Diabetes Gestacional: Definición, Diagnóstico y Tratamiento

La diabetes gestacional (DG) es una condición que afecta a algunas mujeres durante el embarazo. Es crucial comprender qué es, cómo se diagnostica y las opciones de tratamiento disponibles para garantizar la salud tanto de la madre como del bebé.

Definición de Diabetes Gestacional según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la diabetes gestacional como una hiperglucemia de severidad variable, diagnosticada por primera vez durante el embarazo, independientemente de su etiología, antigüedad y evolución posterior. Esto incluye tanto la diabetes preexistente no diagnosticada hasta el embarazo como la que se desarrolla durante la gestación.

Esta segunda posibilidad es la más frecuente y traduce una insuficiente respuesta pancreática incapaz de compensar la insulinorresistencia que se produce durante el embarazo. Las investigaciones actuales en el campo de la genética apuntan hacia la presencia de una variación del gen calpain-10 que estaría relacionada con el desarrollo de la DG: el aplotipo 112/121 de dicho gen daría lugar a alteraciones metabólicas de los hidratos de carbono en el músculo.

Diabetes en el Embarazo

La diabetes gestacional se incluye dentro de la diabetes mellitus de tipo II y suele aparecer entre las semanas 24-28 de embarazo. Este tipo de diabetes se produce debido a un bloqueo de la hormona insulina por parte de las hormonas del embarazo y, como consecuencia, se incrementan los niveles de glucosa en la sangre.

El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre. Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto. La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional.

Cuando la insulina no lleva a cabo su función, la glucosa no se convierte en energía y se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles muy elevados, lo que se conoce como hiperglucemia.

Factores de Riesgo

Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Las comentamos a continuación:

  • Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
  • Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
  • Antecedentes familiares de diabetes.
  • Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
  • Hipertensión arterial.
  • Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
  • Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
  • Sobrepeso antes del embarazo.
  • Excesivo aumento de peso durante la gestación.
  • Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).

Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.

¿Cómo se Diagnostica la Diabetes Gestacional?

La prueba que se realiza a las embarazadas para saber si sufren diabetes gestacional es el denominado test de O´Sullivan. Suele hacerse a partir de la semana 24 de embarazo, pero si la mujer tiene antecedentes o factores de riesgo puede hacerse ya en el primer trimestre.

Esta prueba consiste en hacer un análisis de sangre en ayunas para determinar la glucemia. A continuación, la mujer debe tomar 50 gramos de glucosa y repetir el análisis pasada una hora.

Si la mujer obtiene unos resultados alterados (más de 95 mg/dl en ayunas y más de 140 mg/dl después de haber ingerido el azúcar), será indicativo de diabetes gestacional y habrá que repetir el test de O´Sullivan de una manera más completa.

Esta nueva prueba es el test de sobrecarga de glucosa y las determinaciones de glucosa en sangre se realizarán en ayunas, a los 60, a los 120 y a los 180 minutos después de haber tomado 100 gramos de glucosa. En función de los resultados obtenidos y los valores alterados en cada extracción de sangre, el especialista pautará el tratamiento más adecuado.

Criterios Diagnósticos

Se diagnostica diabetes gestacional cuando se superan los siguientes valores en la prueba de tolerancia oral a la glucosa (SOG) con 100 g:

  • Basal: >= 95 mg/dl
  • 1 hora: >= 180 mg/dl
  • 2 horas: >= 155 mg/dl
  • 3 horas: >= 140 mg/dl

Síntomas y Consecuencias en el Bebé

En la mayoría de casos, las mujeres no notan que tienen diabetes gestacional y sólo lo averiguan después de las pruebas diagnósticas. Después del parto, el bebé puede sufrir crisis hipoglucémicas, dificultad para respirar e ictericia. También hay una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta. Todas estas complicaciones podrán evitarse si la diabetes se diagnostica a tiempo y la mujer sigue todas las indicaciones médicas.

Dieta y Tratamiento

En casos leves de diabetes gestacional, cuando sólo están alterados uno o dos de los valores de la curva de azúcar, será suficiente con seguir una dieta específica para controlar los niveles de azúcar.

A continuación, vamos a detallar algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:

  • Es necesario repartir las comidas a los largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
  • Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
  • Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
  • No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
  • Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o la plancha.

En general, lo que se pretende con la dieta es que la mujer mantenga los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día.

¿Cómo debe ser la alimentación ante un diagnóstico de diabetes gestacional?

Recomendaciones para la Diabetes Gestacional

Es importante que la mujer reciba el aporte de calorías necesario, que debe ser entre 30-40 kcal por kg de peso y día, para que gane el peso necesario durante la gestación. Además, el ejercicio moderado puede ayudar a procesar la glucosa y a mantener unos niveles adecuados. Caminar diariamente está muy recomendado en mujeres con diabetes gestacional, a no ser que el médico indique lo contrario. Para controlar los niveles de glucosa en la sangre regularmente, la mujer tendrá que adquirir un glucómetro para medir la glucemia. En caso de detectar valores elevados de glucosa durante 1 o 2 semanas, tendrá que aplicarse un tratamiento con insulina. Por último, se aconseja realizar ecografías mensualmente a partir de la semana 28 de embarazo con el fin de detectar la aparición y evolución de macrosomía fetal.

La siguiente tabla resume las recomendaciones dietéticas para mujeres con diabetes gestacional:

Recomendación Descripción
Repartir las comidas Hacer 6 comidas al día, evitando el ayuno.
Alimentos ricos en fibra Consumir verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres.
Evitar alimentos con alto índice glucémico Evitar bollería, refrescos, miel, chocolate y golosinas.
Edulcorantes permitidos Usar aspartamo y acesulfame K en lugar de sacarina.
Controlar el consumo de sal Reducir la ingesta de sal.
Controlar carbohidratos Vigilar las cantidades de alimentos con carbohidratos.
Métodos de cocción Preferir cocinar al vapor, al horno o a la plancha en lugar de frituras.

Complicaciones de la Diabetes Gestacional

La DG es un importante factor de riesgo ginecoobstétrico. Sus efectos sobre la madre son: aumento del número de cesáreas y complicaciones obstétricas, aumento del riesgo de padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, hiperlipemia y enfermedad cardiovascular.

Los efectos sobre el feto son: aumento de macrosomía (peso al nacer superior a 4.000 g), distocias del parto, muerte intrauterina e incluso posibilidad de malformaciones fetales relacionadas con la presencia de alteraciones del metabolismo de la glucosa previas al embarazo y no conocidas.

La severidad de las complicaciones se relaciona con las cifras de hiperglucemia maternas.

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