Disbiosis Intestinal y Fertilidad: Estudios Científicos Revelan la Conexión

¿Existe una relación entre la microbiota y la fertilidad? Los últimos hallazgos sugieren que el equilibrio de nuestra microbiota o microflora podría favorecer el inicio del proceso de gestación. Y no solo eso, algunos especialistas señalan que la infertilidad sin causa asociada tiene un elemento común: el desequilibrio de la microbiota o disbiosis.

Se estima que entre el 15-17% de las parejas tiene problemas de fertilidad (Sociedad Española de Fertilidad). Entre las causas, algunos estudios destacan la edad avanzada y las alteraciones estructurales de los aparatos reproductores, pero también citan otras como la obesidad, la contaminación ambiental y un estilo de vida occidental (sobrealimentación y consumo de ultraprocesados, sedentarismo, estrés crónico, baja exposición solar y contaminación ambiental).

En Tambre sabemos que aún queda mucho por investigar. ¿Aún tienes dudas de cómo afecta la microbiota a la fertilidad? Contacta con nosotros en el 91 411 61 11 y solicita tu primera consulta.

¿Cómo influye la microbiota en la fertilidad?

¿Qué es la Microbiota?

Nuestro organismo está habitado por bacterias, virus, hongos y otros microorganismos (microbiota) que juegan un papel crucial en diversos aspectos de la salud. La digestión de nutrientes, la producción de metabolitos y la regulación del sistema inmune son los más destacados.

¿Has oído hablar del segundo cerebro? De forma reciente se ha utilizado este nombre para referirse a la microbiota, pues, entre otras cosas, se ha demostrado que entre el 50% de la dopamina y el 95% de la serotonina del cuerpo se origina en el tracto digestivo. Estos neurotransmisores son indicadores de bienestar emocional. Asimismo, se han detectado microbiotas alteradas en pacientes de cáncer de mama.

Antes de explicar la relación entre microbiota y fertilidad, conviene entender que la microbiota es el conjunto de microorganismos (principalmente bacterias y hongos) que habitan de forma natural en distintas zonas de nuestro cuerpo, como el intestino, la boca, la piel, la vagina o el útero. Es la primera barrera natural, ya que protege el aparato reproductor femenino frente a microorganismos patógenos.

La microbiota intestinal es la comunidad de microorganismos vivos (principalmente bacterias, pero también virus, hongos y otros microbios) que habitan en tu tracto digestivo, especialmente en el intestino grueso. Este complejo ecosistema, que puede pesar hasta 2 kg en un adulto, contiene más de 100 billones de microorganismos pertenecientes a cientos de especies diferentes.

Importancia de la Microbiota Vaginal y Endometrial

En mujeres, la microbiota vaginal juega un papel crucial en la protección contra infecciones y el mantenimiento de un entorno óptimo para la fertilidad. La vagina es el canal a través del cual entra el esperma. En el endometrio es donde luego se va a implantar el embrión. Tienen que estar constantemente en contacto.

Esta microbiota está dominada por especies de Lactobacillus (L. crispatus, L. jensenii, L. gasseri), y se encarga de mantener un pH ácido que previene determinadas infecciones, muchas de las cuales pueden afectar a la fertilidad si alcanzan las trompas o el endometrio.

El ecosistema ideal sería rico en lactobacillus, tanto a nivel intestinal, vaginal y endometrial. El intestino es el mayor reservorio y allí es donde se movilizará el lactobacillus para que llegue a vagina y endometrio. En la vagina los lactobacillus nos darán un PH ácido, y este PH ácido nos protegerá de los patógenos que puedan aparecer.

La microbiota endometrial es el conjunto de microorganismos (bacterias y hongos principalmente) que viven en el endometrio, la capa interna del útero, donde se implanta el embrión, y que tradicionalmente se consideraba estéril, falta de microrganismos. En mujeres sanas en edad reproductiva, lo normal es que la mayor parte de las bacterias del tracto reproductivo pertenezcan al género Lactobacillus, pero puede suceder que, por diversas causas, haya un incremento de bacterias de otros géneros que puedan alterar este equilibrio produciendo una disbiosis que puede conducir a una endometritis crónica (inflamación crónica del endometrio), lo cual afecta a la fertilidad femenina ya que disminuye las opciones de implantación del futuro embrión.

Estudios recientes sugieren que un microbioma endometrial equilibrado es crucial para la implantación correcta del embrión. Diferentes estudios también han mostrado que las mujeres con una flora dominante en lactobacilos en la cavidad uterina presentan mejores tasas de implantación, gestación y recién nacido vivo, en comparación con el grupo de mujeres que presentan una población de lactobacilos baja.

Microbiota Intestinal y Fertilidad Masculina

En el caso del hombre, se estudia más la microbiota en la orina, y en el semen para evaluar la fertilidad. Hay que tener en cuenta que los hombres tienen una predominancia en ciertos microorganismos, y las mujeres en otros. La ventaja es que la fertilidad es un tema de pareja.

Las investigaciones más recientes, aunque todavía en una fase temprana, están demostrando que el esperma tiene su propia comunidad microbiana, igual que, por ejemplo, ya se ha identificado para el intestino y la vagina. El microbioma del esperma puede contener una amplia gama de microbios, la mayoría de los cuales proceden de las glándulas del tracto reproductor superior, incluidos los testículos, las vesículas seminales y la próstata. Estas bacterias, si están en equilibrio, contribuyen a nuestro bienestar, pero si están en exceso podrían desempeñar un papel en la infertilidad.

La investigación está demostrando que los hombres con alteraciones en la fisiología óptima del esperma tienen una composición de la microbiota diferente a la de los individuos fértiles, y esta condición puede estar asociada con la oligozoospermia, cuando el esperma masculino contiene un número de espermatozoides inferior al normal.

¿Qué es la Disbiosis Intestinal?

La disbiosis intestinal se da cuando existe un desequilibrio de la microbiota o flora intestinal, haciendo que se vea alterado el patrón normal o fisiológico del intestino. Un buen estado de la microbiota es crucial ya que nos ayuda a la digestión y absorción de los nutrientes, interviene en la producción de vitaminas B y K y conserva la mucosa intestinal en un estado óptimo.

Cada persona tenemos una microbiota diferente por ello los síntomas que puede padecer cada una pueden diferir a la de otra aunque sea del mismo género y edad. Trastornos de la piel, como el acné o eccemas y picor continuo

La disbiosis intestinal es difícil de correlacionar a una única causa, pero es cierto que algunos factores pueden desencadenarla más fácilmente que otros. Estrés En resumen llevar malos hábitos de vida o tener ciertas enfermedades afecta directamente a la calidad de la microbiota intestinal.

Disbiosis Intestinal y la Fertilidad

Por difícil que parezca de creer, la disbiosis intestinal también está relacionada con la fertilidad tanto en el hombre como en la mujer.

Mujer

Como consecuencia de la disbiosis intestinal la cantidad de bacterias malas (patógenos) que se encuentran en el recto es mayor a la bacterias buenas (fisiológicas). Esta colonia de bacterias malas pasa a la vagina causando la disbiosis vaginal (desequilibrio en la flora vaginal). Este desbalance en la microbiota vaginal es la responsable de infecciones o desórdenes reproductivos como el síndrome de ovario poliquístico (SOP). No podemos olvidar que la microbiota intestinal tiene un papel importante en el metabolismo de los estrógenos, así que una microbiota balanceada ayuda a mantenerlos en concentraciones óptimas. Una concentración muy elevada de estrógenos tienen consecuencias negativas y con afectación en la fertilidad. Aunque, una cantidad baja de éstos puede aumentar la probabilidad de sufrir obesidad o enfermedades cardiovasculares. Aunque, un exceso en los niveles de estrógenos aumenta la probabilidad de sufrir cáncer o endometriosis. Una microbiota alterada, además, puede dar lugar a inflamación que, a su vez, puede provocar la acumulación de grasa, resistencia a la insulina (relacionada con la diabetes gestacional) y otras afecciones. Estas condiciones también están relacionadas con la infertilidad.

Hombre

La alteración de la microbiota también tiene consecuencias en el hombre. Las bacterias malas generan un aumento de la inflamación sistémica y del estrés oxidativo. Además, pueden disminuir la liberación de hormonas que están involucradas en la fertilidad como la testosterona. Este conjunto de factores reducen el rendimiento reproductivo.

Estrategias para Mejorar la Microbiota y la Fertilidad

La búsqueda del embarazo es un componente multifactorial: entran muchos aspectos. La microbiota es uno de ellos, cada vez coge más peso, y cada vez se está estudiando más. Hay que tener muy controlada la microbiota del intestino y lo que comemos. Son muy variables: se puede trabajar desde el punto de vista de probióticos, prebióticos, incluso psicobióticos, porque la funcionalidad que tienen nuestras bacterias, también repercute en nuestra salud neurológica, y por tanto, en nuestra fertilidad. También podemos utilizar antibióticos, para controlar los patógenos. Otro aspecto muy importante es la hidratación de nuestras mucosas.

Es importante diferenciar los hábitos de la pareja, y los de cada uno de los individuos. Lo principal es que evalúen la microbiota con un profesional. Que no tomen el probiótico porque les han dicho que funciona bien, porque puede ser contraindicado en su situación concreta de pareja. Otro aspecto clave es la hidratación: la microbiota vaginal y endometrial dependen mucho de la mucosa.

Alimentación y Fertilidad

A la espera de nuevas terapias, ya se puede hacer algo, sin embargo, con una de las estrategias más antiguas del mundo: la alimentación. Algunos estudios nos llevan a pensar que existe una correlación con la dieta cetogénica, que parece actuar reduciendo la inflamación intestinal gracias a los efectos positivos que ejerce sobre la microbiota. En particular, la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) es importante porque aumentan la secreción de sustancias antiinflamatorias. Otras investigaciones han demostrado que la microbiota intestinal es capaz de fermentar la fibra alimentaria para obtener cierta cantidad de ácido butírico, uno de los ácidos grasos más importantes.

Teniendo en cuenta que gran parte del daño que sufren los espermatozoides procede de sustancias proinflamatorias y agentes oxidantes, en la mesa todos aquellos alimentos ricos en antioxidantes como el pescado, especialmente el azul como las sardinas anchoas o boquerones, arenque, caballa, pero también salmón, por su contenido en grasas poliinsaturadas omega 3, así como semillas de lino, almendras por sus polifenoles y calcio, nueces por su omega 3 y hierro, aceite de oliva y arroz por su alto contenido en grasas monoinsaturadas.

Entre las verduras destacan las zanahorias, la calabaza, los calabacines, el hinojo, la achicoria, los nabos y las raíces amargas en general, la col, el brécol, la coliflor, las coles de Bruselas, la col de Saboya, la col morada, porque contienen licopeno, un potente antioxidante. Y es esencial dejar de fumar.

Un ejemplo de buen hábito es la diversidad en la comida: no excederse en ingerir proteínas, sino comer diferentes tipos de ellas. Otro aspecto importante es no hacer depilaciones agresivas que puedan condicionar que la microbiota de la piel, tanto en el hombre como en la mujer, acaben en el ecosistema inadecuado. Reducir el uso de colonias y cremas: hay que proteger el olor propio de nuestro cuerpo.

Sigue una alimentación rica en fibra, antioxidantes y grasas saludables. Una dieta rica en fibra y nutrientes puede favorecer una diversa y saludable microbiota. Por otro lado, una dieta pobre en nutrientes y alta en grasa saturada puede desequilibrarla y afectar la fertilidad. Una ingesta de carbohidratos complejos, fibra, grasas monoinsaturadas y ácidos grasos omega-3 podría tener un efecto beneficioso.

Mantener una adecuada dieta y un estilo de vida saludable podrían ser de gran ayuda para mejorar la fertilidad en hombres y mujeres. Aunque se necesitan más estudios, se pueden incorporar a la dieta alimentos ricos en prebióticos naturales. Algunos ejemplos son ajo, cebolla, puerro, espárragos, plátanos, alcachofas y legumbres, así como kéfir o kombucha. Además, se puede considerar la suplementación eligiendo suplementos alimenticios naturales elaborados a partir de extractos de hongos puros y plantas con cualidades.

Probióticos y Prebióticos

Los efectos beneficiosos de probiótica para quedarse embarazada en la salud humana son cada vez más reconocido por los médicos y, dada la abundancia y el impacto de microorganismos en el tracto reproductivo, es lógico que estos efectos podrían potencialmente ser aprovechados dentro del contexto de la salud reproductiva. En los últimos años, los suplementos probióticos han sido objeto de mucha investigación, el Lactobacillus rhamnosus ha demostrado restaurar flora vaginal sana en hasta el 82% de las mujeres con antecedentes de disbiosis.

Los probióticos que contienen Lactobacillus pueden usarse durante un período prolongado, un rasgo atractivo de una alternativa a los antibióticos, particularmente dentro el contexto de altas tasas de recurrencia de infección. En la actualidad las publicaciones más recientes nos indican que el tener una flora vaginal normal puede estar relacionada con una adecuada flora endometrial, ya que lo más probable es que las bacterias que colonizan en endometrio sean por vía ascendente desde la vagina.

No está claro del todo cuál es la mejor vía de administración, dosis, tipo de Lactobacillus, etc. Lo recomendado a nivel general en casos de alteración de la microbiota y endometritis crónica se piensa que puede estar alrededor de 14 días para recuperar la flora normal, aunque quizás un periodo más prolongado como ocurre en casos persistentes de candidiasis, vaginosis bacteriana pueden ser también una buena opción.

En mujeres, los prebióticos también pueden ejercer efectos positivos en la salud reproductiva. Un equilibrio óptimo de la microbiota vaginal es esencial para proteger contra infecciones y mantener un entorno adecuado para la concepción y el desarrollo del embarazo. Otra investigación sugiere que los prebióticos pueden tener un impacto beneficioso en la salud reproductiva masculina. Al promover el crecimiento de bacterias beneficiosas, los prebióticos pueden ayudar a reducir la inflamación sistémica y el estrés oxidativo. Estos factores se han asociado con una disminución en la calidad del esperma.

Tratamiento de la Disbiosis Intestinal

El tratamiento para la disbiosis intestinal debe ser orientado a restablecer la microbiota intestinal con una alimentación adecuada, siendo muy importante realizar un plan de alimentación con cambios en la dieta. Para ello, es importante el consumo de alimentos ricos en fibras y probióticos orales que estimulen el crecimiento de las bacterias buenas dentro del intestino. Además, de aumentar el consumo de alimentos frescos y naturales (frutas y verduras).

Debemos evitar alimentos ricos en azúcares, carnes procesadas y alimentos industrializados. En último caso, y solo cuando se generen algunas infecciones, el médico puede indicar el uso de antibióticos. Es importante en estos casos seguir las indicaciones del médico, ya que los antibióticos eliminan tanto las bacterias malas como la buenas. En estas circunstancias se puede complementar la toma de antibiótico con probióticos para minimizar la reducción de las bacterias buenas. Pero hay que tener en cuenta que es importante espaciar la toma de probiótico como mínimo 2 horas de la del antibiótico.

Productos Comercializados para Mejorar la Microbiota

A continuación, se presentan algunos productos comercializados que se utilizan en reproducción asistida para mejorar la microbiota:

ProductoIngredientesDosis
DONACILUSLactobacillus reuteri (RC-14®), Lactobacillus rhamnosus (GR-1®)1 ó 2 cápsulas al día vía oral
DONNAplus Flora íntimaFructooligosacáridos, Lactobacillus crispatus LBV88, Lactobacillus rhamnosus LB21, Lactobacillus gasseri LG36, Lactobacillus jensenii LBV1502 cápsulas al día durante al menos una semana
FEMIBION FLORA ÍNTIMALactobacills rhamnosus GR-1, Lactobacillus reueri RC-141 cápsula al día vía oral
SEIDIBIOTICS PLUSL. gasseri, L. acidophilus, L. crispatus, L. fermentum, L. casei1 a 2 cápsulas al día
Lactoflora protector íntimoLactobacillus rhamnosus Lcr 35®1 cápsula al día vía oral
FertyBiotic Mujer®Myo-Inositol, D-Chiro-Inositol, Melatonina, Vitamina D, Selenio, Ácido Fólico, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus crispatus, Lactobacillus plantarumUn sobre al día, preferiblemente por la noche
FertyBiotic Mujer Plus®Myo-Inositol, D-Chiro-Inositol, Melatonina, Vitamina D, Selenio, Ácido Fólico, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus crispatus, Lactobacillus plantarumToma de 1 stick al día preferiblemente por la noche
Fertybiotic Hombre®DHA, Zinc, Selenio, Coenzima Q10, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus crispatusDos cápsulas al día, preferiblemente por la mañana con un vaso de agua, zumo o leche (250 ml)
Melagyn® Probiótico VaginalLactobacillus plantarum I10011 comprimido vaginal
Woman ISDIN Isadin PlusVarios microorganismosConsultar indicaciones del producto

Estos productos están diseñados para restaurar y reforzar la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas, ya sea solos o como coadyuvantes al tratamiento anti-infeccioso.

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