Almudena Cid Tostado, nacida en Vitoria el 15 de junio de 1980, es una ex gimnasta rítmica española que compitió en la selección nacional. A lo largo de su carrera deportiva, se proclamó ocho veces campeona de España. Fue más de cien veces internacional, participó en cuatro finales olímpicas (Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008), y es la única gimnasta del mundo en haber alcanzado cuatro finales consecutivas.
Cid es una de las gimnastas rítmicas más destacadas de la historia del deporte español. Entró en la historia del deporte al ser la única gimnasta rítmica del mundo que consiguió ser finalista en cuatro Juegos Olímpicos consecutivos: Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, obteniendo el Diploma Olímpico en los dos últimos.
Tras 21 años de carrera deportiva, se retiró el 23 de agosto de 2008. A fecha de 2019 se dedica al mundo de la interpretación y comenta junto a Paloma del Río las competiciones de gimnasia rítmica en Teledeporte.
Almudena Cid durante una exhibición en 2014.
Inicios en la Gimnasia Rítmica
Almudena Cid comenzó a practicar gimnasia rítmica a los 7 años en el Colegio Arantzabela Ikastola de Vitoria como parte de las actividades extraescolares. Tendría como entrenadora a Agurtzane Ibargutxi. Posteriormente se trasladó a una escuela del Ayuntamiento entrenada por Iratxe Aurrekoetxea, que pronto pasó a llamarse Club IVEF. Allí entrenó alternativamente unos dos años tanto en el Centro Cívico Europa como en el polideportivo del IVEF (Instituto Vasco de Educación Física), actual Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad del País Vasco.
El club se convirtió posteriormente en una sección del Club Deportivo Aurrera de Vitoria, denominándose entonces Club Aurrera, aunque en 1996 se independizó y pasó a llamarse Club Beti Aurrera, que es su nombre actual. En su etapa en el Aurrera entrenó siempre a las órdenes de Aurrekoetxea y Aurora Fernández del Valle en el Polideportivo de Abetxuko (Vitoria). Del Aurrera surgirían otras famosas gimnastas nacionales como Tania Lamarca o Estíbaliz Martínez.
La Durísima Disciplina de La Gimnasia Rítmica | Almudena Cid
En 1991 viajó con el club a Rusia para entrenar durante unos días con el equipo nacional soviético y la seleccionadora Marina Fateeva. Según ha declarado en varias ocasiones, uno de sus primeros referentes fue la gimnasta rusa Oksana Kóstina, a quien conoció en Bruselas en 1992. En el Campeonato de España Individual de 1993, disputado en Valladolid, fue 5ª en categoría júnior.
«Almudena siempre ha tenido unas cualidades físicas muy buenas, impresionantes. Desde el principio se le ve que tiene una flexibilidad tremenda […] Puede hacer cosas grandes pero necesita tiempo.
Primeras Competiciones Internacionales y Llegada a la Selección Nacional
Con 13 años, en mayo de 1994, disputó su primera competición internacional, la Gimnasiada celebrada en Chipre, donde obtuvo el oro en pelota, el bronce en la general y el bronce por equipos. Poco después sufrió una lesión en el pie y fue escayolada. A pesar de ello, pudo competir infiltrada en el Campeonato de España Individual, nuevamente en Valladolid, donde fue subcampeona de España júnior.
Meses más tarde, en noviembre de 1994, aceptó finalmente la llamada de la búlgara Emilia Boneva para entrar en la selección nacional de gimnasia rítmica de España individual, que se concentraba permanentemente en un chalet en Canillejas (Madrid), entrenando una media de 8 horas diarias en el Gimnasio Moscardó. Allí fue dirigida por la entrenadora de individuales Mar Lozano.
Durante su conferencia en el Campus de Villafranca de la Universidad Camilo José Cela, Almudena Cid destacó varios aspectos clave de su carrera y la importancia de la preparación física y mental en su éxito. Cid recordó que, desde una edad temprana, ya se enfrentaba a una gran presión por la competencia que existía en el equipo nacional: «La primera vez que me vi prescindible fue con 16 años, con la llegada de gimnastas más jóvenes que yo a la selección». No obstante, estos desafíos fomentaron su creatividad. «La adolescencia hizo surgir mi parte más creativa como gimnasta, como mecanismo de supervivencia», comentó.
Consolidación como Campeona y Participación en Juegos Olímpicos
En el Campeonato de España Individual de 1995, disputado en Alicante, Cid consiguió su primer título de campeona de España en el concurso general de la categoría de honor por delante de Claudia Pérez y Nuria Cabanillas, siéndolo también en cada uno de los aparatos. En junio de 1995 participó en la Final de la Copa de Europa, en Telford (Inglaterra), donde logró la duodécima posición.
En 1996 consiguió un décimo puesto en la final del concurso general del Campeonato Europeo de Asker/Oslo, así como el octavo puesto en la final de cuerda, y el séptimo en la final de cinta. En el Campeonato Mundial de Budapest conseguiría su mejor posición en unos Mundiales, al lograr un cuarto puesto en la final de cuerda (en 2001 repetiría la posición al ser cuarta en aro), además de un sexto en la de pelota. Ese mismo año iría a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 como una de las dos gimnastas individuales del equipo, siendo la otra Alba Caride.
En 1997 empezó a ser entrenada en la selección por Ana Bautista, quien permanecería con ella casi todo el ciclo olímpico. Ese año acudió al torneo internacional de Prato, donde consiguió 3 bronces y una plata. En el Campeonato Europeo de Patras, logró un undécimo puesto en el concurso general y un octavo puesto en la final de aro.
Para 1998 participó en el torneo Julieta Shismanova en Sofía (Bulgaria) donde logró un bronce en la general y en todas las finales por aparatos. Posteriormente se alzó con el oro en la general y en los tres aparatos en el torneo internacional de Portimão. Ese año, en el Campeonato Europeo de Oporto, consiguió el noveno puesto en la general y el quinto por equipos. En 1999, disputó el Campeonato Europeo de Budapest, quedando en undécima posición en la final del concurso general.
Para el Campeonato Mundial de Osaka, la Federación Española de Gimnasia tenía como mayor objetivo clasificar al conjunto y a 2 gimnastas individuales para los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Con un equipo individual compuesto por Cid, Esther Domínguez y Alba Caride, España alcanzó su objetivo al acabar quinta en la competición por equipos.
Para 2000 ya era entrenada por Dalia Kutkaite en sustitución de Ana Bautista. En febrero de ese año participó en el torneo International Gymnastics Challenge de Sídney, siendo 11ª en la calificación. Ese mismo año compitió en el Torneo Internacional Copa de Opale de Calais, donde consiguió el bronce en la general y tres oros y una plata en las finales por aparatos. Ese año tuvo una temporada destacada, logrando en el Campeonato Europeo de Zaragoza un octavo puesto en la competición general, un cuarto puesto en la competición por equipos y un quinto en la final de aro, consiguiendo ser seleccionada para asistir a los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.
En los mismos compitió con el menisco roto. Almudena logró clasificarse para su segunda final olímpica, quedando nuevamente en la novena posición.
Adaptación y Éxito Continuo
A finales de 2000, el presidente y gran parte del equipo técnico de la Federación Española dejaron sus puestos. Debido a la situación inestable de la Federación, Esther Domínguez y Almudena decidieron marcharse a sus respectivos clubes a continuar sus entrenamientos. En Vitoria, Almudena se reencontró con su entrenadora del Club Beti Aurrera, Iratxe Aurrekoetxea, a la cual se le considera la artífice del «renacimiento» de Cid. Ambas acabaron mudándose a Barcelona para trabajar juntas en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat.
En 2001, la Federación Internacional de Gimnasia presentó un nuevo Código de Puntuación que duplicó la cantidad de dificultades requeridas. Este nuevo sistema llevó a la retirada de algunas de las gimnastas del ciclo olímpico anterior, incluyendo la española Esther Domínguez, pero Cid consiguió adaptarse y pasó a ser una de las gimnastas de mayor edad del circuito.
En mayo de ese año logró, con el equipo español combinado de varias disciplinas de gimnasia, la medalla de bronce en el primer Campeonato Europeo por Equipos celebrado en Riesa (Alemania), una competición oficial de la UEG. El equipo español en esa competición estuvo formado además por Esther Domínguez y por cuatro representantes de gimnasia artística: Alejandro Barrenechea, Víctor Cano, Sara Moro y Laura Martínez.
En el Campeonato Europeo de Ginebra presentó en su ejercicio de pelota un elemento propio, el Cid Tostado, en el que mostraba un rodamiento de pie a pie en posición de spagat hiperextendido. Este elemento fue aprobado ese mismo año por la FIG y proporcionó a Almudena un 0.10 en originalidad en cada uno de sus ejercicios de pelota. En esa competición logró la séptima plaza en pelota y la octava en mazas.
En agosto disputó los Juegos Mundiales de Akita, logrando la cuarta plaza en los cuatro aparatos (cuerda, aro, pelota y cinta). El 7 de septiembre actuó durante la clausura de la Pasarela Cibeles de Madrid en el desfile de Francis Montesinos.
En 2002, consiguió el bronce en el Grand Prix de Thiais en el ejercicio de pelota. Cid se volvió a proclamar campeona de España ese año en Leganés superando a Jennifer Colino y Carolina Rodríguez, y consiguió la sexta plaza en aro en la Final de la Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica, celebrada en Stuttgart.
En abril de 2003 disputó el torneo individual anexo al Campeonato Europeo de Riesa de conjuntos, donde logró la sexta plaza en aro, la octava en pelota, la séptima en mazas y la sexta en cinta. En mayo, en el torneo de Corbeil-Essonnes, una prueba de la Copa del Mundo, obtuvo la novena plaza en la general, la sexta en pelota y la octava en mazas. En agosto, en otro torneo de la Copa del Mundo, el de Bakú, logró la séptima plaza en la general, la octava en aro, la séptima en pelota, la sexta en mazas y la cuarta en cinta.
En septiembre logró la medalla de bronce en la final de pelota en la Vitry Cup de Zaragoza, que ese año era una prueba de la Copa del Mundo. En esta cita logró además la quinta plaza en la general, la cuarta en aro y la séptima tanto en mazas como en cinta. Ese mismo mes disputó el Campeonato Mundial de Budapest, donde logró la decimotercera plaza en la general, la octava en mazas y, junto a Jennifer Colino, Carolina Rodríguez y Esther Escolar, la sexta por equipos.
La Real Federación Española de Gimnasia decidió que Jennifer Colino y Almudena Cid compitieran entre sí por el puesto en los Juegos Olímpicos. Para ello, arbitró un sistema de clasificación que otorgara la plaza olímpica, el cual estaba formado por cuatro controles internos y cuatro competiciones internacionales. Esta decisión no gustó al entorno de ninguna de las dos gimnastas, ya que las obligaba a competir al máximo los meses previos a los Juegos, haciéndolas sufrir un mayor desgaste físico y mental, y aumentando el riesgo de producirse alguna lesión. Almudena declararía al respecto que el sistema había olvidado su amplia trayectoria, y Colino dijo que pensaba que había favoritismo hacia Cid.
En junio de 2004, en el Campeonato Europeo de Kiev, fue quinta por equipos junto a Jennifer Colino. Tras obtener una mayor puntuación en el sistema de clasificación de la Federación, Cid logró su pase a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. En estos Juegos, Almudena logró clasificarse para su tercera final olímpica, hecho que no había conseguido entonces ninguna gimnasta rítmica. En la final, disputada el 29 de agosto, consiguió la octava plaza y por tanto, el diploma olímpico.
Diversificación y Últimos Años de Carrera
En 2005 Cid combinó la gimnasia con otras facetas, apareciendo en un capítulo de la serie televisiva Un paso adelante. Se convirtió además en imagen de Nike Women, la línea de ropa deportiva femenina de Nike, continuando siéndolo hasta 2008, y fue modelo para la colección invierno 2006 de la firma de ropa Love Store. En mayo fue octava en la final de cinta del torneo de Corbeil-Essonnes, una prueba de la Copa del Mundo. En junio, en el Campeonato Europeo de Moscú, quedó sexta por equipos junto a Jennifer Colino y Esther Escolar. Ese mismo mes disputó los Juegos Mediterráneos de 2005 en Almería, en los que consiguió hacerse con el triunfo final y por tanto la medalla de oro con una puntuación de 61,650, por delante de Delphine Ledoux (57,250) y Eleni Andriola (56,575).
En marzo de 2006 logró la medalla de bronce en la general del Torneo Internacional de Madeira, competición donde obtuvo además el Premio a la Elegancia. Ese mismo mes se produjo una fractura por estrés en el pie izquierdo. Antes de los Campeonatos de España la seleccionadora le comunicó que no sería convocada al Campeonato Europeo de septiembre, que ese año se iba a volver a celebrar en Moscú, al considerar que no tendría el tiempo suficiente para recuperarse. En junio, en el Campeonato de España Individual de León, Cid se resintió de la lesión en el primer ejercicio, el de cuerda, por lo que se retiró de la competición. Almudena decidió entonces tomarse un descanso y participar en el programa televisivo El desafío bajo cero, en el que obtuvo el triunfo final.
Cid volvió a la competición en 2007 con nuevos montajes, teniendo como objetivo clasificarse para sus cuartos Juegos Olímpicos. Durante este año representó a España en todos los torneos internacionales con Carolina Rodríguez, ya que Jennifer Colino estaba lesionada. En abril, en la Copa del Mundo de Portimão, queda octava en la final de aro. En mayo, en otro torneo de la Copa del Mundo en Corbeil-Essonnes, logra la cuarta plaza tanto en la final de aro como en la de cinta. En junio, en el Campeonato de Europa de Bakú, quedó décima en la general, sexta en cuerda y octava en aro. En septiembre, en el Slovenian Rhythmic Challenge de Liubliana, otra prueba de la Copa del Mundo, logra la séptima plaza en la final de aro. Ese mismo mes en el Campeonato Mundial de Patras, quedó undécima en la general, además de ser decimoquinta por equipos junto a Carolina Rodríguez, Loreto Achaerandio y Nuria Artigues, logrando España clasificar de nuevo a una gimnasta para los Juegos Olímpicos.
En marzo de 2008, en la Deriugina Cup de Kiev, prueba puntuable de la Copa del Mundo, obtuvo la duodécima plaza en la general y la séptima en la final de aro. En abril, logró la octava plaza en la final de cinta del torneo de Portimão, otra prueba perteneciente a la Copa del Mundo, donde se le concedió además el Premio Dvillena a la Elegancia. En mayo, Almudena obtuvo la medalla de bronce en la final de aro del torneo de Corbeil-Essonnes, que ese año era también una prueba de la Copa del Mundo. En esta competición también logró el quinto puesto tanto en cuerda como en cinta. En junio obtuvo la novena plaza en la final del concurso general del Campeonato Europeo de Turín. En agosto fue portada de la revista FHM España.
Finalmente, Cid fue la escogida para ir en agosto a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, sus cuartas y últimas Olimpiadas. En la calificación, el 22 de agosto, logró con la décima mejor nota clasificarse para su cuarta final olímpica, convirtiéndose así en la única gimnasta rítmica que lo ha conseguido. El 23 de agosto de 2008, el día de la final, puso fin a su carrera deportiva quedando octava en la misma y obteniendo por tanto el diploma olímpico. Su último ejercicio fue el de cinta, que tenía como música una adaptación del aria Nessun dorma de Giacomo Puccini, y su gesto final como gimnasta fue dibujar un corazón en el tapiz y besarlo.
Almudena Cid en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Carrera Posterior y Proyectos Actuales
En marzo de 2009 presentó el programa de Telecinco Guerra de sesos junto a Jesús Vázquez. En abril de 2009 se le concedió la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo. Posteriormente protagonizó la campaña de promoción de una colección de moda baño de la cadena de supermercados Carrefour. El 15 de noviembre participó en la cuarta edición del Euskalgym, celebrado por pr...
Posee, entre otros reconocimientos, la Medalla de Oro de la Real Orden al Mérito Deportivo (2009). Tras 21 años de carrera deportiva, se retiró en 2008, para dedicarse al mundo de la interpretación. Ha colaborado en varios programas de televisión y comenta junto a Paloma del Río las competiciones de gimnasia rítmica en Teledeporte.
Desde 2014 escribe Olympia, serie de cuentos infantiles que narra su vida deportiva.
Caminar sin punteras
En su libro más personal e íntimo, Almudena Cid nos explica cómo, en cierto momento de su vida, recurrir a su experiencia como deportista de élite la ayudó a hacer frente al caos. CAMINAR SIN PUNTERAS habla de la oportunidad de volver a construir, pero esta vez en otro lugar y con mejores cimientos. Un relato intimista y honesto, escrito con una vocación colectiva: a través de su propia historia, Almudena Cid nos invita a redescubrirnos y a recurrir a nuestras fortalezas para avanzar con equilibrio ante los giros de la vida.
Finalmente, Cid reflexionó sobre la transición fuera del deporte: «El deporte te salva y te protege, pero cuando se termina el deporte tienes que enfrentarte a todo lo que habías estado evitando».
