Dolor de Cuello en Niños: Causas y Tratamiento

El dolor de cuello es una dolencia común en adultos, pero cuando afecta a los niños, es importante prestar atención y buscar soluciones adecuadas. En este artículo, exploraremos las causas más frecuentes del dolor de cuello en niños y los tratamientos disponibles para aliviar el malestar y mejorar su calidad de vida.

Causas Comunes del Dolor de Cuello en Niños

Si bien no son frecuentes, a veces ocurren secundarios a alguna lesión. Las causas más comunes son las contracturas o los traumatismos.

En los primeros años de vida los niños exploran el mundo de una forma muy activa. Asimismo, tienen poco registro de los riesgos, lo que predispone a mayor riesgo de caídas o golpes en la niñez.

En la vida adulta estamos acostumbrados a sentir molestias o dolores cervicales. Sin embargo, si le sucede a un niño, debemos prestar atención y ocuparnos de ello.

El dolor es un síntoma que tienen en común la gran mayoría de las enfermedades traumatológicas en todas las edades. Cuanto más pequeño es el niño, mayor dificultad tendrá para describir cómo percibe el dolor.

En la medida en la que aprende a hablar y conozca mejor su cuerpo, será capaz de identificar la localización y características de su sensación.

Por lo tanto, el examen médico es fundamental para determinar si se trata de un simple dolor pasajero por un golpe leve o alguna mala postura.

Contractura Muscular

La contractura muscular es una contracción sostenida e involuntaria de algunas de las fibras musculares o de todo un músculo. Es una afección muy común en los adultos y menos frecuente en adolescentes.

En los niños es raro que suceda debido a la gran flexibilidad de los tejidos de los, en general. Sin embargo, suelen aparecer con los dolores del crecimiento.

También pueden darse contracturas musculares durante un esfuerzo o después de él. En algunos casos se asocian a otras lesiones. Algunas veces suceden por malas posturas sostenidas durante largos períodos de tiempo. También por estados emocionales de tensión o estrés.

Todo esto, como hemos dicho antes, es más frecuente en el adulto que en el niño.

Traumatismo

Se le llama traumatismo a una lesión interna o externa causada por una agresión externa al organismo, como es el caso de los golpes o accidentes, por ejemplo.

Los traumatismos pueden ser leves, localizados en una única zona del cuerpo, o graves, implicando varias lesiones en en organismo. En niños son muy frecuentes los traumatismos leves.

Hernia de Disco

Los discos intervertebrales son similares a unas almohadillas circulares, ubicados entre las vértebras. Entre sus principales funciones, amortiguan y ayudan a mantener las vértebras en su lugar.

Una hernia de disco es una ruptura de uno de esos discos. Lo que implica que su núcleo, similar a una gelatina, pierda su forma e irrite las estructuras a su alrededor.

Tortícolis Congénita

La tortícolis congénita es una afectación del cuello, de las más frecuentes que sufre el recién nacido. Se caracteriza porque el bebé adopta una posición alterada de la cabeza, quedando rotada hacia el lado contrario del músculo afectado e inclinada hacia el mismo lado.

Esta posición está provocada por una contracción muscular mantenida. El músculo causante de esta afectación es el ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO (ECOM). Éste puede o no presentar un nódulo en su vientre muscular, lo que provoca el acortamiento y el mal funcionamiento del mismo.

Como consecuencia de la posición mantenida, pueden estar otros músculos también acortados y tensos como son el angular de la escápula, los escalenos y el trapecio.

No se sabe cuál es la causa exacta de la patología. Las posibles causas son:

  • La postura del feto dentro del vientre materno.
  • Un parto complicado. En el que el músculo sufra un desgarro, con un posible hematoma que luego provoque un endurecimiento del tejido.

Tratamiento y EJERCICIOS para la TORTICOLIS INFANTIL | Fisiolution

Diagnóstico del Dolor de Cuello en Niños

Suele diagnosticarse tras el nacimiento. Es muy importante su diagnóstico precoz, tanto para comenzar cuanto antes el tratamiento en consulta y la higiene postural, como para descartar otras posibles patologías (plagiocefalia, alteración neurológica, tumores) y evitar futuras alteraciones faciales y craneales.

Cuando existe masa (nódulo) en el vientre muscular puede apreciarse desde el nacimiento y se puede localizar manual y/o ecográficamente.

El mal posicionamiento de la cabeza del recién nacido, suele ser evidente entre la 2º y la 4º semana de vida. Este síntoma es el que suele ser el desencadenante para que los padres del recién nacido acudan a nosotros o al pediatra, si no ha sido diagnosticado antes.

El diagnóstico de la tortícolis congénita se hace a través de la exploración física y la palpación del vientre muscular. Es aconsejable en algunos casos realizar ecografía o radiografía para descartar otras patologías.

En consulta de fisioterapia valoramos:

  • La tensión que presenta el músculo.
  • La presencia o no de nódulo.
  • El grado de movilidad cervical que tiene el bebé, tanto pasivo como activo.
  • La presencia o no de asimetría facial y del cráneo.
  • El aspecto general del niño, por si observamos cualquier anomalía.
  • El grado de movilidad, de desarrollo motor acorde a su edad.

Posibles síntomas que el bebé puede presentar:

  • Posición de la cabeza mantenida (oreja del lado afectado hacia el hombro del mismo lado y la barbilla hacia el hombro contrario).
  • Tensión en el músculo y posible nódulo (bulto) en el vientre muscular.
  • Limitación de la movilidad, dificultad para girarle la cabeza hacia el lado contrario de la postura que presenta el bebé.
  • Cara o cabeza aplanada por la posición mantenida (del lado del músculo afectado).

Tratamiento del Dolor de Cuello en Niños

En definitiva, podemos decir que el dolor es un síntoma muy amplio. Dependiendo de la causa que lo genere, será el pronóstico de la recuperación del pequeño. Por lo tanto, la fisioterapia para el dolor de cuello en niños es la primera opción de tratamiento.

Son pocos los casos en los que es necesario complementar con algún analgésico.

Si a tu hijo le duele el cuello, lo primero que debes hacer es consultar con su pediatra. Si bien el dolor es un síntoma muy variable. Puede ser leve, moderado o llegar hasta niveles intolerables.

Los niños no siempre saben identificar o describir cómo es el dolor, por lo que la consulta con el profesional es importante para descartar posibles enfermedades.

La fisioterapia infantil brinda tratamientos conservadores para el dolor de cuello en niños. Cuando se trata de contracturas, traumatismos o dolores aislados, es la terapéutica por elección.

A través de suaves manipulaciones manuales, masoterapia, ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento, entre otros, se contribuye a disminuir el dolor cervical.

Tratamiento Fisioterápico

El tratamiento fisioterápico debe comenzarse lo antes posible, para evitar que la tortícolis congénita cause posibles afectaciones futuras.

Los objetivos del tratamiento son relajar la musculatura afectada, realizar estiramientos, ganar movilidad del cuello y reeducar la postura.

Las técnicas empleadas en consulta pueden ser termoterapia superficial, masoterapia y terapia manual sobre la musculatura afecta para conseguir relajarla y estiramiento de la misma, movilizaciones pasivas y activo-asistidas para ganar la movilidad perdida y en algunas ocasiones realizamos vendaje neuromuscular.

La mayor parte de la terapia la hacemos mediante juegos, estímulos (visuales y auditivos), posturas y con la ayuda de los padres.

Habrá una parte de la terapia que es pasiva en la que el fisioterapeuta trabaja analíticamente sobre el tejido afecto y otra parte de la terapia más activa por parte del bebé.

En ella trabajamos estimulando la realización de volteos, flexión de tronco, reacciones de enderezamiento y correcciones posturales.

Siempre en el tratamiento del bebé uno de los padres entra en consulta con nosotros para ver como realizamos el tratamiento.

Además así podrá calmar al bebé si fuese necesario y aprender los ejercicios y pautas domiciliarias que le enseñe el fisioterapeuta.

Es muy importante que los padres tomen conciencia de la necesidad de realizar en casa los ejercicios enseñados y los consejos dados por el profesional.

Tratamiento Postural

Como he comentado anteriormente, el papel de la familia ante esta patología es esencial, son ellos los que tratarán al bebe en el día a día y conseguirán así que el bebé poco a poco gane movilidad en sentido de la corrección de la postura.

Los ejercicios enseñados dependerán de la edad del bebé, pero todos tienen el mismo objetivo: estirar, principalmente, el esternocleidomastoideo y que el bebé gire la cabeza hacia el lado del músculo afectado.

Se pueden estimular desde todas las posiciones: tumbado bocarriba, bocabajo, sentado, en brazos y en cualquier acción del día a día: en la bañera, dándole de comer, jugando, dando un paseo en el carrito, puesto en la mochila o pañuelo portabebés, etc.

Cualquier momento es bueno para estar “tratando” al bebé.

Tanto durante el tratamiento con el fisioterapeuta como los padres en casa se deberá:

  • Dar los estímulos siempre en el sentido de la corrección, ya sean visuales, auditivos, con juguetes.
  • Evitar posturas que puedan empeorar su situación, realizando cambios de postura regularmente.
  • Darle el pecho o el biberón en el lado de la corrección.
  • Cogerlo en brazos buscando el estiramiento del músculo, girándole la cabeza hacia el lado contrario de la deformidad.
  • Colocar una almohada sobre el lado afecto para evitar juntar/pegar la oreja al hombro, si está bocarriba.
  • Cuando esté bocabajo colocar la cabeza en posición contraria a su habitual (buscando la corrección y el estiramiento del músculo).
  • Colocar la cuna o la cama de manera que la puerta (por donde recibe los sonidos de los padres al entrar a la habitación), el móvil de la cuna, la luz quitamiedos lo tengan en el lado del músculo afectado para que el bebé gire hacia ese lado.
  • Ponerlos bocabajo para que el niño realice extensión de cabeza y tronco.

Tratamiento Quirúrgico

Se recurre a este tipo de tratamiento cuando la patología no desaparece con el tratamiento conservador. Son susceptibles de derivación a traumatología los niños que se diagnostican con más de un año de edad o niños de entre 6-12 meses que sigan teniendo limitación en la rotación de la cabeza o plagiocefalia clínicamente significativa y/o asimetría facial.

Tradicionalmente el método utilizado en la cirugía de esta patología ha sido la sección del músculo, desinserción de uno de los extremos del músculo o el alargamiento del mismo.

En los últimos años, ha tomado relevancia una técnica en la que no se realizan cortes en el músculo, para evitar la cicatrización que puede provocar restricciones de movimiento y el riesgo de padecer la misma patología a consecuencia de la fibrosis post-cicatricial.

La técnica consiste en injertar grasa con células regenerativas en las zonas de fibrosis. Al no haber heridas a recuperación es más rápida.

Medidas Preventivas

Más allá de que los dolores pueden ser consecuencia de múltiples causas, hay medidas que se pueden tomar para prevenirlos. Una de ellas es ofrecer a los niños espacios de juego seguros, así como acompañarlos en sus actividades de la vida diaria, enseñándoles medidas de seguridad para evitar golpes o caídas.

Además, es recomendable promover la actividad física recreativa como un hábito más de la vida cotidiana. Esto les brinda mayor conocimiento de su cuerpo, les ayuda a responder con más agilidad ante una caída, favorece su desarrollo y evita el sedentarismo.

La inactividad predispone a la debilidad muscular, muchas veces causante de dolor de cuello.

Asimismo, hay que tener siempre presente que la alimentación sana y la higiene postural son parte de los ejes principales para promover la salud. Deben considerarse primordiales en las etapas de desarrollo del niño.

Ejercicios para Aliviar el Dolor de Cuello

Aquí hay algunos ejercicios suaves que puedes probar, siempre con la supervisión de un profesional:

  1. Tumbado en una superficie lisa horizontal y con un cojín en la cabeza, gira la cabeza hacia la izquierda, descansa unos segundos en el centro y gira la cabeza a la derecha.
  2. Siéntate en una silla recto y lleva tu barbilla al pecho. Pon tus manos en la nuca y empuja hacia abajo unos segundos.
  3. Inclina la cabeza hacia el lado izquierdo intentando que la cabeza toque tu hombro y estira tu hombro derecho hacia abajo. Una vez hecho esto, vuelve y relaja la postura.
  4. Agárrate la clavícula y tira de tu hombro hacia abajo. A la vez, inclina la cabeza hacia el lado contrario, un poco hacia atrás y gira la barbilla hacia el lado de la clavícula que agarras.
  5. Extiende los brazos, saca la barbilla y arquea la parte de arriba de la espalda.
  6. Siéntate en una silla recto, mete la barbilla y gira el cuello para mirar tu hombro.
  7. Presiona la cabeza contra una pared. Si no la tocas, utiliza un cojín y mantén unos segundos.
  8. Gira la cabeza hacia el lado contrario que quieres estirar y lleva la barbilla hacia la axila.

Publicaciones populares: