En la búsqueda del significado de los milagros, es esencial comprender la diferencia entre el optimismo y la esperanza. El optimismo, si no tiene un fundamento sólido, puede ser derribado por la realidad. Sin embargo, la esperanza, con una base firme, puede afrontar los desafíos de la vida con una consistencia que el optimismo no posee.
La clave reside en si la persona ha realizado un recorrido que le permita tener razones adecuadas para resistir en medio de la tempestad, para no verse abatido por algo inesperado. La vida nos desafía constantemente, revelando hasta qué punto vivimos de un optimismo sin fundamento o si nos sorprendemos con una consistencia de la que no éramos conscientes.
Una amistad verdadera se demuestra ante los desafíos. En cualquier relación humana, la consistencia se prueba ante lo inesperado. Es entonces cuando descubrimos quiénes son nuestros verdaderos amigos, aquellos con quienes podemos caminar hacia el destino. Ante cada desafío, siempre emerge algo verdadero.
Desafíos y la Emergencia de la Esperanza
Enumeramos cuatro desafíos fundamentales: la muerte, el sufrimiento, el dolor, el mal y la incertidumbre ante el futuro. ¿Puede la esperanza resistir ante estos grandes desafíos? La respuesta es que sí, la esperanza emerge en situaciones difíciles. Algunas personas emergen desde dentro del sufrimiento con toda su grandeza, mientras que otras, ante las mismas circunstancias, decaen.
El fruto del cristiano es una sorpresa. Uno se lo encuentra dentro, no porque se haya entrenado para vivir una enfermedad o ciertas circunstancias, sino porque, haciendo un camino humano, en un momento dado, emerge la esperanza. Es una sorpresa descubrir que los desafíos no nos derriban, que resistimos ante ellos, sorprendiéndonos de nuestra propia consistencia.
Signos Evidentes de la Esperanza
Hay tres signos evidentes que no podemos generar previamente: la alegría, la paz y la esperanza que emergen en las circunstancias de la vida. Cada uno puede ver, ante los desafíos que vive, si se dan estas tres cosas. Y, al revés, también hay signos cuando esto no sucede, es decir, cuando esto aún no ha llegado a convertirse en experiencia.
Cuando esto no sucede, el hombre es esclavo de cualquier circunstancia, del poder. Para alguien que quiera hacer un camino verdadero, siempre hay pistas. Identificarse con un maestro no es algo sentimental, sino una experiencia tal que te sorprendes, siguiendo y reconociéndolo por cómo estallan estos signos en tu vida.
Vemos gente que, ante la enfermedad, vive de manera excepcional. Muchos visitan a los enfermos solo para ver su cara, para poder vivir a la altura de lo que ven en ellos. La experiencia se impone al ver esto en otros, y ahí percibimos que también hay esperanza para nosotros, no porque cumplamos requisitos humanos, sino porque podemos partir del punto en el que estamos y sorprendernos de nosotros mismos.
La esperanza nace al toparse con personas que son iguales que nosotros. No podemos justificar su esperanza, fruto de un camino, diciendo que son personas excepcionales o que tienen cualidades especiales. Estas son justificaciones para no ponernos en juego y verificarlo.
Sosteniendo el Camino Diario
Todos podemos hacernos la pregunta: ¿también vosotros queréis marcharos? Nada es mecánico, nada se puede dar por descontado. El encuentro con un maestro y con un testigo despierta y favorece la toma de conciencia de uno mismo, pero el hombre aprende reflexionando sobre sí mismo, en su propia experiencia.
No basta con tener delante al testigo. En el caso de los discípulos, no tenían a cualquier testigo, sino al Testigo: Jesús. Los discípulos también tuvieron que verificar si les bastaba con el testigo o no. ¿Cuándo lo comprobaron? Cuando la vida no les ahorró nada.
La Verificación a Través de los Signos
La fe genera personas que, cuando se les presenta un desafío, son capaces de afrontarlo mejor que la primera vez. Si no entendemos lo que nos ha pasado, seguiremos discutiendo. Para hacer un camino, no basta con el testigo; ni siquiera el encuentro con un maestro puede suplir el trabajo de la razón que él nos propone.
Es fundamental no desperdiciar las circunstancias que el Misterio nos da para crecer, porque de lo contrario no quedará nada. Y si no queda nada, ¿por qué íbamos a quedar nosotros? Se puede crecer en una relación igual que crecen los niños con sus padres, no necesitan un doctorado, sino hechos que generan un apego tan grande que se ve.
Un ejemplo claro es el de unos padres preocupados por no pasar tiempo suficiente con su hija. La maestra les dijo: "No deberíais estar preocupados por vuestra hija, porque ella ha interiorizado vuestra presencia". La niña es libre porque está segura, porque lleva dentro la presencia de sus padres. Aquí es donde nos jugamos la vida, si uno no se da cuenta del alcance que tiene aquello a lo que pertenecemos.
Esa toma de conciencia no es algo que se adquiere de una vez por todas. El duelo comienza cada mañana y cada uno puede verlo cuando se despierta. El desafío se produce si, al despertar, aparece la lucha entre el ser y la nada. Basta con que uno se enamore para ver cómo se despierta a la mañana siguiente. Por eso, si todo lo que vivimos no es para que crezca esta presencia en la manera en que vivimos la ontología, será inútil.
El testigo puede hacer más inmediata la percepción de uno mismo, pero la percepción de uno mismo es insustituible y sucede cuando entra en las entrañas del yo, dentro de mi manera de estar en la realidad. La relación con la realidad es decisiva para captar de qué manera estamos haciendo el camino, porque no es en nuestra habitación o en nuestra burbuja donde verificamos, sino en la realidad, en la realidad real, esa que nos desafía constantemente.
La correspondencia que Jesús suscita en los discípulos se ve en el "sí" de Pedro, donde estalla esta pertenencia, esta generación de un yo. Jesús vuelve a ser leal con el destino del hombre y no nos toma el pelo.
Conciencia del Deseo
El deseo se percibe si lo aferramos. Lo percibe alguien que tenga conciencia de la naturaleza del deseo humano. Si no bebemos la sangre de Cristo y no comemos su carne, no resolveremos el problema de la vida.
Los Milagros y la Cruz de Caravaca
La Cruz de Caravaca es un crucifijo al que se atribuyen poderes milagrosos. Se encuentra en la ciudad de Caravaca de la Cruz, en la provincia de Murcia, España. Es conocida como la «Cruz de los Milagros» debido a los numerosos milagros que se le han atribuido. La tradición de regalar cruces de Caravaca se remonta al siglo XIII, considerándose un talismán muy poderoso.
Además de las leyendas anteriores, existe una del Rey Musulmán Abu Zayd, un sacerdote y dos ángeles cargando la Cruz de Caravaca. La Cruz de Caravaca es un poderoso amuleto de protección que puede traer buenos augurios. Protege al portador contra todo tipo de mal y daños, mantiene a la familia a salvo de los desastres económicos, así como le trae suerte en cualquier empresa.
Entre los siglos XII y XVIII, en el monte Medo se construyó el actual santuario barroco-neoclásico, con tres naves que tienen bóveda de crucería. Los milagros verdaderos son la más fuerte comprobación de la verdad de nuestra Santa Fe; pero los milagros fingidos sirven de pretexto a los infieles para no creer los verdaderos.
La Credulidad y la Incredulidad
En dar, o suspender el asenso a los milagros caben dos extremos, ambos viciosos, la credulidad nimia, y la incredulidad proterva. No creer milagro alguno, fuera de los que constan de la Sagrada Escritura, es reprehensible dureza: creer todos los que acredita el rumor del vulgo, es liviandad demasiada.
El daño que esta ligereza de los Escritores trae, es el que el mismo Baronio apunta. Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos. Tal como tú creaste a Tu Hijo, él encierra dentro de sí todas las cosas. El que yo Te pueda recordar depende de que lo perdone a él. Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos.
Narran situaciones inverosímiles, que casi siempre están relacionadas con milagros de curación. Los creyentes dirán que la Virgen elige a los más sencillos porque son más virtuosos. Por otro lado, si se toman en cuenta los mensajes de esas apariciones, deberíamos concluir que la Virgen tiene un talante claramente político.
Hay incluso sacerdotes que cuestionan la validez de estos fenómenos y los califican como situaciones que están más cerca del paganismo que de la propia religión.
El Deseo de Creer
Las creencias religiosas son un asunto íntimo que merece el mayor respeto y que forma parte de la libertad de conciencia que tiene todo ser humano. Los religiosos dirán que son milagros, en donde se comprueba la intervención de Dios. Los no creyentes argumentarán que las que se curan son enfermedades de índole psicosomática, que involucran directamente el sistema nervioso. En otras palabras, lo que hace mejorar es la autosugestión.
La mayoría de las personas que reportan esos “milagros” no mienten. Realmente experimentan lo que dicen experimentar. Sin embargo, hay razones para pensar que todo esto ocurre en su mente, más que en la realidad misma. También hay casos en los que se hace evidente alguna suerte de fraude o, en todo caso, un deseo de creer que va más allá de las evidencias.
El verdadero valor de la fe no necesita de prodigios para ser firme. Y mucho menos requiere del miedo para mantenerse. Lo mismo vale para los ateos, que pueden serlo por temor a creer. Quizás todos debemos entender que hay milagros cotidianos, mucho más fuertes y valiosos que los hechos extraordinarios.
Los 72 Nombres de Dios
La Kabbalah nos enseña que tenemos momentos de rigor en el calendario. Cuando iniciamos un proyecto o una relación, la energía del comienzo está en pleno auge y poco a poco, va bajando para estabilizarse. Masaru Emoto demostró que el agua cambia de forma según la intención que impregnes en ella.
Aunque experimentemos la enfermedad en el plano terrestre, su origen se extiende más allá del cuerpo físico. Él te ayudará a atraer la energía de curación al nivel más profundo de tu Ser. El Creador tiene infinitos milagros para darte, pero sólo puedes recibir aquellos que quepan en ti.
Enseñan los cabalistas que el único motivo por el cual el mal existe es para ser vencido, es decir, transmutado en bien. Este Nombre es un canal de comunicación directo y constante con Dios. Enseñan los sabios de la Kabbalah que no hay mejor socio en tu vida que el Creador, ya que es en el único que realmente se puede (y se debe) confiar.
Si eres una persona muy miedosa, lo más seguro es que lleves mucho tiempo paralizada.El miedo no nos deja avanzar, nos congela y apelmaza, impidiendo nuestro crecimiento interior. Nos entierra en la vida. Este Nombre logra la completa transformación de las situaciones negativas en oportunidades positivas llenas de bendiciones.
En consecuencia, fortalece tu autoestima y te dota de la capacidad de resolver tus propios problemas.Conectando con este Nombre lograremos indulgencia y compasión. La Gratitud es el canal para sentir a Dios. Si conectas con él, te llenará de coraje para vencer las malas tendencias y hábitos tóxicos.
Todos tenemos una meta espiritual para alcanzar en esta vida. Nuestra alma nos dirige hacia ella, comunicándose con nosotros constantemente. Con este Nombre escucharás con certeza que tu alma susurra. Este Nombre nos provee de la grandísima capacidad de ser maestros para nuestros hijos.Al compartir la Luz con ellos, conectamos con la prosperidad de toda nuestra familia.
Si tienes sed de venganza, sientes una vorágine de pensamientos negativos o no comprendes el propósito de tus experiencias actuales, conecta con este Nombre. Cuando comprendes que la vida es un espejo, puedes empezar a generar los eventos que deseas experimentar. Conectando con él, obtendrá una gran lucidez a la hora de tomar decisiones.
El último Nombre 72 tiene el poder de cerrar ciclos corrigiendo las imperfecciones. En sí mismo representa a nivel fractal un ciclo completo, desde la primera letra, una Mem abierta, que representa nuestra apertura a los estímulos externos de los cinco sentidos, a la última letra, una Mem cerrada, que representa la capacidad de encerrarse en si mismo del hombre, para pasar de un estado de secuestro por los sentidos corporales, a un estado de dominio desde su interior. Y es el hombre el vínculo entre los mundos espirituales y el mundo físico.
Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios.
¿Milagros o Manipulaciones? quieres saber la verdad detrás de los milagros?
En resumen, la búsqueda del significado de los milagros nos lleva a explorar la profundidad de la esperanza, la fe y nuestra capacidad para enfrentar los desafíos de la vida. Ya sea a través de la reflexión personal, la conexión con otros o la exploración de tradiciones espirituales, el camino hacia la comprensión de los milagros es un viaje continuo de descubrimiento y transformación.
| Signo | Descripción |
|---|---|
| Alegría | Sentimiento de gozo y bienestar a pesar de las dificultades. |
| Paz | Estado de calma interior y serenidad ante la adversidad. |
| Esperanza | Confianza en un futuro mejor y la capacidad de superar los obstáculos. |
