El aborto espontáneo o la detención del embarazo en el primer trimestre es un drama para la mujer (o pareja) embarazada. Para las profesionales sanitarios que vemos todos los días mujeres embarazadas, el aborto espontáneo es algo muy habitual y común. Muchas mujeres se preguntan si es posible conseguir un embarazo después de un aborto. Resolvemos las dudas más frecuentes al respecto. El aborto es una de las complicaciones más frecuentes del embarazo pero no suele suponer un problema que afecte a la fertilidad según explican los médicos. Por lo que sí es posible volver a quedarte embarazada.
A continuación te ayudamos a entender el aborto espontáneo para que estés informada. Esto es muy importante para que puedas pasar tu duelo de la forma más sana y constructiva posible.
¿Influye el aborto en la fertilidad y un futuro embarazo?
¿Qué es el aborto espontáneo?
El aborto espontáneo es la pérdida involuntaria de un feto antes de la semana 20 de embarazo. Es muy habitual en el primer trimestre del embarazo, sobre todo entre las semanas 6 y 8. Si el aborto sucede después de la semana 21 de gestación, se le llama parto prematuro. Se manifiesta generalmente en forma de sangrado y dolor abdominal intenso.
Tipos de Aborto
- Aborto esporádico: Este tipo de aborto espontáneo ocurre de manera aislada y no se asocia necesariamente con una problemática de fertilidad.
- Aborto de repetición: El aborto espontáneo se considera repetitivo cuando ocurre dos o más veces consecutivas. Este patrón de abortos recurrentes requiere una evaluación médica exhaustiva para determinar la causa subyacente.
- Aborto espontáneo precoz: Este tipo de aborto ocurre antes de la semana 12 de embarazo, es decir, durante el primer trimestre del embarazo.
Causas del aborto espontáneo
El aborto espontáneo se produce de manera natural. Sus causas se pueden deber a varios problemas, entre ellos las alteraciones cromosómicas y las malformaciones en el embrión, pero suelen ser desconocidas. Los problemas con los cromosomas ocasionan que el feto no se desarrolle adecuadamente, y dichas alteraciones pueden darse por un exceso o deficiencia de los genes durante la división de los embriones. Es decir, que ocurre por azar y no por causas hereditarias.
Adicionalmente, algunas enfermedades o afecciones de salud en la madre son factores de riesgo para los embarazos y podrían provocar abortos. Por ejemplo, la diabetes no controlada, enfermedades de la tiroides y descontrol hormonal, infecciones y problemas en el útero o en el cuello uterino. Entonces, antes de considerar un nuevo embarazo después de un aborto espontáneo deberás realizar los tratamientos médicos correspondientes.
La pérdida del embarazo es tremendamente frecuente, en términos generales, suele afectar hasta un 20% de los embarazos, lo que sería 1 de cada 5 y es más frecuente aún cuanto más mayor es la gestante, sobre todo, cuando la edad está por encima de los 38 años. Las causas de pérdida de embarazo son variadas, aunque lo más frecuente, en el más del 50% de todos los casos de aborto espontáneo es la presencia de alteraciones en la dotación genética de los embriones, y que conlleva de forma natural la paralización de estos embarazos.
Existen otros casos en los que se asocia una enfermedad materna que puede desencadenarlos, como puede ser el síndrome antifosfolípido, o la diabetes mal controlada. En contra de lo que tradicionalmente se cree, podemos asegurar que el aborto no será consecuencia del ejercicio físico, de los esfuerzos, o de la actividad laboral. Es decir, el destino del embarazo es independiente del reposo o de la actividad física realizada, por lo que una mujer no tiene que sentirse culpable de si éste ha ocurrido o no. Cuando un embarazo está destinado a detenerse poco puede realizar la gestante para evitarlo.
Existe la posibilidad de emplear progesterona durante las primeras semanas, que ha demostrado la tasa de aborto en mujeres que han presentado un sangrado durante el primer trimestre.
Aspectos emocionales y físicos tras un aborto espontáneo
Tras un aborto natural se suelen dar dos tipologías de problemas, los problemas físicos, que no suelen tener importancia, y los problemas psicológicos, que suelen ser más relevantes.
Problemas físicos
Es importante saber que es posible tener un embarazo normal y saludable después de un aborto natural ya que el útero y el revestimiento endometrial se recuperan pronto. Durante ese periodo de recuperación podrías experimentar fatiga, calambres abdominales, sangrado leve e incomodidad en el pecho. Es usual que sigas experimentando algunos de los síntomas del embarazo después de un aborto. Esto sucede porque los niveles hormonales necesitan equilibrarse de nuevo y el útero regresar a su tamaño promedio.
Problemas psicológicos
Las madres necesitan un tiempo para recuperarse emocionalmente de su pérdida. La tristeza, la culpabilidad y la ansiedad suelen apoderarse de las mujeres durante un tiempo. Es normal que algunas de ellas pierdan el apetito sexual y no quieran tener relaciones con sus parejas. Para superar estos problemas es muy bueno hablar sobre tus sentimientos y expresar tu duelo. Busca ayuda en tu pareja, tu familia y tus amigos para sentirte arropada y cuidada. En caso de tener depresión, lo más recomendable es visitar a un psicólogo que te ayude a aceptar lo sucedido y superar el aborto.
¿Cuándo volver a intentar un embarazo después de un aborto espontáneo?
Es natural querer volver a quedarte embarazada de inmediato después de pasar por el duelo de perder a tu bebé ya que después de un aborto espontáneo existen muchas posibilidades de un nuevo embarazo. No obstante, debes esperar a estar física y emocionalmente preparada para intentarlo de nuevo. De este modo la distancia entre un aborto y un nuevo embarazo variará según las circunstancias personales de cada mujer.
Por ello, el tiempo ideal cuando puedes hacer un test de embarazo después de un aborto debe ser, al menos, 20 días luego de la pérdida. En la orina la hormona hCG puede permanecer entre 9 hasta los 35 días, pero dependerá de su concentración. Si quieres embarazarte, lo ideal es que hagas un seguimiento con tu médico a partir de exámenes de sangre para descartar falsos positivos.
Los ginecólogos suelen recomendar un descanso que varía entre dos y seis meses después del aborto, para lograr dos cosas:
- La recuperación física del cuerpo de la madre.
- La recuperación psicológica de la madre.
Los estudios indican que es más probable volver a concebir en los tres meses siguientes a un aborto espontáneo. Sin embargo, como siempre que se busca un embarazo, el tiempo que tardes en volver a concebir dependerá de factores como tu alimentación, estilo de vida o niveles de estrés y ansiedad.
¿Qué hacer para aumentar las probabilidades de un embarazo exitoso?
Normalmente no hay nada que puedas hacer para prevenir un aborto espontáneo. Sin embargo se recomiendan cuatro cosas que son muy importantes para tu embarazo y tu bebé:
- Tener un estilo de vida saludable (actividad física, descanso, tranquilidad…).
- Llevar una buena alimentación.
- Evitar tóxicos como el alcohol, el tabaco, las drogas y la cafeína.
- Tomar un suplemento diario de vitaminas prenatales con ácido fólico unos meses antes de la concepción.
Después de un aborto espontáneo, sí es posible lograr el embarazo sin que afecte a la fertilidad. Apenas dos semanas después de un aborto, puede ovular y quedar embarazada. El aspecto emocional es igualmente importante. Basándose en aspectos emocionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere esperar alrededor de seis meses antes de buscar un nuevo embarazo después de un aborto espontáneo.
En cualquier caso, es importante que las mujeres que han experimentado un aborto espontáneo consulten con su médico antes de intentar concebir nuevamente, ya que cada caso dependerá de las circunstancias individuales de cada mujer.
No existen medidas garantizadas para prevenir un aborto espontáneo, ya que muchas veces está fuera del control de la persona.
Síntomas de embarazo después de un aborto
Debes saber que no existe diferencia alguna en los síntomas de embarazo luego de un aborto. Es posible que tengas los mismos indicios, nuevos o incluso ninguno, ya que cada gestación es un proceso diferente. Los más comunes son:
- Retraso o falta de menstruación.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Sangrado vaginal de implantación: es de color marrón.
- Dolor abdominal y en el busto, hinchazón.
- Alteraciones en tu gusto.
- Somnolencia.
Peor no tener estos síntomas no significa que no estás embarazada. Por ello, la mejor forma de saberlo con certeza es realizar un examen de orina a los 15 días luego del retraso, luego un examen de sangre y una revisión con el ginecólogo.
Probabilidades de embarazo después de un aborto
Algunos estudios dicen que tienen más probabilidades de tener un nuevo embarazo las parejas que comiencen enseguida a buscarlo. Pero no todas las parejas ni todas las mujeres están preparadas anímicamente para lidiar con un nuevo embarazo tan pronto. Sin embargo las probabilidades de volver a abortar de nuevo son menores que antes del primer embarazo. Solamente el 1% de las mujeres tendrá dos o más abortos espontáneos.
Lo mismo aplica en las probabilidades de embarazo después de un aborto inducido: no hay estadísticas que indiquen que la fertilidad de una mujer se verá afectada. La única excepción es para quienes han tenido episodios de abortos de tres o más pérdidas, pues es probable que sí exista algún problema que deba ser atendido por un médico especialista.
Tampoco hay alteración de la fertilidad y puedes quedar embarazada, incluso al poco tiempo. Pero es muy importante trabajar primero sobre los aspectos emocionales negativos asociados a esta pérdida. Muchas mujeres experimentan miedo a una nueva malformación y tienen dificultades para conectar con su nuevo embarazo.
Lo importante es que hagas lo que tú consideras que es mejor para ti, contando con todo el apoyo que necesitas de tu pareja y tu entorno familiar.
Recomendaciones adicionales
Si estás buscando el embarazo y has tenido un aborto, hay algunos consejos que es recomendable tener en cuenta antes de volver a intentar quedarse embarazada. A pesar de que en ningún caso es fácil pasar por la pérdida de un futuro hijo, lo cierto es que si se trata del primer aborto espontáneo, nos encontramos ante la situación que menos debe preocuparnos. De hecho, haber conseguido el embarazo puede ser una buena señal, ya que significa que somos capaces de quedarnos embarazadas, sobre todo si se trata de un embarazo natural.
Los abortos por causa genética son los más frecuentes, sobre todo si ocurren en el primer trimestre del embarazo. Allí os realizarán las pruebas necesarias para analizar las probabilidades de que vuelva a ocurrir y si existen otras alteraciones que puedan dificultar la consecución de un embarazo evolutivo. Si las probabilidades de que se repita la situación son altas, lo más frecuente es realizar un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) con diagnóstico genético preimplantacional (DGP).
Otra situación que puede darse es que ocurran dos o más abortos no deseados y no se sepa cuál es la causa de éstos. En este caso, se trata de abortos de repetición y le ocurre al 2-5% de las mujeres. Algunos de los factores que pueden provocar esta situación son las causas genéticas, las anatómicas, las inmunológicas y las hormonales.
