El dolor en la boca del estómago, conocido como epigastralgia, es un tipo de dolor abdominal muy común que puede ser provocado por diversas causas. La mayoría de estas causas son leves y de origen digestivo, pero en algunos casos, puede ser un dolor debido a enfermedades potencialmente graves o cuyo origen no es digestivo.
El dolor estomacal se caracteriza por aparecer en el centro de la parte alta del abdomen, por debajo de las costillas, y puede quedarse localizado ahí o irradiarse hacia los costados del abdomen, la espalda o ascender hacia la cavidad torácica. En función de las características del dolor, la ubicación y los síntomas acompañantes se puede orientar la causa del dolor y el posible tratamiento.
Es fundamental realizar una meticulosa historia clínica, investigando los medicamentos que toma el paciente, sus hábitos dietéticos y si está viviendo una situación de estrés. Tampoco deben perderse de vista los antecedentes familiares.
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Causas Comunes del Dolor Abdominal
El dolor abdominal es un síntoma inespecífico y común a múltiples procesos, con una alta prevalencia en la población general. En ocasiones, puede tener una evolución tanto rápida como tórpida pudiendo provocar un abdomen agudo.
Las causas más frecuentes de dolor abdominal crónico son la patología de las vísceras abdominales y el dolor referido de patología torácica. Esto se debe a que la mitad inferior de la pleura parietal, la pleura diafragmática periférica, y la mayor parte de la parte superior de la pared abdominal, están inervados por los seis o siete nervios espinales somáticos torácicos y el primero lumbar.
Dolor por Inflamación de una Víscera Abdominal
La inflamación de una víscera abdominal también contempla la úlcera gastroduodenal y colecistitis.
- Gastroenteritis Aguda
- Gastritis
- Cólico Biliar
- Pancreatitis Aguda
- Apendicitis
Dolor por Inflamación Peritoneal
- Úlcera Gastroduodenal Perforada
- Rotura de Aneurisma de Aorta
Dolor de Origen Extra Abdominal
- Esofagitis
- Espasmo Esofágico
- Cardiopatía Isquémica
- Pericarditis
Dolor de Origen Psicógeno
Es muy frecuente que aparezca en estados de nervios, ansiedad o alteraciones del estado de ánimo. La patología psiquiátrica se manifiesta a nivel orgánico con mucha frecuencia como síntomas digestivos.
Tipos de Dolor Abdominal
Coloquialmente lo podemos llamar de muchas maneras: dolor de vientre, dolor de tripas, dolor de estómago… Pero con estas mismas palabras, nos podemos estar refiriendo a muchas cosas distintas.
- Dolor difuso o generalizado: Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto.
- Dolor localizado: Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago.
- Dolor tipo calambre:
- Dolor tipo cólico: Es un dolor muy característico: aparece en oleadas, con inicio y fin repentinos, y a menudo con un pico muy intenso. Muchas veces se acompaña también de náuseas, vómitos o sudoración.
- Dolor abdominal agudo:
- Dolor abdominal crónico: Es un dolor que se prolonga durante meses o incluso años, suele ser un dolor sordo, poco localizado y que puede aumentar y reducirse progresivamente (tipo cólico).
Causas Específicas y Qué Hacer
Gastroenteritis Aguda
La gastroenteritis aguda es una de las principales causas de dolor estomacal. Es un dolor que no es constante, está siempre presente, pero varía de intensidad. Se puede acompañar de náuseas, vómitos y diarreas, así como de fiebre, dado que la mayoría de las gastroenteritis son debidas a una infección vírica. En general son dolores que ceden por sí mismos y una vez se vacía el estómago persiste la náusea y el dolor se traslada al resto del abdomen, dando los clásicos retortijones.
Qué hacer: El tratamiento es hidratación y dieta astringente y, a lo sumo, paracetamol para el dolor o algún antiemético para los vómitos si son muy copiosos.
Gastritis
El dolor de una gastritis por causa de lo que comúnmente la gente llama acidez, se caracteriza por ser urente, como una quemazón, suele aparecer después de la ingesta y se alivia al comer o con la toma de antiácidos. Asimismo, puede haber sensación de plenitud, una cierta distensión en la zona estomacal, sentirse saciado de menar temprana, eructos, náuseas y vómitos.
Qué hacer: El dolor mejora con antiácidos y fármacos que modulan la secreción ácida gástrica y se deben evitar ciertos alimentos (café, chocolate, alcohol). Es importante acudir al digestólogo si los síntomas se mantienen para descartar una posible infección por Helicobacter pylori o la existencia de una úlcera gástrica.
Cólico Biliar
El cólico biliar es un dolor causado por la obstrucción de las vías biliares por una piedra o barro biliar. Es un dolor que aparece en la parte derecha alta del abdomen pero que puede aparecer también como dolor en la boca del estómago y que se puede irradia hacia la espalda. Se suele acompañar de náuseas y vómitos y suele darse después de comidas copiosas o ricas en grasas. Si además se acompaña de fiebre se debe sospechar una infección de la vesícula biliar, una colecistitis, lo cual es una urgencia quirúrgica y requiere acudir a urgencias.
Qué hacer: Los cólicos biliares suelen mejorar con analgesia, espasmolíticos y antieméticos si hay vómitos. Pasado el episodio agudo se debe estudiar en consulta con un digestólogo.
Pancreatitis Aguda
Una pancreatitis aguda es una urgencia médica. La principal causa son las litiasis biliares y la afectación por consumo excesivo de alcohol. Se caracteriza por un dolor epigástrico que se irradia tanto hacia la parte alta izquierda del abdomen y hacia la espalda y mejora al sentarse inclinado hacia delante. Se acompaña de náuseas, vómitos, febrícula y postración.
Cuándo acudir al médico: En caso de sospecharla es importante acudir a un servicio de urgencias hospitalarias, pues se requiere ingreso.
Apendicitis
Una apendicitis se caracteriza por un dolor que se puede iniciar a nivel de la boca del estómago y se acompaña de náuseas, vómitos, fiebre y malestar general. Posteriormente el dolor se desplaza de la zona estomacal hacia la zona baja y derecha del abdomen, donde está ubicado el apéndice. La barriga suele estar distendida, puede estar dura y es muy dolorosa al tacto.
Cuándo acudir al médico: Si se sospecha una apendicitis se debe acudir de inmediato a un centro de urgencias sin demorarlo, pues se trata de una urgencia quirúrgica.
Úlcera Gastroduodenal Perforada
Una úlcera gastroduodenal perforada se caracteriza por un dolor de inicio brusco, muy intenso, con abdomen duro y con antecedente de úlcera gastroduodenal. Puede acompañarse de síntomas y signos de gravedad, como mareos, sudoración, taquicardia, bajada de tensión y pérdida de conocimiento.
Cuándo acudir al médico: Se trata de una urgencia médica que requiere acudir a un hospital de inmediato.
Rotura de Aneurisma de Aorta
Es una dilatación de la arteria aorta, es una afección poco frecuente y puede presentarse como un dolor estomacal intenso, de inicio brusco, que se irradie a la espalda que mejora al sentarse y empeora al estar tumbado. Asimismo, se puede acompañar de la palpación de una masa pulsátil a nivel abdominal y signos de gravedad, como hipotensión, síncope, sudoración y mareos.
Esofagitis
Inflamación y erosión del epitelio del esófago, se puede presentar como un dolor estomacal o bien en la zona esternal, en el centro del pecho, que se suele referir como un ardor o una quemazón. Puede acompañarse de náuseas.
Qué hacer: Mejora con antiácidos y fármacos protectores de estómago.
Espasmo Esofágico
Consiste en contracciones espontáneas y repetidas del esófago que están causadas por la deglución. Puede ser debido a la ingesta de bebidas muy frías, a un bolo alimenticio de gran tamaño, a esofagitis, estrés, diabetes u otras causas. Puede acompañarse de dificultad para deglutir sólidos o líquidos, así como náuseas y mareos.
En qué casos acudir al médico: Se debe acudir a urgencias para descartar otras patologías que puedan causar síntomas similares, sobre todo un problema cardíaco, e iniciar tratamiento con relajantes de la musculatura lisa.
Cardiopatía Isquémica
Especialmente si afecta a la cara inferior del corazón, puede presentarse como un dolor no en el centro del pecho sino en la boca del estómago. Es habitual que ocurra en pacientes diabéticos. Se debe sospechar si existen antecedentes de enfermedad cardíaca o factores de riesgo cardiovascular y si se acompaña el dolor de síntomas de mareo, sudoración o palidez.
Pericarditis
Es una inflamación de la capa serosa que recubre el corazón, suele presentarse como un dolor centrotorácico y se suele acompañar de febrícula, pero puede aparecer también como un dolor irradiado hacia la boca del estómago y calma, como la pancreatitis, al sentarse inclinado hacia delante.
Qué hacer: Se suele tratar con aspirina, pero es conveniente, de todos modos, acudir a urgencias para descartar otras patologías.
¿Qué Debes Saber?
La mayoría de los dolores de la boca del estómago son banales y mejoran dejando en reposo el estómago con hidratación, dieta blanda, analgesia y a veces antiácidos, protectores de estómago, espasmolíticos o fármacos contra el vómito.
De todos modos, si aparecen algunos de los síntomas de alarma antes descritos, es imprescindible acudir a urgencias.
Asimismo, si estos dolores se repiten, es aconsejable solicitar visita con un especialista en el aparato digestivo.
Criterios de Alarma
Es fundamental saber identificar si el paciente presenta algún criterio de alarma que justifique la realización de pruebas complementarias para descartar organicidad, como son:
- Antecedentes familiares o personales de cáncer colorrectal, poliposis intestinal, enfermedad inflamatoria intestinal y enfermedad celíaca.
- Inicio de los síntomas a partir de los 50 años.
- Cambios recientes del ritmo deposicional habitual.
- Signos y síntomas de alarma que pueden indicar organicidad:
- Síntomas nocturnos.
- Fiebre.
- Anemia.
- Pérdida de peso no intencionada ni justificada.
- Sangre en heces.
- Dolor abdominal importante.
- Exploración física patológica: masa abdominal palpable, visceromegalias, tacto rectal patológico.
Diagnóstico del Estreñimiento Crónico
El diagnóstico del estreñimiento crónico se basa en una adecuada anamnesis y exploración física. En la anamnesis debemos centrarnos en recoger información acerca de la duración de los síntomas, la frecuencia y consistencia de las deposiciones, necesidad de realizar esfuerzo defecatorio marcado, existencia de sensación de evacuación incompleta o de dificultad para la evacuación que precise de maniobras complementarias como digitación rectal/vaginal y/o compresión perineal.
Así mismo debemos reflejar la presencia de dolor anal, prolapso rectal, antecedentes obstétricos, cirugía en la región perianal y otros síntomas asociados como dolor abdominal o distensión.
Pruebas Complementarias
Las guías de práctica clínica recomiendan únicamente la realización de un hemograma completo para descartar anemia y/o leucocitosis, en los casos en los que no existan criterios de alarma ni síntomas sugestivos de enfermedad metabólica subyacente. En estos casos estaría indicada la realización de una bioquímica general para valorar las cifras de glucemia, iones y hormonas tiroideas.
En cuanto a la realización de colonoscopia, está indicada para descartar organicidad si presenta datos de alarma, antecedentes familiares de cáncer colorrectal o el paciente se encuentra en rango de edad para la realización de screening poblacional.
Las pruebas funcionales anorrectales y del colon, van a permitir la realización de un enfoque fisiopatológico del estreñimiento. Por su disponibilidad limitada así como por la dificultad para la interpretación de sus resultados en ciertos casos, se consideran un segundo escalón en el proceso diagnóstico.
Se deben solicitar cuando se sospeche un trastorno en la defecación y siempre tras haber hecho un tratamiento secuencial con laxantes. Las técnicas disponibles para alcanzar el diagnóstico son la manometría anorrectal, el test de expulsión del balón, la defecografía y el tránsito colónico.
