi madre. Cuando se conocieron, mi padre era joyero y ni se le había pasado por la cabeza subirse a un escenario”, explica Gerard Jofra, hijo de Eugenio. Ella fue clave para que su padre dejara su trabajo y decidiese apostar por el mundo del espectáculo.

Las colas que empezaron a hacerse en los pubs en los que tocaban empezaron a llenarse de personas que esperaban más por sus chistes que por la actuación. Fue así como en 1972, Conchita comprende que debe ceder el escenario solo a su marido. De repente, lo que había sido cosas de dos, se transformó en el éxito de uno solo. El boom del humor de Eugenio lo llenó todo hasta convertirse en un fenómeno de masas.

Eugenio con su esposa Conchita.

La Tragedia y el Éxito en Solitario

Mientras Eugenio triunfaba con sus chistes por todo el país, a Conchita le detectan cáncer de mama. El tema se trató con secretismo dentro de la familia, sus hijos desconocieron lo que estaba sucediendo hasta casi el momento de su muerte. Cuando parecía que se había curado, en 1980, una recaída termina con la vida de Conchita. Era el 11 de mayo de 1980, el mismo día de la comunión de su hijo. Eugenio tenía entonces 38 años. Sus hijos, 11 y 8.

El mismo día en que entierran a su mujer, Eugenio tenía apalabrada una actuación en Valencia. El humorista cogió su coche y se fue. “Tuvo la sangre fría de subir a un escenario y dedicarle la actuación a mi madre. El subir a un escenario era el antídoto para mi padre, pero parece lógico pensar que la gente se preguntó que hacía ahí arriba ese hombre”, explica su hijo.

Sus hijos confiesan que su padre nunca superó la muerte de Conchita. Durante años llevó su DNI en la cartera y su alianza de boda colgada de la cadena con esa cruz que no se quitó jamás. Cuentan sus hijos que su padre murió de pena, habiendo amado mucho a su mujer, pero consciente de sus errores.

EUGENIO Teaser Documental

Viudo a los 38 años, triunfa en Televisión Española y llena el Florida Park en Madrid. Aparece en el 'Un, dos, tres' y vende un millón de cintas. Cobra medio millón de pesetas de la época por gala. Y realiza 150 al año.

El Declive y la Muerte

Años más tarde el humorista conoció a Conchi Ruiz, una madre soltera más joven que él, con quien tuvo hijo a su tercer hijo en 1986, Eugeni. Comenzaba entonces, una etapa llena de éxitos, fiestas y compañías no deseadas. En 1997 volvió a pasar por el altar con Isabel Soto, una mujer que, según su hijo, le apartó de la familia. Entonces, el humorista se refugió en la pintura.

Las continuas deudas del humorista hicieron que se viera obligado a subir de nuevo a los escenarios, pero los excesos le pasaron factura y su corazón no pudo aguantar. Falleció en 2001 a los 59 años. "Murió de un infarto. Tuvo muy claro cómo y cuándo iba a morir. Por algún motivo, se le había metido en la cabeza cuál tenía que ser el final de su vida.

“Mi padre se quedó viudo con 37 años y nunca lo superó. Mi hermano Ivens y yo siempre hemos dicho que murió de pena”, asegura el hijo del humorista.

"Es muy triste ver que alguien que hizo reír a tanta gente murió de pena". Así resume Dani Galiot, hijastro de Eugenio, la vida del cómico catalán más famoso de todos los tiempos.

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Eugenio en sus últimos años.

Legado

Durante más de dos décadas Eugenio se convirtió en un referente del humor de nuestro país. En los años 80, había pocas estrellas más conocidas que él en la televisión. Eugenio (1941-2001) patentó un humor basado en elementos mínimos. Un taburete, un vaso de whisky y un cigarrillo en un escenario desnudo con luz cenital. «El secreto de Eugenio era una suma de tono, timbre y pausa», define el psicólogo Antonio Bolinches en el documental.

Su estilo único y su personaje, siempre vestido de luto, con gafas oscuras y un cigarrillo, se convirtieron en un icono de la cultura española. Su humor, que surgía de la tragedia, conectó con un público que lo convirtió en un fenómeno de masas. Aunque su vida personal estuvo marcada por la tristeza y la pérdida, su legado como humorista sigue vivo en la memoria de quienes disfrutaron de sus chistes.

La de su padre es una historia de amor por encima de todo, cuenta Gerard Jofra en su libro Eugenio. Saben Aquell también es una película que también narra una historia de amor.

Trueba se inspiró en los libros de Jofra, para hacer esta película. La película con el humorista Eugenio como protagonista está nominada a los Goya en 11 categorías.

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