Desarrollo del Sistema Digestivo en el Feto: Etapas Clave

El desarrollo del sistema digestivo en el feto es un proceso complejo y crucial que comienza desde la fecundación y continúa hasta los primeros años de vida. Este desarrollo se divide en varias etapas clave, cada una con sus propias características y transformaciones.

El embrión es transferido a la cavidad uterina en las técnicas de reproducción asistida (RA) en la etapa de blastocisto, o bien en alguna de las fases previas a su formación. El embriólogo clínico está familiarizado con las etapas del desarrollo embrionario preimplantacional, y las nuevas tecnologías, como es el caso de la embriocinética, que aportan constantemente nuevos conocimientos sobre las particularidades de este proceso.

Simultáneamente con la implantación, mediante la invasión del endometrio por parte del trofoectodermo, la masa celular interna (MCI) del blastocisto sufre una serie de vertiginosos cambios que conllevarán finalmente a la formación del embrión propiamente dicho. Conceptualmente, es un proceso transcendental pues en esta fase se consigue que desde un grupo indeterminado de células y con pluripotencialidad para originar cualquier tipo celular, se establezcan los esbozos de los futuros órganos en sus posiciones correctas y que las células se comprometan a sus destinos de forma prácticamente irreversible.

Aunque las etapas previas a la gastrulación son muy diferentes entre los mamíferos y el resto de los vertebrados, debido principalmente a diferencias en el proceso de segmentación, que a su vez está determinado por el tamaño de los gametos femeninos (huevos), cuando se forma el disco embrionario y consecuentemente se inicia la gastrulación, los mecanismos de desarrollo para establecer el futuro organismo siguen patrones muy similares, independientemente del grupo de vertebrados que consideremos.

Esto es un hecho relevante, denominado convergencia evolutiva, que indica la relevancia del mecanismo de gastrulación. Básicamente podríamos considerar a esta orquestada secuencia de procesos de desarrollo que ocurre durante la gastrulación como una especie de cuello de botella por el que han de pasar todos los vertebrados para conseguir la formación de un nuevo organismo. Debido a esto, gran parte de los datos más relevantes del proceso de gastrulación han sido obtenidos del estudio de animales más asequibles para la experimentación y manipulación que los embriones de mamíferos, como es el caso de los embriones de aves.

Etapas del Desarrollo Embrionario

El desarrollo del sistema digestivo fetal se puede dividir en tres fases principales: germinal, embrionaria y fetal.

1. Fase Germinal

La fase germinal se extiende desde la fecundación hasta la segunda semana de vida. El cigoto, resultante de la unión del óvulo y el espermatozoide, comienza su división celular al día siguiente de la fecundación.

El cigoto comienza su división celular al día siguiente de la fecundación. A las 30 horas pasa a ser un embrión de día 2 que ya cuenta con unas cuatro células. Alrededor del quinto día de su desarrollo, se inicia el crecimiento de otro tipo de células llamadas blastómeros, que se multiplican y organizan en tres capas diferenciadas.

Durante esta fase, el cigoto se multiplica y se desplaza desde las trompas de Falopio hasta la pared del útero, donde se implanta. Cualquier problema en esta etapa puede poner en riesgo la supervivencia del embrión.

En nuestro laboratorio de embriología lo primero que tratamos y optimizamos son los gametos de la pareja de manera individual. Todo comienza con la obtención de óvulos y espermatozoides. Durante la punción folicular, el ginecólogo captura los ovocitos durante una sencilla intervención guiada por ultrasonido que tiene una duración de unos 10 minutos. Va pinchando los folículos a la vez que succiona el líquido que contienen. Los óvulos flotan en ese fluido que va directamente a los tubos de ensayo que se encuentran a una temperatura de 37 ºC. En cuanto al varón, tras la eyaculación se realiza un proceso de capacitación espermática que permite a los espermatozoides liberados adquirir la capacidad de fecundar los óvulos.

2. Fase Embrionaria (Organogénesis)

La formación y desarrollo del embrión se denomina embriogénesis.

La fase embrionaria se extiende desde la cuarta hasta la octava semana después de la fecundación. Es un proceso conocido con el nombre de organogénesis.

Una vez que el cigoto se implanta en la pared del útero, se le llama embrión. Esta fase va desde la semana 2 a la 8 tras la concepción. El propio embrión es el que se crea su placenta y su cordón umbilical para conectar con la circulación de su madre y tener acceso a nutrientes y oxígeno.

Durante este período, el embrión desarrolla sus principales órganos y sistemas. El ectodermo origina el sistema nervioso y la epidermis; el mesodermo crea los huesos, músculos, riñones, sistema circulatorio, cartílagos, tejido conectivo, tejido adiposo y aparato reproductor; y el endodermo forma el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, el tímpano, la tiroides, el páncreas y el hígado.

Es a partir de esta fase cuando el embrión comienza a crecer para ir adquiriendo progresivamente su aspecto tridimensional. Para ello el embrión mostrará dos vías fundamentales de actuación: i) cada una de las tres capas se desarrollará para formar los órganos y aparatos que específicamente se diferenciarán a partir de cada una de ellas, y ii) el cuerpo embrionario se incurvará en sentido céfalo-caudal y lateral, para ir configurando el cuerpo embrionario tridimensional.

Aunque el desarrollo de cada capa dará lugar a distintos órganos, aparatos y sistemas, es de especial relevancia tener en cuenta que el desarrollo de cada capa es coincidente y concomitante en el tiempo con el desarrollo de las dos capas restantes. Las tres capas se van desarrollando simultáneamente. Además, durante el proceso morfogenético de cada una de ellas, existen importantes interacciones tisulares, celulares y moleculares entre los diferentes componentes de cada capa, y de los componentes de las tres capas entre sí, de tal modo que los procesos que ocurren en una determinada capa embrionaria repercuten en el desarrollo de las demás. El ectodermo determina la capa más externa (superficial) del embrión.

En fases precoces del desarrollo, las células del ectoblasto (epiblasto) inician dos procesos fundamentales, que ocurren de forma concomitante. En primer lugar, las células se dividen, proliferan, incrementan su número, lo cual conlleva al segundo aspecto, necesitan migrar, desplazarse hacia nuevas localizaciones y ocupar nuevas posiciones en el embrión.

Estos procesos celulares hacen que numerosas células del epiblasto se dirijan hacia el hipoblasto, desplazando las células del mismo, para ser sustituidas por una nueva capa celular, el endodermo. El inicio del proceso de gastrulación se caracteriza por los cambios morfogenéticos que tienen lugar en el embrión, ya que las células del ectodermo se dividen y migran, para formar la tercera capa, el mesodermo.

Las células ectodérmicas, con gran capacidad de proliferación, están sometidas a diferentes corrientes de migración celular, que se identifican en dos direcciones, fundamentalmente: una corriente de células en sentido látero-medial, y una corriente de migración celular en sentido rostro-caudal.

La línea primitiva es pues el aspecto morfológico que presentan las células cuando están ingresando a través de ésta para formar el mesodermo. Las células que siguen una migración rostro-caudal se invaginan a nivel de la zona más rostral de la línea primitiva, y forman sucesivamente, a lo largo de la capa media del embrión, una estructura de aspecto alargado, central, como una cuerda que recorre el embrión, denominada la notocorda, o también mesodermo axial, en el eje embrionario longitudinal.

Es interesante hacer especial énfasis en el hecho de que la notocorda, formada a partir de la línea de migración celular rostro-caudal, de las células que se invaginan a través del nódulo de Hensen, no llega a configurarse entre las capas ectodérmica y endodérmica desde las posiciones más craneales o rostrales del embrión, ya que a este nivel existe una íntima unión entre ectodermo y endodermo, donde no pueden penetrar células de la notocorda.

Las características dinámicas del proceso de gastrulación determinan el aspecto progresivo del desarrollo en estas fases iniciales. Dado que las células de las posiciones rostrales inician estos procesos de división y migración antes que las células de las posiciones embrionarias más caudales, el proceso del desarrollo embrionario sigue también una secuencia rostro-caudal. Un embrión mostrará ya sus tres capas embrionarias, ecto-, meso- y endo-dermo, en el sector rostral (craneal, o cefálico), mientras que el sector caudal aún estará en fase de formación de línea primitiva.

Desarrollo del sistema digestivo

Uno de los cambios morfogenéticos más precoces que pueden observarse a nivel del desarrollo es la diferenciación del ectodermo neural. Alrededor de la tercera semana de gestación se inicia el desarrollo del sistema nervioso. Este proceso inicial se denomina neurulación, que incluye la formación de la placa neural y los pliegues neurales, y su cierre para formar el tubo neural, aproximadamente hasta la cuarta semana del desarrollo.

La placa neural se constituye mediante un engrosamiento del ectodermo que se relaciona en principio con el nódulo de Hensen y posteriormente con el mesodermo axial, la notocorda, prolongándose en sentido cráneo-caudal. Posteriormente, la placa neural se invagina a lo largo de su eje longitudinal para formar el canal neural y seguidamente el surco neural, con los pliegues neurales a cada lado. Los pliegues neurales se aproximan tanto que el surco neural llega a cerrarse progresivamente, constituyendo el tubo neural.

Alrededor de la tercera semana de gestación se inicia el desarrollo del sistema nervioso. Este proceso inicial se denomina neurulación, que incluye la formación de la placa neural y los pliegues neurales, y su cierre para formar el tubo neural, aproximadamente hasta la cuarta semana del desarrollo.

El sistema circulatorio es la primera unidad funcional en constituirse, siendo el corazón el primer órgano que comienza a funcionar (aproximadamente en la 3ª semana), para poder suministrar los requerimientos nutricionales y de oxígeno, que no pueden ser satisfechos por difusión cuando el embrión comienza a ser más complejo.

Representación del desarrollo embrionario temprano.

3. Fase Fetal

En el tercer mes el embrión toma el nombre de feto y ya mide 9 cm. En una de sus primeras transformaciones pierde la apariencia asexuada y presenta nítidamente su condición masculina o femenina. Todos los órganos se encuentran formados, y de ahí en adelante sólo deberán perfeccionarse.

A partir de las 9-12 semanas aparecen los órganos sexuales. Es por ello por lo que en la ecografía del segundo trimestre suele saberse el sexo de nuestro futuro hijo. La placenta funciona perfectamente, uniendo al feto con la madre.

Entre el 4º y 6º mes, los ojos son sensibles a la luz y el bebé es capaz de oír. Será sobre todo sensible a la voz de su madre. Otros órganos de los sentidos también se van formando gracias a la maduración y crecimiento del sistema nervioso. A partir de las 24 semanas, las neuronas se han desarrollado lo suficiente para trasmitir los impulsos nerviosos que informan de la sensación de dolor. Los siguientes meses son cruciales para el aumento de peso y talla y para que el bebé se prepare para el parto.

El aparato digestivo no sólo ejerce como órgano de absorción y secreción sino que también posee funciones de barrera, de regulación hormonal y de defensa. El recién nacido presenta una inmadurez en su estructura, y en su funcionalidad, que irán mejorando con el paso de los meses.

A nivel digestivo, la saliva es muy escasa hasta los 6 meses en los que su producción aumenta para ayudar a deglutir los alimentos semisólidos y sólidos que empiezan a introducirse en la alimentación. Todas estas diferencias en el funcionamiento del sistema digestivo de los bebés respecto a los niños de mayor edad son las que limitan el tipo de alimentos que pueden formar parte de su dieta diaria.

En la semana 6 de embarazo es un momento muy importante de la gestación: se forman los órganos del bebé, al tiempo que la madre experimenta algunos síntomas del embarazo. Ahora la madre debe cuidarse para el buen desarrollo embrionario y fetal. ¿Tienes síntomas de embarazo pero aún no has confirmado tu gestación?

En la semana 6 de gestación el bebé tiene la forma de una pequeña habichuela. Aunque la mayoría de ellos no termina su completo desarrollo hasta tiempo después del nacimiento. Al final de la semana 6 de gestación se aprecian unas yemas en los laterales, que se convertirán en brazos (los brotes que en breve serán sus piernas aparecen un poco más tarde). ¿Quieres calcular tus semanas de embarazo sin errores?

En el extremo del primitivo tubo neural aparecen tres bulbos. Es un momento muy delicado del desarrollo de todos los órganos y, por supuesto, del corazón. "Hay determinadas circunstancias que condicionan la correcta formación del corazón del bebé, como algunas infecciones o la rubéola.

El embrión de seis semanas de gestación mide 5 milímetros y se independiza del saco vitelino. El tubo neural del bebé empieza a cerrarse a estas alturas del embarazo. En la semana 7 de embarazo el embrión mide de 5 a 7 milímetros, desde el final de la cabeza (se llama vértex) hasta el final de la "cola", que será en un futuro su coxis; en la ecografía al feto se le mide desde la parte superior de su cabeza hasta la rabadilla.

Componentes del Sistema Digestivo Fetal

  • Tubo Digestivo: Interacciones epitelio-mesénquima.
  • Placa Cloacal: Porciones anterior, media y posterior.
  • Formación del Esófago y Estómago: Desarrollo del estómago adulto.
  • Formación de los Intestinos: Ubicación encima y debajo del colon e intestino grueso (válvula ileocecal).
  • Desarrollo del Páncreas: Formación duodenal y del divertículo hepático, producción de insulina.

Cuidados Durante el Embarazo

Estar embarazada no quiere decir que tengamos que dejar de hacer nuestra vida normal, a no ser que ello implique un riesgo para el feto. Según el tipo trabajo que tengamos las normas varían, pero lo normal es que podamos y debamos seguir una vida activa. Igual sucede con el deporte y el ocio.

Es distinta la actitud que debemos tomar ante la toma de tóxicos potenciales como el alcohol o el tabaco, que es obvio que siempre serán desaconsejados. Es crucial intentar mantener el estrés a raya y darnos tiempo de descanso y autocuidado. El apoyo de la pareja también resulta vital para mejorar el ánimo de la madre y hacer fácil un vínculo sano con el futuro hijo.

Durante este periodo la embarazada suele encontrarse mejor, ya que el organismo se ha adaptado a los cambios hormonales, han desaparecido las típicas molestias del primer trimestre y aún no han aparecido la pesadez y molestias del final del embarazo. En esta semana, también puede notarse la aparición de estrías (ver cambios en la piel). Esto ocurre porque la piel se está estirando para acomodar el crecimiento del útero. Las estrías son unas líneas en la piel que tienen diferente textura y pueden ser desde rosadas a marrones, dependiendo del color de la piel.

Para intentar evitarlas, se aconseja mantener la piel bien hidratada (con aplicación diaria de crema hidratante mediante un suave masaje en círculos en la piel) y un consumo adecuado de alimentos ricos en vitaminas A, C y E (lácteos, cítricos, zanahorias, tomates, aceitunas, nueces, espinacas, aceite, pescado, etc.); vitaminas necesarias para la síntesis del colágeno de la piel. También puede ocurrir que el ombligo se salga hacia afuera debido a la presión que ejerce el útero en crecimiento sobre el ombligo.

Tabla Resumen del Desarrollo del Sistema Digestivo Fetal

Etapa Duración Eventos Clave
Germinal Fecundación - 2 semanas División celular del cigoto, implantación en el útero
Embrionaria 4 - 8 semanas Organogénesis, formación de las capas germinativas (ectodermo, mesodermo, endodermo)
Fetal 9 semanas - Nacimiento Maduración de órganos, crecimiento y preparación para el parto

El sistema digestivo en los humanos empieza su desarrollo durante la gestación del feto y continúa su evolución hasta alrededor de los 5 años de edad. Cuando el bebé nace, su sistema está en plena maduración, e irá progresando a medida que vaya creciendo.

Los recién nacidos tienen un esófago de tono muscular inmaduro y una menor velocidad en el tránsito estomacal del alimento que en los adultos. El esfínter que separa el esófago del estómago tampoco está del todo desarrollado, lo que hace que el vaciamiento gástrico sea más lento, y pueda resultar en reflujo o vómitos.

Adicionalmente, antes de los 6 meses de edad, la producción de saliva es baja, por lo que le será difícil tragar objetos sólidos sin despedazarlos y mojarlos primero. La producción de otros componentes involucrados en el proceso de digestión es también baja en los más pequeños, como la secreción de enzimas digestivas, o el ácido clorhídrico, que le da el correcto nivel de acidez a los jugos gástricos. Es debido a esta inmadurez del sistema digestivo del infante que no se le puede alimentar con ciertas comidas hasta que alcance la edad correcta.

Deberás elegir la composición de la leche infantil y el tiempo en el que le darás cada alimento al bebé según su avance en este proceso de maduración. Si el bebé ha podido ser alimentado con leche materna, recibirá todos los nutrientes que le hacen falta, como los nucleótidos, β-palmitato, los prebióticos y probióticos.

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