Alfredo Amestoy Eguiguren, periodista, escritor, publicista y comunicador vasco, nació en Bilbao el 8 de abril de 1941. Reside en Madrid, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera periodística, aunque ha mantenido una fuerte relación con el País Vasco.
Bilbao, lugar de nacimiento de Alfredo Amestoy.
Inicios y Formación
Cursó Periodismo en Madrid (15ª Promoción) y en la Universidad de Navarra (Primera Promoción), después de un bachillerato iniciado en Bilbao y proseguido en San Sebastián (Colegio de La Salle). Hizo sus primeras colaboraciones en la Prensa de Bilbao en el diario La Gaceta del Norte y en la revista Gran Vía, junto con Luciano Rincón y Manuel Leguineche. Posteriormente, trabajó en Radio, en la Cadena SER, Radio Madrid, en programas dirigidos por Bobby Deglané y José Luis Pecker ("Cabalgata Fin de Semana", entre otros programas). Será en esta emisora donde se convierte en 1963 en el redactor del primer informativo de la Radio privada en España.
Redactor de la Agencia Hispania Press, publica secciones fijas en los periódicos "Pueblo", "Madrid" y "El Noticiero Universal" (Barcelona). Realizará reporterismo de calle en páginas como "Noches de Madrid" y "Noches de Barcelona". Redactor Jefe en la Agencia SUNC -Servicio Universal de Noticias y Colaboraciones- y corresponsal de Interstampa, de Italia, y de "France Dimanche".
Carrera en Televisión
Alfredo Amestoy, posiblemente uno de los comunicadores más conocidos de España, ha estado vinculado a numerosos proyectos televisivos que le han dado, dice, muchas satisfacciones personales. Ha sido uno de los pioneros de la comunicación y programación televisiva, en la que ha ejercido como verdadero man. En TVE protagonizó, dirigió y presentó series de gran audiencia en los años sesenta y setenta del siglo XX.
Oficinas centrales de RTVE en Prado del Rey.
En 1960 se produjeron sus primeras apariciones en Televisión (TVE), con Manuel Martín Ferrand, en programas como "Plaza de España". Siempre en directo, ya que no existía aún el Video-Tape. Realiza reportajes con el celuloide como soporte, experiencia que le permitiría luego la práctica de un periodismo "cinematográfico" en NO-DO. Estos antecedentes en Prensa, Radio y Cine Documental, además del cultivo de casi todos los géneros periodísticos, sin excluir el suceso, en el periódico El Caso; el humor, en La Codorniz; el cine, en Fotogramas, la Prensa del corazón, en revistas como Hola o Garbo, o el gran reportaje en semanarios como Gaceta Ilustrada y en La Actualidad Económica, propiciaron un retorno a la televisión con programas informativos como "Esta es la Cuestión" o "La Vida".
Este programa televisivo alcanzó en 1967 audiencias que, gracias al monopolio televisivo, pero también a una aceptación sin precedentes y que no se volvió a repetir, alcanzó en alguna noche de invierno los dieciséis millones de espectadores. Su versatilidad en el periodismo le llevó a hacer programas musicales, concursos y magazines, desde 1965 a 1975, con experiencias en géneros inéditos en televisión como el docudrama.
"El Día de mañana", en el que una madre embarazada -la actriz Elisa Ramírez, ya que se encontraba en estado de buena esperanza- monologa con el hijo que va a traer al mundo. Al cabo del tiempo, entre los años setenta y los ochenta, otro docudrama, "La España de los Botejara", marcaría otro hito en el periodismo documental. Algunos recordarán programas como “La España de los Botejara” (1978), ó “300 millones” (1979-81).
Creó a su vez programas especiales para la TV desde los Estados Unidos, como Un planeta mejor, Ciudadano Americano o Citius, Altius, Fortius, siendo durante una etapa Editor de Telediario y de programas ómnibus, como "Sobre la Marcha". Ya en la transición democrática realiza otros programas televisivos como "Vivir para ver", que logra audiencias que superan a las obtenidas por famosas series como "Heidi", "La casa de la pradera", "El Circo", "El Hombre y la Tierra" o "Un, dos tres". Otro programa de gran repercusión fue el realizado junto con José Antonio Plaza, "Treinta y cinco millones de españoles".
Por estos trabajos recibió el Premio Nacional de Televisión, así como "El Quijote de Oro" y la distinción "Popular", otorgada por el diario "Pueblo"; también recibió el Premio Ondas y varios premios de la revista "TP". "Trescientos Millones", primer programa de Televisión europeo vía satélite, "La verdad de.", "Visto y no Visto", fueron sus últimos programas en TVE, antes de colaborar como director de programas y presentador circunstancial en TELE 5. En este canal escribe e interpreta una serie cómica, "A salto de cama".
Teatro y Otras Colaboraciones
No era la primera vez que se aproximaba al teatro como comediógrafo. Su experiencia teatral, que por ahora alcanza media docena de títulos, había comenzado con éxito en el año 1976, con la obra "El Partido", estrenada en el Teatro Lara y que alcanzó más de doscientas representaciones. En el cine se han producido varias colaboraciones, como actor o como guionista, por ejemplo "La Casa de los Martínez", "La tercera puerta" o "¡Qué vida ésta!". La participación en Publicidad ha sido como comunicador pero también como guionista. Como creativo trabajó casi un año en la Agencia norteamericana Spanish Advertising, en Nueva York: ciudad donde contrajo matrimonio en 1973.
Ha publicado varios libros de periodismo: El reportero (1963); de humor, Últimas voluntades (1990) o de gastronomía: La Cocina de Paradores (1996), con Luis Cepeda, colaborador a su vez de Amestoy en programas como "Entre platos anda el juego" o "Comer es un placer" (Tele 5, 1995). Posteriormente ha reanudado sus colaboraciones de Prensa en El Mundo, ABC (Alfa y Omega), o el periódico municipal Bilbao. En 2004, colaboró como guionista en programas especiales emitidos en TVE.
El Flequillo y la Rebeldía
El flequillo de Alfredo Amestoy -como el de Jesús Hermida, la pipa de José Luis Balbín o el bigote de José María Íñigo- forma parte de la historia de nuestra televisión. Pero es también la seña de identidad de un espíritu libre y rebelde. En las postrimerías del franquismo, cuando presentaba con José Antonio Plaza el programa 35 millones de españoles -ahora somos ya 47-, varios ministros de Gobernación intentaron cortarle el flequillo. Molestaban sus gestos, sus críticas y las denuncias que hacía de algunas cosas que estaban pasando.
Luego, en 1983, llegaron los socialistas a Prado del Rey y le pusieron ante la tesitura de reciclarse ideológicamente o seguir siendo libre e independiente desde casa. Optó por lo segundo. Dejó de trabajar en la televisión pública, en la que nunca tuvo una nómina, y empezó a colaborar en Telecinco, al lado de su buen amigo Valerio Lazarov.
Algunas de las peripecias vividas de aquellos años -de las que habla en Fuera de micrófono- están también recogidas en su reciente libro de memorias, Mis siete vidas, publicado en Granada por la editorial Alhulia. Hay, eso sí, algunos detalles que no ha contado o que ha contado cambiando los nombres de sus protagonistas para no hacer daño.
Innovación en Televisión
Lo que más le apasionó del medio televisivo - después de haber hecho mucha prensa y radio - fue la posibilidad de hacer cosas nuevas. Los periodistas de prensa, incluido Jesús Hermida, pasaron muy bien a la televisión. La gente de radio tenía ciertas dificultades, porque no tenía entre manos el valor de la imagen. Sin embargo, el reportero de prensa trabajaba con fotógrafo siempre.
Hubo excepciones, como Matías Prats Cañete y su hijo (Matías Prats Luque), que se acomodaron bien a la televisión. Joaquín Soler Serrano, con dificultad, aunque sólo hacía entrevistas. Tampoco se acomodó bien Bobby Deglané.
Amestoy intentó innovar en sus programas. Por ejemplo, en el programa Vivir para ver quiso crear una cuarta pared, como en el teatro, con público detrás. Era como la trastienda. De vez en cuando me volvía para preguntarles qué opinaban. Pretendí hacer otro invento, que era mezclar la publicidad con los programas. Se llamaba Super Revista. Si un spot terminaba con un paracaidista, entonces metía una noticia de paracaidistas. Era una mistificación de la realidad con la publicidad.
Premios y reconocimientos
- Premio Nacional de Televisión
- El Quijote de Oro
- Distinción "Popular" (Diario "Pueblo")
- Premio Ondas
- Varios premios de la revista "TP"
