Las mariposas monarca (Danaus plexippus) son famosas por realizar una increíble y hermosa migración. Cada otoño, millones de mariposas atraviesan Estados Unidos y Canadá, recorriendo miles de kilómetros hasta el centro de México. Esta migración es una de las más espectaculares del mundo de los insectos.
Mapa de la migración de la mariposa monarca en Norteamérica.
El Ciclo de Vida de la Mariposa Monarca
El sorprendente proceso de metamorfosis que llevan a cabo todas y cada una de las numerosas especies de mariposas que existen en el planeta se caracteriza por seguir unas fases concretas, comúnmente conocidas como etapas del ciclo de vida de una mariposa. Dentro de cada una de estas etapas, las características de las mariposas van cambiando asombrosamente, tanto fisiológicamente como sus hábitos de alimentación y formas de vida.
El ciclo de vida de las mariposas es muy variable, puede durar desde unos pocos días hasta varios meses, dependiendo de la especie. Cualquiera que sea la duración promedio de vida de una especie, cada uno de estos insectos atraviesa una metamorfosis completa de cuatro etapas sucesivas: huevo, larva, pupa o crisálida y adulta.
1. Huevo
Al igual que en otras especies de animales ovíparos, las mariposas depositan sus huevos fecundados, de los que posteriormente nacerá un nuevo individuo. Generalmente, depositan los huevos debajo de hojas y otras superficies vegetales, para protegerlos de posibles depredadores y de condiciones climáticas adversas.
La etapa embrionaria tiene lugar dentro del huevo y comienza cuando la mariposa hembra deposita sus huevos en la planta hospedera. Este período que puede durar entre 3 y 8 días es el más vulnerable del desarrollo, debido a los depredadores y a las avispas parasitarias.
Cuando llega el momento de eclosionar, la joven oruga comienza a cortar con sus diminutos dientes la resistente cáscara que la ha protegido, lo cual hace en forma de tapa circular. Luego de despejado el paso sale de su refugio con movimientos serpenteantes y se alimenta de la cáscara vacía, la cual constituye el primer alimento que le va a proveer los nutrientes que necesita para vivir.
Huevo de mariposa monarca en una hoja de algodoncillo.
2. Larva (Oruga)
Los famosos gusanos de seda (Bombyx mori) y las abundantes orugas de la mariposa de la col (Pieris brassicae) que llenan de vida los campos en primavera, son ejemplos de mariposas en su etapa larvaria.
Durante este periodo, las larvas de mariposas necesitan nutrirse y conseguir suficiente energía para poder seguir creciendo y desarrollándose. Principalmente se abastecen de hojas y todo tipo de flores, las cuales ingieren continuamente para conseguir aumentar su tamaño.
En estado larval las mariposas no tienen ojos compuestos, ni patas y mucho menos esbozos de alas. La larva solo se alimenta de sustancias vegetales, por lo que deben localizar una planta de la cual alimentarse en los días subsiguientes (algodoncillo, trigo, otros cereales). Usualmente es la planta sobre la que nacen porque las hembras como buenas madres prevén esta situación al colocar sus huevos.
Conforme consumen grandes cantidades de alimentos, engordan y crecen, convirtiéndose en jugosas y coloridas orugas. En este período es en el que se puede observar el cambio más notable de tamaño, pasando de un huevo que ocupa alrededor de 1 mm a una oruga que alcanza fácilmente los 4 cm. Este notable crecimiento y transformación las obliga a mudar la piel que las protege varias veces, hasta que llega el momento de la pupación. En esta etapa su última misión será encontrar un lugar seguro para la etapa de pupa.
Como consecuencia de su crecimiento y desarrollo constante, las orugas se ven obligadas a mudar sus pieles hasta cinco veces. Dicha muda de la piel sirve también de alimento a la oruga, mientras que en su última muda, utilizará su piel vieja para tejer una estructura a modo de malla la cual le servirá para colocarse boca abajo y quedar suspendida de una hoja, rama u otra estructura vegetal apropiada. Una vez colocada junto con la malla que ha preparado para sostenerse, adopta con su cuerpo una curiosa y característica curva en forma de "J".
3. Pupa o Crisálida
La pupa o crisálida es la estructura que queda tras caer la piel que la oruga había utilizado para crear la malla que le permitía mantenerse colgada. Dentro de la estructura de la pupa, conocida también como el capullo de la mariposa, el animal permanece cubierto y en reposo, careciendo de movimiento alguno y sin tener ojos ni antenas.
La etapa de crisálida también es conocida como pupa, y es en la que pasan de oruga a mariposa adulta. En esta etapa pasiva ocurre una reorganización total de la anatomía del insecto, desarrollándose progresivamente patas, alas y un cuerpo con una estructura tripartita de cabeza, tórax y abdomen. Estos cambios metabólicos y morfológicos que ocurren para lograr que el organismo adopte una estructura totalmente distinta, son un prodigio de la naturaleza.
Las crisálidas tienen formas y colores diversos para facilitar el camuflaje, además están recubiertas por una gruesa membrana de quitina que las protege durante este período de latencia. Esta etapa puede demorar un par de semanas como ocurre en algunas especies de mariposas, o puede demorar meses en los que el insecto hiberna esperando a que las condiciones ambientales se tornen favorables.
Crisálida de mariposa monarca colgando boca abajo.
4. Mariposa Adulta o Imago
Tras finalizar la compleja etapa de pupa y completar su desarrollo, las mariposas adultas rompen poco a poco la crisálida y salen al exterior. Aún no están preparadas para volar con sus nuevas y sorprendentes alas, ya que estas presentan una consistencia arrugada. Las nuevas mariposas adultas necesitan recibir energía y líquido corporal que vaya fluyendo por las venas de sus alas, hasta que estas adquieran el tamaño y la rigidez necesaria para poder batirlas e iniciar sus preciosos vuelos.
La cuarta etapa comienza luego de que la mariposa lucha activamente por salir de la crisálida y emerge como mariposa adulta o imago. Al salir de la pupa las alas son un poco frágiles y flexibles, pero luego de unas horas se estiran y endurecen al máximo. Ya la vida como insecto alado puede comenzar.
Cuando no están descansando, las mariposas vuelan en búsqueda de fuentes de alimento. Algunas especies como las mariposas monarcas realizan increíbles migraciones de varios millares de kilómetros. Pero en este período su misión principal es encontrar un compañero para aparearse y asegurar la continuidad de la especie.
Llegado el momento de su primer vuelo, las mariposas adultas inician la búsqueda de alimento para seguir cubriendo sus necesidades nutritivas y energéticas. En esta nueva etapa, la alimentación de las mariposas se basa en el néctar de las flores, el cuál adquieren gracias a su alargada y sofisticada espiritrompa (nombre científico que recibe la lengua de las mariposas).
Así, de flor en flor para nutrirse y llenando de color con sus delicadas alas los ecosistemas terrestres en los que habita, las mariposas adultas continúan desarrollándose hasta llegar el momento de la reproducción. Así, siendo la reproducción de las mariposas de tipo sexual, los adultos completan su ciclo de vida con la creación de nuevos huevos de los que nacerán nuevos individuos que pasarán por las etapas que hemos ido viendo a lo largo del artículo.
Mariposa monarca adulta alimentándose del néctar de una flor.
La Migración de la Mariposa Monarca
Muchas mariposas tienen una vida corta, de hasta 24 días. Sin embargo, algunos ejemplares de mariposas monarca pueden llegar a vivir 9 meses para poder alcanzar México en su migración. Las mariposas nacidas durante el verano nacen y mueren sin realizar ningún viaje. Sólo las nacidas a finales del verano o principios de otoño realizan la migración, haciendo un único viaje de ida y vuelta. La migración invernal la realizan mariposas que son «tataranietas» de las que la realizaron el año anterior. Esta migración, además de hermosa, es asombrosa. Muchas mariposas son capaces de regresar al mismo árbol donde nació su tatarabuela.
Cada año, al llegar el otoño, la mariposa monarca viaja alrededor de 5.000 kilómetros, desde Canadá hacia los bosques de pino y oyamel en el estado de Michoacán en México.
Al final de su largo viaje cada hembra pone unos 400 huevos de unos 2 mm en el envés de las hojas de distintas especies de Asclepias, un género de plantas de las que se alimentan las larvas. Aproximadamente una semana después los huevos eclosionan y la larva pasa entre una o dos semanas engordando hasta que busca un lugar seguro para transformarse en crisálida. Dos semanas después emerge la mariposa. Todo este ciclo viene a durar un mes aproximadamente, dependiendo de la temperatura ambiental.
Las primas americanas de las asentadas en Canarias vuelan cada año desde Canadá hasta México en una travesía de varios miles de kilómetros y se cree que fue en uno de esos viajes cuando cruzaron el océano hasta llegar a la Macaronesia, donde su presencia también ha sido confirmada en Azores y Madeira.
A lo largo de un año, nacen entre 4 y 5 generaciones de mariposas que viven entre 15 y 45 días. Sin embargo, la migración la lleva a cabo una generación muy especial, que nace en septiembre y puede llegar a vivir hasta 9 meses. Esta generación de mariposas muere en primavera una vez que ha pasado el invierno en México y ha depositado los huevecillos en el trayecto de regreso a Estados Unidos.
Pablo Fabián Jaramillo-López, doctor en biología de la Universidad Autónoma de México, explica que a la generación migratoria se la conoce como generación matusalén, precisamente, porque vive mucho más que las otras.“Desde que nacen, son diferentes al resto, es como si su desarrollo se quedara bloqueado. Durante el periodo de hibernación y estancia en los bosques mexicanos, las mariposas pasan la mayor parte del tiempo colgadas de las ramas de los árboles formando grandes racimos. Esto les permite conservar su energía y mantener la temperatura corporal para no morir de frío.
Un poco antes de la primavera, cuando el clima es más cálido y los días son más largos, comienza la etapa de apareamiento. En marzo, las hembras emprenden el viaje de regreso al norte en busca de asclepia para ovopositar los huevecillos que darán vida a la siguiente generación de mariposas.
Mariposas monarca hibernando en los bosques de oyamel en México.
El Algodoncillo: Alimento Esencial
Las mariposas monarca dependen en gran medida de las asclepias, unas plantas conocidas también como algodoncillos que les sirven para depositar sus huevos y como alimento durante buena parte de su ciclo vital. Solo en Canadá hay unas doce especies diferentes de asclepias.
Tanto las larvas como las mariposas tienen unos colores llamativos que las hace muy vistosas y que también constituyen un aviso a los posibles depredadores: de hecho, tiene mal sabor y son venenosas. Esto es porque acumulan en su organismo unos glucósidos cardíacos que provienen precisamente de las plantas de las que se alimentan.
La planta de la que se alimentan únicamente, el algodoncillo, ya es por sí tóxico. El veneno es transferido de la dieta.
Lamentablemente, la mariposa monarca está cerca de convertirse en una especie en peligro extinción, esto debido al uso de herbicidas en los Estados Unidos, lo que afecta las plantas de algodoncillo, su principal fuente de alimento.
Las asclepias o algodoncillos constituyen un género de plantas pertenecientes a la familia de las apocináceas. La mayoría de las especies se distribuyen por Norteamérica. Son hierbas perennes con tallos anuales, producen látex y sus hojas son opuestas de color verde intenso. Presentan coloridas flores (naranjas, moradas, amarillas, blancas), agrupadas en numerosas inflorescencias terminales y axilares. En muchos lugares del mundo, como gran parte de Europa, sudeste asiático y parte de Australia, han sido introducidas.
Asclepias syriaca, una de las especies de algodoncillo.
Conservación de la Mariposa Monarca
Por su fascinante migración, todo un espectáculo natural, el mundo científico desde hace años ha solicitado su conservación. En julio de 2022, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UNIC) declaró a la mariposa monarca como una especie en peligro de extinción.
Ante esta situación, se han implementado diversas iniciativas para proteger a esta especie. En Estados Unidos, por ejemplo, existe un programa para crear hábitats en los cuales la mariposas monarca puedan acceder al algodoncillo. Para ello se ha creado toda una red de espacios en los cuales las orugas pueden alimentarse y las mariposas pueden libar el néctar de las flores durante la primavera y el verano. Este programa es muy importante porque el algodoncillo crece en zonas próximas a campos de cultivo y pastizales donde se usan pesticidas y se limpian bordes de caminos, prácticas que afectan negativamente a la población de las mariposas monarca. Por esta razón, la creación de «Monarch waystations» en parcelas privadas, jardines, escuelas, hoteles, etc.
En 2008, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, situada en el centro de México, garantizando la protección de las 57.259 hectáreas de superficie de bosques de oyamel en las que se resguardan las mariposas monarca durante el invierno.
Aquí hay una tabla que resume las etapas del ciclo de vida de la mariposa monarca:
| Etapa | Descripción | Duración |
|---|---|---|
| Huevo | Pequeño huevo depositado en hojas de algodoncillo. | 3-8 días |
| Larva (Oruga) | Oruga que se alimenta vorazmente de hojas de algodoncillo. | 1-2 semanas |
| Pupa (Crisálida) | Transformación dentro de una crisálida protectora. | 2 semanas |
| Adulto (Imago) | Mariposa adulta que se reproduce y migra. | Semanas a meses (hasta 9 meses para la generación migratoria) |
