La diarrea en bebés es un síntoma común pero preocupante que puede tener múltiples causas. Identificarla puede ser difícil, ya que los bebés suelen tener deposiciones blandas y frecuentes por naturaleza. Sin embargo, un aumento repentino en la frecuencia, heces muy líquidas o la presencia de sangre o moco pueden indicar diarrea.
La principal complicación es la deshidratación, que puede ocurrir rápidamente en menores de 3 años. Es importante saber cómo reconocer, tratar y prevenir la diarrea en bebés, y cuándo es necesario acudir al médico.
✅ ELIMINAR DIARREA RÁPIDO: 4 CONSEJOS sencillos para QUITAR la DIARREA | Medicina Clara
¿Qué es la Diarrea en Bebés?
La diarrea en el bebé se define como el aumento en el número de deposiciones diarias o bien la disminución de su consistencia habitual (heces más líquidas). Cada niño realiza deposiciones a un ritmo determinado y con una consistencia diferente.
La diarrea en bebés se produce cuando la mucosa intestinal está irritada y no puede digerir o absorber correctamente los nutrientes de los alimentos. En este caso, las heces se vuelven más líquidas y blandas, y el bebé suele evacuar con más frecuencia de lo habitual. Este episodio puede durar varios días o, si se cronifica, varias semanas. Determinar cuánto dura la diarrea en bebés suele depender de su origen y del tratamiento.
Además del agua que contienen las heces, también se pierden minerales y sales esenciales, lo que puede provocar deshidratación. Por este motivo, es importante saber cómo hidratar a un bebé con diarrea usando los líquidos adecuados y evitando bebidas azucaradas y zumos de frutas, ya que los azúcares pueden irritar aún más el intestino.
Mientras dure la diarrea, el profesional de la salud puede recomendar el uso de una solución de electrolitos para ayudar a rehidratar al bebé, una parte clave del tratamiento.
Además, no olvides que otros cambios en las deposiciones pueden estar asociados a la fiebre. Si te preguntas cuándo se considera diarrea, normalmente es cuando hay un aumento de deposiciones líquidas respecto a lo habitual. Por lo general, más de tres deposiciones líquidas en un día se considerarían diarrea.
Causas de la Diarrea en Bebés Recién Nacidos
Existen dos causas principales de la diarrea en bebés recién nacidos: la gastroenteritis (normalmente producidas por virus) y las alergias a la proteína de la leche de vaca.
En recién nacidos, la causa de diarrea en bebés más frecuente son las infecciones víricas (como el norovirus o el rotavirus). Otras posibles causas son:
- Intoxicación alimentaria
- Infección bacteriana o parasitaria (en el tracto gastrointestinal, urinario u oído medio)
- Efectos secundarios de ciertos medicamentos (como los antibióticos)
- Alergia alimentaria
- Intolerancia a la lactosa
- Enfermedad celíaca o enfermedad inflamatoria intestinal
- Consumo excesivo de zumos de frutas o bebidas azucaradas (las altas cantidades de azúcar hacen que el intestino retenga más agua y genere deposiciones líquidas).
- Sensibilidad alimentaria: el cambio de dieta en el bebé puede producir estas heces líquidas. Si tu bebé presenta diarrea amarilla significa que el organismo no está absorbiendo de forma adecuada las grasas a nivel intestinal.
En ocasiones, la dentición y la diarrea en bebés pueden coincidir, aunque la dentición en sí no suele provocar diarrea grave.
Algunas enfermedades, como la ictericia en bebés, pueden manifestarse en síntomas intestinales y afectar a las evacuaciones.
La consecuencia más grave de la diarrea en el neonato es la deshidratación, sobre todo, si se acompaña de vómitos.
La diarrea crónica inespecífica del bebé es un trastorno digestivo muy frecuente entre los niños de edad preescolar, es decir, de edades comprendidas entre los 6 meses y los tres años. Suele cursar de forma intermitente, por lo que en ocasiones se ha relacionado con antecedentes familiares de colon irritable.
Se caracteriza por producirse entre cuatro y seis deposiciones diarias, preferentemente durante la noche, aunque unas pueden ser con heces duras y otras líquidas. Sin embargo, el niño no pierde el apetito y no se ve afectado su desarrollo corporal (las curvas de talla y peso se mantienen normales). Los episodios de diarrea suelen durar en torno a las dos semanas.
En general, la diarrea crónica inespecífica no requiere tratamiento o medidas dietéticas específicas y duele desaparecer a los cuatro años de edad. La dieta de un niño con diarrea crónica inespecífica debe ser completamente normal, sin restricciones de grasas, u otros alimentos, siempre y cuando se haya previamente establecido un diagnóstico, por ejemplo, de intolerancia al gluten.
Síntomas de la Diarrea en Bebés
La diarrea en bebés se caracteriza por la presencia de varios síntomas que pueden variar en intensidad. Uno de los síntomas más evidentes de la diarrea en bebés es la presencia de deposiciones acuosas y muy frecuentes.
Además de las deposiciones frecuentes y acuosas, otros síntomas pueden incluir:
- Fiebre
- Pérdida de apetito
- Vómitos
- Pérdida de peso
- Calambres
- Dolor abdominal
- Heces de color verde o sangrantes
Uno de los riesgos más importantes de la diarrea en bebés es la deshidratación.
Tratamiento de la Diarrea en Bebés
El tratamiento más adecuado lo indicará tu pediatra, ya que depende tanto de la causa de la diarrea como de su gravedad. El primer paso siempre es mantener al bebé hidratado y nunca darle medicamentos sin consultar previamente.
No existe medicación específica para la diarrea de origen vírico, que suele resolverse sola con el tiempo. El profesional de la salud puede solicitar pruebas para descartar otras causas.
En pocos casos, la diarrea está causada por bacterias o parásitos. Si sospecha de esta causa, el profesional solicitará un análisis de heces y, si el resultado es positivo, recetará el tratamiento adecuado.
Si se sospecha de una alergia o intolerancia alimentaria, el médico podría indicar pruebas y sugerir dejar de consumir el alimento en cuestión durante un tiempo para ver si los síntomas desaparecen.
No se recomienda dar medicamentos antidiarreicos sin receta a niños menores de 2 años, ya que podrían dañar su intestino. Antes de administrar cualquier fármaco, debe consultarse siempre con el profesional de la salud.
En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección.
La mejor manera de evitar que se deshidrate es ofrecer líquidos al bebé. En los casos de diarrea lo mejor son las soluciones de rehidratación oral (suero oral) que ya venden preparadas en la farmacia. El bebé seguirá con su dieta normal, sin restricciones ni cambios de leche; no se aconseja el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del pediatra, ni eliminar los lácteos de la dieta, no hay que preparar biberones diluidos ni una dieta astringente (tiene muy pocas calorías y nutre mal al niño).
En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al lactante y administrarle un suero endovenoso.
Tratamiento de la Diarrea Leve o Moderada
Si tu hijo solo tiene diarrea, pero no presenta vómitos, fiebre ni señales de deshidratación, y sigue comiendo y comportándose como siempre, normalmente no hace falta cambiar su dieta o darle otros tratamientos.
Continúa alimentando a tu bebé con normalidad, ya sea con comida sólida o leche materna o en polvo. No es necesario hacer grandes cambios en su dieta básica. En todo caso, puede ser aconsejable ofrecer raciones más pequeñas de alimentos sólidos, evitar frutas laxantes y priorizar alimentos como arroz, manzana o plátano.
Si tu bebé también tiene vómitos, el especialista podría sugerir que, por un tiempo, le des una solución de electrolitos en vez de su comida habitual. Ante cualquier duda, especialmente respecto a la cantidad o frecuencia, consulta a un profesional de la salud.
Tratamiento de la Diarrea Grave
Si tu bebé también tiene vómitos, el especialista podría sugerir que, por un tiempo, le des una solución de electrolitos en vez de su comida habitual. Es posible que te recomiende dejar de darle alimentos sólidos durante 24 horas, además de evitar tanto las bebidas azucaradas como los caldos muy salados e incluso el agua. En este caso, es vital saber cómo hidratar a un bebé con diarrea para evitar riesgos.
Además, es probable que el pediatra recomiende soluciones de electrolitos de venta en farmacias. Estas bebidas ayudan a reponer las sales y minerales que el cuerpo pierde con la diarrea y facilitan una rehidratación adecuada.
Si tienes dudas sobre cómo cambiar un pañal correctamente durante episodios de diarrea, puedes consultar esta guía paso a paso para cambiar un pañal.
Durante la diarrea, es importante mantener al bebé hidratado y nutrido, ofreciendo alimentos suaves y fáciles de digerir.
Además de la hidratación, es importante proporcionar alimentos adecuados para mantener la nutrición del bebé. Durante la diarrea, se pueden ofrecer alimentos suaves y fáciles de digerir como plátanos, galletas saladas, tostadas, pasta y cereales.
Recuerda que la dieta de un niño con diarrea crónica inespecífica debe ser completamente normal, sin restricciones de grasas, u otros alimentos, siempre y cuando se haya previamente establecido un diagnóstico, por ejemplo, de intolerancia al gluten.
En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección.
El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo (probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde), ya que se beneficiará de las defensas que su madre le pasa a través de la leche para superar la infección. Si el niño rechaza el suero oral hay que darle otro tipo de líquidos como agua o leche. No se recomiendan los refrescos isotónicos o bebidas deportivas porque tienen mucha azúcar y pocas sales; esta composición hace que no hidraten bien al niño.
En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al lactante y administrarle un suero endovenoso.
Durante un episodio de diarrea, es fundamental asegurarse de que el bebé esté correctamente hidratado. Se recomienda ofrecerle líquidos en pequeñas cantidades con frecuencia.
La vacunación contra el rotavirus es una medida clave para prevenir la diarrea en los bebés. Esta vacuna protege contra una de las principales causas de diarrea viral en esta etapa de la vida. Es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por el pediatra y asegurarse de que el bebé reciba todas las dosis necesarias.
Existen dos causas principales de la diarrea en bebés recién nacidos, la gastroenteritis y la alergia a la proteína de la leche de vaca.
La diarrea en bebés, aunque no debe tomarse a la ligera, no suele suponer un problema muy grave, especialmente si es ligera y poco abundante. Si tu bebé tiene diarrea y vómitos, deberás procurar ofrecer una buena hidratación para evitar que pierda demasiada agua y sales minerales. Es importante que el bebé tome pequeñas cantidades de líquido cada poco tiempo. El líquido que le des dependerá mucho del tiempo que tenga tu bebé. Si es menor de seis meses y estáis inmersos en la lactancia materna, ofrécele el pecho con más frecuencia.
¿Cómo evitar que mi bebé se deshidrate por culpa de la diarrea?
En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección.
La mejor manera de evitar que se deshidrate es ofrecer líquidos al bebé. En los casos de diarrea lo mejor son las soluciones de rehidratación oral (suero oral) que ya venden preparadas en la farmacia. El bebé seguirá con su dieta normal, sin restricciones ni cambios de leche; no se aconseja el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del pediatra, ni eliminar los lácteos de la dieta, no hay que preparar biberones diluidos ni una dieta astringente (tiene muy pocas calorías y nutre mal al niño).
En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al lactante y administrarle un suero endovenoso.
¿Debo parar de darle el pecho si tiene gastroenteritis?
El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo (probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde), ya que se beneficiará de las defensas que su madre le pasa a través de la leche para superar la infección. Si el niño rechaza el suero oral hay que darle otro tipo de líquidos como agua o leche. No se recomiendan los refrescos isotónicos o bebidas deportivas porque tienen mucha azúcar y pocas sales; esta composición hace que no hidraten bien al niño.
Lavarse las manos es una de las mejores formas de prevenir la propagación de infecciones.
Cuándo Consultar al Pediatra
La diarrea en bebés puede generar preocupación en los padres, por lo que es importante saber cuándo buscar la atención de un pediatra.
Ante cualquier duda sobre la diarrea en bebés, incluso si el caso parece leve, lo mejor es consultar con un profesional de la salud. Sin embargo, hay situaciones que requieren valoración médica inmediata. Descubre a continuación cuándo es preocupante la diarrea en bebés.
En los recién nacidos se aconseja consultar siempre al pediatra pero estos son los síntomas que debes vigilar:
- Si hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos
- Si en las heces aparecen sangre, pus o mucosidad
- Si el bebé tiene fiebre
- Si el bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos
- Si el bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco
- Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo
Si observas los siguientes tipos de diarrea, contacta al pediatra cuanto antes, ya que quizás sea necesario hacer pruebas o controles rápidamente:
- Heces líquidas de color verde o amarillo, que pueden ser indicativas de una infección vírica
- Heces negras o rojas (con sangre), por posibles hemorragias intestinales
- Cualquier color fuera de lo habitual no mencionado aquí
Es importante recordar que los recién nacidos y los bebés lactantes pueden tener heces de diversos colores, incluido el amarillo. Sin embargo, ante la duda consulta siempre al profesional de la salud.
También es necesario acudir al médico de inmediato si junto a la diarrea detectas alguno de estos síntomas:
- Fiebre persistente (por encima de 38 °C en bebés menores de 3 meses o de más a 39 °C a partir de los 3 meses) durante más de 24 horas
- Vómitos durante más de 12 horas
- Vómitos verdosos, con sangre o con aspecto de posos de café
- Distensión o hinchazón abdominal
- Dolor abdominal (por ejemplo, sensibilidad al tacto)
- Sangre en las heces
- Erupción cutánea
- Ictericia (color amarillento en piel y ojos)
- Rechazo persistente a la comida o a la bebida
En la siguiente tabla, se resumen los signos de alerta que requieren atención médica inmediata:
| Síntoma | Descripción | Acción |
|---|---|---|
| Heces con sangre | Presencia de sangre en las deposiciones | Consultar al pediatra de inmediato |
| Fiebre prolongada | Fiebre alta que dura más de 24 horas | Buscar atención médica |
| Vómitos persistentes | Incapacidad para retener alimentos y vómitos continuos | Consultar al pediatra |
| Abdomen distendido | Abdomen inflamado y dolor abdominal intenso | Buscar atención médica |
| Pérdida de apetito y deshidratación | Disminución significativa del apetito y signos de deshidratación | Buscar atención médica de inmediato |
| Heces de color verde | Deposiciones de tonalidad verdosa | Consultar al pediatra de inmediato |
Ante cualquiera de estos síntomas, es importante no esperar y buscar la evaluación de un pediatra.
¿Cuándo debo consultar al pediatra?
Ante todo, recuerda que no se recomienda el uso de medicamentos antidiarreicos sin la prescripción del pediatra.
- Si la diarrea dura más de 2 o 3 días
- Cuando hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos
- Si en las heces aparecen sangre, pus o mucosidad
- Si el bebé tiene fiebre
- Si el bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos
- Si el bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco.
- Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo
Cómo Prevenir la Diarrea en Bebés
La diarrea no siempre se puede evitar, pero es posible reducir el riesgo de contagio por virus, bacterias o intoxicaciones alimentarias siguiendo estas recomendaciones:
- Asegúrate de que tu bebé tenga al día la vacuna contra el rotavirus para protegerlo contra este virus.
- Lava frecuentemente las manos del bebé o utiliza toallitas cuando no sea posible lavarlas, ya que los virus pueden pasar muy fácilmente de las manos a la boca, especialmente en bebés y niños pequeños.
- Enseña a los niños mayores hábitos correctos de higiene tras ir al baño.
- Evita dar a tu bebé leche sin pasteurizar (puede estar etiquetada como leche cruda), ya que puede contener bacterias, virus o parásitos.
- Lava bien las frutas y verduras antes de ofrecérselas al bebé.
- Limpia a conciencia los utensilios y superficies tras manipular carne cruda, sobre todo aves.
- Pon inmediatamente en la nevera la carne y los alimentos perecederos al volver de la compra.
- Guarda las sobras de comida en el frigorífico enseguida para evitar intoxicaciones.
- Utiliza antibióticos solo si te los receta un profesional de la salud.
- Limita el consumo de bebidas azucaradas y zumos.
- No dejes que tu hijo beba de fuentes, arroyos o lagos, a menos que esté indicado que el agua es potable.
- Evita limpiar los cuencos o jaulas de animales en el mismo fregadero donde se lavan los utensilios de cocina y procura que la zona de alimentación de las mascotas esté separada.
La higiene adecuada es fundamental para prevenir la propagación de infecciones que pueden desencadenar la diarrea en bebés.
Una alimentación adecuada puede ayudar a prevenir la diarrea en bebés. Siguiendo estas medidas de prevención, es posible reducir el riesgo de diarrea en bebés, manteniendo su salud y bienestar.
