Guía de Compra de Zapatillas para Bebés de 1 Año: Cuidado y Desarrollo en Cada Paso

La elección de un buen zapato para bebés es fundamental para el desarrollo de sus pies. El tipo de calzado influye directamente en este proceso, por lo que es vital seleccionar un zapato de calidad, respaldado por una marca de confianza.

Desarrollo del Pie del Bebé: Etapas Clave

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la mitad de la longitud total que alcanzará el pie del niño cuando llegue a la edad adulta se producirá en torno a los 12 y 18 meses de edad. El crecimiento tan rápido que experimenta el pie de un niño requiere cambios frecuentes de calzado.

  • Hasta los 9 meses: La función principal de los zapatos es proteger los pies del bebé del frío y la humedad. A esta edad, el bebé está acostado la mayor parte del tiempo, por lo que es aconsejable que permanezca descalzo siempre que esté en casa o cuando la temperatura lo permita. A la hora del paseo, es mejor cubrir sus pies con unos patucos o unos zapatos tipo guante, con el fin de que se mantengan calentitos y confortables.
  • Desde los 9 hasta los 11-14 meses: El niño ya suele gatear e intenta ponerse en pie.
  • De los 11-14 meses en adelante: El niño empieza a dar sus primeros pasos y sus pies soportan el peso de su cuerpo. Cuando ya empiece a caminar con más soltura, es fundamental que los zapatos sean suaves y cómodos, y que dejen libres las articulaciones, para permitir la completa libertad de movimientos. La suela puede ser de cuero o de goma, pero debe permitir flexionar el pie al niño.

Es necesario recordar que no se debe calzar con zapatos a los niños hasta que no comiencen a caminar. Por otro lado, el reflejo de Babinsky está presente en condiciones normales en los recién nacidos hasta los 12 meses de edad. Este reflejo se presenta después de que se ha frotado la planta del pie. Entonces, el dedo gordo se mueve hacia arriba o hacia la superficie superior del pie, mientras que los otros dedos se abren en abanico. Por ello, tampoco es conveniente que el niño lleve una suela en dicho período, aunque sea muy flexible.

Características Anatómicas del Pie del Bebé

A las cuatro semanas de embarazo, aparece un primordio o prolongación de donde se desarrollará la extremidad inferior y, a partir de él, el pie del niño, en torno a la séptima semana de vida del feto. Los lactantes presentan un pie plano, es decir, "fisiológico", ya que se encuentra dentro del desarrollo típico propio de edad en el que se encuentra. El aspecto aplanado del pie se debe a una combinacion de gran cantidad de panículo adiposo en el tejido celular subcutáneo de la almohadilla grasa plantar, que ocula el arco interior del pie, y la laxitud articular que le confiere un exceso de flexibilidad.

Por ello, muchos padres recurren a calzado cuyas plantillas inferiores presentan un soporte en el arco interior, con el fin de favorecer su aparición, sin ser necesario. Otro motivo de consulta es si los zapatos deben presentar otras piezas, como el tacón de Thomas para compensar la postura del pie. En la actualidad, esto ya no es necesario, ya que es preferible prescribir soportes plantares (plantillas) con aditamentos encaminados a la compensación de la funcion alterada.

Por otro lado, existen estudios que establecen una asociación entre el número de horas diarias de uso del calzado del bebé y el desarrollo del arco interno. Es mejor menos horas de uso de calzado promedio al día. Por ello, los niños pueden caminar descalzos o con calcetines en casa.

Trucos sencillos para saber cuál es la talla de zapatos de los niños | Tips de podología infantil

Características Ideales del Calzado para Bebés

El calzado para el bebé debe ser transpirable. De este modo, se mantiene seco el pie y se disminuye la incidencia de picor por maceración, rojeces y rozaduras por fricción, y probabilidad de aparición de infecciones por hongo y bacterias. En este sentido, muchos zapatos para niños tienen plantillas especiales antibacterianas.

La puntera debe estar reforzada. Así se evitan impactos en uñas y dedos, ya que esta zona es más susceptible de sufrir debido a la intensa actividad de los niños por el trote, saltos, carreras, etc. Hay que evitar hacer un uso muy repetido y continuado de calzado tipo bota o abotinado. Lo más adecuado es que el calzado termine por de los maléolos para dejar libertad de movimiento a la articulación del tobillo. Hay otra zona en la parte distal, con una zona marcada donde debe hacer tope el final de los dedos.

Cómo Elegir la Talla Correcta

Cuando se trata de comprar zapatos para los más pequeños de la casa, suelen surgir dudas acerca de cuál será la talla de calzado del bebé. Si te preguntas cómo escoger correctamente la talla de calzado de tu bebé, hay unos cuantos trucos muy sencillos que pueden facilitar la tarea y ayudarte a acertar con la elección.

Lo primero que debes hacer es medir correctamente el pie de tu bebé. Para ello puedes utilizar un medidor de pies o una simple regla o cinta métrica. Como consejo, si te cuesta, puedes dibujar el contorno apoyando su piececito en una hoja en blanco y marcando el perímetro con un lápiz o un bolígrafo. Es importante que midas ambos pies, ya que es común que uno sea un poco más grande que el otro. En todos los casos, debes dejar un espacio de aproximadamente un centímetro de holgura, si se los estás probando esto es más o menos un dedo.

Es importante seleccionar zapatos que se adapten a cada etapa del desarrollo de tu bebé. Durante los primeros meses, opta por zapatos suaves y flexibles que permitan el libre movimiento de los pies y los dedos. Recuerda que los pies de tu bebé crecen muy rápido durante el primer año de vida.

Además de la largura del pie, hay que tener en cuenta la anchura. Cada niño o bebé tiene una forma de pie diferente: algunos son anchos, gorditos, estrechos o con el empeine alto. Y aunque pueda parecer una tontería, el cierre del zapato influye mucho en estos casos.

Es de especial importancia que el nuevo zapato se compre con un margen de alrededor de medio centímetro de largura, ya que ni le estará justo ni muy grande. No se deben escoger zapatos muy justos o pequeños, ya que esto impide que lleven los dedos estirados, provocando dolor en el empeine y un mal desarrollo de los pies. Tampoco hay que escogerlos más grandes para que les duren más. Ya que al estar demasiado holgado le bailara y se le saldrá constantemente, lo que le provocará rozaduras y heridas.

En el caso de haber realizado la compra online, una vez tengamos el zapato en casa se lo probaremos con el calcetín que vaya a llevar, o en caso de ser una sandalia, será con el pie desnudo. Una vez se ponga de pie y esté el zapato abrochado, el pie quedará sujeto y con el margen suficiente para ir cómodo hasta el siguiente cambio de talla.

Finalmente y antes de dejaros esta útil guía de tallas, os damos un último consejo: si el zapato lo van a llevar sin calcetín, hidrata la piel del zapato con crema de manos, sobre todo en la zona de los contrafuertes.

Guía de Tallas Aproximadas

Lo ideal a la hora de comprar un zapato es saber cuántos centímetros mide el pie de tu bebé. Aunque te puedas orientar por el calzado que está usando en ese momento, cada fabricante talla de una manera diferente, es decir, no todos los zapatos calzan igual. Después hay que colocar los pies sobre el folio, con el talón pegado a la pared, y, sobre todo, asegurándonos de que tenga la planta del pie totalmente recta y plana. Finalmente, debemos hacer una marca donde termine el dedo más largo y con un metro, medir la distancia que hay entre el final del papel y la marca que hemos hecho. Como resultado tendremos una medida en cm que se corresponderá con la longitud de sus pies.

Un factor a tener en cuenta es el tipo de calzado que se va a comprar, ya que no es lo mismo una sandalia que una bota. El uso de calcetines y leotardos, o la dilatación del pie por el calor en verano, influyen también a la hora de elegir la talla correcta.

Hay ocasiones en las que vamos a la zapatería a comprarle a nuestros bebés unos zapatos pero, por distintas razones, no los podemos llevar, y entonces, sin el pie del niño o sin que se pueda probar los zapatitos, se hace mucho más complicado acertar con la talla y el calzado. Para evitar este problema tan común, te damos una solución muy sencilla. Con el contorno ya recortado, escogeremos aquel de los dos que sea un poquito más grande e iremos a la tienda.

A continuación, se presenta una tabla con las equivalencias de tallas aproximadas:

Edad Aproximada Talla (EUR) Longitud del Pie (cm)
3-6 meses 16-17 9.5 - 10.5
6-9 meses 17-18 10.5 - 11.5
9-12 meses 18-19 11.5 - 12.0
12-18 meses 19-20 12.0 - 13.0
18-24 meses 20-21 13.0 - 13.5

Errores Comunes al Comprar Zapatos para Bebés

  • Elegir zapatos demasiado rígidos: Ves a tu bebé tan tierno y tan pequeño 🥰que, inevitablemente, quieres proteger sus pies a toda costa. Sin embargo, contrariamente a lo que antes se pensaba, olvida los zapatos duros y rígidos y opta por modelos barefoot, más respetuosos con el desarrollo infantil.
  • Materiales incorrectos: Recuerda que el material es casi, casi tan importante como la forma.
  • Diseños inapropiados: Todos queremos que nuestros peques estén preciosos (y, de hecho, lo están siempre, independientemente de la ropa o el calzado que lleven).
  • Timing inadecuado: Comenzar a utilizar zapatos demasiado pronto no favorece el desarrollo del peque, pero esperar demasiado puede provocar que este sufra daños en sus pies cuando comience a caminar.
  • Adquirir zapatos de segunda mano: Adquirir zapatos de segunda mano puede ser una opción económica, pero no es recomendable en el caso de los bebés. Además, los materiales y estructuras del calzado usado pueden haber perdido su capacidad de soporte y amortiguación.

¿Cuándo Empezar a Poner Zapatos a Tu Bebé?

El momento clave en el que tu bebé deberá empezar a llevar un calzado más funcional es cuando comience a desplazarse, levantarse y mostrar interés constante por estar de pie, sobre todo si esto sucede en la calle. Muchos pediatras aseguran que la media de edad para empezar a llevar calzado como tal suele estar alrededor de los 18 meses. En estas edades, la curiosidad por explorar su entorno en vertical hace que unos zapatos adecuados sean esenciales para proteger sus pies de piedrecitas y otros peligros en exteriores.

Cuando están en casa, pueden y deben seguir disfrutando de ir descalzos, siempre cuidando la temperatura del ambiente y del suelo, ¡claro está! Si aún no quieres que lleve zapatillas de casa más estructuradas, siempre puedes optar por calcetines con zonas antideslizantes en la parte de la planta del pie.

Etapas y Tipos de Calzado Recomendados

  • Recién nacido: ¡Piececitos al aire! Y como mucho, unos calcetines adecuados a la temperatura exterior son más que suficientes.
  • Primeros meses antes de gatear: Continuamos dejando los pies descalzos, pero si queremos completar sus looks con unas merceditas o unos pepitos, estos deben ser de tipo badanitas, sin suela y con la anchura suficiente para evitar cualquier presión en el pie y permitir el libre movimiento de los deditos.
  • Pre-gateo y gateo: Esta etapa suele comenzar a los 8-9 meses, aunque se puede alargar hasta más allá de los 12 meses de vida. La prioridad aquí es la flexibilidad del zapato, que debe permitir el movimiento natural de los pies y facilitar el agarre necesario para gatear. Los modelos ligeros con suelas finas y flexibles, que imiten la sensación de estar descalzo, son la mejor opción para fomentar el desarrollo muscular y el equilibrio.
  • Primeros pasos: Ahora sí que es imprescindible proteger sus pies siempre al salir a la calle con zapatos que además les proporcionen estabilidad y equilibrio. Los zapatos más adecuados para esta etapa deben estar fabricados con materiales ligeros, flexibles y transpirables. Es bueno que la suela sea fina y que le permita adaptar la pisada a cualquier superficie, como césped o tierra. Los estudios actuales respaldan la idea de que los niños que llevan zapatos flexibles al principio tienden a tener un mejor desarrollo del arco del pie y mejor equilibrio y coordinación.
  • Caminantes expertos: A medida que tu pequeño se convierte en todoterreno, los pediatras siguen recomendando evitar los zapatos demasiado rígidos, ya que podrían limitar el movimiento natural del pie. Opta por modelos con punteras espaciosas que permitan el movimiento libre de los dedos, favoreciendo un desarrollo saludable, suelas de goma antideslizantes y cierres adecuados a la edad de cada niño para fomentar su autonomía.

Aspectos Clave al Comprar Zapatos para Bebés

Hay dos elementos imprescindibles a los que hay que prestar la máxima atención: la sujeción del zapato y las zonas de desarrollo del pie.

  • Importancia de la sujeción adecuada: No solo previene lesiones, sino que también contribuye al desarrollo correcto de la marcha y la postura. Para los más peques busca cierres adherentes que favorezcan su independencia. Lo importante es que se ajusten bien, de forma personalizada, a cada tipo y medida de pie.
  • Zonas de desarrollo importantes (Dedos y empeine): Es vital que los zapatos permitan un espacio suficiente para el movimiento de los dedos.

¿Cuándo Cambiar la Talla de Zapato a Tu Hijo?

Según las corrientes pediátricas actuales, se recomienda medir los pies de los niños cada tres o cuatro semanas, aprovechando la plantilla del zapato y vigilando el espacio que sobra desde los dedos. Las señales más evidentes a las que tienes que prestar atención son las rojeces en alguna zona del pie, sobre todo, en los laterales del pulgar y el meñique o en la zona del talón. Ante cualquier molestia, ¡nueva talla!

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