El embarazo es una etapa de grandes cambios hormonales y físicos que puede venir acompañada de ciertos malestares, entre ellos, los dolores de cabeza. Es habitual que muchas mujeres presenten dolores de cabeza durante el embarazo, especialmente durante el primer semestre de gestación. El dolor durante el embarazo debe tratarse bajo un estricto control médico.
La mujer no debe automedicarse sin consultar primero con su ginecólogo o su médico de atención primaria. Es más, cuando se verifica el embarazo, la mujer debe consultar antes de padecer dolor, a qué fármacos y en qué dosis puede recurrir para su alivio. Estar preparada es fundamental.
Una de las principales causas del dolor de cabeza en el embarazo son los cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer en este periodo, en el que los niveles de estrógenos y progesterona, hormonas sexuales femeninas, se incrementan notablemente. Otra de las causas de este dolor de cabeza es la cefalea tensional, vinculada al aumento de la ansiedad por el embarazo y a los cambios posturales.
Durante el embarazo las mujeres pueden experimentar dolor de cabeza, pero es importante distinguir entre dos tipos: cefalea y migraña. La cefalea tensional es más leve, bilateral y se siente como una presión continua. La migraña en el embarazo es más incapacitante, localizada en un lado de la cabeza.
La migraña en el embarazo puede aparecer en cualquier momento, aunque suele ser más frecuente durante el primer trimestre, cuando los cambios hormonales son más bruscos. Algunas mujeres que nunca antes habían experimentado migrañas pueden comenzar a tenerlas en esta etapa inicial. Curiosamente, hay mujeres con antecedentes de migraña que notan una mejora significativa durante el embarazo, especialmente si sus crisis estaban relacionadas con el ciclo menstrual. Cada embarazo es diferente, y por eso es importante observar y registrar cuándo y cómo aparecen los síntomas para que el ginecólogo pueda establecer un patrón.
Las migrañas son un tipo de dolor de cabeza muy común durante el embarazo, que se da por la expansión de los vasos sanguíneos del cerebro. Este dolor de cabeza puede tener varios desencadenantes relacionados con los cambios físicos y hormonales que experimenta el cuerpo durante el embarazo.
Los dolores de cabeza son comunes durante el embarazo. Aparte de la medicación, las técnicas de relajación pueden ayudar.
🤕DOLOR DE CABEZA😱 en el EMBARAZO y posparto, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Causas Comunes de los Dolores de Cabeza en el Tercer Trimestre
El dolor de cabeza y el embarazo están, en muchas ocasiones, estrechamente relacionados, sobre todo, durante el primer y el tercer trimestre. El embarazo es una etapa de grandes cambios hormonales y físicos que puede venir acompañada de ciertos malestares, entre ellos, los dolores de cabeza.
Además de posibles dolencias ya existentes antes del embarazo, existen molestias típicas como:
- Estrés físico y emocional: El cansancio, la ansiedad o los cambios en la rutina pueden actuar como desencadenantes.
- Falta de sueño o hambre: Saltarse comidas o dormir mal afecta al sistema nervioso.
- Aumento de presión arterial: En algunos casos, el dolor de cabeza puede ser un signo de preeclampsia, una complicación del embarazo asociada a hipertensión. Este tipo de dolor suele ser persistente y fuerte, y requiere atención médica inmediata.
Estas causas explican por qué algunas mujeres desarrollan migrañas incluso si nunca antes las habían tenido, mientras que otras notan una mejoría si ya las sufrían antes de quedarse embarazadas.
Tipos de Dolores de Cabeza Durante el Embarazo
¿Cómo son los dolores de cabeza en el embarazo?
- Cefalea tensional: Es el tipo más común. Se siente como una presión constante en ambos lados de la cabeza, como si llevaras una banda apretada. Es el más frecuente y suele manifestarse por presión y dolor constante, a ambos lados de la cabeza.
- Migraña: Más intensa, pulsátil y localizada en un solo lado. Puede ir acompañada de náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz o al sonido. Se presentan como un dolor punzante, de intensidad variable, en un solo lado de la cabeza. Se manifiestan como dolor de cabeza y mareos y, en algunos casos, cursan con vómitos. Otros síntomas asociados con las migrañas, en los casos más graves son las alteraciones visuales, la pérdida de sensibilidad, la debilidad o las dificultades en el habla.
- Dolor de cabeza sinusal: Como su nombre indica, este dolor de cabeza en el embarazo se relaciona con la sinusitis, es decir, con estados de congestión nasal. Se manifiesta con presión y dolor en mejillas, frente y alrededor de los ojos.
- Cefaleas: Se presentan como brotes de dolor, repentino e intenso, alrededor de un ojo o en la sien. A veces el dolor se acompaña de lagrimeo y congestión nasal.
Aunque las cefaleas y el dolor de cabeza en el embarazo no son motivo de urgencia médica, conviene consultar al médico sobre su presencia, especialmente si también vienen acompañadas de mareos y alteraciones visuales, sensitivas o en el habla de forma recurrente. Por otra parte, las mujeres con migrañas tienen mayores posibilidades de sufrir preeclampsia.
Tratamiento y Alivio de los Dolores de Cabeza
El tratamiento del dolor de cabeza durante el embarazo debe abordarse con precaución para garantizar la seguridad de la madre y del bebé. Aunque presentar dolores de cabeza en el embarazo es normal, es recomendable consultarlo con un especialista que podrá recomendar opciones específicas y seguras, adaptadas a tu situación.
El tratamiento farmacológico debería ser la última opción para tratar los dolores de cabeza y cualquier otra dolencia durante el embarazo. Se debería recurrir a los medicamentos únicamente cuando la dieta, el descanso, los ejercicios de relajación para evitar el estrés, etc. Esto se debe a que la mayoría de fármacos tienen la capacidad de travesar la placenta y llegar al bebé. Por ello, es fundamental que antes de tomar cualquier medicamente acudas a tu médico para que te recomiende aquellos que no son nocivos o que perjudiquen en menor medida a tu salud y, especialmente, a la de tu hijo. A priori, el más utilizado en estos casos por su menor impacto es el paracetamol, mientras que otros analgésicos y otros medicamentos como la aspirina quedarían descartados.
Medicamentos como el ibuprofeno o la aspirina deben evitarse, especialmente en el tercer trimestre, salvo indicación médica específica.
El dolor durante el embarazo debe tratarse bajo un estricto control médico.
Remedios No Farmacológicos
Igualmente, existen otros métodos para prevenir y minimizar las molestias del dolor de cabeza que no incluyen medicación y que pueden ser muy efectivos.
- Descansa: A menudo las cefaleas en el embarazo pueden minimizarse haciendo reposo. Lo aconsejable ante estos episodios es acostarse en la cama, en una habitación a oscuras, apoyando el cuerpo sobre el lado izquierdo.
- Masajea frente y sienes.
- Haz ejercicio e intenta relajarte: Los dolores de cabeza, especialmente las migrañas, aparecen con menor frecuencia en personas que practican ejercicio de forma continuada.
- Cuida lo que comes: La alimentación juega un papel muy importante para disminuir el dolor de cabeza.
Con la ayuda de la Dra. "Los dolores de cabeza tienen cinco desencadenantes principales: la alimentación, los cambios en el medio ambiente, causas hormonales, la estimulación sensorial y el estrés", explica la Dra.
La causa más frecuente de los dolores de cabeza en el primer trimestre de embarazo "son las variaciones en los niveles de las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona)”, dice la Dra. Carolina Vesga González. “Los niveles de estrógenos llegan a multiplicarte hasta por 35 veces sus niveles en las no embarazadas”, añade.
Esa clásica postura de la embarazada (con la espalda hacia atrás y sacando tripa) causa tensión muscular en la zona del cuello, de los hombros y, por supuesto, de la espalda. Esa tensión causa dolor de cabeza al final del embarazo. “El dolor de cabeza empeora por los cambios posturales de la espalda producidos con el paso de las semanas de gestación”, explica la Dra.
¿Cómo puedo tratar el dolor de cabeza en el embarazo?
- Siga un horario regular de sueño. La falta de sueño podría empeorar la cefalea.
- Lleve una dieta equilibrada. Haga pequeñas comidas varias veces al día. Así evitará caídas de azúcar en sangre que provocan dolor de cabeza en la gestación. Para algunas embarazadas, el hambre prolongado, y no comer lo suficiente, son desencadenantes conocidos del dolor de cabeza.
- Haz ejercicio: El ejercicio físico regular puede generar un efecto preventivo.
- Evita los desencadenantes: Identifica las situaciones que provocan tus dolores de cabeza, como olores fuertes, sensibilidad a la luz, algunos alimentos. Para algunas personas, los desencadenantes de la migraña pueden incluir alimentos o tipos de alimentos específicos. Se debería evitar alimentos como el queso añejo, vinagre de vino tinto, chocolate, carnes curadas, salsas preenvasadas, pescado ahumado...
El tratamiento puede incluir compresas frías, una ducha o un baño de inmersión con agua tibia, dormir, descansar en una habitación tranquila y a oscuras. También tomar, en pequeñas cantidades, una bebida con cafeína ( el exceso de cafeína podría desencadenar síntomas de dolor de cabeza por abstinencia.
Cuándo Buscar Atención Médica
En la mayoría de los casos, las migrañas durante el embarazo no son peligrosas, pero pueden ser muy molestas y afectar la calidad de vida de la madre. Sin embargo, en ciertas circunstancias, pueden estar relacionadas con complicaciones que requieren atención médica inmediata. Generalmente, un dolor de cabeza durante el embarazo no afecta directamente al bebé.
Una migraña durante el embarazo puede ser motivo de consulta cuando presenta características distintas a las habituales o aparece acompañada de otros síntomas. La migraña en sí no afecta al desarrollo del bebé ni aumenta el riesgo de malformaciones. Sí puede requerir una valoración médica cuando aparece acompañada de otros síntomas, como presión arterial elevada, alteraciones neurológicas o un dolor muy distinto al habitual.
A partir de la semana 20 de embarazo, si te duele la cabeza conviene que estés alerta. “El dolor de cabeza intenso y duradero” es uno de los síntomas de la preeclamsia.
La cefalea no es casi nunca motivo de urgencia, pero lógicamente debe consultarse con el médico en la siguiente visita programada.
Consideraciones Adicionales
Es fundamental considerar las opciones de tratamiento de la crisis de migraña con posibilidad de uso en la mujer embarazada.
Opciones de Tratamiento Farmacológico
Al considerar la necesidad de la prescripción de una medicación para el alivio del dolor en la mujer embarazada surge la idea de que estudios controlados prospectivos no están disponibles y que su uso generalmente no está recomendado. A pesar de esto, el 90% de las embarazadas toman algún tipo de droga, incluyendo tabaco o alcohol, o ilícitas y en promedio toman 2,9 medicamentos prescriptos durante este periodo.
La prescripción debería equilibrarse entre muchos aspectos fáciles para opinar pero difíciles para actuar. «Evaluar riego beneficio» es una apreciación común y que en términos absolutos y científicos implicaría considerar la edad gestacional y el riesgo teratogénico de esa etapa, las características de la molécula a utilizar, la eficacia de la medicación, la verdadera posibilidad de alivio en ese paciente, la dosis eficaz, su uso solo o combinado con otras coadyuvantes, la categoría de riesgo del fármaco (A-X), la voluntad o no de la embarazada de utilizar una medicación, asumir ese riesgo o no, decidir soportar el dolor o no, asumir los efectos del dolor sobre el organismo y sobre la gestación, el contexto geográfico por la disponibilidad de medicación, el recurso económico para de la medicación que consideramos mejor, la posibilidad de vía admnistración en ese momento, si está en una sala de guardia o en el domicilio, horas que lleva de dolor, síntomas autonómicos asociados, alergias eventuales a fármacos, efectos adversos de los medicamentos disponibles, si ha tomado medicación sintomática previa, en ese caso cuál ha sido, y podríamos incluir seguramente otros condicionantes.
Además, «no hay evidencia suficiente como para recomendar un algoritmo específico en el tratamiento de la migraña aguda» en cualquier situación y deja a consideración del acto médico las decisiones en cada caso donde la recomendación no necesariamente se relaciona con la prescripción. Se supone que esto está vinculado con el limitado conocimiento o la falta de confianza de los médicos en la urgencia sobre el uso terapias específicas para migrañas o puede ser influenciado por la preferencia personal del fármaco a utilizar.
Por los factores descriptos, considerando el principio de beneficencia y no maleficencia, consideramos las opciones a utilizar en el alivio de la crisis migrañosa en el embarazo. Son numerosas las oportunidades en el manejo de la crisis aguda de migraña y también en el embarazo.
En cualquier caso, lo más importante es no tomar medicación por cuenta propia.
- Paracetamol: Considerado seguro y una recomendación casi universal. Puede utilizarse si ha mostrado buen resultado previamente en el caso en cuestión, pues es su eficacia no ha sido estudiada en migrañas en embarazo. Sin riesgo establecido, se describe una posible asociación con sibilancias y trastornos de atención en el niño, si la madre lo utilizó con alta frecuencia en el embarazo. En dosis de 1.000mg mostró buena eficacia por vía oral en los pacientes con migrañas no incapacitantes. Administrado en forma intravenosa, 1.000mg no mostraron diferencia versus placebo en crisis migrañosas.
- Antiinflamatorios: Están entre los medicamentos más utilizados en el embarazo por prescripción o automedicación, en cefaleas, dolores inespecíficos, resfríos o gripe. Todos pueden tener efectos colaterales sobre madre y feto. Los reportes no establecen una dosis o frecuencia específica de uso, pero los efectos se consideran sobre todo en el uso frecuente o regular. Los antiinflamatorios que podemos considerar son diclofenaco (50mg), ibuprofeno (400mg), naproxeno (500-1.000mg), piroxicam e indometacina, que categorizan riesgo B. La aspirina en dosis de 900-1.000mg mostró eficacia en el alivio de migrañas dentro de las 2 h y es riesgo clase C. En un estudio reciente el naproxeno, el ibuprofeno y la aspirina se asocian con un bajo a moderado riesgo de malformaciones12 y el diclofenaco utilizado en el primer trimestre es relativamente seguro7. La mayoría de los estudios sobre efectos adversos serios de los antiinflamatorios son objeto de críticas metodológicas; son reporte de casos o retrospectivos o inconclusivos. Aún algunos antiinflamatorios de uso frecuente están categorizados como riesgo B, C o D en diferentes revisiones y según el momento de edad gestacional. Como recomendación general, los antiinflamatorios podríamos utilizarlos preferentemente en el tercer trimestre y hasta la semana 32, y su uso está justificado ante el fracaso del paracetamol. Tratar de evitar en el primer trimestre y en la mujer que planea embarazo por la posibilidad de impedir la ovulación, implantación del óvulo o aborto7,12. No es recomendable utilizar ciclooxigenasa-27,10.
- Triptanes: Son agonistas serotoninérgicos específicos y primera línea en el manejo de la crisis aguda de migraña por su especificidad. Los resultados de estudios con sumatriptán son no conclusivos pero estudios recientes no han mostrado evidencia de teratogenicidad. Se encuentra categorizado como riesgo C. Un estudio reciente de metaanálisis concluyó que el uso de sumatriptán en el embarazo no indica mayor riesgo de prematurez o malformaciones, por lo que su utilización esporádica en el embarazo es aceptable por el bajo riesgo, si bien se plantea que es recomendable estudios controlados a futuro7,34. El naratriptán mostró bajo riesgo, aunque en estudios de menor número de casos y no hay reportes de teratogenicidad12,16. Otros triptanes comparten la misma categoría de riesgo C. Se recomienda en general considerar su uso, si es necesario, como primera elección en la crisis de migraña en embarazo7,12.
- Opioides: Una consideración inicial es que los opioides tienen una eficacia limitada como antimigrañosos, por lo que su uso no debería considerarse inicialmente. Si bien los opioides son categoría de riesgo C, igual que los triptanes, su uso está claramente asociado con numerosas complicaciones tanto en el feto como en la madre (dependencia física y abstinencia, retardo de crecimiento, depresión respiratoria del neonato y malformaciones, entre otras). Del análisis surge que su eficacia es ligeramente menor o en todo caso semejante a otros recursos más seguros31,36. Ha sido una oportunidad considerada segura en el embarazo pero el consejo actual es no prescribir opioides en primera opción de tratamiento. Sin duda, el uso eventual y esporádico le otorga menos probabilidad de complicaciones. Se recomienda el uso ocasional y esporádico solo cuando otros agentes hubieran fallado en el control del dolor37,38.
Tabla de Medicamentos y Riesgos
| Medicamento | Riesgo en el Embarazo | Consideraciones |
|---|---|---|
| Paracetamol | Bajo | Considerado seguro, pero usar con moderación. |
| Antiinflamatorios (Ibuprofeno, Naproxeno) | B/C | Evitar en el primer y tercer trimestre, usar con precaución. |
| Aspirina | C | Usar solo bajo supervisión médica. |
| Sumatriptán | C | Considerar solo si es necesario y otros tratamientos fallan. |
| Opioides | C | Evitar si es posible, alto riesgo de complicaciones. |
