El posparto es un momento de emociones contradictorias para la mujer. ¡Llegó el día, por fin nuestro bebé ha nacido! A nuestro alrededor todo son celebraciones y alegría, hay un importante trasiego de visitas, amigos, familiares… Y todo el mundo nos dice lo felices que debemos de estar. Sin embargo, nosotras no lo tenemos tan claro. Después de dar a luz, al tiempo que las hormonas caen precipitadamente, la madre siente la presión que conlleva la crianza de un bebé. A veces dar a luz no es tan gratificante como se esperaba: entonces la madre entra en un estado de melancolía que puede derivar en un trastorno psiquiátrico más o menos grave. Entra en un estado de melancolía y tristeza, a menudo muy incomprendida.
Se calcula que alrededor del 10% de las mujeres que dan a luz sufren una depresión postparto y deben recibir tratamiento, incluso con medicamentos antidepresivos. En España una de cada diez mujeres sufre depresión posparto. Es una depresión de moderada a grave que ocurre después de dar a luz. Es una enfermedad que suele aparecer a los pocos días o semanas tras el parto, en el puerperio. Una de cada diez mujeres se deprime tras el parto, por lo que identificar y curar esta enfermedad debe ser prioritario para los médicos. Es un cuadro grave que en ocasiones puede requerir la hospitalización y en cualquier caso exige un seguimiento muy cercano.
Con la llegada de un bebé, que requiere de la atención 24 horas y por lo general un cambio de vida drástico, se da en muchas ocasiones la llamada melancolía o tristeza posparto (Baby Blues). En este caso, los síntomas de preocupación, infelicidad o agotamiento son leves y se suelen dar en las dos primeras semanas después de dar a luz. La llegada de un bebé puede desencadenar en la madre una serie de emociones muy intensas, que van desde el entusiasmo a la tristeza o el miedo.
¿Qué es la Depresión Posparto?
Este es un trastorno psicológico que afecta a algunas mujeres tras el nacimiento de su hijo. No debe confundirse con el estado emocional leve y transitorio que aparece en los primeros días tras el parto y desaparece una o dos semanas después (“baby blues”). Es una afección emocional más intensa y duradera, que requiere de atención médica. La depresión postparto (DPP) se diferencia del ¨Baby Blues¨ (disforia postparto) o de la psicosis puerperal por la gravedad, intensidad y duración de los síntomas. El baby Blues, presenta síntomas leves, en las 2 semanas posteriores al nacimiento, tiene buen pronóstico y remite espontáneamente. Se trata de una forma específica de depresión clínica que puede comenzar en cualquier momento dentro del primer año tras el parto, aunque lo habitual es que aparezca en las primeras semanas. La depresión postparto, es un trastorno del estado de ánimo que puede iniciarse durante el embarazo hasta un año después del nacimiento.
Se la suele llamar la ¨Depresión sonriente¨, precisamente porque muchas madres consiguen esconder su sufrimiento por miedo a ser juzgadas, criticadas o consideradas ¨malas madres¨. Es la enfermedad materna más común y tiene síntomas muy específicos, precisamente, por su efecto en el bebé, ya que suele alterar la capacidad maternal de responder amorosamente a las necesidades, físicas y emocionales del recién nacido. La pueden padecer tanto las madres primerizas como aquellas que ya tienen experiencia con la maternidad. Puede llegar a dificultar notablemente la capacidad de la madre para cuidar de sí misma y del bebé, impactando en la relación entre ambos y en el desarrollo emocional del recién nacido. En los casos más graves puede llevar a pensamientos de hacerse daño o de dañar al bebé, por lo que debe tratarse con seriedad y abordarse clínicamente.
Diferencias entre Baby Blues, Depresión Posparto y Psicosis Puerperal
Es importante distinguir entre el "Baby Blues", la depresión posparto y la psicosis puerperal:
- Baby Blues: Síntomas leves que duran hasta dos semanas después del parto.
- Depresión Posparto: Trastorno del estado de ánimo más intenso y duradero.
- Psicosis Puerperal: Urgencia psiquiátrica con síntomas graves como delirios y alucinaciones.
Síntomas de la Depresión Posparto
Cuando se trata de cómo saber si tienes depresión posparto debes prestar atención a las siguientes señales. Tristeza profunda y llanto frecuente: Las madres deprimidas se sienten tristes sin causa aparente la mayor parte del día, y el llanto puede aparecer en cualquier momento. Esta tristeza es constante y no mejora con el tiempo ni con el descanso. Irritabilidad y cambios de humor: Son comunes los cambios bruscos de humor y la mujer afectada puede pasar de la ansiedad a la ira en apenas unos minutos. Es común que la mujer se sienta fácilmente frustrada o molesta, incluso por cosas pequeñas. Fatiga extrema o falta de energía: El cansancio tras el parto es normal, lo que no es normal es que aparezca una fatiga extrema que interfiere con las actividades diarias y quita las ganas, incluso de ducharse, comer o cuidar del bebé. Pérdida de interés o placer: En los casos de depresión posparto, la afectada va perdiendo interés en cosas que antes le gustaban. Incluso cuidar de su propio hijo le parece una carga. Dificultad para vincularse con el bebé: Algunas madres se sienten incapaces de vincularse emocionalmente con su hijo, lo que genera un sentimiento de culpa y de miedo que agrava todavía más el estado de la mujer.
Junto a los anteriores pueden aparecer otros síntomas como: Pérdida del apetito o ganas de comer en exceso. Somnolencia excesiva. Pensamientos intrusivos y dañinos. Ansiedad o ataques de pánico.
SÍNTOMAS de la DEPRESIÓN POSPARTO | Reina Madre💜
Causas de la Depresión Posparto
En la depresión posparto las causas son multifactoriales, hay varios elementos que pueden interactuar y dar lugar al desarrollo de esta patología. Dentro de los factores biológicos, el fuerte cambio hormonal que sufre la mujer tras ser madre es uno de los más importantes. Los niveles de estrógeno y progesterona caen de forma brusca y esto tiene un impacto directo sobre el estado de ánimo. A los factores biológicos se suman los psicológicos y sociales. Las mujeres que tienen antecedentes de cuadros depresivos o ansiosos tienen una mayor posibilidad de sufrir depresión posparto. Además, influyen eventos estresantes como una mala situación económica, conflictos en la pareja, falta de apoyo emocional por parte de la familia o que el embarazo no fuera deseado. El propio parto, si ha sido complicado o traumático, puede dejar una huella emocional significativa. La presión social que sufren las mujeres para ser buenas madres tiene también un papel importante en su bienestar emocional. Muchas se sienten culpables por no sentir esa felicidad idealizada de la maternidad, lo que provoca en ellas alteraciones a nivel psicológico.
Factores de Riesgo
Existen algunos factores de riesgo que aumentarían la probabilidad de sufrir depresión posparto. Algunos ejemplos son ser madre adolescente, haber tenido un embarazo no deseado, ser madre soltera, antecedentes depresivos, trastorno bipolar, depresión postparto previa, embarazo múltiple, dificultad para la lactancia materna, tener problemas económicos, no tener una buena relación con la pareja o la familia, etc.
Tratamiento de la Depresión Posparto
Detectar el problema es esencial para empezar el proceso de recuperación. Por eso, es importante que la mujer reconozca lo que le está ocurriendo y no lo perciba como una debilidad o una falta de amor hacia su hijo, sino como un trastorno que es tratable. Una de las mejores herramientas es la psicoterapia. A través de ella, las mujeres pueden aprender a entender y gestionar sus emociones, a reorganizar sus pensamientos negativos y a mejorar su bienestar general. Si el caso es moderado o grave, se puede valorar la incorporación de tratamiento farmacológico con antidepresivos prescritos por un profesional. También se pueden valorar intervenciones complementarias como participar en grupos de apoyo o aprender técnicas de mindfulness.
El tratamiento de la depresión posparto suele consistir en tratamiento farmacológico, psicoterapia y/o, normalmente, una combinación de ambos. El tratamiento farmacológico de la depresión posparto se centra principalmente en medicamentos antidepresivos y/o ansiolíticos. Si se está amamantando, hay fármacos que son compatibles con lactancia materna y no sería necesario suprimirla para comenzar la medicación.
A través de la terapia psicológica se trabaja de manera individual con el profesional y la madre, estableciendo unos objetivos concretos como fomentar las actividades sociales y de autocuidado, practicar mindfulness y técnicas de relajación, regulación emocional para los momentos de estrés, trabajar la asertividad y la autoestima e intervenir sobre los pensamientos negativos respecto a una misma, la maternidad o relacionados con la criatura recién nacida. Los grupos de apoyo y otros métodos conductuales como la terapia cognitiva también pueden ser muy beneficiosos para este tratamiento.
La Importancia del Apoyo Familiar y de Amigos
La red de apoyo es de vital importancia en la recuperación de la depresión posparto. Es importante que el entorno más cercano de la mujer entienda qué es este trastorno y actúe de forma empática, sin juzgar ni minimizar lo que esta siente. Escuchar, estar presente y ofrecer ayuda concreta son acciones que fortalecen emocionalmente a la madre. Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, quienes pasan por esta situación no piden ayuda por temor a ser rechazadas o ser juzgadas. Desde el entorno, también es importante estar atentos a las señales de alarma, porque son la pareja, los padres y los amigos quienes mejor pueden detectar si algo va mal en el estado emocional de la madre.
Recomendaciones para el Bienestar Emocional en el Posparto
Recomendaciones para el bienestar emocional en la etapa del posparto:
- Sé realista, simplifica y prioriza. Intenta no tener todo bajo control y evita concertar muchos compromisos; cuidar de un bebé requiere mucha dedicación.
- Pide ayuda y déjate ayudar si lo necesitas.
- Procura no realizar grandes cambios en tu vida. La llegada de un hijo ya va a suponer un cambio radical, por lo que hay que evitar que se junten demasiadas situaciones nuevas.
- Descansa y duerme siempre que puedas, no solo por la noche.
- Participa en actividades que puedan hacerte sentir mejor. Intenta sacar momentos para el autocuidado y el ocio. Y busca tiempo para reencontrarte con tu pareja.
- Haz ejercicio con regularidad, aunque sea caminar a diario al aire libre. Se ha demostrado que el ejercicio suave y regular puede mejorar el estado de ánimo.
- Sigue una alimentación adecuada: la fruta y la verdura fresca, los lácteos, los cereales y el pescado azul son alimentos muy recomendables en la dieta.
- Busca ayuda, debes saber que no estás sola. Relacionarte con otras mujeres y parejas que hayan estado o estén en tu misma situación para poder compartir experiencias y sentimientos es una buena idea.
- Apóyate en tu entorno y grupos de apoyo de posparto y lactancia, asociaciones. Recurre a la ayuda de profesionales de la salud.
- Espera que tu estado de ánimo mejore gradualmente, no inmediatamente. Sentirse mejor puede llevar un tiempo.
¿Se Puede Prevenir la Depresión Posparto?
No es sencillo prevenir la depresión posparto, pero sí puede resultar más fácil evitar mayores complicaciones derivadas de ella con una detección precoz de los posibles factores de riesgo. Por ello, es importante detectar las alteraciones emocionales previas de la mujer (durante el embarazo, antecedentes de enfermedad mental, situación y entorno…) y acudir a las consultas y revisiones cuando existe un planteamiento de embarazo y durante el proceso de gestación Consultar dudas y posibles alteraciones del estado de ánimo con tu profesional sanitario puede favorecer la detección precoz y, con ello, minimizar las posibles consecuencias.
