Sentir molestias durante el embarazo es algo habitual que ocurre con mayor o menor intensidad prácticamente a todas las embarazadas. En los primeros meses de gestación, los cambios que surgen en la mujer hacen que sienta sensaciones y síntomas nuevos que pueden ser molestos. A medida que avanza el embarazo, estas pequeñas molestias irán cambiando y volviéndose más incómodas conforme se acerque el momento del parto. Generalmente, las molestias que surgen a lo largo del embarazo no son señal de alarma ni impiden seguir con el ritmo de vida habitual. Si se produjera un agravamiento de estos síntomas, lo recomendable sería consultar con el médico. Los dolores de cabeza, de espalda, de senos y de la zona baja del vientre son los más comunes.
El dolor de cabeza en el embarazo es un síntoma frecuente, sobre todo en el primer trimestre de la gestación. Luego, a medida que los niveles de las hormonas femeninas se estabilizan, el dolor suele desaparecer, incluso en las mujeres que sufrían de cefaleas y migrañas antes del embarazo.
Además, ten presente que las primeras semanas de embarazo tu cuerpo se encuentra revolucionado. A medida que el embarazo avanza, los niveles de hormonas se estabilizan. Por eso, lo normal es que la mujer se encuentre mucho mejor en el segundo trimestre y muchas molestias sean menores, como las jaquecas o migrañas.
Con el asesoramiento del Dr. Artura, exploraremos las causas, tipos y tratamientos del dolor de cabeza durante el embarazo.
Causas del Dolor de Cabeza en el Embarazo
Los especialistas no conocen con exactitud la causa por la cual los dolores de cabeza tienden a ser más frecuentes durante el embarazo. La hipótesis más acertada es el cambio en las hormonas característico del embarazo. Una de las principales causas del dolor de cabeza en el embarazo son los cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer en este periodo, en el que los niveles de estrógenos y progesterona, hormonas sexuales femeninas, se incrementan notablemente.
La causa más frecuente de los dolores de cabeza en el primer trimestre de embarazo "son las variaciones en los niveles de las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona)”, dice la Dra. Carolina Vesga González. “Los niveles de estrógenos llegan a multiplicarte hasta por 35 veces sus niveles en las no embarazadas”, añade. Este aumento progresivo (no los altos niveles alcanzados) hace que la embarazada sea más susceptible a tener migrañas. Al final del primer trimestre y durante el resto del embarazo, se mantienen estables los niveles hormonales.
También el cansancio, la pesadez, el estrés o la falta de sueño pueden causar dolor de cabeza. Otra de las causas de este dolor de cabeza es la cefalea tensional, vinculada al aumento de la ansiedad por el embarazo y a los cambios posturales. Por otra parte, en estos primeros tres meses de gestación, a menudo, la madre se encuentra sometida a una fuerte presión emocional: descubre que está embarazada, la preocupación por el buen desarrollo de su bebé y del embarazo en estos momentos críticos… “Es frecuente la cefalea tensional, relacionada con la tensión emocional y muscular, que empeora probablemente por la ansiedad”, añade la Dra.
Otros factores que pueden desencadenar dolores de cabeza incluyen:
- Alimentación
- Cambios en el medio ambiente
- Estimulación sensorial
- Estrés
🤕DOLOR DE CABEZA😱 en el EMBARAZO y posparto, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Tipos de Dolores de Cabeza en el Embarazo
A menudo hablamos de dolor de cabeza de forma generalizada, pero no es lo mismo una cefalea que una migraña.
¿Cómo son los dolores de cabeza en el embarazo?
- Dolor de cabeza por tensión: Es el más frecuente y suele manifestarse por presión y dolor constante, a ambos lados de la cabeza.
- Migrañas o jaquecas: Se presentan como un dolor punzante, de intensidad variable, en un solo lado de la cabeza. Se manifiestan como dolor de cabeza y mareos y, en algunos casos, cursan con vómitos. Otros síntomas asociados con las migrañas, en los casos más graves, son las alteraciones visuales, la pérdida de sensibilidad, la debilidad o las dificultades en el habla.
- Dolor de cabeza sinusal: Como su nombre indica, este dolor de cabeza en el embarazo se relaciona con la sinusitis, es decir, con estados de congestión nasal. Se manifiesta con presión y dolor en mejillas, frente y alrededor de los ojos.
- Cefaleas: Se presentan como brotes de dolor, repentino e intenso, alrededor de un ojo o en la sien. A veces el dolor se acompaña de lagrimeo y congestión nasal.
La cefalea tensional "Suele ser un dolor habitualmente en la parte trasera del cuello o de la cabeza, o en la parte frontal, puede durar horas y presenta otros síntomas", explica el Dr.
Aunque las cefaleas y el dolor de cabeza en el embarazo no son motivo de urgencia médica, conviene consultar al médico sobre su presencia, especialmente si también vienen acompañadas de mareos y alteraciones visuales, sensitivas o en el habla de forma recurrente. Por otra parte, las mujeres con migrañas tienen mayores posibilidades de sufrir preeclampsia.
Es importante diferenciar las contracciones verdaderas de las contracciones de Braxton Hicks. Las contracciones verdaderas serán más juntas, duran por un período de tiempo más largo y son dolorosas. Las contracciones verdaderas le quitarán el aliento. Una regla general es que si usted es capaz de llevar a cabo sus actividades normales, entonces con toda probabilidad son Braxton Hicks.
¿Cómo Aliviar el Dolor de Cabeza en el Embarazo?
Igualmente, existen otros métodos para prevenir y minimizar las molestias del dolor de cabeza que no incluyen medicación y que pueden ser muy efectivos. Ante este tipo de molestias o dolores que surgen durante el transcurso del embarazo, es importante que la embarazada no se automedique o tome alguna sustancia farmacológica sin consultar previamente al ginecólogo. Hay algunos medicamentos que pueden afectar al desarrollo fetal y, por ello, es importante consultar a tiempo.
“La mayoría de los dolores de cabeza en el embarazo desaparece con analgésicos simples especialmente si se administran de forma precoz. ,Dr.
“El tratamiento puede incluir compresas frías, una ducha o un baño de inmersión con agua tibia, dormir, descansar en una habitación tranquila y a oscuras. También tomar, en pequeñas cantidades, una bebida con cafeína ( el exceso de cafeína podría desencadenar síntomas de dolor de cabeza por abstinencia”, concluye la Dra. Dra.
Aquí hay algunas recomendaciones:
- Cuida lo que comes: La alimentación juega un papel muy importante para disminuir el dolor de cabeza. Haz pequeñas comidas varias veces al día. Así evitarás caídas de azúcar en sangre que provocan dolor de cabeza en la gestación. “Para algunas embarazadas, el hambre prolongado, y no comer lo suficiente, son desencadenantes conocidos del dolor de cabeza”, dice la Dra.
- Descansa: A menudo las cefaleas en el embarazo pueden minimizarse haciendo reposo. Lo aconsejable ante estos episodios es acostarse en la cama, en una habitación a oscuras, apoyando el cuerpo sobre el lado izquierdo. Usa un cojín especial entre las piernas. “Seguir un horario regular de sueño. La falta de sueño podría empeorar la cefalea”, explica la Dra. Dormir con una voluminosa tripa no es sencillo. Si además te despiertas porque tienes que ir al baño a orinar, el sueño se interrumpe (y a veces cuesta volver a dormir).
- Masajea frente y sienes: Pedirle a alguien que le masajée o le frote la parte dolorida de la espalda.
- Haz ejercicio e intenta relajarte: Los dolores de cabeza, especialmente las migrañas, aparecen con menor frecuencia en personas que practican ejercicio de forma continuada. “El ejercicio físico regular puede generar un efecto preventivo”.
- Evita los desencadenantes: Identifica las situaciones que provocan tus dolores de cabeza, como olores fuertes, sensibilidad a la luz, algunos alimentos. “Para algunas personas, los desencadenantes de la migraña pueden incluir alimentos o tipos de alimentos específicos. Se debería evitar alimentos como el queso añejo, vinagre de vino tinto, chocolate, carnes curadas, salsas preenvasadas, pescado ahumado...”, dice la Dra.
Signos de Alarma y Cuándo Consultar al Médico
Si al dolor de cabeza se le suma una tensión arterial alta debes consultar con un médico ya que puede ser síntoma de preeclampsia, una complicación del embarazo que puede ser muy grave tanto para la madre como para el bebé.
Si te duele la cabeza y tras el descanso y tomar algún analgésico que te haya recomendado tu médico no se te pasa, acude a tu médico. “Existen signos de alarma asociados como son la subida de tensión arterial, los vómitos, las alteraciones visuales o el dolor nocturno que interrumpe el sueño. ,Dr.
A partir de la semana 20 de embarazo, si te duele la cabeza conviene que estés alerta. “El dolor de cabeza intenso y duradero” es uno de los síntomas de la preeclamsia.
Aunque es posible quedar en estado tras una relación sin eyaculación intravaginal, es harto improbable y que te bajara la regla al día siguiente demuestra que no quedaste embarazada.
Aunque en la mayoría de las veces el dolor de cabeza no es grave, sí puede ser muy incómodo.
Si los dolores de cabeza empeoran y no desaparecen con facilidad cuando se descansa o se toma medicación, especialmente hacia el final del embarazo, coméntelo con su médico.
Si crees que algo no va bien, consulta al médico.
Otras Molestias Comunes Durante el Embarazo
Pese a que los dolores anteriormente comentados son los más frecuentes entre las embarazadas, esto no significa que no haya otro tipos de molestias. Además, hay mujeres que pasan todo el embarazo sin sentir molestias demasiado intensas. Por tanto, la presencia o ausencia de dolores a lo largo de la gestación no quiere decir que el embarazo vaya bien o mal, sino que dependerá del cuerpo de cada embarazada.
Además de dolor de cabeza, existen otras molestias comunes durante el embarazo:
- Dolor de espalda: Cerca del 80% de las embarazadas sufre dolor de espalda, por lo que es la molestia más común durante el embarazo. El dolor de espalda se agudiza durante el tercer trimestre de embarazo y casi el 50% de las mujeres sienten dolor lumbar. El peso que lleva el abdomen en los meses más avanzados del embarazo van afectando al equilibrio y la postura creando una tensión en la parte baja de la espalda. Lo más conveniente es usar zapatos con tacón bajo, colocar una almohada en la parte inferior de la espalda al sentarse para aliviar el dolor y descansar la mayor cantidad de tiempo posible.
- Calambres e inflamación de los tobillos: Generalmente, este tipo de dolor se siente en los músculos de las pantorrillas y suele estar causado por falta de calcio y magnesio en la mayoría de los casos. Una gran parte de las embarazadas sufren inflamación en sus piernas debido a la cantidad adicional de sangre y que le proporciona circulación a la placenta y al bebé. También el útero hace presión sobre los vasos sanguíneos que abastecen de sangre a la mitad inferior del organismo, por lo que puede generar la acumulación de líquido en las piernas. Por ello, es fundamental beber mucha cantidad de agua diariamente, limitar la sal en los alimentos, descansar los pies sobre una almohada, utilizar ropa cómoda de algodón y dormir recostada sobre el lado izquierdo.
- Cólicos y dolor abdominal: Durante todo el embarazo es común sentir dolor o algún malestar en la zona abdominal. Esto es normal y, por lo general, son dolores que tienen una corta duración. Si los dolores en la barriga son fuertes o se sufre de cólicos, se debe consular con el profesional que lleva el embarazo, especialmente si los cólicos van acompañados de algún tipo de sangrado vaginal, escalofríos, mareos, fiebre o desmayos. Los dolores o malestares leves en la zona del bajo vientre acompañarán las distintas fases del embarazo y pueden tener diversas causas: presión del útero en crecimiento, estreñimiento, acidez estomacal, gases o pequeñas contracciones. Cuando estos dolores aparecen, lo mejor es sentarse y elevar las piernas, tratando de relajar el cuerpo. No se debe cambiar de posición de forma brusca. Hacer una pequeña caminata también ayuda a aliviar el dolor y las tensiones en la zona abdominal.
- Dolor en los senos: Los pechos de la mujer se preparan para la lactancia a lo largo del embarazo. Para ello, las hormonas femeninas (prolactina, progesterona, estrógenos y hormonas placentarias) provocan cambios en las mamas de la embarazada, lo que puede causar dolor y resultar molesto para la mujer. Algunos de los cambios que tienen lugar en los pechos de la embarazada son: aumenta la grasa y la vascularización, los pezones se vuelven más sensible, las areolas se pigmentan y aparecen en ellas unos pequeños bultitos conocidos como tubérculos de Montgomery. En definitiva, sentir molestias por estos cambios en el pecho es normal, aunque si la intensidad es muy fuerte, se recomienda consultar al especialista.
- Dolor de piernas: venas varicosas y hemorroides: Las venas varicosas son venas hinchadas, retorcidas o dilatadas. Este tipo de venas suelen aparecer en las piernas y causar pesadez, así como ligera hinchazón. Las hemorroides son también venas varicosas que ocurren en el recto. La principal causa de las hemorroides durante el embarazo es el aumento del volumen sanguíneo. Para prevenir cualquier tipo de vena varicosa es de gran ayuda hacer una dieta alta en fibra (frutas, verduras, granos enteros), beber abundante líquido y evitar estar de pie por espacios prolongados de tiempo.
- Dolor durante la implantación: A comienzos del embarazo, cuando el embrión se está arraigando en el útero, puede sentirse dolor similar al que se siente durante la menstruación. También algunas mujeres experimentan un ligero sangrado de color rosáceo que a veces se llega a confundir incluso con la menstruación. Sin embargo, la menstruación y el sangrado de implantación tienen características diferentes. La intensidad, el color o la duración de los sangrados es distinta. En cualquier caso, el dolor durante la implantación del embrión en el útero ocurre tanto en embarazos naturales como en embarazos tras tratamientos de reproducción asistida. Por ello, las mujeres que se someten a una transferencia de embriones o una inseminación artificial (IA) también pueden sentir pinchazos abdominales como consecuencia de la implantación embrionaria.
