Trasladar a tu bebé a su propia habitación es una decisión muy personal y familiar. Lo cierto es que no hay una edad específica y tu pequeño tampoco te dará señales claras de que está listo para dejar de dormir en tu cuarto. Generalmente, esta transición se suele hacer después de los seis meses, ya que cuando tu bebé aún es muy pequeño, necesita estar cerca tuyo por seguridad.
¿Qué es el Colecho?
El colecho es una práctica en la que uno o los dos progenitores duermen con su hijo o hija. Se trata de una práctica bastante habitual en la mayor parte del mundo, aunque con matices. Por ejemplo, hay una diferencia entre el término colecho utilizado en España y este término en otros idiomas como, por ejemplo, en inglés.
El colecho se practicó ampliamente hasta el siglo XIX, momento en que las casas comenzaron a tener más de un dormitorio y los niños su propia cuna. Sin embargo, para algunos, hacer colecho significa dormir en la misma cama.
Actualmente, distintos estudios parecen indicar los beneficios del colecho para los bebés y también para las mamás y los papás.
El colecho, también conocido como cama familiar, se define como la práctica de dormir con el bebé en la misma cama, en camas continuas o cama y cuna unida. En concreto, el término colecho en España hace referencia a dormir al bebé en una cuna colecho o cuna sidecar.
En inglés se pueden distinguir dos términos para referirse al colecho: co-sleeping y bed-sharing según si los progenitores duermen próximos al bebé o comparten cama respectivamente.
Ventajas del Colecho
La práctica del colecho y dormir próximo al bebé puede aportar una serie de beneficios tanto para el bebé como para los papás y las mamás. A continuación, se enumeran algunas de las ventajas del colecho:
- Facilita la lactancia materna. Además, el colecho fomenta las tomas nocturnas y las madres pueden amamantar de forma más cómoda a sus bebés.
- Disminuye el llanto, ya que sus progenitores se dan cuenta antes de que el bebé está llorando y de sus necesidades.
- Permite la termorregulación del bebé debido al contacto con sus progenitores.
- Ayuda a acompasar la respiración del bebé con la de sus progenitores al estar tan cerca.
- Aporta seguridad, protección y se potencia el vínculo afectivo. Aumentan las fases de sueño REM en los niños (que son más cortos que en adultos) lo que disminuye los episodios de apneas del sueño peligrosos para el bebé.
- Se reduce el riesgo de sufrir hipoglucemia.
Como se puede observar, son numerosas las ventajas de hace colecho, pero en caso de decidir aplicarlo, siempre se debe realizar de manera segura.
Inconvenientes del Colecho
A pesar de que el colecho proporciona algunas ventajas tanto para los progenitores como para los bebés, también hay algunos aspectos en contra de esta práctica.
Entre las posibles desventajas de hacer colecho con el bebé se encuentran las siguientes:
- Si no se practica colecho de manera segura, existe riesgo de asfixiar y/o aplastar al bebé.
- Se reduce los momentos de intimidad con la pareja.
- Puede empeorar el descanso tanto de los padres como de los bebés.
- Es posible que se cree una dependencia y sea más complicado en un futuro que el pequeño duerma solo.
Además de estos inconvenientes, el colecho tampoco se debe poner en práctica en estas situaciones:
- Si se es fumador o se han consumido drogas o bebidas alcohólicas.
- Cuando se tiene alguna enfermedad que disminuya el riesgo de respuesta, como diabetes o epilepsia inestable.
- Si se está muy cansado, enfermo y/o con fiebre.
- Si se padece insomnio.
En el caso de bebés prematuros, lo mejor es no dormir con ellos hasta que tengan un peso adecuado. En cualquier caso, si se opta por hacer colecho, es fundamental seguir una serie de precauciones y consejos para que esta práctica sea segura en todo momento.
5 CONSEJOS para hacer COLECHO SEGURO
Recomendaciones Antes de Practicar el Colecho
Cuando los papás y las mamás deciden hacer colecho con su bebé, es de vital importancia seguir una serie de recomendaciones para que sea una práctica segura.
- El bebé debe dormir siempre boca arriba, sobre una superficie firme, sin almohadones, cojines ni peluches.
- Además, hay que evitar arropar al bebé en exceso ni calentar mucho la habitación previamente. Lo ideal es que la habitación se encuentre a unos 16-18ºC.
- Si se opta por hacer colecho en la misma cama, también es conveniente colocar una barandilla en el lado en el que duerma el pequeño. De este modo, se evitarán posibles caídas. Sin embargo, es mejor utilizar una cuna sidecar, ya que aporta los beneficios del colecho sin suponer ningún peligro.
¿Cuándo Debe el Niño Empezar a Dormir Solo?
Si se practica colecho, es lógico que en algún momento se llegue a este punto: ¿Cuándo debe el niño empezar a dormir solo? ¿Cuándo dejar de hacer colecho? Lo natural y más conveniente es responder “cuando todos quieran”. De igual manera que en el momento de plantearse dormir con el bebé se haga de forma natural o se llegue a un consenso, lo normal es que para dejar de hacerlo se haga de la misma manera.
Es importante en cualquier caso respetar las decisiones de cada familia e internamente de cada miembro para que todo fluya harmónicamente y no haya ninguna clase de problema. Se puede dejar de hacer colecho cuando se quiera, si bien es verdad que la edad del bebé va a influir de alguna manera en cuándo hacerlo, sobre todo cuando es muy pequeño.
Antes de los 3 meses de vida del niño no es aconsejable que éste duerma solo en una habitación aparte. Los factores para determinar que al menos hasta esa edad el peque deba estar lo más próximo a sus padres durante la noche tienen que ver con el riesgo de padecer el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante o SMSL.
En torno a los 6 meses suele ser otra de las edades que psicológicamente se acepta como válida para empezar a pasar a los niños a dormir en su propia cuna en un espacio aparte de la habitación de sus padres. Son muchos los profesionales y médicos pediatras que recomiendan hacerlo a esta edad.
Con el paso del tiempo, el acceso a la información existente y la difusión de las experiencias de muchas familias al respecto, es menor la presión que se sufre por dormir con los hijos. Sin embargo, es cierto que todavía hay muchos núcleos familiares y sociales en los que sigue sin estar bien visto dormir juntos una vez el bebé va superando algunas edades.
Lejos de establecer una edad límite, lo más lógico es dejar que las cosas sucedan de forma natural. Hay muchos factores que pueden determinar que un niño deje de usar una cuna colecho o que deje de dormir en la cama con sus padres. Sin ir más lejos, el espacio del que disponemos es susceptible de marcar un punto de inflexión en este aspecto porque efectivamente puede llegar un punto en el que el niño haya crecido tanto que resulte incómodo dormir todos juntos.
La fase de transición de la cuna de colecho o de compartir colchón a una cuna independiente o a la cama propia requiere de ciertas dosis de paciencia, mano izquierda y sobre todo comprensión. Al final se trata de prestar atención a las necesidades que tiene cada uno, de pararse a escuchar cuidadosamente lo que a cada uno le pide el cuerpo en cada momento.
Se pueden ir incorporando hábitos distintos a los rutinarios poco a poco, como ir separando unos centímetros la cuna y cada noche un poco más, o dejar una luz tenue encendida cuando el niño esté solo en su nueva habitación o recostarse unos minutos con él hasta que se quede dormido. Ir dando pequeños pasos suele ser más efectivo que provocar cambios drásticos.
Pasos para la Transición a la Cuna
Si has decidido que es hora de pasar a tu bebé a su propio cuarto, puedes seguir estos pasos:
- Hazlo dormir al menos una siesta al día en la cuna de su dormitorio. Haz esto unos días antes de la transición.
- Para que tu bebé sienta su nuevo dormitorio como un lugar seguro y familiar, puedes realizar, varias veces al día, diferentes actividades ahí.
- Durante tres o cuatro noches antes de la transición a su habitación, haz la rutina de dormir ahí y luego lleva a tu bebé a tu cuarto como de costumbre.
- Cuando llegue el día en que tu pequeño deje de dormir en tu habitación, acuéstalo en la misma cuna en la que suele dormir, por ejemplo su cuna colecho, y luego muévela a su nuevo cuarto.
- Después de tres o cinco noches, haz dormir a tu bebé en la cuna de su dormitorio. Si se despierta en la noche, puedes cambiarlo a la cuna de colecho que dejaste ahí. Intenta que cada noche duerma más y más en su nueva cama.
Consideraciones Finales
Recuerda que la decisión de pasar a tu bebé a su propio dormitorio es tuya y debes hacerlo sólo cuando tú y tu familia así lo deseen. No hagas esta transición si no te sientes preparada y tampoco te dejes influenciar por opiniones ajenas. Además, ten en cuenta que para tu pequeño dejar el cuarto de los padres es un gran paso hacia la independencia y lo hará cuando esté listo.
Para algunos bebés se les hará fácil este cambio y otros tendrán más dificultades. La pregunta de muchos papás y mamás es si deben hacer colecho con sus bebés o no. Sin embargo, esto es algo muy opcional y serán ellos los que tomen la decisión. Pese a ello, es fundamental que los progenitores conozcan de antemano el significado de colecho, así como sus ventajas e inconvenientes.
En conclusión, podríamos decir que establecer de forma estricta cuándo dejar de dormir juntos es difícil además de innecesario y que en realidad lo más lógico es escuchar atentamente nuestros propios instintos y atender nuestras propias necesidades para que padres e hijos delimitemos el colecho cuando creamos conveniente, intentando hacerlo de una forma natural y respetuosa.
Decidir cuándo dejar de practicar colecho sólo debe depender de ti, de tus hijos y de vuestro bienestar.
Tabla comparativa de cunas colecho
| Característica | Minicuna EQUO | Cuna Colecho OMNI | Cuna Colecho NEXO |
|---|---|---|---|
| Etapas de crecimiento | 5 | 5 | 4 |
| Transformación | Cuna, sofá, escritorio | Cuna, camita, sofá, escritorio | Cuna, escritorio, camita |
| Material | Madera | Madera | Madera |
| Medidas | Variable | 60x120 cm | 60x120 cm |
