Historia y Evolución de las Pruebas de Paternidad: Desde los Grupos Sanguíneos al ADN

La determinación de la paternidad no es un concepto nuevo. A lo largo de la historia, la humanidad ha buscado formas de establecer la filiación, desde métodos basados en la observación y la presunción legal hasta los avances científicos modernos.

Primeros Pasos: Grupos Sanguíneos y el Sistema Rh

El primer hito científico en la determinación de la paternidad se remonta al año 1900, de la mano de Karl Landsteiner, quien descubrió y tipificó los grupos sanguíneos (A, B, 0). Este descubrimiento revolucionario permitió establecer la compatibilidad sanguínea entre personas y supuso una herramienta clave para realizar las primeras pruebas de paternidad de la historia.

En los cinco años posteriores al descubrimiento de Landsteiner, se procesaron más de 5.000 casos procedentes de litigios. Sin embargo, la exactitud de estas pruebas era limitada, ya que se basaban en la comparación de grupos sanguíneos, lo que resultaba problemático en áreas geográficas con poca variabilidad étnica.

El descubrimiento en 1940 del sistema Rh y de los nuevos subgrupos facilitó la comparación de muestras, pero aún así, esta prueba no ofrecía una certeza absoluta sobre la paternidad.

La Revolución del ADN: La Huella Genética

La verdadera revolución en las pruebas de paternidad llegó en 1985 con la técnica de la "huella de ADN", desarrollada por Alec Jeffreys. Esta técnica, utilizada durante años, resultó ser relativamente exacta y económica, marcando un antes y un después en la ciencia forense.

En términos sencillos, esta técnica permite "trocear" el ADN en lugares estratégicos para buscar secuencias específicas dentro de la cadena y analizarlas posteriormente. Con esta técnica, se buscan aquellas regiones del ADN heredadas o que pueden variar de una persona a otra, conocidas como polimorfismos.

«En los años 80 se descubrió que hay un tipo de ADN que se llama no codificante. Durante mucho tiempo se pensó que era 'basura' y no se le daba importancia. Hasta que Alec John Jeffreys, miembro de la Royal Society, y descubrió que este servía para la identificación».

El Proceso Actual de las Pruebas de Paternidad

Hoy en día, las pruebas de paternidad son mucho más accesibles y precisas. Se necesita una muestra biológica del presunto padre e hijo, generalmente a través de saliva. Aunque normalmente es de saliva, puede ser recogida de un pelo, etcétera. Frotamos en la cara interna de la mejilla, en la boca, como diez segundos, y con eso tenemos suficientes células. Hay que tener en cuenta que en un mililitro de saliva hay más de cien mil células.

Las pruebas pueden ser informativas o legales. La primera se hace a petición individual y no porque lo solicite un juez. Cuando es informativa, no tiene valor legal. Ahora bien, cuando sí lo es, el procedimiento cambia. La persona tiene que venir al laboratorio, tenemos que ir al juzgado nosotros y es necesario cubrir una serie de documentos.

El resultado, se lleve a cabo una prueba u otra, siempre es el mismo: «Va a ser igual de ambas formas. De hecho, en las paternidades, cuando enfrentamos a ese individuo con el supuesto hijo, si uno de los lugares que analizamos no corresponde, se acabó la historia. No hay ninguna posibilidad de que sea el padre».

De hecho, a la hora de desvelar los resultados, el doctor confirma que solo hay dos opciones: «O es el 0 %, es decir, que no hay ningún tipo de vinculación, o un porcentaje que se aproxime al 99 %. Nunca es el 100 % porque se compara con el resto de humanidad».

En cualquier caso, una prueba informativa también puede ser presentada ante un juzgado. «Todos los análisis tienen validez para ser presentados ante un juzgado», remarca Lareu.

En ocasiones tenemos que hacer una prueba de paternidad indirecta. No tenemos muestras del presunto padre y para establecer la relación de parentesco tenemos que analizar a familiares cercanos. Por ejemplo a través de los abuelos, hermanos o de hijos reconocidos del presunto padre», indica Lareu.

Otro caso complejo que menciona la directora del Instituto de Ciencias Forenses de la USC son «las pruebas biológicas para la identificación cadavérica de personas desaparecidas en diversas circunstancias, incluyendo el análisis de resto cadavéricos encontrados en fosas comunes tras conflictos bélicos».

Hace unos años resultaba peligroso llevar a cabo una prueba de paternidad cuando el bebé todavía se encontraba en el vientre materno. «Durante la gestación, se están descamando células del feto. Algunas de estas, pasan a la sangre. Antes, para ver posibles alteraciones genéticas del bebé, por ejemplo, se pinchaba líquido amniótico. A día de hoy, es un procedimiento «totalmente inocuo» porque se realiza a través de un análisis de sangre y se puede llevar a cabo a partir de la octava semana de embarazo.

«Cuando una mujer está embarazada, alguna de esas células que se descaman del feto pasan a su sangre. Esas son las que analizamos. Sin embargo, Camacho subraya que una prueba de este tipo tiene implicaciones legales: «Por ejemplo, a la hora de inscribir después la recién nacido. Son procedimientos que, como todos nos podemos imaginar, son complicados».

Aspectos Jurídicos y Sociales

Las pruebas de paternidad tienen implicaciones legales y sociales importantes. Se suelen demandar por reclamaciones de paternidad, pero también por reagrupamientos familiares o problemas de herencias.

«Cada laboratorio tiene su contexto, no es lo mismo uno forense que el nuestro. No entramos en las circunstancias, pero sí mayoría de las solicitudes que recibimos para una prueba de paternidad son por dudas. Problemas que tiene una pareja y, en un momento dado, se desconfía», confiesa Camacho.

«Pero hay otro apartado importante que son las herencias y los agrupamientos familiares. Esa situación antes no se veía, pero ahora sí. Gente que viene de otro país y que piden una prueba de ADN porque a lo mejor sus padres han llegado hace tiempo al país y ahora viene su hijo.

El doctor reconoce que, en ocasiones, la solicitante de la prueba de paternidad es una embajada. «Hemos tenido algún caso, sobre todo procedentes de Latinoamérica. Imaginemos que alguien ha viajado a Argentina de vacaciones o a pasar allí un tiempo y deja a una chica embarazada. Esta, a través del consulado, reclama y se abre un proceso legal. A veces llaman a la persona sospechosa de ser el padre y le exigen una prueba genética.

¿En qué consiste la prueba de paternidad?

Evolución de las pruebas de paternidad y su fiabilidad:

MétodoAño de InicioFiabilidadLimitaciones
Grupos Sanguíneos (ABO)1900BajaLimitada variabilidad étnica
Sistema Rh1940MejoradaNo ofrece certeza absoluta
Huella de ADN1985AltaRelativamente costosa
Pruebas de ADN ModernasActualidadMuy Alta (99.9%)Requiere consentimiento

El Negocio de las Pruebas de Paternidad Caseras

En la actualidad, existen kits caseros de ADN que permiten realizar pruebas de paternidad de forma rápida y sencilla. Estos kits, con un precio alrededor de 200 euros, ofrecen una fiabilidad del 99,99% y solo requieren una muestra de saliva del niño.

Sin embargo, los expertos recomiendan precaución al utilizar estos kits, ya que es importante informarse bien antes de enviar muestras biológicas a cualquier laboratorio.

Impacto Emocional y Psicológico

Descubrir una paternidad inesperada como resultado de una prueba de ADN casera puede generar una variedad de emociones intensas, como conmoción, negación, ira, miedo, confusión y aislamiento.

La búsqueda del padre implica una indagación sobre la continuidad identitaria, y cualquier vínculo que se establezca se construye sobre la base de esa discontinuidad, donde los vínculos nunca están completamente libres de los fantasmas del pasado.

El Papel del ADN en la Investigación Forense

El ADN se ha convertido en una herramienta fundamental en la investigación forense, permitiendo identificar a personas a partir de pequeñas muestras de saliva o sangre.

En 1987, esta técnica permitió la detención de un asesino en Reino Unido, marcando un hito en la historia de la ciencia forense.

Nuevas Técnicas: El Proyecto 'Visage'

Actualmente, se están desarrollando nuevas técnicas, como el proyecto 'Visage', que permitirían obtener información predictiva sobre las características físicas de una persona a partir de su ADN, como el color de pelo y ojos, la calvicie o el color de piel.

Publicaciones populares: