La infertilidad, definida por la Organización Mundial de la Salud como la incapacidad de una pareja sexualmente activa sin anticonceptivos de lograr el embarazo en un año, afecta a millones de personas globalmente. En los últimos años, se ha observado un aumento en las enfermedades reproductivas masculinas, donde en el 50% de las parejas infértiles se identifica un factor asociado a la infertilidad masculina junto con parámetros seminales anormales.
Uno de los hallazgos más importantes de la endocrinología durante el siglo pasado fue el descubrimiento de que algunos productos químicos pueden alterar el sistema hormonal de los organismos. Estos compuestos son denominados disruptores endocrinos (EDC). Los disruptores endocrinos han sido relacionados con problemas de fertilidad, patologías de la glándula tiroides, tumores hormono-dependientes, alteraciones del desarrollo neurológico, enfermedades metabólicas y desórdenes del sistema inmune.
Por el momento, estas asociaciones sólo se han encontrado en animales, pues en el ser humano resulta más complejo determinar al estar expuesto a diversos factores ambientales a través de la dieta, el estilo de vida o la contaminación. Resulta crucial el momento de exposición, ya que en periodos críticos del desarrollo (especialmente durante el embarazo, la lactancia y la infancia), es cuando mayor sensibilidad se presenta.
¿Qué son los Disruptores Endocrinos?
Los EDC son un conjunto diverso y heterogéneo de compuestos químicos exógenos capaces de alterar la síntesis, la liberación, el transporte, el metabolismo, el enlace, la acción o la eliminación de las hormonas naturales del organismo. Pueden interferir en el sistema endocrino y dar lugar a un desarrollo anormal reproductivo, inmunológico o neurológico, o producir enfermedad metabólica en humanos y/o animales.
Algunos disruptores endocrinos, como el bisfenol A, forman parte de los plásticos de botellas o fiambreras y del revestimiento de ciertas latas. Otros, como los parabenos, se utilizan como conservantes de productos farmacéuticos y cosméticos. También los hay que proceden de compuestos agroquímicos (pesticidas, fungicidas, herbicidas, etc.).
Ejemplos Comunes de Disruptores Endocrinos
- Bisfenol A (BPA): Presente en plásticos y revestimientos de latas.
- Parabenos: Utilizados como conservantes en cosméticos y productos farmacéuticos.
- Compuestos Agroquímicos: Pesticidas, fungicidas y herbicidas.
Aunque en el resto de productos plásticos el bisfenol A no ha sido prohibido por completo, se recomienda evitar la reutilización de envases de plástico, así como no calentarlos o verter líquidos calientes en ellos, pues se ha demostrado que el calor aumenta la liberación de este tipo de compuestos químicos.
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El Bisfenol A (BPA) y su Impacto en la Fertilidad Masculina
El BPA es una sustancia química utilizada fundamentalmente como monómero en la fabricación de plásticos de policarbonato y resinas epoxi. Es uno de los compuestos químicos con mayor volumen en el mercado, utilizado en botellas, latas, tuberías, etc., elementos que están en contacto con los alimentos.
La molécula de BPA tiene unas características estructurales que le confieren la capacidad de unirse a los 2 receptores de estrógenos clásicos (ER), ERα y Erβ. Además, existen estudios que revelan que el BPA podría interactuar con distintos tipos de receptores de hormonas nucleares, tales el receptor pregnano X o el receptor de esteroides y xenobióticos, los receptores de andrógenos, los receptores de la proliferación de los peroxisomas activados y los receptores de la hormona tiroidea, y receptores de membrana como ERα y Erβ, asociados a la membrana, o como GPER.
Los estudios de los efectos del bisfenol A en modelos animales masculinos muestran un impacto negativo en la función testicular, ya que produce una reducción en el número de espermatozoides y una peor motilidad de estos. Además, se ha visto que afecta a las enzimas antioxidantes, produciendo un aumento de estrés oxidativo en el organismo que puede dañar las células germinales y, por lo tanto, al espermatozoide, junto con un posible efecto epigenético mediante metilaciones aberrantes del ADN.
Estas observaciones evidencian que la exposición fetal, perinatal o en la edad adulta al bisfenol A puede provocar efectos negativos y duraderos sobre la fertilidad masculina en la edad adulta que, además, pueden ser transgeneracionales.
Efectos del BPA sobre la Espermatogénesis
Evidencias crecientes muestran que el BPA tiene la capacidad de interrumpir eventos meióticos y, posteriormente, poner en peligro la función reproductiva. Por ello, Liu et al. (2013) realizaron un estudio in vivo para evaluar los posibles efectos del BPA en la función reproductiva y el progreso de la meiosis en ratas macho adultas y así explorar los mecanismos relevantes involucrados.
En el estudio los resultados demostraron que el BPA induce anomalías meióticas en el sistema reproductivo masculino en ratas adultas. In vivo, la administración de 200μg/kg de peso corporal al día redujo significativamente el número de espermatozoides en ratas macho adultas. La reducción en el recuento espermático se asoció con una interrupción meiótica y la consiguiente apoptosis en las células testiculares.
Vrooman y sus colaboradores demostraron que, en el ratón, la exposición a estrógenos exógenos (BPA y etinilestradiol) durante el desarrollo testicular altera permanentemente la espermatogénesis en el adulto. El análisis llevado a cabo en las colonias regeneradas con las células expuestas a los estrógenos externos demostró niveles más bajos de MLH1 en comparación con aquellas tratadas con placebo. La persistencia de fenotipo de recombinación en el trasplante de las células germinales proporciona evidencia de que la exposición estrogénica altera las células madre espermatogoniales.
Parabenos y su Relación con Tumores de Mama
En los últimos años ha tenido también especial relevancia la asociación entre parabenos y los tumores de mama, planteando la sospecha de su influencia en la proliferación de células sensibles a estrógenos. Aunque la Comisión Europea defiende que los niveles de parabenos, utilizados en productos farmacéuticos y cosméticos, se encuentran en cantidades de mínima relevancia, desde algunos laboratorios se ha impulsado la fabricación libre de esta clase de conservantes y la reducción del límite legal de determinados tipos de parabenos, como butilparaben o propilparaben.
Además, en determinados casos, como en las cremas o lociones corporales, ha sido desaconsejado su uso.
Medidas para Reducir la Exposición a Disruptores Endocrinos
En vista de la situación actual en torno a los disruptores endocrinos, resulta necesario impulsar un cambio hacia la concienciación. Aquí hay algunas medidas que puedes tomar:
- Evitar la reutilización de envases de plástico y no calentarlos.
- Elegir productos cosméticos y farmacéuticos libres de parabenos.
- Consumir alimentos frescos y evitar enlatados.
- Optar por productos de limpieza y pesticidas naturales.
No obstante, ya en 2011 la Comisión Europea prohibió el uso de bisfenol A en la fabricación de materiales plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos para niños de 0 a 3 años, pues los efectos adversos observados en algunos estudios planteaban dudas acerca de la ingesta diaria tolerable vigente, lo que llevó a la búsqueda de alternativas para productos, como los biberones, libres de este compuesto.
| Disruptor Endócrino | Fuentes Comunes | Efectos Potenciales |
|---|---|---|
| Bisfenol A (BPA) | Plásticos, latas de alimentos | Reducción de espermatozoides, problemas de fertilidad |
| Parabenos | Cosméticos, productos farmacéuticos | Posible influencia en tumores de mama |
| Pesticidas | Alimentos no orgánicos | Alteraciones hormonales |
