El río Navia, accidente hidrográfico destacado, atraviesa el concejo de Navia de sur a norte por su lado occidental, sirviendo de límite con el concejo vecino de Coaña, y se convierte en ría ya en su parte final. La villa de Navia es la capital del concejo que recibe su mismo nombre, extendiéndose por la margen derecha del río Navia.
Durante su recorrido, el río Navia actúa en ocasiones como frontera natural entre Lugo y Asturias, cruzando diecinueve municipios aguas abajo, de los cuales siete son asturianos: Ibias, Grandas de Salime, Allande, Pesoz, Illano, Villayón, y Boal, desembocando en la ría que separa Coaña y Navia.
El río drena diversas áreas sujetas a dos figuras de protección, Monumentos Naturales (Cascadas de Oneta, en Villayón) y LIC (lugares de interés comunitario): el Río del Oro (Allande), Alcornocales de Navia (Allande, Illano y Pesoz, Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias (Cangas del Narcea, Degaña e Ibias), Río Navia (Coaña y Navia), Río Ibias (Ibias), Sierra de Los Lagos (Allande y Cangas del Narcea) y el Paisaje Protegido de Las Sierras de Carondio y Valledor (Allande, Grandas de Salime y Villayón).
Navia - La Bobia (Asturias)
Geología y Formación del Río Navia
Desde el punto de vista geológico, el suelo de Navia, debido a la zona irrigada por el río, corresponde a un periodo de evolución de la tierra llamado silúrico. El diminuto río fue labrándose su cauce, y encajándose en él a medida que se retiraban las aguas oceánicas por acumulación de enormes glaciares polares.
La pizarra es el elemento geológico más destacable formando complejos rocosos de diferentes colores, generalmente gris y azulado, y estructura con una gran facilidad de fractura. La cuarcita es otro elemento que se da sobre todo en la parte oriental del concejo.
Todo esto origina una topografía modulada en torno a tres unidades de relieve muy bien definidas: la rasa costera, los valles medios y la zona montañosa del interior. Las elevaciones más pronunciadas las encontramos por el sur en los límites con Villayón, con alturas que no llegan nunca a los 1000 metros, siendo el pico Panondres con 842 metros su accidente más destacado.
Otro río mencionable es el Anleo, que nace en la sierra del mismo nombre y cede sus aguas al Navia en la localidad de Las Aceñas.
Gracias a las favorables condiciones tanto geológicas como climáticas, tiene el concejo una extensa y variada riqueza vegetal y animal. Así casi la mitad de terreno de la superficie corresponde a montes de pinos, eucaliptos, y robles. Y en menor medida castaños, nogales, abedules y hayas.
Importancia Histórica y Económica del Río Navia
Siempre tuvo una gran importancia en el concejo, ya que gran parte de la economía local se articulaba en torno a ella. Se explota la energía hidroeléctrica del río gracias a los embalses de Doiras, Grandas y Arbón y esta energía mucho más versátil y barata atrae mucha industria como la conservera, los astilleros y la fábrica de harinas.
Hasta el siglo XVIII Navia presentaba una demografía catastrófica debido a una agricultura extensiva que liquidaba los bosques y acababa con los pastos, lo que hacía que en épocas de recesión aparecieran hambrunas y epidemias. Eran tiempos de alta mortandad infantil y poca esperanza de vida.
Pero es en el siglo XX cuando se aumenta la población de manera más significativa gracias a la articulación económica del concejo con la regional, acelerando el desarrollo local.
En este sector tuvo gran incidencia la pesca, fuente de vida durante mucho tiempo de Puerto Vega.
En época romana, Navia forma parte de lo que Ptolomeo llama la región Flavionavia, patria de los Páesicos. La abundante cantidad de oro motivó que los latinos poblaran la zona. Más tarde, ya en la Edad Media, se consagraron los monasterios de Santa Marina de Vega, San Salvador de Piñera y San Martín de Siloyo. Alfonso X fue quien otorgó a Navia una carta puebla. Esta permitía la organización de un mercado semanal y el amurallamiento de la población. Además, disponía de organización administrativa como parada del Camino de Santiago en su vertiente costera. Por este motivo se abrió el hospital del Santísimo y La Magdalena.
Cuando el siglo XVI tocaba a su fin, el Puerto de Vega experimentó un notable crecimiento económico vinculado a la caza de ballenas. Por otro lado, durante la Guerra de la Independencia, Gaspar Melchor de Jovellanos recaló durante su huida en Puerto de Vega.
Ya en la segunda mitad del siglo XIX se desmontó la muralla medieval. De esta manera se ensanchó la villa, recuperando la pesca su antiguo protagonismo. Esto no evitó una fuerte emigración.
El influjo de los capitales indianos es el responsable, a principios del siglo XX, de la construcción de escuelas y caminos.
El concejo sigue inmerso en su actividad industrial, sin olvidar nunca las actividades agropecuarias y la pesca.
Por otra parte, se ha hecho un hueco en el turismo occidental asturiano.
La patria de don Ramón de Campoamor es una pequeña villa pulcra y tranquila. Su pujanza mercantil, industrial y turística han hecho que su importancia se torne notable. Situada en el Occidente de Asturias, el Camino del Norte salva la desembocadura del río que da nombre a la localidad por un famoso puente.
La ría y desembocadura del río Navia integra el Parque Histórico local.
El topónimo de la localidad y su río es de origen prerromano. Por otro lado, la presencia humana es abundante desde el siglo VI a. C. A tal época pertenecen los primeros restos de culturas celtas.
En el ayuntamiento de Pedrafita do Cebreiro encontramos dos grandes cuencas fluviales, la del río Navia y la del río Lor, que desembocan en el Mar Cantábrico y en el Río Sil respectivamente. Estos a su vez cuentan con gran número de riachuelos y afluentes que les proporcionan un valioso aporte de agua.
Sin duda, el río Navia sirvió de limite natural entre las tribus galaicas (en concreto, la más oriental de ellas, el pueblo de los albiones) y las astures (concretamente, los pésicos), sin duda permitiendo contactos y simibiosis entre ambas culturas hermanas.
Las viejas atribuciones románticas a la capital del concejo Noega (hoy identificada como la oppida de la Campa Torres gijonesa) o Flavionavia (inmediaciones de Pravia), están absolutamente descartadas, pero confirmándose en contrapartida la existencia de un primitivo asentamiento castreño en la margen derecha del río, cerca de la desembocadura, pretérito origen de nuestra capital, que coexistiría armónicamente con otros castros ubicados en Fabal (Andés), Vigo, Piñera, Frejulfe y Armental.
Los continuos desmanes y desafueros de los poderosos crean efervescencia en las clases más humildes de nuestro solar, empobrecidas por la crisis económica coyuntural, y soliviantadas por la consideración del territorio como moneda de cambio de los caprichos reales y de las banderías interesadas de la nobleza.
El punto de inflexión llega con la invasión francesa de 1808, a la que responde el patriotismo español, encabezado por el heroico gesto de nuestro paisano Juan Pérez Villamil, redactor del Bando de Móstoles que une a los españoles en la lucha por su libertad.
| Sector | Porcentaje de Empleos |
|---|---|
| Primario | 23,03% |
| Secundario y Construcción | 38,86% |
| Terciario | 38,11% |
Patrimonio Arquitectónico y Cultural en la Cuenca del Río Navia
Destaca la iglesia de Santa Marina de Vega, fechada en el siglo XVIII y la cual acoge retablos del insigne José Bernardo de la Meana. Es de estilo barroco, con planta en forma de cruz latina con un pórtico lateral abierto y otro cerrado a los pies.
La iglesia parroquial de Navia es de estilo neogótico y data de finales del siglo XIX. Está estructurada en planta con forma de cruz latina y cabecera con absidiales.
Dentro de su arquitectura civil y popular el concejo nos deja innumerables muestras. El palacio de Lienes, en Armental y que data del siglo XVI. Muestra una torre cuadrangular de cuatro pisos, a los que separa una franja no ornamentada, y el cuerpo de la vivienda, reformado posteriormente. También presenta dos escudos de gran factura.
En Anleo encontramos el palacio de Anleo, hoy en estado ruinoso. Es una construcción estructurada en forma de “L”, con torres almenadas cuadradas en los tres vértices. Se comenta que en una de ellas pasó la noche San Francisco de Asís en su peregrinar a Santiago de Compostela. Su origen parece ser del siglo XIII, aunque lo que actualmente se conserva pertenece al siglo XVII.
Otra edificación palaciega importante es el palacio de Camposorio, en Piñera y que data del siglo XVIII. Es de carácter popular, y en él residió durante su infancia el poeta y político Ramón de Campoamor, el cual tiene un monumento dedicado en la villa de Navia.
Del mismo modo también merecen mención otras edificaciones como las casonas de Tox, Sante, La Venta y Coaña, o los restos que quedan de una antigua fortaleza medieval, o varias construcciones indianas como la casa Ochoa.
Todos los pueblos del concejo celebran sus fiestas patronales, siendo las de la Patrona de la capital, La Virgen de la Barca, las más concurridas y populares. Su culto proviene ya desde comienzos del siglo XIII, contando en la actualidad con una bonita procesión mar ítima.
La actual Navia es una población de rasgos decimonónicos que conserva una gran parte de su patrimonio. La villa se encuentra en el Parque Histórico del Navia, al cual pertenecen un total de nueve concejos. La localidad ha ido ganando poco a poco terreno a la ría y sus marismas. En el casco urbano coexisten restos del trazado medieval junto con otros del ensanche decimonónico y contemporáneos.
La localidad fue cuna del poeta Ramón de Campoamor (1817-1901), donde vivió su infancia hasta que viajó a Santiago de Compostela para estudiar. Otro punto interesante que ver en Navia la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de La Barca. Es de estilo neogótico y de finales del siglo XIX. Además, en el siglo XX se levantaron varios edificios eclécticos. Se conservan pocos restos de muralla medieval, derribada al edificar los ensanches del siglo XIX. Entre el centro y la Playa de Navia discurre un agradable paseo marítimo.
Siguiendo con lo que ver en Navia hay que ir a sus alrededores. En ellos se encuentra el Palacio de Anleo (siglos XIII-XIV). Tiene forma de L y ha sido modificado en varias ocasiones. Mientras tanto, el Palacio de Lienes es también un imprescindible en Navia. Se erigió en el siglo XVI, en la zona de Armental. Otros edificios relevantes son el Palacio de Tox y el Palacio de Piñera. En Anleo se encuentra también la Iglesia Parroquial de San Miguel (siglo XVII).
Al otro lado de la ría de Navia, a unos 4 km desviándose hacia el mar, se halla Ortiguera. Desde su faro, situado en el cabo de San Agustín, se puede disfrutar de unas fascinantes vistas. Siguiendo hacia Galicia, coincidiendo con el Camino del Norte, se llega a La Caridad (9 km). La localidad destaca por la belleza de sus casas, alegres y decoradas con plantas y flores. El conocido Castro de Coaña, a 6 kilómetros de Navia, es un asentamiento del siglo IV a.C. Se cree que estuvo habitado hasta el siglo I d.C. Es asimismo uno de los castros más estudiados de Asturias. En el concejo de Illano, merece la pena detenerse en San Esteban de los Buitres, declarado Bien de Interés Cultural. La aldea se muestra casi intactas, con casas tradicionales construidas con piedra vista y tejados de pizarra gruesa. Es igualmente singular el concejo de Boal. Su cabeza es una elegante población repleta de construcciones indianas situada próxima al embalse de Doiras. Terminando con lo que ver en Navia, destaca la Iglesia de Santa Marina (siglo XVIII). Guarda varios retablos del maestro mayor de la Catedral de Oviedo, José Bernardo de la Meana. Además, hace gala de un valioso órgano.
Ubicación de Navia en Asturias.
