¿Alguna vez te has preguntado por qué cantamos a los bebés para calmarlos cuando lloran? Las nanas se han utilizado para tranquilizar a los bebés desde tiempos primitivos. La música, con su capacidad para evocar emociones y generar endorfinas, es un poderoso estimulante de áreas cerebrales vinculadas a la memoria, el aprendizaje, el lenguaje, la concentración y la coordinación. Hoy exploraremos cómo la musicoterapia puede ser una herramienta valiosa para niños con hiperactividad.
¿Qué es la musicoterapia?
La musicoterapia es una técnica que aplica la música y sus elementos para mejorar la calidad de vida de los pacientes desde una perspectiva integral. No se trata simplemente de escuchar música; va mucho más allá. En las sesiones de musicoterapia, se puede actuar de forma activa (tocando instrumentos, cantando o bailando) o receptiva (utilizando la música para la relajación). Todas estas formas de trabajo buscan generar cambios positivos en los pacientes.
Las sesiones de musicoterapia se adaptan a cada persona, según sus gustos, nivel musical o problemas que presenten. Aunque puede estar indicada para pacientes de todas las edades, es especialmente beneficiosa en niños, particularmente aquellos con problemas de desarrollo infantil.
Como ya hemos dicho, el uso de la música como terapia, es primitivo. Y es que, la música, estimula muchas áreas del cerebro. Por tanto, es muy beneficiosa para el sistema sensorial, cognitivo y motor.
Beneficios de la musicoterapia
Múltiples estudios confirman que la música produce efectos beneficiosos en el sistema sensorial, cognitivo y motor, y que por esta razón estimula la creatividad, el pensamiento, el leguaje, el aprendizaje y la memoria. En resumen, la musicoterapia busca alcanzar una mayor calidad de vida de la persona y exprimir al máximo sus habilidades.
La musicoterapia es una de las técnicas más recomendadas para el desarrollo cerebral de los niños. Estos son algunos de sus beneficios:
- Mejora la concentración y la atención.
- Estimula la creatividad y facilita la fijación de nuevos contenidos.
- Aumenta y fortalece la autoestima, ayudando al niño a sentirse confiado y seguro de sí mismo y sus capacidades.
- La música es un método de expresión, por lo que los motiva a salir de su burbuja y poder interactuar con otras personas, mostrándose realmente como son.
- Trabajan la coordinación motora y consiguen liberar esa energía que tienen reprimida o guardada.
Además, la música contribuye a mantener la movilidad de las articulaciones y refuerza la musculatura a través de la relajación y la disminución de los niveles de ansiedad. Por otra parte, la sensación de bienestar producida por la música puede ayudar a las personas a suprimir dolores leves (por ejemplo migrañas) e incluso reducir la intensidad de dolores crónicos provocados por enfermedades más complejas como la artritis, la esclerosis múltiple o la fibromialgia.
Musicoterapia y discapacidad física
A esto, hay que añadir a los beneficios de unir musicoterapia y discapacidad física, trabajar el fortalecimiento muscular, el incremento de la amplitud de movimientos y la realización, de forma más efectiva, de ejercicios de coordinación, equilibrio y respiración de forma similar a otras disciplinas sanitarias como la fisioterapia.
Musicoterapia para niños con hiperactividad (TDAH)
Actualmente, la musicoterapia está especialmente indicada en trastornos como el autismo y el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Los niños y niñas con hiperactividad tienen dificultades para mantener la atención, permanecer quietos y dormir. Esta terapia consiste en el uso de la música como vía para mejorar la salud emocional, cognitiva, social y física, mediante actividades dirigidas por profesionales.
Tal y como demuestra la evidencia científica, la música estimula diferentes regiones del cerebro, mejorando la memoria, las funciones cognitivas, la capacidad de expresión y las habilidades sociales. La hiperactividad en la infancia se manifiesta a menudo mediante la incapacidad del niño o la niña para permanecer quieto, la falta de constancia o el salto de una actividad a otra sin finalizar ninguna.
Si bien la forma más adecuada de abordarla deberá establecerse en función de cada caso concreto, la musicoterapia resulta un tratamiento complementario que ha demostrado resultados positivos en los últimos años. Las sesiones de musicoterapia deben estar siempre guiadas por profesionales con experiencia, quienes adaptarán la terapia a las necesidades y capacidades de cada niño o niña.
Estas actividades normalmente combinan sesiones individuales y grupales, y pueden incluir la escucha activa de música, la expresión corporal, la improvisación estructurada, el canto y los juegos musicales. Cuando se dirige a niños y niñas hiperactivos, la terapia con música se aborda desde una perspectiva multidisciplinar y bajo una óptica terapéutica, coordinada con otros profesionales como psicólogos infantiles y pediatras.
Además, la música ayuda a:
- La mejora de la respiración, control y conocimiento de esta.
- Despierta, estimula y genera emociones y sentimientos.
Ejercicio de mindfulness para niños con TDAH | 6 minutos de meditación guiada de relajación
La universidad de Brigham Young en Utah, descubrió que los beneficios de la música en el tratamiento de TDAH se hacía especialmente presente gracias a la música clásica, ayudando a los niños con TDAH a mejorar las capacidades de atención en las actividades cotidianas. Además, se halló que el “tempo” y el ritmo musical exigía un efecto de sincronización sobre las ondas cerebrales ayudando a los niños a mejorar las capacidades de concentración, comunicación y expresión.
Practicar un instrumento implica períodos de atención prolongada, uso de la memoria, planificación y reflexividad, elementos comúnmente atacados por este trastorno (Fuster, 2017). Por este motivo, la educación musical se transforma en una actividad muy beneficiosa para el tratamiento del TDAH. Asimismo, varios estudios demuestran que los niños que practican algún instrumento o dan clases de música muestran una mejora en su desarrollo emocional.
Con la música los niños experimentan situaciones positivas, en las que aprenden a esperar y expresarse tal y como son, perdiendo el miedo a ser rechazados. Con la música se concentran y prestan atención, ya que inevitablemente la actividad así lo requiere de forma involuntaria.
Musicoterapia y Autismo
Los niños con TEA, habitualmente, tienen una conexión fuerte con la música y los sonidos. Hay ciertas actividades recreativas que se pueden realizar en los niños con autismo, las cuales pueden ser un aporte positivo para este trastorno como son el caso de la música y los juegos recreativos. Desde hace un tiempo se han realizado estudios clínicos y psicológicos sobre cómo la aplicación de la musicoterapia resulta beneficiosa en los niños con este espectro, logrando una integración positiva con su entorno y si está es acompañada de actividades recreativas mucho mejor.
La sensibilidad musical en los infantes con autismo se encuentra mucho más desarrollada que en adultos, adolescentes y otros niños. Razón por la que, el terapeuta busca cautivar al niño con algún elemento musical, los cuales pueden ser instrumentos o hasta un juego creativo relacionado con la percepción musical.
Beneficios de la musicoterapia combinada con los juegos
La respuesta positiva hacia la percepción de un estímulo genera en todos los seres humanos un tipo de asociación a ese referente. Un infante con TEA coordina de manera lógica ese referente.
- Coordinación motora: El baile es el mejor ejemplo de una actividad recreativa en la musicoterapia aplicada en los infantes con autismo. En ella, coordinan los movimientos de la melodía siguiendo unos pasos y si la letra les dice un patrón a seguir, lo más probable es que lo sigan y bailen al son de la canción. Esto ayuda a mejorar la capacidad motora al estimular la motricidad gruesa y fina en el pequeño.
- Disminuye el nivel de ansiedad: Al recibir un estímulo externo de su agrado, el nivel de ansiedad y de conductas erráticas disminuye en un porcentaje favorable. Cuando concentra su percepción en los elementos musicales la repetición errática se centra en esa actividad, dejando de lado las conductas agresivas.
- Estimula las respuestas verbales y no verbales: La música es una forma de expresión verbal y no verbal, la cual puede manifestarse a través de la vocalización de canciones, melodías o al tocar un instrumento.
¿Cómo empezar con la musicoterapia?
En primer lugar, la recomendación siempre será que el especialista establezca cual es la técnica que podría ayudar más en el desarrollo. Lo recomendable es que los niños acudan a clase al menos una vez a la semana por tiempos de una hora.
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La musicoterapia online
Actualmente, las sesiones de musicoterapia se están llevando a cabo de forma online, ya que garantiza la seguridad sanitaria de todos. Es por ello que, de forma excepcional y con muy buenos resultados, las sesiones de musicoterapia están siendo impartidas por el musicoterapeuta y la neuropsicóloga de forma conjunta. No solo hay un terapeuta, sino que también es acompañado por un co-terapeuta, siendo lo ideal para este tipo de terapias.
Referencias
- Acebes-de Pablo, A., & Giraldez-Hayes, A. (2019). El papel de la Musicoterapia y las terapias alternativas en el tratamiento del TDAH: un estudio exploratorio.
- Cruz, Aliana. (2019). La efectividad de la actividades físico recreativas para mejorar el desempeño y social en niños con déficit de atención e hiperactividad.
- Parra, R., & Liseth, J. (2019). Musicoterapia: Técnica para la intervención del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
- Sacks, O. (2007). Musicofilia. Ed: Anagrama.
- Wigram, T; Nygaard, I. & Ole, L. (2005). Guía completa de musicoterapia. Ed: AgrupArte.
