La diabetes gestacional (DG) es una condición que se desarrolla durante el embarazo, donde los niveles de glucosa en la sangre están más altos de lo normal. Llamamos Diabetes Gestacional a la diabetes que aparece por primera vez cuando la mujer está embarazada. Las pacientes que han desarrollado diabetes gestacional son aquellas que no son diabéticas antes del embarazo pero que, durante este, producen unos niveles de azúcar en sangre elevados.
La DG se define como una hiperglucemia de severidad variable, diagnosticada por primera vez durante el embarazo, cualquiera que sea su etiología, antigüedad y evolución posterior. Esta definición incluye diferentes situaciones: la eventualidad de una diabetes previa no conocida y descubierta durante la gestación, o bien la que aparece por primera vez en el curso de ésta. Esta segunda posibilidad es la más frecuente y traduce una insuficiente respuesta pancreática incapaz de compensar la insulinorresistencia que se produce durante el embarazo.
Diabetes mellitus. Tipos, síntomas, diagnóstico y tratamiento. Clínica Universidad de Navarra
Si una mujer presenta este aumento, se llevará a cabo una prueba de screening o despistaje de diabetes. El diagnóstico de la DMG es un tema controvertido, debido a los criterios utilizados y la estrategia de cribado.
Riesgos y Complicaciones
La diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas para la madre y el bebé. La diabetes gestacional, si no es tratada a tiempo, puede provocar alteraciones fetales como: macrosomías (niños grandes), pérdida del bienestar fetal ante o intraparto, cardiopatías, inmadurez fetal, etc.
Además, para la madre es un factor de riesgo para desarrollar posteriormente una diabetes, por lo que deberá vigilar sus niveles de azúcar una vez se haya producido el parto.
La DG es un importante factor de riesgo ginecoobstétrico. Sus efectos sobre la madre son: aumento del número de cesáreas y complicaciones obstétricas, aumento del riesgo de padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, hiperlipemia y enfermedad cardiovascular. Los efectos sobre el feto son: aumento de macrosomía (peso al nacer superior a 4.000 g), distocias del parto, muerte intrauterina e incluso posibilidad de malformaciones fetales relacionadas con la presencia de alteraciones del metabolismo de la glucosa previas al embarazo y no conocidas.
La severidad de las complicaciones se relaciona con las cifras de hiperglucemia maternas. Una glucemia basal > 105 mg/dl en el primer trimestre está asociada con un mayor riesgo de malformación congénita y una hiperglucemia > 105 mg/dl en el tercer trimestre aumenta el riesgo de muerte fetal.
Síntomas
Lo primero que nota una paciente con diabetes es que tiene mucha sed porque también orina mucho. El azúcar se pierde por la orina y hace que se produzca mucha orina para poder eliminarlo.
Pruebas de Detección y Diagnóstico
Existen diversas circunstancias que aumentan el riesgo de padecer una diabetes gestacional. A este análisis se le llama test de O'Sullivan. Debe realizarse entre las semanas 24 y 28.
Test de O'Sullivan
Actualmente se recomienda realizar el cribado mediante el test de O'Sullivan, consistente en la sobrecarga oral de 50 g de glucosa y la determinación de la glucemia en plasma venoso a los 60 min. El test puede realizarse a cualquier hora del día e independientemente de la hora de la última ingesta, y es positivo cuando la glucemia es >= 140 mg/dl; posteriormente, debe realizarse una prueba diagnóstica. Si el resultado del test es >= 190 mg/dl, esta cifra es diagnóstica de DG y no sería necesario realizar una SOG posterior para confirmar diagnóstico.
Para la realización de esta prueba es necesario acudir en ayunas. La paciente beberá un líquido con una solución de 50 gramos de azúcar exactos que pasaran al tubo digestivo y se absorben de manera rápida hacia la sangre. Durante la prueba y una vez que se ha ingerido la glucosa, es importante no realizar ningún ejercicio físico que consuma glucosa. Es importante mantenerse tranquila y sentada.
Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG)
Si la prueba es positiva, es decir, su azúcar en sangre es elevado, deberemos confirmar el diagnóstico con otra prueba, llamada sobrecarga oral de glucosa. Esta prueba es parecida a la anterior salvo porque se le dará un jarabe azucarado que contiene 100 gramos de glucosa. Si el azúcar sigue estando elevado confirmaremos el diagnóstico de diabetes gestacional.
La prueba más extendida, aceptada y suficientemente validada es la SOG con 100 g y determinaciones de glucemia en plasma venoso basales y a los 60, 120 y 180 min propuesta por la NDDG (National Diabetes Data Group-Consensus nord-americain).
Cribado: ¿A Todas las Gestantes o Solo a Grupos de Riesgo?
El beneficio de un cribado universal sobre las complicaciones perinatales no está demostrado y la actitud al respecto varía de unos países a otros. En nuestro medio, el Grupo de Trabajo Diabetes SAMFyC propone la estrategia del cribado de DG a las gestantes estratificándolas en 3 grupos de riesgo:
- Bajo riesgo: gestantes < 25 años, con normopeso, sin antecedentes familiares de diabetes, sin antecedentes obstétricos desfavorables, sin antecedentes de tolerancia alterada a la glucosa y no pertenecientes a grupos étnicos de riesgo elevado.
- Moderado riesgo: el resto de gestantes que no están en el grupo anterior ni posterior.
- Elevado riesgo: gestantes con alguno de los siguientes factores:
- Historia de diabetes en familiares de primer grado.
- Obesidad (IMC > 30).
- Antecedentes de tolerancia alterada a la glucosa o diabetes gestacional.
- Antecedentes obstétricos desfavorables (abortos de repetición, macrosomía, muertes fetales de causa desconocida, malformaciones y otros datos obstétricos o perinatales sugerentes de diabetes).
- Pertenencia a grupos étnicos de riesgo elevado (afroamericanas, norteafricanas, asiáticas, indias Pyma, etc.).
Tratamiento
El tratamiento de la diabetes gestacional será individualizado, empezando con dieta y ejercicio, automonitorización de la glucemia y llegando, si fuera necesario, a tratamiento médico con inyecciones diarias de insulina. El adecuado control y seguimiento de la diabetes gestacional requiere de unidades especializadas, formadas por equipos multidisciplinarios: obstetras, endocrinos y neonatólogos.
El tratamiento de la DG se basa, en primer lugar, en conseguir controlar el peso de la gestante, sobre todo si hay sobrepeso, instaurando una dieta equilibrada de 30-35 kcal/kg de peso ideal/día (en caso de obesidad no debe exceder de 30 kcal/peso ideal/día). Se recomendará que mantenga una actividad física moderada y que evite el sedentarismo, y se fomentará el ejercicio adecuado. Se aconsejará y procurará que se abandone los hábitos tóxicos, como el alcohol y el tabaco.
Cuando los perfiles glucémicos muestran cifras preprandiales > 105 mg/dl o posprandiales > 120 mg/dl en 2 o más ocasiones, debe instaurarse tratamiento con insulina humana a dosis de 0,2-05 U/ kg/día; se recomienda utilizar una insulina intermedia repartida aproximadamente en 2/3 antes del desayuno y 1/3 antes de la cena. En general, se recomienda que si la gestante requiere insulinoterapia sea remitida al servicio de tocología para iniciar la insulinización.
Seguimiento Postparto
La reevaluación de la gestante tras el parto es importante.
Entre la semana 6 y 7 postparto o postlactancia se realizará un nuevo TTOG 75 gr. Tras el parto, los perfiles glucémicos se normalizaron y la paciente no requirió el uso de insulina. Siguió haciéndose perfiles semanales durante el primer mes y al acabar la lactancia a los 3 meses y medio tras el parto, se le realizó una SOG con 75 g de glucosa, con determinación de glucemia basal y a los 120 min (se recomienda realizarla después de la lactancia y al menos 3 meses tras el parto debido a la alta probabilidad de presentar a próximo, medio y largo plazo una diabetes mellitus). En nuestro caso, la SOG fue normal.
