El Encanto Navideño de los Villancicos: Origen y Tradición

Es indudable que los villancicos son una de las señas de identidad más preclaras de la Navidad, sobre todo para los niños. Cuando hablamos de villancicos, nos vienen a la cabeza esas hermosas canciones que escuchamos en todas partes durante las vacaciones y especialmente durante las fiestas de Navidad. Estos villancicos tradicionales (a veces más modernos) forman hoy en día parte de la idiosincrasia que caracteriza a la Navidad en España y en otros muchos lugares del mundo.

En el Diccionario de la Real Academia Española, la primera acepción de villancico es el de “Canción popular, principalmente de asunto religioso, que se canta en Navidad”. Y -añadimos nosotros- también en las fechas cercanas al 24 de diciembre, en el espacio de tiempo que denominamos en sentido amplio “Navidades”.

Niños cantando villancicos en una iglesia.

Orígenes Humildes de los Villancicos

La procedencia de la palabra villancico tiene un origen popular, ya que deriva de la palabra "villa" y a su vez del latín villanus. Sin embargo, y en un principio, el origen de los villancicos no estuvo ligado a la Navidad como tal, sino que estas canciones populares trataban todo tipo de temas cuando comenzaron a popularizarse en España y Portugal durante la Edad Media y el Renacimiento. De hecho, ya el nombre en sí mismo sugiere de qué trataban las canciones que entonaban los "villanos", es decir, las personas de clase humilde que vivían en las villas medievales.

Eran canciones populares como forma sencilla y rítmica de contar los acontecimientos que sucedían en la zona y no tenían nada que ver con la religión y la navidad. Dada su estructura rítmica y pegadiza, hacia el siglo XVI, las autoridades eclesiásticas comenzaron a ver en el villancico un medio de transmisión de la fe y llegaron a contar relatos del Evangelio, sobre todo centrados en el nacimiento de Jesús.

Los villancicos, basados en temas amorosos y cortesanos de los siglos XV y XVI, de los salones de la nobleza pasarían a formar parte de las cantatas religiosas, llegando finalmente al pueblo de a pie, que les dio vida y amor y los ha conservado hasta hoy. Pero más que de villa o de sus habitantes los villanos, su nombre parece derivar del villancete italiano de Carvajales, un poeta cortesano de la corte de Alfonso V de Aragón el Magnánimo (1442-1458), recogido en el Cancionero de Estúñiga, s. Mucho más tarde comenzaron a cantarse en las iglesias y a asociarse específicamente con la Navidad.

Tal y como explica la filóloga Silvia Iriso en El gran libro de los villancicos, la variedad y asimilación temática favoreció la popularidad de estas canciones, pues "prácticamente cualquier cosa podía ocupar un estribillo: la noticia de la toma de Granada, la nostalgia de la patria...", aunque el tópico amoroso siguió siendo el más prolífico durante todo el siglo XVI. Iriso cuenta en su libro que la iglesia vio en el villancico una fórmula perfecta para difundir y propagar su mensaje.

Además de componer algunos villancicos inspirados en la figura de Jesucristo o de la Virgen, se extendió también el recurso de sustituir la letra profana por una sagrada con la indicación de "cántese al son de" o "al tono de", seguido del título de algún famoso villancico de la época. El éxito de esta nueva modalidad llevó a la jerarquía eclesiástica a oficializarla y a permitir que los villancicos de temática religiosa se fueran interpretando poco a poco en las iglesias como parte de la liturgia.

En el siglo XVII se enriqueció tanto la técnica como la forma, aumentando el número de voces y acompañando de instrumentos más complejos. Estas canciones se popularizaron rápidamente y se cerraron en una práctica habitual en las iglesias, extendiéndose al hogar ya las reuniones familiares. Se convirtió en una forma más rápida y efectiva para difundir el mensaje evangélico.

Se cantaba el villancico en los templos, desde el Día de la Inmaculada hasta el de Reyes, pasando por la principal festividad, la Navidad. Y un buen número de compositores notables, llenaron los cancioneros de villancicos.

Villancicos en el Mundo

Pero no sólo en España se cantan canciones para celebrar la Navidad. En otras regiones del mundo, a este tipo de composiciones se las conoce con diversos nombres: Koliadki en Ucrania y Rusia, Koleda en Bulgaria y Polonia, Pastorali en Italia, Weihnachtslieder en Alemania, Christmas Carols en los países de habla inglesa, Agüinado en Venezuela o Posadas en México y Centroamérica.

En inglés en cambio, se les denomina “carols”, que viene del francés caroler, que significa bailar haciendo ronda. Se cantaban en latín y tenían contenido religioso. El villancico más antiguo que se conoce es “Iesus Refulsit Omnium”, (Jesús, luz de todas las naciones).

En Latinoamérica cada país tiene sus propios villancicos y diversas maneras de interpretar los cantos de navidad universales. “Vamos Pastorcitos” en Argentina; “Mi burrito sabanero” en Venezuela; “Llegaron ya” -un canto a los Reyes Magos- en Perú y “Dime niño de quién eres” en Panamá. En Colombia, por su parte está “Tutaina tuturumaina” y en Honduras, “Caminando por Tegucigalpa”.

Origen de los Villancicos Navideños

Instrumentos Tradicionales de los Villancicos

Nuestros villancicos han sido desde siempre un modo alegre de canto e interpretación, con unos instrumentos muy particulares:

  • Zambomba: El más específico del villancico. Formado por una vasija de barro con forma de cono truncado invertido, abierto por ambos lados y que lleva en la boca mayor un parche de piel, atravesado por una caña en su centro.
  • Pandereta: Perteneciente al grupo de los tambores de marco, es imprescindible para pedir el aguinaldo. Se toca haciendo resbalar uno o más dedos por ella, o bien golpeándola con ellos o con toda la mano. La pandereta se originó en Mesopotamia, Medio Oriente, India, Grecia y Roma, y fue usada especialmente en contextos religiosos… Aunque en la movida musical de los años 60 se introdujo también entre los grupos pop, como un elemento imprescindible, aunque sin el parche de piel… Desde luego, La Tuna no se concebiría sin la pandereta.
  • Carraca o matraca: Consta de un cuerpo o tablero de madera, al que se le unen unos martillitos móviles de madera o metal, que son los que se encargan de golpear el cuerpo. Puede tener uno, dos o tres martillos, además de un mango para sujetarla. El sonido se produce al sujetar la carraca por el mango y hacerla girar.
  • Cascabel: Pequeña esfera metálica ahuecada con aberturas, dentro de la cual hay otra de menor tamaño. El sonido que produce es agudo, y es provocado por el choque entre las dos esferas, la exterior y la interior.
  • Botella de anís: Es un botella de Pimpinella anisum, conocida en castellano como “anís”. El Anís del Mono fue uno de los primeros (Badalona 1870) aunque había otros muchos, entre ellos el Balmaseda de Malagón y el Flor de la Mancha de Ciudad Real. Pero no todos tenían la botella de vidrio transparente con relieve romboidal en su exterior. Éste es un ejemplo del poder de la creatividad puesta al servicio de la música.
  • Almirez: Es el peso pesado de la Navidad. Recipiente de cocina o mortero que servía para machacar y triturar en él especias, semillas, ajos u otros ingredientes. El cuenco es metálico, y al ser golpeado por el mazo -también metálico-, se obtiene un sonido característico para acompañar cantos tradicionales y villancicos.

Villancicos Populares

Aquí te presentamos algunos de los villancicos más populares y queridos en el mundo hispanohablante:

  • Noche de Paz: Su título original es “Stille nacht, heilige yach” y fue escrito accidentalmente por el sacerdote austriaco Joseph Mohr quien al ver que se había malogrado el órgano de su parroquia, la capilla de San Nicolás, decidió escribir un canto que pudiera interpretarse con guitarra en la misa de gallo. Fue así como la Navidad de 1818 se cantó por primera vez “Noche de Paz”, actualmente convertida a 330 idiomas.
  • Navidad, Dulce Navidad: Este villancico tradicional es una adaptación realizada en 1948 a partir del villancico estadounidense Jingle Bells que data de mediados del siglo XIX. Se trata de unos de los villancicos tradicionales más famosos del mundo.
  • El Burrito Sabanero: La canción la compuso el venezolano Hugo Blanco para la navidad de 1972 y reunió a un grupo infantil del Coro de Venezuela, quienes lo grabaron por primera vez. El «burrito sabanero» hace referencia al burro que llevaba a María hacia Belén.
  • El Tamborilero: El villancico forma parte del repertorio clásico de villancicos navideños. Entre las versiones realizadas, destacamos la del famoso Raphael 🎤🌟.
  • Los Peces en el Río: Su origen es desconocido por lo que es difícil definir la antigüedad del villancico, aunque sí sabemos que se ha ido popularizando a través de la transmisión de la cultura popular oral desde mitades del siglo XX 🐟🎶.
  • Blanca Navidad: White Christmas (Blanca Navidad) es una canción que escribió Irving Berlin e interpretada por el cantante Bing Crosby, cuyo sencillo es el más vendido de todos los tiempos.
  • Ya Vienen los Reyes Magos: El músico y compositor español Manuel Navarro Mollor es el autor de este villancico y de otros como ¡Ay!, del Chiquirritín, Una pandereta suena o Dime niño.
  • Campana sobre Campana: Se desconoce tanto el origen como la autoría de este villancico, aunque se sabe que su procedencia es andaluza.
  • La Marimorena: Cuenta la leyenda que surgió en una taberna madrileña del siglo XVIII. La cabecilla de dicho alboroto no era otra que María la Morena, una famosa tabernera madrileña de la época.
  • Hacia Belén va una Burra: Según los estudios se cree que Hacia Belén va una burra es un villancico originario de Castilla-La Mancha, aunque no está muy claro el año de creación.
  • A Belén Pastores: La canción hace referencia al nacimiento del niño Jesús y agradece al cielo el alumbramiento y anima a los pastores a visitar al profeta.
  • Arre, Borriquito: La música corresponde a Ricardo Boronat y la letra a Diego San José de la Torre.
  • Dime Niño de Quién Eres: La letra de Dime niño de quién eres es claramente religiosa y hace alusión al nacimiento de Jesús, que como se explica es hijo de la Virgen María y del Espíritu Santo. Su origen es confuso, se cree que viene de Andalucía o puede que también de la Región de Murcia.

La siguiente tabla muestra algunos de los villancicos más conocidos y su origen:

Villancico Origen
Noche de Paz Austria
El Burrito Sabanero Venezuela
Campana sobre Campana Andalucía, España
Hacia Belén va una Burra Castilla-La Mancha, España

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