Disquecia del Lactante: Causas, Síntomas y Tratamiento

La llegada de un bebé al mundo es un momento emocionante y lleno de alegría, pero también puede presentar desafíos y preocupaciones para los nuevos padres. Uno de estos desafíos puede ser la disquecia del lactante, comúnmente conocida como el “falso estreñimiento”. En este artículo, abordaremos esta condición que puede preocupar a muchos padres y ofreceremos consejos prácticos para enfrentarla de manera efectiva.

Comprendiendo la Disquecia del Lactante

La disquecia del lactante es un fenómeno que suele aparecer en los primeros meses de vida del bebé. Se caracteriza por la dificultad del bebé para hacer deposiciones, lo que puede causar síntomas desconcertantes y angustiantes tanto para el bebé como para los padres. Estos síntomas pueden incluir nerviosismo, llanto intenso, enrojecimiento facial y retorcimiento, seguidos finalmente por la expulsión de una deposición de consistencia blanda.

La disquecia del lactante se debe a la falta de coordinación entre el intestino y el esfínter anal debido a la inmadurez del bebé. Los bebés tienen que aprender, de forma cuasi automática, a coordinar dos movimientos: relajar el suelo pélvico y la salida del intestino grueso y, a su vez, incrementar la presión intra-abdominal. En vez de relajar el esfínter lo cierra, impidiendo que las heces salgan. Cuando esto no ocurre, pueden darse los síntomas de la disquecia del lactante. A menudo, los padres se encuentran desconcertados por esta situación, ya que puede parecer un “problema de estreñimiento” en un bebé que antes no experimentaba este tipo de dificultades.

La Asociación Española de Pediatría explica que se trata de “al menos 10 minutos de esfuerzo y llanto antes de la emisión de heces”. Reiteran que es un cuadro benigno que suele mejorar con el tiempo, y que no tiene nada que ver con la consistencia de las deposiciones, simplemente con la dificultad de expulsarlas. Por lo tanto, se trata de algo pasajero y, más que una afección se trata de una incapacidad del bebé a causa de su inmadurez en la evacuación.

El Reflejo Gastrocólico y su Evolución

Al nacer, los bebés poseen un mecanismo llamado reflejo gastrocólico que les permite alimentarse y eliminar desechos poco después de comer. Sin embargo, este reflejo tiende a disminuir con el tiempo, desapareciendo gradualmente durante las semanas posteriores al nacimiento. Esta transición puede llevar a que los bebés tarden más en hacer deposiciones, lo que puede ser desconcertante para los padres que antes veían que sus bebés eliminaban con mayor frecuencia.

Diferencias entre Disquecia y Estreñimiento

Es crucial distinguir la disquecia del estreñimiento, ya que, aunque ambos involucran dificultades para defecar, sus causas y características son diferentes. La principal diferencia radica en la naturaleza de las heces: en la disquecia, las heces son blandas, mientras que el estreñimiento se caracteriza por heces duras, secas y, a menudo, difíciles de expulsar. Además, el estreñimiento puede acompañarse de una frecuencia reducida de deposiciones y, posiblemente, dolor al defecar debido a la dureza de las heces.

La disquecia del lactante hace referencia a cuando el bebé se queja, hace esfuerzos, llora, se pone rojo, se arquea y parece que sufre para hacer caca. Después, al final, la hace y entonces se queda tranquilo. Esto provoca preocupación en los padres, que piensan que su bebé está estreñido o tiene dolor al defecar, pero lo cierto es que no hay nada que temer. Lo que puede motivar esos síntomas en los bebés no necesariamente es el estreñimiento, pese a comportarse igual al hacer caca.

Los progenitores o tutores suelen describir la sintomatología aludiendo a que el bebé llora durante unos 20 o 30 minutos, con la cara roja y con dolor evidente antes de conseguir su objetivo. La deposición no es preocupante: no suele haber sangre ni otros factores de riesgo.

Para resumir estas diferencias, la siguiente tabla puede ser útil:

Característica Disquecia Estreñimiento
Edad habitual 0 a 6 meses A partir de los 6 meses
Tipo de heces Blandas Duras, secas
Dolor Antes de la evacuación Durante la evacuación
Tratamiento No necesita Puede requerir intervención

Consejos para Afrontar la Situación

Es natural que los padres se sientan preocupados al ver a su bebé angustiado por la disquecia del lactante. Sin embargo, es fundamental mantener la calma y recordar que esta condición suele resolverse por sí sola con el tiempo. Generalmente se trata de un problema que se solventa con el aprendizaje del propio infante. No realmente. Hay que esperar a que el bebé aprenda por su cuenta a coordinarse, tanto con la disquecia como con otros asuntos relacionados con el aprendizaje motor. Los padres deben quedarse tranquilos: se trata de una situación normal que requiere tiempo y paciencia para resolverse.

Lactancia Materna

Si estás amamantando, asegúrate de ofrecer el pecho con frecuencia. Amamantar a tu bebé con mayor regularidad puede ayudar a calmarlo y fomentar la relajación del esfínter anal, facilitando la expulsión de gases y heces.

Mi BEBÉ NO HACE CACA: 4 ejercicios para ayudarlo.

Masajes Suaves

Realizar masajes suaves en el abdomen del bebé puede ser útil. Masajear en la dirección de las agujas del reloj puede estimular el movimiento de los intestinos y aliviar la incomodidad.

Porteo y Contacto Cercano

Mantén a tu bebé cerca tuyo mediante el porteo. Usar una mochila, un fular o llevarlo en brazos puede proporcionarle comodidad a través del calor, el movimiento y la seguridad emocional.

Posiciones para Aliviar la Presión

Algunas posiciones pueden ayudar a tu bebé a sentirse más cómodo durante estos episodios.

Tratamiento de Fisioterapia

La fisioterapia pediátrica puede ser muy útil en el tratamiento de la disquecia. Un fisioterapeuta especializado puede ayudar a tu bebé mediante técnicas suaves que promueven la coordinación muscular y alivian el malestar. A través de ejercicios, movilizaciones y masajes específicos, la fisioterapia ayuda a regular el tránsito intestinal y mejorar la respuesta del bebé ante los esfuerzos de evacuación.Este tipo de tratamiento no solo alivia los síntomas, sino que también favorece un desarrollo adecuado del sistema digestivo y nervioso, lo que reduce la duración de los episodios de disquecia.

Qué NO Hacer

Es importante recordar lo que NO se debe hacer al enfrentar la disquecia del lactante:

  • No Utilizar Laxantes ni Supositorios: Estos remedios pueden ser perjudiciales para un bebé tan pequeño y no son apropiados para aliviar la disquecia.
  • No Estimular el Ano con Objetos: La estimulación del ano con objetos como termómetros o sondas no es segura ni recomendada. Puede causar más incomodidad y no aborda la raíz del problema.

Cuándo Consultar al Pediatra

Aunque la disquecia no es peligrosa, conviene acudir al pediatra si:

  • El bebé lleva varios días sin hacer caca
  • Hay sangre en las heces
  • El problema es persistente o recurrente

En estos casos, el pediatra podrá evaluar si se trata de un estreñimiento o si existe otra causa subyacente que requiera intervención.

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