Deposiciones del Recién Nacido: Color y Consistencia en la Lactancia Artificial

¿Te preguntas si la caca de tu bebé es normal? Es una duda muy frecuente entre los padres, ya que durante el primer año de vida el pequeño sufre muchos cambios en su alimentación.

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando ésta no es posible, la leche de fórmula es el sustituto adecuado. Sin embargo, pasar de la lactancia materna a la artificial como parte de una dieta diversificada, también modificará las deposiciones de tu bebé.

Esta es la razón por la que las heces del bebé puedan tener distintos aspectos o que el pequeño haga mucha caca durante una etapa en concreto.

Además, hay que tener en cuenta que las heces también pueden avisarnos si algo no marcha bien, por lo que es importante conocer su aspecto normal en cada etapa.

A pesar de que a menudo se puede pensar que nuestro bebé hace mucha caca, la realidad es que no hay una norma exacta sobre la frecuencia normal para la caca del bebé.

Como comentábamos, no realizará las mismas deposiciones un bebé que tiene lactancia materna exclusiva que un bebé que toma leche artificial como parte de una dieta diversificada.

Normalmente, los bebés que toman el pecho, realizarán más deposiciones al día que los bebés que se alimentan con leche de fórmula.

Para saber si mi bebé hace mucha caca o es normal, también dependerá mucho de la edad del pequeño. No es igual un bebé que acaba de nacer que un bebé que ya ha cumplido los siete meses de edad. Los ritmos del intestino van cambiando mes a mes.

En términos generales, podemos hablar de que la cantidad de caca normal (por media a la hora de cambiar el pañal al bebé) está en unas 12 veces al día (24 horas). Eso sí, no siempre tiene por qué ser por heces.

Además de la cantidad o la frecuencia normal de la caca, el color de las heces también es importante y nos ayuda a entender si el proceso digestivo del bebé es el correcto. Especialmente con los cambios de alimentación y con el propio desarrollo del pequeño, vemos como va cambiando el tono y la densidad de la caca.

Color y Consistencia de las Heces del Bebé Según su Alimentación

A través de las cacas del bebé recién nacido podemos comprobar el estado de su sistema digestivo. No obstante, es posible que la primera deposición del bebé, conocida como meconio, te pueda alarmar debido a su color. Pero no te preocupes, no hay nada que temer.

La caca del bebé que toma leche materna suele ser de color amarillo mostaza y puede presentar algunas partículas, con forma de semilla. Pero, en el caso de la lactancia materna, las heces también pueden aparecer de color verde e incluso acuosas. Todo depende de la cantidad de deposiciones que realice a lo largo del día y del propio metabolismo del bebé.

El número de deposiciones al día dependerá mucho de cada uno, aunque lo habitual es que hagan entre 2 y 3 veces. Hay bebés que hacen deposiciones en cada toma, así que dependerá de la cantidad de tomas que realice.

Recuerda que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé. En estos casos, muchos padres acuden al pediatra porque su bebé no hace caca, pero, normalmente, no está estreñido, sino que su sistema digestivo se está habituando y se va regulando. Esto se conoce como falso estreñimiento y es muy común en menores de seis meses.

Cuando un bebé está estreñido, sus deposiciones suelen ser muy duras, con evacuaciones en las que el pequeño hace mucho esfuerzo. Si sospechas que tu bebé está estreñido tienes que visitar al pediatra y nunca administrar remedios caseros o cualquier tipo de medicación sin consultar al especialista.

A los 6 meses muchos padres deciden dar el paso a la fórmula infantil como parte de una dieta diversificada, administrando al pequeño leche de continuación. En este punto es normal preguntarse ¿cómo es la caca del bebé que toma leche de fórmula? ¿Es igual que la del bebé cuando toma leche materna en exclusiva? Lo cierto es que no lo es.

La caca pasa a ser de un color café que, a veces, tiene un tono amarillento. Si la leche de continuación está suplementada con hierro, las deposiciones pueden ser de color verde oscuro y no hay que preocuparse del cambio de color.

La caca del bebé con una dieta sólida cambia por completo en color, textura y frecuencia de deposiciones diarias. Esta será más compacta, más dura y más olorosa. Las heces tendrán un color café oscuro, pero la tonalidad cambiará dependiendo de lo que haya comido. Si come una zanahoria, por ejemplo, la caca será marrón pero anaranjada, mientras que si come remolachas será un poco más rojiza.

¿Cuándo Preocuparse por el Color de las Heces?

¿La caca de mi bebé es normal? Debes tener en cuenta que hay casos en los que el color de las heces puede indicar un problema que requiere atención médica inmediata. Si el bebé ya ha expulsado el meconio y el color de las heces es negro o alquitranado, si no ha consumido ningún alimento rojizo y el tono de la caca es rojo o, si por el contrario es blanco, deberás consultar al pediatra de inmediato, pues las heces de estos tonos pueden indicar la presencia de alguna condición que es importante atender cuanto antes.

Durante el primer día de vida eliminan una sustancia negra, como un puré pegajoso, que se llama meconio. El cambio del meconio a las cacas normales del bebé alimentado al pecho suele ocurrir entre el tercer y quinto día de vida y depende del número de tomas de leche.

Cuando la madre tiene ya más leche, habitualmente entre el cuarto y el séptimo día, el bebé suele hacer un mínimo de 2-3 deposiciones al día, aunque es frecuente que haga caca cada vez que mame.

Las deposiciones normales de pecho son amarillas, líquidas, explosivas, con grumitos, o marrones o verdes. El color es variable y no es importante.

Sin embargo, a partir de la segunda o tercera semana de vida, repentinamente, muchos bebés con lactancia materna exclusiva dejan de hacer caca todos los días y hacen una deposición cada tres, cuatro, siete o incluso 15 días. Cuando por fin hace la deposición, ésta es igualmente blanda, pero más abundante de lo habitual. Este hecho normal se conoce como deposiciones escasas del bebé amamantado.

Después de una temporada, el niño comienza de nuevo a hacer cacas más frecuentes. Cuando empiezan a probar otros alimentos además del pecho, el aspecto de las cacas cambia.

Las cacas normales del bebé alimentado con biberón suelen ser marrones, verdes o amarillas, menos frecuentes y más duras que las de los bebés alimentados al pecho.

Si el bebé se alimenta con biberón o si se alimenta con pecho pero tiene más de 2-3 semanas de vida es posible que no haga cacas cada día. No es conveniente estimular el ano con el dedo, con el termómetro o con otros objetos para intentar que haga caca diariamente.

En torno a los 6 meses, con el inicio de la alimentación complementaria, se produce un cambio en el color, la consistencia y el olor de las cacas.

Estreñimiento y Diarrea en Bebés

El recién nacido está estreñido si presenta heces muy duras que generan mucha molestia al ser expulsadas. Esto es poco frecuente en bebés menores de 6 meses. Los motivos pueden ser muchos y entre los más frecuentes están el cambio de lactancia materna a artificial o cuando inician la alimentación complementaria (en torno a los 6 meses).

Con frecuencia, semanas después de nacer, los bebés pasan de hacer varias cacas al día a hacer una al día o incluso cada varios días, pero normales (líquida, amarilla y con grumos). Este hecho se debe a que el intestino consigue hacer mejor su función y genera menos cantidad de heces.

Otros niños, entre las 2 y las 8 semanas de vida, comienzan a tener varios episodios al día de llanto y encogimiento de piernas después de las tomas. Algunos emiten un gruñido ronco. Esto se conoce como disquecia del lactante. Se suele quitar solo. Esto se debe a que el ano ha madurado. El niño es capaz de abrirlo de forma voluntaria, pero no sabe hacerlo justo cuando se mueve el intestino. A veces les impide expulsar heces y gases. A cada niño le lleva un tiempo distinto aprender a coordinar estos procesos, pero al final todos los niños sanos lo consiguen.

Para hablar de diarrea en el bebé tenemos en cuenta el mayor número de cacas al día, así como una menor consistencia. Los recién nacidos pueden hacer varias cacas al día porque con las tomas se producen movimientos del intestino que favorecen la defecación. A esto se le llama reflejo gastrocólico. Ocurre más en las primeras semanas de vida. Esto, asociado a la ausencia de fuerza del ano, hace que los bebes más pequeños hagan caca justo después o durante las tomas.

¿Cuándo Debo Consultar al Pediatra?

Si hay hilos de sangre roja en las cacas. Aunque pueda resultarnos sorprendente, lo cierto es que veremos que la caca de nuestro bebé pasa por distintas etapas en las que va variando su color. Aun sabiendo esto, cuando la tonalidad que descubrimos al cambiar el pañal es el verde, muchas madres y muchos padres se preocupan.

Como avanzamos, la coloración de la caca del bebé va modificándose según crece. Así, los recién nacidos, normalmente en las primeras 24 horas de vida, eliminan unas deposiciones de color negruzco o verde muy oscuro, de aspecto alquitranado, pegajoso y viscoso que pueden seguir presentándose durante varios días. Posteriormente, los bebés pasan a evacuar unas heces que sustituyen al meconio y que son de una tonalidad amarillenta o verdosa. Todos estos cambios son completamente normales.

Se relacionan tanto con la alimentación como con el desarrollo del bebé. Las deposiciones pueden presentar muchos colores: amarillas, líquidas, explosivas, con grumitos, o marrones o verdes, el color es variable. Sin embargo, si nuestro pequeño presenta otros signos clínicos, como lloros excesivos o dermatitis, puede estar sufriendo una alergia.

Si te preguntas «¿por qué la caca de mi bebé es verde?», debes saber que en los bebés sanos la primera deposición o meconio debe su color a su composición, que son células muertas procedentes de la piel, secreciones del hígado y del estómago, líquido amniótico, moco, lanugo, bilis y, finalmente, agua.

El tipo de alimentación de tu bebé va a modificar ligeramente el color de sus cacas, así, la introducción de alimentos sólidos modificará tanto la coloración de las cacas, como su consistencia, olor y apariencia. En general, con la alimentación complementaria las heces se vuelven más marrones, más compactas y más olorosas. En otras palabras, van asemejándose a las de los adultos.

Algunos de los cambios de coloración son muy evidentes e incluso previsibles. Por ejemplo, cuando el bebé come remolacha es normal que sus heces adquieran un tono rojizo, mientras que si lo que le damos son espinacas las cacas tendrán una coloración verdosa y si le damos zanahorias pasarán a ser anaranjadas.

Si te preguntas cómo saber si el color de la caca del bebé es normal ten en cuenta que los bebés alimentados con leche materna acostumbran a eliminar heces amarillentas o verdosas.

Ya hemos visto que la coloración de las cacas del bebé es muy variable, sin que indique la existencia de alguna patología. Sin embargo, es importante saber que algunas coloraciones sí pueden indicar un problema, como el negro, el rojo o el blanco.

Por ejemplo, conviene consultar con el pediatra si las heces de tu bebé son negras una vez haya finalizado la expulsión del meconio durante los primeros días, si son de color rojo y no le has dado ningún alimento de ese color o si se presentan de un color blanquecino. También es necesaria una consulta si son unas heces demasiado líquidas o muy frecuentes.

¿Cómo saber si la caca de mi hijo es normal? Cambios en las heces del bebé

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