El Art Nouveau, o Modernismo como se le conoce en España, es una corriente de renovación artística que floreció a caballo entre los siglos XIX y XX, durante la belle époque.
En esencia, el Art Nouveau representa una ruptura con el pasado, buscando crear un arte nuevo, joven, libre y moderno. Dos ideas son fundamentales para entender la cultura moderna que estaba emergiendo: la conciencia de que “el futuro ya ha comenzado”, que se relaciona con el concepto de progreso; y la convicción de que para tener futuro no sirven las pautas o doctrinas de etapas anteriores, sino que es necesario crear sus propias normas. Existe la ruptura con el pasado y la apuesta con el futuro desde el mismo presente.
Este movimiento se manifestó en diversas disciplinas, desde la arquitectura y el diseño de interiores hasta las artes gráficas y la joyería. Se valora lo artesanal aunque sin renunciar a los avances industriales, y se repira una aspiración de democratizar la belleza o socializar el arte. Para ello se potenció la idea de que hasta los objetos más cotidianos deben tener un valor estético, además de ser accesibles a toda la población.
Dependiendo del país, se conoció con diferentes nombres, reflejando la diversidad de interpretaciones y adaptaciones locales:
- Art Nouveau (Bélgica y Francia)
- Jugendstil (Alemania y países nórdicos)
- Sezession (Austria)
- Modern Style (Reino Unido)
- Nieuwe Kunst (Países Bajos)
- Liberty o Floreale (Italia)
- Modernismo (España e Hispanoamérica)
Todas estas denominaciones hacen referencia a la intención de crear un arte nuevo, joven, libre y moderno, que representara una ruptura con los estilos dominantes en la época, tanto los de tradición academicista (el historicismo o el eclecticismo) como los rupturistas (realismo o impresionismo).
En la estética nueva que se trató de crear, predominaba la inspiración en la naturaleza a la vez que se incorporaban novedades derivadas de la revolución industrial, como el acero y el cristal, superando la pobre estética de la arquitectura del hierro de mediados del siglo XIX.
El ART NOUVEAU en 6 minutos
Características Esenciales del Art Nouveau
Las características que en general permiten reconocer al modernismo son:
- Inspiración en la naturaleza: Uso profuso de elementos de origen natural, con preferencia en los vegetales y las formas redondeadas de tipo orgánico entrelazándose con el motivo central.
- Líneas curvas y asimetría: Tanto en las plantas y alzados de los edificios como en la decoración.
- Estilización de motivos: Tendencia a la estilización de los motivos, siendo menos frecuente su representación estrictamente realista.
- Imágenes femeninas: Uso de imágenes femeninas en actitudes delicadas y gráciles, con un aprovechamiento generoso de las ondas en los cabellos y los pliegues de las vestimentas (drapeado).
- Sensualidad: Actitud tendente a la sensualidad y a la complacencia de los sentidos, llegando hasta el erotismo en algunos casos.
- Motivos exóticos: Libertad en el uso de motivos de tipo exótico, sean estos de pura fantasía o con inspiración en distintas culturas, como por ejemplo el uso de estampas japonesas.
- Aplicación envolvente: Aplicación envolvente del motivo tomando alguna de las características anteriormente mencionadas en contraposición con las características habituales del elemento a decorar. El elemento destacado de tipo orgánico envuelve o se une con el elemento que decora.
Estas características se manifiestan en diversos campos, desde la arquitectura hasta las artes aplicadas, creando un estilo distintivo y reconocible.
Detalle de la fachada de la Casa Batlló en Barcelona, un ejemplo icónico del Modernismo catalán.
Cronología y Evolución del Art Nouveau
Aunque se ha calificado como pre-modernista la decoración mural del castillo francés de Roquetaillade, restaurado por Eugène Viollet-le-Duc en la década de 1850, el primer diseño inequívocamente identificado con el nuevo estilo es la cubierta de un libro de 1883 dedicado a las iglesias de Christopher Wren, del diseñador y arquitecto Arthur Mackmurdo.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX se fue intensificando la tendencia, visible en movimientos innovadores británicos como los Arts and Crafts de William Morris o la Hermandad Prerrafaelita. Los patrones del diseño de la arquitectura victoriana derivaron hacia formas flotantes libres, especialmente en el hierro forjado que se deja a la vista, se exhibe con profusión y se aprovecha más allá de su función arquitectónica; o en el uso de grandes piezas de cristal de forma irregular (vitraux). Algo similar ocurría en los diseños textiles florales.
La libertad vindicada en la década de 1890 por los grupos de artistas denominados «secesión» aparecidos sucesivamente en varias ciudades europeas dio sustento ideológico y visibilidad pública al movimiento.
Entre 1892 y 1893 Victor Horta construye la Casa Tassel. Su taller de Bruselas se convierte en un centro difusor de la nueva estética en arquitectura y diseño.
El 1 de enero de 1895 un cartel publicitario difundido por las calles de París representó la aceptación popular del art nouveau en las artes plásticas: era de Alfons Mucha y representaba a la actriz Sarah Bernhardt en Gismonda.
En 1896 comenzó a publicarse en Múnich la revista Jugend («juventud»), que dio nombre al estilo en Alemania (Jugendstil).
En 1897 se inauguró el nuevo edificio de Charles Rennie Mackintosh para la Glasgow School of Art. Un grupo de artistas de esa ciudad, liderados por Mackintosh e identificados con el movimiento modernista, se conocerá como Escuela de Glasgow.
Entre 1897 y 1903 funcionó en Barcelona el local Els Quatre Gats, punto de encuentro del modernismo catalán (allí expuso por primera vez Picasso, en febrero y julio de 1900).
La Exposición Universal de París en 1900 significó un hito destacado. Fueron especialmente impactantes las instalaciones coordinadas (en diseño y color) de obras de arte junto a muebles y tapices, expuestas por iniciativa de la Maison de l'Art Nouveau («Casa del Arte Nuevo»), una galería de arte abierta cinco años antes (1895) en París por el marchante alemán Samuel Bing.
El modernismo alcanzó su apogeo en la Prima Esposizione Internazionale d'Arte Decorativa Moderna («Primera Exposición Internacional del Arte Decorativo Moderno») de 1902 en Turín, donde expusieron diseñadores de todos los países europeos.
Hacia la época de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la naturaleza altamente decorativa del diseño modernista ya había comenzado a ser abandonada en favor de trazos más simples y rectilíneos, más en armonía con la estética plana y el menor coste de los diseños industriales. Hacia los años veinte esa tendencia se concretaría en una nueva etiqueta denominativa: el Art Déco.
El Art Nouveau en las Artes Gráficas
El Art Nouveau se extendió de manera muy profusa en las artes gráficas, tanto en la ilustración de libros y revistas (incluyendo la encuadernación, las cubiertas y los ex-libris) como en el cartelismo (carteles, pósters o affiches publicitarios) y todo tipo de soportes: postales, paneles decorativos, papel pintado, estampados textiles, etc.; así como en el diseño de tipos de imprenta.
Muy influyente e imitado fue el checo Alfons Mucha. La aceptación de sus diseños, hechos con exquisita delicadeza y que incluían en su gran mayoría la figura femenina como motivo central le ganó trabajos a nivel internacional, produciendo también la clave ganadora de un estilo artístico comercial a imitar por los ilustradores de la época.
Pese a su corta vida, Aubrey Beardsley destacó como uno de los más originales exponentes del modernismo gráfico, con ilustraciones en blanco y negro de un estilo personalísimo a la vez que controvertido, por lo irreverente de sus temas.
Principales Exponentes del Art Nouveau
En cada uno de estos lugares destacan artistas como:
- Morris, Mackmurdo y Beardsley (Inglaterra)
- Victor Horta y Henry Van de Velde (Bruselas)
- Hector Guimard (París)
- Moser, Hoffmann y Klimt (Viena)
- Gaudí (España)
Contribuyen a difundir su estética revistas como la inglesa The Studio, la alemana Pan y la austríaca Ver Sacrum, exponente de las ideas de la Secesión de Viena de 1897; sin olvidar la Exposición Universal de París de 1900.
| País | Artistas Destacados |
|---|---|
| Inglaterra | Morris, Mackmurdo y Beardsley |
| Bélgica | Victor Horta y Henry Van de Velde |
| Francia | Hector Guimard |
| Austria | Moser, Hoffmann y Klimt |
| España | Antoni Gaudí |
Cartel publicitario de Alfons Mucha, un ejemplo del uso de la figura femenina en el Art Nouveau.
