El embarazo es una etapa única en la vida de una mujer, pero a veces puede ser confusa, especialmente al principio. Es fundamental reconocer los síntomas tempranos del embarazo para confirmarlo, pero algunos factores pueden confundirlos. Algunas condiciones médicas, el estrés, los cambios hormonales, medicamentos o incluso cambios en el estilo de vida pueden causar síntomas similares a los del embarazo.
A veces es muy difícil diferenciar si lo que tu cuerpo está experimentando son los síntomas propios de la menstruación o son de un incipiente embarazo. Ya sabemos que en estas primeras semanas es muy difícil identificar las señales que emite nuestro cuerpo. A continuación, exploraremos las diferencias entre los cólicos menstruales y los cólicos de embarazo, así como otros síntomas y señales que pueden ayudarte a distinguir entre ambos.
¿Sangrado de IMPLANTACIÓN o MENSTRUACIÓN? l Esta es la DIFERENCIA👩🏻⚕️ l Dra. Pau Zúñiga
Primeros Indicios de Embarazo
El embarazo es una etapa llena de cambios en el cuerpo de la mujer. La aparición de los síntomas típicos de embarazo puede variar de una mujer a otra. Algunas embarazadas presentan los primeros síntomas a los pocos días de producirse la implantación del embrión en el útero, mientras que otras tardan más tiempo en notarlos e, incluso, hay mujeres que apenas tienen síntomas especiales de embarazo.
Sin embargo, la señal más evidente de embarazo en el primer mes es el retraso menstrual, el cual sí es común en todas las embarazadas. Después de la implantación, las hormonas liberadas por la mujer y por el propio embrión, especialmente la progesterona y la hCG, serán las responsables de la aparición de los síntomas típicos de embarazo.
Los síntomas de un posible embarazo suelen aparecer en los primeros 15 días después de la falta en la regla y son los siguientes:
- Hinchazón abdominal: Se debe a los cambios hormonales del inicio del embarazo. Además de sentirse hinchada, las hormonas también provocan un aumento de la retención de líquidos, por lo que puede aparecer una sensación de presión.
- Aumento de las ganas de orinar: La hormona gonadotrofina coriónica humana (hCG) es la responsable de aumentar la irrigación de sangre a la región pélvica y de que aumenten las ganas de orinar en las primeras semanas. Posteriormente, este aumento de las ganas de miccionar se asociará al tamaño del útero que presionará la vejiga, pero esto será en el último trimestre.
- Cambios de humor: También se deben a los cambios hormonales. Cada mujer responde de una forma diferente: algunas se sienten más eufóricas y otras más deprimidas o con ansiedad.
- Aversión a sabores: La hormona hCG es la que se encarga de los cambios sensoriales que provocan apetencia o rechazo por determinados alimentos. También puede producirse un aumento en la salivación.
- Estreñimiento: El aumento de la progesterona causa la ralentización de la actividad intestinal y, de ahí, el estreñimiento. Es importante que la mujer embarazada beba mucha agua, coma frutas y verduras y acostumbre a dar paseos diarios para contrarrestarlo.
- Somnolencia y fatiga: También se asocian a la hormona progesterona. Además, despertarse con frecuencia para ir a orinar o por la náuseas también contribuye al cansancio.
- Mareos y náuseas: Suelen empezar un poco más tarde que el resto de síntomas, pero algunas mujeres pueden sentirlos desde el principio del embarazo por los cambios hormonales. Las náuseas, a menudo llamadas "náuseas matutinas", pueden aparecer alrededor de la semana seis.
Es importante indicar que la ausencia de síntomas no significa que no haya embarazo o que este no vaya evolucionando correctamente. Simplemente, hay mujeres que padecen síntomas de mayor intensidad y otras que no notan cambios especiales con la gestación.
Además de los síntomas mencionados, también puedes notar un cambio en los sabores, sin que haya una razón aparente. Y además, puede que identifiques una sensación que yo no definiría como náuseas, sino de “estomago levantado”: es como un “hormigueo gástrico”, una sensación de hambre un poco dolorosa, pero sin hambre.
Algunas mujeres experimentan un leve sangrado o manchas entre 6 y 12 días después de la concepción. Este ligero sangrado se debe a la implantación del embrión en las paredes uterinas y es conocido como sangrado de implantación.
Sangrado de Implantación vs. Menstruación
El sangrado de implantación es una pérdida de sangre leve que se produce como consecuencia de la anidación del óvulo fecundado en las paredes del útero. Al coincidir con el momento en que tendría que venir la regla, puede originar confusión.
Alrededor de los 5 y 7 días de vida del embrión, este entra en contacto con el epitelio de la pared interna del útero y comenzando a crear estructuras celulares destinadas a fijarse de forma segura durante todo el embarazo. Otra característica propia y diferencial del sangrado de implantación es que se produce de una sola vez y no suele ir a más, mientras que el flujo de la menstruación aumenta progresivamente.
Por otro lado, el sangrado por implantación puede estar acompañado de calambres leves en la parte baja del abdomen.
Cólicos Menstruales vs. Cólicos de Embarazo
Los dolores de regla en el embarazo son comunes en todos los trimestres. Para ayudarte a tranquilizarte, hemos elaborado esta breve guía sobre los dolores de regla en el embarazo. Los dolores de regla en el embarazo significan que tu cuerpo está cambiando y tiene que adaptarse.
Generalmente, los motivos de estos dolores son:
- Cambios hormonales
- Crecimiento uterino
- Gases
- Estiramiento de ligamentos
En el primer trimestre del embarazo, durante la gestación temprana, puede aparecer una sensación leve de calambres en el bajo vientre parecida a la de los dolores menstruales. Este tipo de dolor de ovarios después de ovular suele ser poco intenso y es más una sensación de tirantez abdominal que un dolor puro y duro.
Durante el segundo trimestre también pueden aparecer calambres suaves o pequeñas contracciones que pueden producir dolor, aunque duran poco tiempo. Estos síntomas suelen aparecer cuando realizamos algún esfuerzo físico y desaparecen con el reposo, un baño de agua caliente puede ayudar a relajar la musculatura y aliviar esas molestias.
En el segundo trimestre, una causa muy común de los cólicos es el dolor del ligamento redondo. El dolor del ligamento redondo aparece con el movimiento y puede ser intenso e irradiar a la ingle. Distinguir entre dolor de ligamento redondo y dolor abdominal puede ser difícil.
Otras causas frecuentes que ocasionan estos cólicos y calambres pueden ser tener gases e hinchazón del vientre, sufrir de estreñimiento o las relaciones sexuales. Si respondes de manera afirmativa, debes saber que si te ocurre de modo leve y solo de vez en cuando, probablemente no supondrá nada de lo que debas preocuparte.
En la mayoría de casos, estos dolores son normales durante el embarazo. Al principio del embarazo, es normal sentir calambres leves en el bajo vientre de vez en cuando, a medida que el cuerpo se prepara para el crecimiento del bebé. Con el crecimiento de la barriga, también crece el útero, provocando ligeros tirones o estiramientos similares a los dolores menstruales.
Cuándo Preocuparse
Hay ciertas situaciones que indican que podría estar ocurriendo algo más grave que requiera consultar a tu médico:
- Dolor intenso y persistente
- Sangrado abundante
- Fiebre
- Mareos severos
Un embarazo ectópico es aquel que se produce cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, normalmente en las trompas de Falopio.
¿Qué Puedes Hacer Para Aliviar los Cólicos y Calambres Durante el Embarazo?
Como tu cuerpo va a pasar por muchos cambios durante el embarazo incluyendo tus hormonas, es perfectamente normal que notes molestias y dolores que quizás no habías experimentado antes.
Si puedes, prepárate un baño caliente y sumérgete un rato en el agua.
Algunas recomendaciones adicionales:
- No permanezcas demasiado tiempo sentada.
- No apliques calor en la zona y evita los baños calientes, ya que elevar la temperatura del abdomen puede ser peligroso durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre.
Necesidades Nutricionales Especiales Durante el Embarazo
Durante estos meses de espera, que te alimentes y nutras bien es más importante que nunca. Vas a necesitar una mayor cantidad de muchos nutrientes vitales que antes de quedarte embarazada, ya que ayudarán a que tu bebé se desarrolle de forma saludable y óptima.
El ácido fólico es imprescindible porque ayuda a prevenir defectos del tubo neural. Antes de quedarte embarazada necesitarás 400 microgramos al día, durante el embarazo y la lactancia 600 microgramos. Además, necesitarás tomar más proteínas, por lo que deberás buscarlas en fuentes saludables como verduras, carne y pescado: frijoles, guisantes, huevos, carnes magras, mariscos y nueces y semillas sin sal.
La Dra. Onica Armijo, especialista en Fertilidad del Hospital La Paz (Madrid) recomienda que al menos un mes antes de buscar embarazo se tengan unos niveles adecuados de ácido fólico y yodo. Es importante tener unos buenos niveles de hierro (para evitar la anemia) y de vitamina D.
La dosis recomendada de ácido fólico es de 400 mcg (1.000 si es gemelar) o más si eres diabética o tomas algunos fármacos o ha habido antecedentes de problemas del desarrollo del tubo neural en gestaciones previas. Se encuentra fundamentalmente en las verduras de hoja verde, frutos secos y legumbres o en forma de suplementos vitamínicos.
La cantidad de yodo se recomienda que sea de 150-200 mcg de yodo.
Alimentos a Evitar Durante el Embarazo
Es fundamental consultar con tu médico sobre qué alimentos debes evitar durante el embarazo para garantizar la salud tanto tuya como la de tu bebé.
Otros Dolores y Molestias Comunes Durante el Embarazo
- Dolor de cabeza: Es muy importante que antes de tomar medicamentos consultes con tu médico/ginecólogo cuáles puedes tomar de forma segura.
- Entumecimiento y hormigueo: Conforme tu útero va creciendo, este puede ejercer presión sobre las piernas y causar una sensación de hormigueo (alfileres y agujas) en tus piernas y pies, y quizás en las manos y los dedos, sobre todo por la mañana.
- Dolores y molestias en las piernas: El peso de tu bebé junto con la bolsa y otros líquidos que cargas durante el embarazo puede hacer que te duelan las piernas y la espalda. Además, tu cuerpo produce una hormona que relaja los ligamentos para prepararlo de cara al parto, por lo que es fácil que estos ligamentos se lesionen, especialmente en la espalda, así que ten cuidado al levantar alguna cosa y al hacer ejercicio.
Confirmación del Embarazo
Realizar una prueba de embarazo en el momento adecuado es fundamental para obtener resultados precisos. Lo más recomendable es esperar hasta que haya pasado al menos una semana desde el día en que debería haber llegado su menstruación. Las pruebas de embarazo que se realizan en casa son una opción conveniente y accesible para confirmar el embarazo.
Es importante tener en cuenta que las pruebas de embarazo caseras pueden arrojar falsos negativos si se realizan demasiado temprano o si no se siguen correctamente las instrucciones. La consulta con un médico es fundamental para una confirmación precisa del embarazo. El análisis de sangre mide los niveles de hCG y es más preciso que las pruebas caseras. Además, permite detectar el embarazo en etapas más tempranas. El médico también realizará un examen ginecológico para evaluar los signos físicos del embarazo.
Si se ha realizado la prueba de embarazo y ha resultado positiva, en primer lugar, agende una cita con ginecólogo para comenzar el seguimiento prenatal.
Tabla Comparativa de Síntomas
| Síntoma | Cólicos Menstruales | Cólicos de Embarazo |
|---|---|---|
| Intensidad | Variable, puede ser intensa | Generalmente leves, tipo calambre |
| Ubicación | Zona de los ovarios | Bajo vientre, puede irradiar a la ingle |
| Sangrado | Flujo menstrual normal | Puede haber sangrado de implantación (leve y puntual) |
| Otros síntomas | Síntomas premenstruales típicos | Náuseas, fatiga, cambios en los senos |
