Embarazo Después de Abortos Provocados: Riesgos y Consideraciones

Después de haber tenido un aborto provocado, a muchas mujeres les preocupa si podrán volverse a quedar embarazadas con normalidad o si el aborto puede haber afectado a su fertilidad. Cuando hablamos de aborto provocado, nos referimos a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

Las causas que pueden llevar a una mujer a querer realizar una IVE son muchas. En algunas ocasiones, se trata de un embarazo no deseado porque no se ha buscado y no es un buen momento para ser madre, por ejemplo, por motivos de inestabilidad sentimental o económica. Otras mujeres deciden optar por el aborto inducido debido a cuestiones médicas, como que el embarazo suponga un riesgo grave para su vida, se haya detectado una anomalía fetal o alguna enfermedad grave.

Tipos de Aborto y su Impacto en la Fertilidad

El hecho de que un aborto tenga consecuencias para las futuras gestaciones dependerá fundamentalmente del tipo de aborto que se haya realizado, ya que es más probable que haya complicaciones en los abortos quirúrgicos. Además, hay que tener en cuenta que cuanto antes se realice el aborto, menores serán sus consecuencias, tanto físicas como psicológicas.

El aborto es la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Esto puede ocurrir de forma espontánea (aborto involuntario) o inducida (aborto voluntario). En función de ello, el efecto del aborto sobre la fertilidad y el organismo de la mujer puede ser de mayor o menor gravedad.

Aborto Involuntario o Espontáneo

Este tipo de aborto se produce de manera natural. La paciente, en muchas ocasiones, es consciente de que está sufriendo un aborto porque empieza a tener sangrado y dolor abdominal intenso. Lo más habitual es que el aborto espontáneo ocurra en las primeras semanas de gestación.

Cuanto antes se produzca la pérdida del embarazo, menores serán las posibles consecuencias sobre la fertilidad femenina. En muchos casos, especialmente en abortos más avanzados, se requiere realizar lo que se conoce como legrado. Se trata de una técnica ginecológica que consiste en practicar un raspado de las paredes uterinas para eliminar posibles tejidos embrionarios que hayan quedado en útero.

Al ser una intervención quirúrgica, el legrado uterino podría comprometer la fertilidad de la mujer si no se realiza correctamente. Sin embargo, realizar un legrado no es necesario en todos los casos y no siempre va a afectar a la fertilidad de la mujer. Muchas mujeres pasan por un aborto espontáneo (con o sin legrado) sin que ello afecte a futuras concepciones.

Si se producen abortos recurrentes, habrá que analizar la situación de la mujer para tratar de determinar la causa y buscar una solución que permita el embarazo evolutivo. Este tipo de abortos están asociados a problemas como alteraciones cromosómicas, edad avanzada, etc.

Aborto Voluntario o Inducido

El aborto inducido es lo que se conoce como interrupción voluntaria del embarazo, pues es la propia mujer la que decide poner fin a la gestación. En estas situaciones, el desarrollo embrionario se suele detener mediante pastillas, lo que se llama aborto químico. Sin embargo, si ocurre más allá de las ocho primeras semanas de embarazo, habrá que realizar una cirugía y recibirá el nombre de aborto quirúrgico.

Cuando es necesario practicar una cirugía para detener el embarazo, se pueden aplicar dos métodos:

  • Aspiración: Es lo más común si el aborto se provoca antes de la semana 12. El aborto quirúrgico por aspiración consiste en eliminar el embrión/feto por succión mediante una jeringa o una bomba de vacío. Esta intervención requiere anestesia local o general.
  • Dilatación y curetaje: Se realiza cuando la aspiración no es posible. Se trata de provocar la apertura del cuello uterino y eliminar parte del revestimiento de la cavidad uterina mediante raspado (curetaje o legrado). El procedimiento es muy similar a los casos de legrado tras aborto espontáneo.

Al igual que en el aborto involuntario, cuanto más temprano se realice, menor riesgo supondrá. También es fundamental que lo lleve a cabo un profesional experimentado para evitar posibles consecuencias negativas.

Riesgos del Aborto Inducido

La mayoría de profesionales sanitarios califican el aborto como un procedimiento de bajo riesgo y sin efecto grave sobre la fertilidad y la consecución de futuros embarazos. De hecho, si el aborto ha sido normal y sin complicaciones, en una exploración ginecológica no debería ni siquiera reconocerse que la mujer ha pasado por esta situación.

A pesar de ello (a excepción del aborto espontáneo completo y del aborto químico), no deja de ser una intervención quirúrgica y, como tal, tiene sus riesgos. Los principales efectos secundarios de un aborto que pueden derivar en infertilidad son:

  • Rasgado de las zonas del aparato reproductor femenino.
  • Hemorragia vaginal.
  • Infección del tracto genital.
  • Daño en el cérvix.
  • Desgarro en el útero.
  • Perforación en el útero.
  • Absceso dentro del abdomen: si no es tratado, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

En el caso de que se realice un aborto quirúrgico, además del riesgo de lesionar el útero, se podría causar daños en otros órganos como el intestino y la vejiga. En estos casos, se deberá hacer una cirugía más para reparar el órgano dañado.

Aunque un aborto realizado correctamente es un proceso de bajo riesgo, utilizar métodos no profesionales para provocar el aborto puede tener graves consecuencias en la mujer, no solo respecto a su fertilidad, sino en su salud general.

Aborto y Embarazo Futuro

Desgraciadamente, el aborto es un hecho más común de lo que nos gustaría. Numerosos embarazos terminan en aborto espontáneo en etapas tempranas del desarrollo embrionario. Muchas veces, incluso antes de que la mujer descubra que estaba embarazada. La mayoría de estos abortos son casos puntuales y no impiden que ocurra un nuevo embarazo.

La excepción la encontramos en los abortos recurrentes, cuyas causas son variadas y, en muchas ocasiones, desconocidas. También podemos encontrar dificultades para lograr la concepción tras múltiples legrados, ya que esto aumenta la probabilidad de lesiones uterinas.

Otro posible proceso relacionado con el aborto que podría complicar la concepción es la dilatación uterina. Este procedimiento puede debilitar el útero y dar lugar a insuficiencia cervicouterina o cuello incompetente, es decir, un cuello que se dilata antes de tiempo. En muchas ocasiones, esto se soluciona realizando un cerclaje cervical, procedimiento que consiste en mantener el cuello del útero cerrado con un punto de sutura.

😥🩸 Cuánto dura el SANGRADO después de un ABORTO ESPONTÁNEO ¿Es normal?

¿Cuándo Intentar un Nuevo Embarazo?

Después de un aborto voluntario, es posible quedar embarazada nuevamente tan pronto como el cuerpo reanude su ciclo normal de ovulación, lo cual puede ocurrir en unas pocas semanas. En algunas situaciones, como por ejemplo después de tener un embarazo ectópico, será recomendable esperar al menos un ciclo menstrual para quedarse embarazada de nuevo. De esta manera, se minimizará el riesgo de que haya complicaciones en el futuro embarazo.

Tras un aborto una de las preguntas más recurrentes es: ¿cuánto tardas en quedarte embarazada después de un aborto? Si estamos hablando tras un aborto involuntario es probable quedarse embarazada antes de la primera menstruación. En este caso lo recomendable es esperar a la menstruación para que así se regenere el endometrio.

En caso de que hablemos de un nuevo embarazo tras un aborto voluntario, debemos esperar al menos 15 días para volver a mantener relaciones sexuales. La probabilidad de embarazo no afecta tras la interrupción voluntaria del mismo, ya que si los métodos utilizados son los adecuados no existe posibilidad de infertilidad.

Los expertos recomiendan que el nuevo embarazo no se produzca hasta después de un ciclo menstrual completo.

Consideraciones Adicionales

Es normal tener desajustes hormonales después de un aborto. En primer lugar, sobre el uso de medicación para la interrupción del embarazo: si se utiliza bajo supervisión médica y siguiendo correctamente las indicaciones, por lo general no debería tener efectos negativos a largo plazo sobre tu fertilidad.

La gran mayoría de las mujeres que han tenido abortos inducidos pueden concebir en el futuro sin problemas, siempre que no haya complicaciones durante el procedimiento. Sobre la preocupación general de tener dificultades para concebir: hay múltiples factores que pueden afectar la fertilidad, y un aborto farmacológico en sí mismo no suele ser una causa directa de infertilidad.

Es fundamental que contactes a un especialista para evaluar tu situación adecuadamente. La probabilidad de gestación depende de muchos factores (edad, reserva ovárica, regularidad de los ciclos…) El que hayas pasado por un aborto no tiene por qué influir. Debes seguir los consejos de tu ginecólogo.

La edad de la madre es fundamental para la incidencia de aborto espontáneo: a más edad, más pérdidas fetales. Un estudio británico realizado en 1,2 millones de embarazos mostró que el riesgo de tener un aborto espontáneo aumentaba según los diferentes grupos:

Edad de la Madre Riesgo de Aborto Espontáneo
20-24 años 11.1%
25-29 años 11.9%
30-34 años 15%
35-39 años 24.6%
40-44 años 51%
A partir de 45 años 93.4%

Las mujeres que ya han tenido un aborto tienen más posibilidades de abortar en un segundo intento (16 por ciento) y las que han tenido dos abortos tienen mayores probabilidades de tener un tercero (25 por ciento).

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