El Río Okavango: Origen, Recorrido y el Espectacular Delta Interior

El río Okavango, también conocido como Cubango en su nacimiento, es el cuarto sistema fluvial más largo de África, extendiéndose a lo largo de 1.600 km. Este río único no desemboca en el mar, sino que crea un delta interior en el desierto del Kalahari, convirtiéndose en un oasis de vida y biodiversidad.

Mapa de la cuenca del río Okavango

Nacimiento del Río Okavango

En la meseta de Bié, en las tierras altas del centro de Angola, a 1780 m de altura, nace el río Okavango. Conocido como Cubango en su nacimiento, fluye hacia las tierras del sur, cruzando Namibia y finalmente adentrándose en Botswana, a través de la región del Caprivi, convirtiéndose en frontera natural entre ambos países.

Recorrido del Río Okavango

Conocido como Cubango en su nacimiento, fluye hacia las tierras del sur, cruzando Namibia y finalmente adentrándose en Botswana, a través de la región del Caprivi, convirtiéndose en frontera natural entre ambos países.

Resulta que el río Okavango tiene muy poca pendiente durante todo su recorrido, tan solo unos 60 m de desnivel en 450 km, por lo que, las abundantes precipitaciones que tienen lugar en su cabecera durante el mes de enero, pueden tardar hasta 8 meses en llegar a las tierras donde desemboca en Botswana. Así que, la inundación alcanza su punto máximo en algún momento entre junio y agosto, justo durante los meses secos de invierno de Botswana.

El Delta del Okavango: Un Oasis en el Desierto

Una vez en Botswana desaparece en un laberinto de canales, lagunas e islotes de unos 16,000 km² de extensión, al toparse con las áridas tierras del Kalahari y, formar así el mayor delta del planeta, el Delta del Okavango. Un tesoro natural extraordinario que alberga una vida silvestre increíble, y uno de los destinos faunísticos más importantes del planeta.

El río Okavango, cargado con el agua de las precipitaciones de Angola, se encuentra entonces el desierto del Kalahari, cuyo nombre deriva de la palabra kgalagadi, que se traduce como “mucha sed” y con lo que se conoce como una cuenca endorreica, es decir, un área en la que el agua no tiene salida hacia el océano, sino que queda atrapada y solo desaparece en forma de infiltración o evaporación.


Mokoro en el Delta del Okavango

Aunque en realidad no se trata de un “delta”, sino de una extensa región aluvial o cono de deyección. Hasta 8 meses puede tardar en llegar toda el agua de las precipitaciones que se producen en la cabecera del río Okavango hasta las tierras sedientas del Kalahari.

Muchos ríos forman deltas al desembocar en mares o lagos. Menos comunes son los deltas interiores, que generalmente ocurren en una zona en tazón antes de recobrar un solo curso que continúa. El caso del río africano del Okavango es particularmente inusual. Este río de 1.600 kilómetros nace en Angola y se dirige al sureste hasta desaparecer en el norte de Botsuana. No lo hace en un lago formando una cuenca endorreica, sino que forma un gran humedal que en el desierto del Kalahari desaparece en la estación seca. Cuando llegan las lluvias, el Okavango vuelve a llenarse creando otro enorme humedal que nuevamente desaparece. La vida de la región conoce perfectamente este ciclo hidrológico anual. Los deltas interiores son anomalías geográficas, por lo que el ciclo del Okavango, pese a su regularidad, es efímero.

Cuando llegan las lluvias, el Okavango vuelve a llenarse creando otro enorme humedal que nuevamente desaparece. La vida de la región conoce perfectamente este ciclo hidrológico anual. Los deltas interiores son anomalías geográficas, por lo que el ciclo del Okavango, pese a su regularidad, es efímero.

Hasta hace unos 10.000 años desembocaba en el lago Makgadikgadi, hoy seco. En su lugar, cada año el Okavango inunda una extensión de unos 250×150 kilómetros con solo dos metros de profundidad por lo llano del terreno. Este relieve provoca que se formen grandes y alargadas islas en el delta. La mayor es la del Jefe, de setenta kilómetros de longitud.

Todo comienza lejos del delta, en Angola, donde las lluvias de enero y febrero multiplican el caudal. Un mes después llegan a Botsuana y se distribuyen entre los brazos del Okavango durante unos cuatro meses alcanzando el pico en julio. La mayor parte del agua es transpirada por las plantas, mientras que un tercio es evaporada y pequeñas cantidades se filtran a los acuíferos o llegan al lago Ngami. Esta salinidad es procesada parcialmente por la vegetación, pero en el futuro hará del Okavango un lugar inhabitable. Hasta entonces, la foto del delta durante la inundación es paradisíaca.

La Fauna del Delta del Okavango

La gran extensión del Delta del Okavango hace que su área pueda dividirse en tres zonas geográficas.

  • El Panhandle: situada al norte del delta, donde el río corre ancho y profundo, con amplias zonas inundadas y con mayoría de papiros y palmeras fénix. Es la zona más accesible de todas, con aldeas de pescadores, sin grandes mamíferos, pero con multitud de aves, por lo que es un paraíso para los amantes de la ornitología.
  • Seronga: donde el delta empieza a desplegar su red intrincada de canales, creando esa forma tan característica en abanico, formado por praderas inundadas y gran cantidad de islas de diferentes tamaños.
  • La parte baja del delta, la sabana: donde encontramos pantanos estacionales y praderas inundadas que dan paso a tierra firme con vegetación predominante de mopane, esencial en la alimentación de los elefantes, acacias y matorrales. Es el área donde se refugian gran cantidad de mamíferos durante los meses secos de invierno.

En el Okavango ocurre que el pico de extensión del delta tiene lugar en la estación seca, lo que inevitablemente convierte a este en un imán para la sedienta fauna de kilómetros a la redonda. Se citan 130 especies de mamíferos, 60 de reptiles, 90 de peces y casi 500 de aves. Aunque el Okavango es vital para especies como guepardos, rinocerontes, perros salvajes y leones, la especie más icónica es el elefante.

Y es que, curiosamente, cuando el delta alcanza su plenitud, es justo cuando el Kalahari se encuentra en su momento de mayor sequía. Por lo que es cuando una gran multitud de animales sedientos acuden hasta sus aguas, dando origen a una de las mayores concentraciones de vida salvaje de África.

Entre toda esa fauna que se agolpa en los brazos del delta se encuentran los “Big Five”: el león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo que, unidos al guepardo y a licaón, forman el grupo de los siete magníficos, muy raros de ver en un mismo lugar en estado salvaje.

En realidad, este jardín del Edén acoge a cientos de especies de mamíferos, como antílopes, elefantes, jirafas… más de 8.000 insectos, 1.000 aves diferentes que conviven o se desplazan por los corredores del delta llegando a los ríos Liyanti/Chobe.

Las más de mil especies de plantas cobran nueva vida con praderas y bosques inundados. Las más relevantes son las acuáticas, capaces de flotar sobre las cristalinas aguas. La vegetación colabora, además, en capturar la arena que transporta el río y crear nuevas islas para nueva vegetación.

El mopane o mopani es un árbol que crece en lugares cálidos y secos, entre 200 y 1.150 m de altitud, al norte de Namibia, sur de Angola, nordeste de Botsuana, en todo Zimbabue, al sur de Zambia y Malaui y en Mozambique. Las hojas del mopane se distinguen fácilmente porque tienen la forma de las alas de una mariposa. Al elefante le encantan las hojas y las vainas del mopane y es frecuente verlos donde están estos árboles. También es uno de los árboles predilectos de jirafas, rinocerontes y babuinos.


Vida salvaje en el Delta del Okavango

¿Cuándo es la Mejor Época para Visitar el Delta del Okavango?

Al depender directamente de las lluvias en su cabecera, el delta va cambiando continuamente de aspecto, y con él su fauna y vida silvestre. Los meandros y lagunas varían, y el paisaje oscila del verde oscuro al amarillo con destellos blancos como resultado de la sal y minerales que deja el agua al evaporarse.

Por todo ello, el delta del Okavango merece ser visitado en cualquier época del año, pero sí que es cierto, que la mayor concentración de vida salvaje se da durante la época seca, por lo tanto, entre mayo y septiembre. Aunque también es cuando hay más visitantes. Si buscas viajar al delta con mayor tranquilidad, abril también pude ser una buena elección, la época de lluvias está ya finalizando y el paisaje está realmente increíble.

A continuación, se presenta una tabla con las mejores épocas para visitar el Delta del Okavango y las ventajas de cada una:

Época del Año Ventajas Desventajas
Mayo a Septiembre (Época Seca) Mayor concentración de vida salvaje Mayor número de visitantes
Abril (Final de la Época de Lluvias) Paisaje increíble, menos visitantes Posibilidad de lluvias ocasionales

Un Safari por el Delta del Okavango

El Delta del Okavango es un “must”, es decir, un imprescindible para los amantes de la vida salvaje y silvestre.

Recorrer sus canales con el ritmo pausado de los mokoro, y disfrutar de la vida que se concentra alrededor del agua, del sonido de la naturaleza o de ese gran espectáculo que es el atardecer africano, es una experiencia indescriptible.

Dormir en alguna de sus islas, bien sea en alojamientos de lujo, confortables o en campamentos temporales, se convertirá en uno de los grandes momentos de vuestro viaje.

Muchos ríos forman deltas al desembocar en mares o lagos. Menos comunes son los deltas interiores, que generalmente ocurren en una zona en tazón antes de recobrar un solo curso que continúa. El caso del río africano del Okavango es particularmente inusual.

Maun, en el sureste, es la puerta de entrada para el Okavango. Es una ciudad de servicios que tiene aeropuerto propio. Aquí podremos contratar excursiones al delta si no las llevamos de origen. Una de las más populares, pese al precio, son los vuelos escénicos, la mejor manera de apreciar la extensión del delta.

Desde Maun se entra por tierra o aire al delta hasta llegar a algún campamento que nos servirá de base para las noches que elijamos. Una vez en pleno delta, lo habitual es navegar por los canales en embarcaciones sin motor típicas, los mokoro, y al llegar a alguna isla hacer pequeños itinerarios a pie.

El mejor lugar para avistar fauna es la zona de Moremi, donde lo más conveniente es hacer excursiones en 4×4. Es mejor utilizar una segunda base en Moremi antes de volver a Maun o continuar al Parque de Chobe.

El delta del Okavango es aún un misterio: un gran río que desemboca en un inmenso desierto. El río nace en las montañas de Angola, con el nombre de Cubango, cruza Namibia, donde le llaman Kavango, y toma el nombre de Okavango nada más entrar en Botsuana.

El campamento de Eagle Island nos proporciona un mokoro, la canoa tradicional para surcar el delta, fabricada de una sola pieza con la madera del ébano o de la kigelia. El mokoro se desliza entre los juntos y los papiros tan despacio que podemos ver las ranas, que croan como tenores, y las enormes libélulas, que aquí son tan felices como los elefantes.

OKAVANGO SALVAJE - Las Luchas por la Supervivencia en el Último Paraíso de África #animalessalvajes

También realizamos un vuelo al atardecer en helicóptero. El piloto es de Nueva Zelanda y lo primero que nos pregunta es si queremos volar bajo, muy bajo o muy, muy bajo. Le pedimos que vuele como quiera, pero, a ser posible, le digo, "que entre la tierra y nosotros haya algo de aire".

La experiencia es magnífica, un vuelo fascinante que nos permite contemplar las extrañas figuras que forman el agua y la vegetación desde la altura del helicóptero, los rebaños de cebras y antílopes, las islas, los canales, las manadas de búfalos, el paso de los elefantes: la vida, rica, extensa y compleja, en el delta del Okavango.

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