El dolor durante las relaciones sexuales, conocido médicamente como dispareunia, es una experiencia que afecta a muchísimas mujeres. Se estima que entre el 10% y el 20% de las mujeres lo experimentaremos en algún momento de nuestras vidas. En nuestra clínica, entendemos lo frustrante, angustiante y, a menudo, vergonzoso que puede ser hablar de este tema.
Sin embargo, abordar el dolor sexual es un paso crucial para recuperar tu bienestar y disfrutar plenamente de tu sexualidad. La dispareunia se refiere al dolor persistente o recurrente antes, durante o después de la actividad sexual. Este dolor puede manifestarse de diversas maneras: desde una sensación de ardor, desgarro o punzada, hasta un dolor profundo y sordo.
Las relaciones sexuales dolorosas, conocidas clínicamente como dispareunia, son una realidad que afecta a muchas personas. Este problema puede generar no solo incomodidad física, sino también afectar la calidad de vida emocional y las relaciones de pareja. Es fundamental entender que el dolor durante las relaciones sexuales no es normal y que siempre hay formas de abordarlo.
La dispareunia es uno de los problemas sexuales femeninos más frecuentes. Se estima que 3 de cada 4 mujeres padece estas molestias a lo largo de su vida sexual. A pesar de ser tan frecuente, sentir dolor o molestias en las relaciones sexuales no es normal y no tenemos por qué sufrirlo.
Los síntomas se suelen manifestar como sensación de dolor, ardor, quemazón y/o tirantez muscular impidiendo el placer sexual y la imposibilidad de conseguir el orgasmo.
Dispareunia (dolor en las relaciones sexuales): desde la causa hasta el tratamiento
Tipos de Dispareunia
Existen diferentes tipos de dispareunia, clasificados según la localización y el momento del dolor:
- Dispareunia superficial (o de entrada): El dolor se siente en la entrada de la vagina o en los labios externos.
- Dispareunia profunda: El dolor se manifiesta en el fondo de la vagina o en la parte inferior del abdomen y se da al final de la penetración.
Además, se clasifica en tres grados:
- Grado I: Existe dolor, pero no impide la penetración vaginal
- Grado II: El dolor impide la penetración en algunas ocasiones y/o posturas
- Grado III: El dolor impide la penetración vaginal.
Causas del Dolor en el Bajo Vientre Después de Tener Relaciones
Las causas de la dispareunia son múltiples y pueden ser tanto físicas como psicológicas, o una combinación de ambas. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes:
Causas Físicas
- Sequedad Vaginal: Esta es una causa muy frecuente, especialmente en mujeres perimenopáusicas o menopáusicas debido a la disminución de los niveles de estrógenos. Sin embargo, también puede ser resultado de la lactancia, el uso de ciertos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos, algunos anticonceptivos), o una excitación insuficiente.
- Vaginismo: Es una condición donde los músculos alrededor de la vagina se contraen involuntariamente y de forma refleja ante la anticipación o el intento de penetración. El vaginismo puede hacer que sea doloroso, difícil o imposible tener relaciones sexuales, realizar un examen ginecológico o colocar un tampón.
- Endometriosis: En esta condición crónica, el tejido similar al revestimiento del útero (endometrio) crece fuera del útero, en otras partes de la pelvis (ovarios, trompas de Falopio, intestinos). La endometriosis se produce cuando el tejido endometrial crece fuera del útero y se extiende a otras áreas ginecológicas u orgánicas. A menudo provoca dolor en la zona de la pelvis, el fondo de la vagina y el recto.
- Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP): Se trata de una infección de los órganos reproductores femeninos (útero, trompas de Falopio, ovarios) que a menudo es una complicación de ITS no tratadas.
- Problemas del Suelo Pélvico: Una disfunción de los músculos del suelo pélvico, ya sea por tensión excesiva (hipertonía), debilidad o espasmos, puede ser una fuente importante de dolor durante el coito.
- Atrofia Vulvovaginal: Comúnmente asociada con la menopausia, implica el adelgazamiento, sequedad y pérdida de elasticidad de los tejidos vaginales y vulvares debido a la disminución de estrógenos.
- Infecciones: Pueden ser de origen bacteriano o vírico: vaginitis, cistitis… Algunas, como el herpes, afectan a la vulva y provocan dolor. También pueden ir acompañadas de un flujo de color u olor diferente a lo normal.
- Síndrome de congestión pélvica: Es una patología vascular, en la que, sobre todo después de un embarazo, se forman venas dilatadas en la pelvis, alrededor del útero, varices… que son responsables de dolor pélvico crónico, que empeora generalmente a lo largo del día, después de las relaciones sexuales y se modifica a lo largo del ciclo menstrual. Y sobre todo si la mujer no ha experimentado orgasmo, pues toda la sangre que acude a la pelvis y la zona genital durante la excitación se libera durante el orgasmo, y en ausencia de éste se puede acentuar aún más.
Causas Psicológicas
- Estrés y Ansiedad: Si la mujer no está relajada durante el sexo, sus músculos vaginales se contraen y la penetración es más complicada y dolorosas.
- Problemas en la Pareja: La falta de comunicación y los conflictos en la relación pueden contribuir al dolor durante el coito.
- Falta de Educación Sexual: La falta de conocimiento sobre la propia anatomía y las respuestas sexuales puede generar inseguridad y tensión.
- Coccigodinia: Es un dolor en el cóccix que genera una hipertonía de toda la musculatura que se inserta en la “rabadilla”, como es la musculatura y ligamentos del suelo pélvico.
Diagnóstico del Dolor Pélvico
Si experimentas dolor durante las relaciones sexuales de manera persistente, recurrente o que afecta tu calidad de vida, es fundamental que consultes a un especialista. No minimices tus síntomas ni asumas que «es normal» o que «tienes que aguantarte».
En nuestra clínica, el diagnóstico de la dispareunia comienza con una evaluación médica completa y sensible. La valoración inicial más importante que se debe realizar es determinar si se trata de un abdomen agudo quirúrgico y si precisa hospitalización inmediata. El diagnóstico oportuno del dolor pélvico agudo es de importancia crítica porque el retraso podría aumentar la morbimortalidad.
Para un correcto diagnóstico es importante la historia clínica, tipo de dolor, datos clínicos, analíticos y pruebas de diagnóstico completas. La historia precisa es clave para establecer el diagnóstico correcto. Se debe tener en cuenta el comienzo, carácter, localización y patrón de irradiación del dolor y correlacionarlos con los cambios (micción, defecación, relaciones sexuales, actividad física...), la regularidad de los periodos menstruales, la posibilidad de embarazo, la presencia de sangrado vaginal o flujo, antecedentes medicoquirúrgicos.
Se debe tener un umbral bajo para el diagnóstico de EIP, y las mujeres jóvenes sexualmente activas con la combinación de dolor abdominal bajo, dolor a la movilización cervical o anexial deben recibir tratamiento empírico. Incluso mujeres con hallazgos mínimos deben ser tratadas.
Algunas pruebas diagnósticas que pueden realizarse son:
- Exploración ginecológica completa
- Ecografía pélvica transvaginal y abdominal
- Análisis de secreción vaginal
- Prueba de embarazo
Tratamientos para Aliviar el Dolor
Una vez que se identifica la causa, podemos diseñar un plan de tratamiento personalizado. El tratamiento de la dispareunia dependerá de las causas que hayan originado el dolor en las relaciones sexuales, los síntomas que presente y el grado de afectación. El abordaje puede ser multidisciplinar, involucrando diferentes especialidades:
- Ginecología: Tratamientos médicos y farmacológicos
- Fisioterapia de suelo pélvico: Es fundamental para mujeres con vaginismo o disfunciones de los músculos del suelo pélvico.
- Terapia psicológica y sexológica: Para abordar factores emocionales y mejorar la comunicación en la pareja.
Opciones de Tratamiento
- Tratamientos Farmacológicos: Antibióticos para infecciones, cremas o geles de estrógenos para la sequedad vaginal.
- Fisioterapia del Suelo Pélvico: Es fundamental para mujeres con vaginismo o disfunciones de los músculos del suelo pélvico.
- Terapia Sexual: Para abordar factores psicológicos y mejorar la comunicación en la pareja.
- Tratamientos Avanzados: Tecnologías como Femilift (láser ginecológico CO2) para mejorar la elasticidad y lubricación vaginal.
Tratamiento Fisioterapéutico de la Dispareunia
El tratamiento fisioterapéutico de la dispareunia es individualizado y puede incluir:
- Aplicación de técnicas manuales y miofasciales para tratar los tejidos
- Técnicas de relajación perineal
- Aplicación de diatermia Indiba
- Liberación de puntos gatillo de forma manual o a través de la punción seca
- Aplicación de electroestimulación
- Ejercicios de fortalecimiento y relajación del suelo pélvico con ayuda de biofeedback.
- Reeducar al paciente sobre su zona pélvica
Consejos Adicionales
- Comunicación con la Pareja: Hablar abiertamente sobre el dolor y las necesidades sexuales.
- Lubricación: Utilizar lubricantes durante las relaciones sexuales para reducir la fricción.
- Revisiones Ginecológicas Regulares: Para detectar cualquier condición a tiempo y garantizar el bienestar sexual y emocional.
Tabla Resumen de Causas y Tratamientos
| Causa | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|
| Sequedad Vaginal | Ardor, irritación, falta de lubricación | Cremas de estrógenos, lubricantes |
| Vaginismo | Contracción involuntaria de los músculos vaginales, dolor durante la penetración | Fisioterapia del suelo pélvico, terapia sexual |
| Endometriosis | Dolor pélvico crónico, dolor durante la menstruación y el coito | Tratamiento hormonal, cirugía |
| Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) | Dolor abdominal bajo, flujo vaginal anormal, fiebre | Antibióticos |
| Problemas del Suelo Pélvico | Dolor, tensión o debilidad en los músculos del suelo pélvico | Fisioterapia del suelo pélvico |
Entendemos que dar el primer paso puede ser difícil. Queremos asegurarte que en nuestra clínica encontrarás un ambiente de respeto, confidencialidad y comprensión. Nuestro equipo de especialistas en ginecología y medicina sexual tiene una amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento de la dispareunia y otras disfunciones sexuales femeninas.
No tienes que sufrir en silencio. El dolor durante las relaciones sexuales es un problema médico real, con causas identificables y soluciones efectivas. Te animamos a que nos contactes para una consulta.
