Dos de las figuras más importantes de la historia de España son los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, cuyo matrimonio significó la unión de sus respectivos reinos, los más poderosos en ese momento de toda la Península Ibérica. Curiosamente, ninguno de los reyes nació en grandes poblaciones o ciudades capitales de sus reinos, como cabría pensar, sino que nacieron en pequeños pueblos apartados de los grandes núcleos urbanos.
Isabel de Castilla, hija del rey Juan II y su segunda esposa, Isabel de Portugal, nació en un pequeño municipio de la actual provincia de Ávila. Por su parte, Fernando de Aragón nació en una pequeña villa del norte de la provincia de Zaragoza.
Escudo de los Reyes Católicos.
Isabel I de Castilla: Madrigal de las Altas Torres
Isabel I. La Católica, nació en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) el 22 de abril de 1451. Hija del rey Juan II de Castilla y de su segunda esposa -Isabel de Avís-, que pertenecía a la Casa de Braganza, nació en la tarde del Jueves Santo de 1451 en la residencia aneja al convento de Madrigal; su padre estaba ausente, por lo que hubo que enviarle un correo para comunicar la feliz noticia. Apenas pudo llegar a conocerlo, ya que el Rey falleció en 1453. En su testamento, Isabel ocupaba el tercer lugar en la sucesión, después de sus hermanos varones, Enrique IV y Alfonso, que llegaría a titularse rey durante una de las graves revueltas.
La infanta creció alta, rubia, como su bisabuela Felipa de Lancaster, de tez blanca, lechosa, dulce en su apariencia y en el trato con las personas aunque, según todos los testimonios, se hallaba dotada de extraordinaria inteligencia y energía. Destacaba especialmente la intuición que le permitía desenvolverse con acierto en medio de problemas muy complejos que a lo largo de su vida surgieron. Sin embargo, fue la piedad religiosa la nota más destacada de su carácter. Terciaria dominica, sintió especial apego a los jerónimos, de donde procedía el que habría de convertirse en su confesor y hombre de confianza, fray Hernando de Talavera. En Guadalupe, donde se había establecido el sepulcro de Enrique IV, ella se hizo reservar una celda, cara al altar mayor, a la que se retiraba a orar y meditar; la llamaba “mi paraíso”.
Fueron para ella duros los años de estancia en Arévalo, pues desde 1454 su madre presentaba ya signos acusados de locura. Mientras tanto, Enrique IV, en el momento mismo de comenzar a reinar, había contraído segundo matrimonio, tras divorciarse de Blanca de Navarra -hermanastra de Fernando-, alegando impotencia, con una pariente suya, Juana de Portugal. Matrimonio que, por la sentencia no confirmada en Roma y por las razones alegadas, era muy discutible en su legitimidad. Pasaron años sin descendencia, pero en 1461 Juana anunció que esperaba un hijo. Tendría más adelante otros dos, claramente adulterinos.
Los rumores de la Corte negaban que Enrique pudiera ser el padre, dada la declarada impotencia. Para evitar peligrosas conspiraciones, Juana hizo traer a los dos infantes, Alfonso e Isabel, a la Corte. Los seis años en que Isabel estuvo alojada en el Alcázar de Segovia fueron definidos por ella como una prisión. Nació una niña, Juana, como su madre, a la que los calumniadores acabarían llamando “beltranica”, porque atribuían al valido Beltrán de la Cueva la paternidad.
El 11 de diciembre de 1474 fallece el rey Enrique en la ciudad de Madrid y su hermana Isabel se proclama reina de Castilla el 13 de Diciembre de 1474 en la ciudad de Segovia. La reina Isabel se traslada a Medina del Campo (Valladolid), ciudad ferial de la que ostenta el título de Señora, gracias a la donación realizada por su hermano Alfonso y allí, las estancias de los Reyes Católicos cada vez son más frecuentes, convirtiéndose su palacio de la Plaza Mayor en residencia habitual. Isabel murió en Medina del Campo (Valladolid) el 26 de noviembre de 1504.
Madrigal de las Altas Torres, lugar de nacimiento de Isabel I de Castilla.
Fernando II de Aragón: Sos del Rey Católico
Fernando II de Aragón nació el 10 de mayo de 1452 en Sos, Zaragoza. En sus orígenes, la villa fue bautizada “Sos” a secas; fue con el nacimiento del futuro rey que adoptó la coletilla “del Rey Católico”. La casa de un rey A casi dos horas en coche al noroeste de la ciudad de Zaragoza, muy cerca de la frontera con Navarra, el municipio de Sos del Rey Católico es conocido principalmente por ser el lugar donde, en el año 1452, nació Fernando el Católico.
Debido a la gran importancia que el pueblo tuvo durante la época de la Reconquista, en el 1711 Sos del Rey Católico fue nombrada capital de la comarca de las Cinco Villas. La localidad no tiene una extensión demasiado grande, por lo que es perfecta para visitar en una escapada de un solo día.
Uno de los elementos más interesantes que alberga el pueblo es el Castillo y su recinto amurallado. Se encuentra en lo alto de la peña Feliciana, la parte más alta de la localidad, y en sus inicios fue construido en madera. Con el paso del tiempo, la madera fue sustituida por la piedra y, del actual castillo del siglo XII que se conserva, el elemento más destacado es la Torre del Homenaje. De la muralla se conservan siete portales, que dan acceso al recinto de intramuros. Aunque el principal es el Portal de Zaragoza, el más reseñable es el Portal de la Reina, una esbelta torre en la que se pueden observar inscripciones de la guerra de la independencia.
Por los alrededores del Castillo se hallan dos elementos imprescindibles de Sos del Rey Católico: la Iglesia de San Esteban -templo religioso más importante del pueblo construido a mediados del siglo XI en el interior del cual destacan los murales góticos, la sillería del coro del siglo XVI y el órgano rococó-, y la Lonja, que en su día sirvió como mercado y espacio de reunión del concejo de la villa, y actualmente alberga la biblioteca municipal.
Para terminar la visita, puedes dirigirte a lo que actualmente es el barrio alto del pueblo, donde se encuentra la antigua judería medieval. Conformada en sus orígenes por una treintena de casas, el corazón de la judería está en la Plaza de la Sartén. Además de varios paneles informativos sobre la historia del barrio y Estrellas de David todavía en algunas fachadas, también se conserva el edificio de la antigua sinagoga.
Fue nombrado heredero de Aragón después de la muerte de su hermano Carlos de Viana, y asumió el trono cuando falleció su padre Juan II en 1479. Falleció en el pueblo extremeño de Madrigalejo el 23 de enero de 1516.
Sos del Rey Católico, lugar de nacimiento de Fernando II de Aragón.
El Reinado Conjunto y su Legado
El matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando, acordado en 1475, permitió a ambos iniciar el proyecto de una monarquía peninsular, que progresivamente incorporó Granada (1492) y Navarra (1512). Ambos trabajaron juntos para unificar sus dominios y fomentar su desarrollo.
Los Reyes Católicos crearon el Tribunal de la Inquisición para atajar las disidencias religiosas, perseguir enemigos políticos e imponer su autoridad. La principal decisión de apoyo vino del papa Sixto IV, que envió a la Península a su principal consejero, el valenciano Rodrigo Borja, futuro papa. Él, sobre el terreno, llegó a la decisión de que Fernando e Isabel eran, para la Iglesia, la mejor de las soluciones: se bendijo su matrimonio y se impidieron otros que hubieran podido hacer sombra.
En 1492, los Reyes Católicos decidieron seguir las ideas que habían ido abriendo camino en África. Este hecho permitió la expansión extraeuropea de la Corona española. Colón llegó a América en octubre de 1492 y en abril de 1493 fue recibido por los Reyes Católicos en la provincia de Barcelona. Las estatuas representan la primera entrevista de los Reyes Católicos con Cristóbal Colón, que ocurrió en el Alcázar de los Reyes Cristianos en 1486.
Además, recuperaron el Rosellón y la Cerdeña, y conquistaron Orán, Bujía y Trípoli. También participaron en la política italiana, repartiéndose el reino de Nápoles. Incluso, Fernando II incorporó a Inglaterra en la Liga Santa contra Francia.
Isabel nació el 22 de abril de 1451 y Fernando el 10 de marzo de 1452, por tanto ella era un año mayor. Efectivamente, la Monarquía Hispánica nació en 1479 (tras la muerte del rey Juan II de Aragón, el padre de Fernando II de Aragón) de la unión dinástica de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón.
| Monarca | Lugar de Nacimiento | Fecha de Nacimiento |
|---|---|---|
| Isabel I de Castilla | Madrigal de las Altas Torres (Ávila) | 22 de abril de 1451 |
| Fernando II de Aragón | Sos del Rey Católico (Zaragoza) | 10 de marzo de 1452 |
Tabla con los datos de nacimiento de los Reyes Católicos.
