Cuando España piensa en Ainhoa Arteta (58), existen corrientes divididas, no en torno a opinión, sino a su definición. Para algunos, es la cantante lírica que ascendió a lo más alto dentro de la burbuja de la ópera y los grandes teatros, angelical al oído e inalcanzable al tacto. Para otros representa a la diosa musical que un día bajó a la tierra para hacerse carne de reality con Masterchef y pasto de la prensa del corazón por sus divorcios.
La primera biografía sobre Ainhoa Arteta ahonda en el lado más humano y desconocido de la soprano. "La escribí con el material acumulado tras años estudiando su figura ", cuenta su autora, la diplomática Helena Cosano.
Inicios y Formación
Ainhoa Arteta Ibarrolaburu nació en Tolosa, Guipúzcoa, en 1964. Su afición a la música se inició cuando, a la edad de cinco años, escuchó por primera vez un disco de Maria Callas. Pronto empezó a cantar en un coro que su padre, educado en un convento y profesor de escuela, había formado en Tolosa.
Tras completar su formación en el Conservatorio de San Sebastián, a la edad de dieciocho años se trasladó a Mantua, Italia, donde recibió clases de estilo con el mismo profesor de Luciano Pavarotti y de Mirella Freni. Eso fue sólo el comienzo de su formación, porque nunca ha dejado de estudiar y formarse.
Hacia 1987, y gracias a una beca de la Diputación Foral de Guipúzcoa, viajó a Estados Unidos. Allí permaneció tres años estudiando técnica de interpretación en el Actor’s Studio de Nueva York.
Su padre, José Ramón Arteta, era músico y profesor de escuela. Su madre, Esther Ibarrolaburu, representaba el lado dulce de la vida, una vasca con 32 apellidos vascos. Esta amabilidad y paciencia en la crianza de los hijos, parece haber sido heredada por Ainhoa. "A sus hijos los adora, son su motor para seguir adelante".
La escritora Helena Cosano y su libro, 'La diva mariposa':
Debut y Ascenso a la Fama
El primer reconocimiento internacional lo consiguió en 1989 al ganar el concurso del Opera Music Theater de Nueva Jersey. Un año después, en 1990, se presentó por primera vez como cantante de ópera en Palm Beach, Estados Unidos, en la ópera La Cenicienta, de Rossini. En 1991 tuvo su gran oportunidad internacional cuando interpretó en Austria, por sustitución, el personaje de Violetta Valéry en La Traviata.
En 1993, el célebre tenor Plácido Domingo organizó un concurso mundial de voces de ópera. Después de presentarse dos veces al premio Audiciones para Cantantes Jóvenes del Consejo Nacional del Teatro Metropolitan de la Ópera de Nueva York, consiguió uno de los galardones en el tercer intento en abril de 1993. Al mes siguiente ganó también el Primer Concurso Internacional de Voz de Ópera Plácido Domingo, que tuvo lugar en de la Ópera de París; en esta ocasión, en la que interpretó La Traviata, también ganó el premio del público.
Plácido Domingo se convirtió en valedor de su carrera y la invitó a colaborar con él en conciertos en España, Estados Unidos, Brasil, Francia, Turquía, Alemania y Austria. De hecho, el aval incondicional del tenor español le abriría las puertas del Royal Opera Covent Garden de Londres en 1999.
La lista de escenarios en los que ha actuado es de vértigo: desde el Metropolitan Opera al Carnegie Hall, Covent Garden, Bayerische Staatsoper, Teatro Bellas Artes de Méjico, Musikverein de Viena, la Scala de Milán, Teatro Bolshoi de Moscú, San Carlo de Nápoles, L’Arena de Verona, Deutsche Oper am Rhein de Düsseldorf, Royal Opera House de Londres, Teatro Real de Madrid, Gran Teatro del Liceo en Barcelona entre otros. Pero eso no es todo, su mentalidad cosmopolita y sus ganas de innovar han hecho que Ainhoa sea de las pocas sopranos del mundo en poder decir que ha actuado en la Casa Blanca.
En junio de 2004, volvió a los escenarios. Finalmente, en junio de 2009 debutó en el “Gran Teatro del Liceo”, de Barcelona.
Entrevista a Ainhoa Arteta
Vida Personal
A lo largo de su vida, la soprano ha estado casada cuatro veces. Una con un amor de juventud de su pueblo, Tolosa. Más tarde, cuando actuó en el Metropolitan de Nueva York, Ainhoa Arteta conoció al barítono americano Dwayne Croft, con quien tuvo a su primera hija: Sarah Croft Arteta, nacida en el año 2000. Finalmente acabaron separándose en 2003. Dos años después, en 2005, Ainhoa conoció al jinete español Jesús Garmendia, con quien tuvo a su segundo hijo, Íker. Una relación que también acabaría en divorcio.
Sin embargo, ninguna de sus rupturas alcanzó tanta relevancia pública como la que coprotagonizó con Matías Urrea (48). Un oficial de la Armada Española con el que convivió en un matrimonio sin papeles, aunque sí con ceremonia solemne, que comenzó en 2019 y terminó de manera abrupta en 2021.
En diciembre de aquel mismo año, la cantante se convirtió en noticia cuando filtraron un supuesto material incriminatorio. Varios vídeos, fotos y un audio al que, de ser ciertos, probarían abusos físicos y psicológicos de parte de Ainhoa Arteta hacia Matías Urrea. Helena Cosano aborda este incidente conociendo el contenido que desencadenó la polémica. Sin entrar a valorar la veracidad, pero sí el sentimiento que le produjo el visionado de las imágenes. "Es un material que me pareció sobrecogedor.
Reconocimientos y Premios
- Doctor Honoris Causa en diversas universidades.
- Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes.
- Premio Ondas a la labor más notoria en música clásica.
No hay duda de que Ainhoa Arteta, además de ser la soprano vasca más internacional, brillante y popular de la historia, se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera. Su madurez vocal, su experiencia y su seguridad incrementan los hitos de una carrera de más de treinta años que la ha llevado a los más prestigiosos escenarios con los más gloriosos directores y solistas, y a conquistar a las audiencias más exigentes.
Sin duda, uno de los momentos más aplaudidos fue la actuación en solitario de Ainhoa Arteta en la Habanera de Carmen de Bizet, que fue interpretada fuera del escenario, en pleno patio de butacas, interactuando directamente con el público, siempre contando con la complicidad de Francesc Blanco al piano.
