De dónde nacen los ornitorrincos: Reproducción y características

El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) es uno de los animales más extraños y fascinantes del mundo. Originario de Australia y Tasmania, este mamífero semiacuático desconcertó a la comunidad científica desde su descubrimiento en el siglo XIX.

Su peculiar apariencia, que combina características de pato, castor y nutria, junto con su reproducción a través de huevos y la producción de leche sin pezones, lo convierten en una criatura verdaderamente única.

El ornitorrinco es conocido por tener características muy extrañas, tales como poner huevos, patas palmeadas, pico de pato y cola de castor. El ornitorrinco, una especie endémica de Australia occidental y de la isla de Tasmania parecido a un castor y dotado de un pico de pato, exhibe una variedad de características extrañas: pone huevos en lugar de dar a luz crías vivas, produce leche y tiene unos espolones venenosos, además de muchos más cromosomas sexuales que los demás mamíferos. Por algo es considerado uno de los animales más extraños del mundo.

Características generales de los ornitorrincos

Un ornitorrinco es un animal asombroso y parece una mezcla entre pato, castor y nutria. Esto es por el aspecto de su hocico ancho, plano y suave, su cola grande y sus patas palmeadas. El ornitorrinco es un excelente nadador y utiliza su cola para maniobrar e impulsarse en el agua.

Además, las membranas entre sus dedos también contribuyen a esta habilidad. Puede desplazarse por tierra y posee unas fuertes uñas que le permiten cavar en los sustratos. Este mamífero tiene un cuerpo cubierto de un pelaje que lo protege ante el frío y lo aísla en el agua. Su color es marrón oscuro, pero la región ventral es más clara.

Su tamaño es diferente en hembra y macho, ya que este suele ser más grande y pesado, con una medida aproximada de 50 centímetros. El peso de las hembras ronda los 43 centímetros. Una característica llamativa que posee el ornitorrinco macho es la capacidad de producir veneno, el cual inyecta a través de los espolones de sus patas. Esta sustancia puede matar animales de pequeño tamaño, pero en cuanto a su efecto sobre los humanos no hay que preocuparse. Sus toxinas no son mortales, aunque generan un dolor muy intenso.

El ornitorrinco es un animal semi-acuático que puede habitar en arroyos y ríos, en las tierras altas más frías de Australia y Tasmania, así como en las selvas tropicales. Cuando no es época de celo, el ornitorrinco vive en madrigueras que tienen unos 30 cm de profundidad y pasan alrededor de 12 horas al día cazando en el agua.

Reproducción del ornitorrinco

Estos animales se reproducen por la vía sexual mediante huevos, al igual que los otros 4 monotremas existentes. Los ornitorrincos son animales nocturnos y esquivos con comportamientos reproductivos poco conocidos en su ambiente natural. Estos monotremas son poligínicos, es decir, los machos se aparean con varias hembras durante la etapa reproductiva. Existe un solo ciclo de apareamiento anual en la especie.

La temporada de reproducción del ornitorrinco es entre los meses de invierno (el invierno australiano es de junio a octubre), lo cual puede variar en correspondencia con el lugar en que se encuentre. La duración del periodo reproductivo varía de acuerdo a las poblaciones y las latitudes en las que se encuentran. Las poblaciones ubicadas más al norte suelen comenzar la temporada reproductiva antes, mientras que aquellas ubicadas hacia el sur de su rango de distribución, pueden postergar dicho periodo hasta bien entrada la primavera.

La importancia de la genética y la evolución Para entender mejor la importancia de este estudio es preciso primero remontarse hasta los primeros ancestros de los mamíferos: los primeros sinápsidos, que difirieron de su grupo hermano, los saurópsidos, hace aproximadamente unos 300 millones de años. Estos dieron origen a los reptiles actuales, las aves y los dinosaurios, mientras que los sinápsidos siguieron evolucionando hasta hace aproximadamente unos 200 millones de años, cuando aparecieron los primeros mamíferos de los que se tiene constancia, entre ellos australosfénidos, el clado al que pertenecen los actuales ornitorrincos y los equidnas.

Cortejo y cópula

El cortejo del ornitorrinco ocurre en el agua y posee una duración variable de hasta de 1 mes. Además, involucra una etapa de “noviazgo” en la que los animales no tienen contacto alguno. Los machos producen un olor intenso y peculiar durante esta etapa. Las hembras controlan la mayor parte del proceso reproductivo, ya que deciden cuándo va a comenzar, el lugar y la duración del mismo. De esta manera, intentan reducir el riesgo que conlleva la actitud masculina.

Las conductas evasivas de las hembras son variadas. Entre ellas destacamos la huida, la resistencia y el evitar a los machos. Así se mantienen seguras ante la insistencia reproductiva de sus compañeros mientras no se encuentran preparadas para el apareamiento.

Cuando la hembra está lista para la cópula, permite que el macho le muerda la cola y juntos efectúan una danza describiendo círculos en el agua. Luego ocurre la fecundación: el ornitorrinco masculino se posa sobre ella e introduce su pene en la cloaca femenina.

Una de las curiosidades reproductivas de los ornitorrincos es que durante el periodo reproductivo los machos pueden luchar entre sí por las hembras. En estas batallas, los competidores utilizan sus espolones venenosos como armas.

Gestación e incubación

Posterior a la cópula, la hembra se encarga de construir una madriguera que servirá como sitio de nidificación. De manera asombrosa, los monotremas son los únicos mamíferos que no dan a luz a crías vivas, sino que se reproducen por medio de huevos.

El periodo de gestación (en el útero) tiene una duración de 15 hasta 21 días. Por su parte, tras la puesta de los huevos en la madriguera hay una incubación por unos 10 u 11 días más por parte de la hembra. La madriguera es construida por encima del nivel del mar y a la orilla de ríos o arroyos. Consiste en varios túneles estrechos que finalizan en un cámara principal de incubación. El tamaño de la guarida es variable y puede ir desde los 3 metros de longitud hasta más de 10. El material empleado para su fabricación incluye hojas húmedas y muertas que las hembras transportan con ayuda de su cola.

Nacimiento y cría

O. anatinus nace por medio de huevos, los cuales son pequeños, de forma circular y con un diámetro aproximado de 11 milímetros. El número de puesta va del 1 a 3 ejemplares. Estos monotremas recién nacidos son bastante frágiles e indefensos, por lo que necesitan los cuidados de la madre para sobrevivir. Además, son ciegos, con piel fina y rosada, carentes de pelo y con dientes (pero las piezas se pierden durante el desarrollo).

La hembra hace su madriguera y la llena de hojas húmedas para crear una cobija donde pone un promedio de dos huevos que eclosionan en aproximadamente un mes. La madre amamanta a las crías con su leche. No obstante, como dato curioso cabe destacar que no tiene pezones. Por ello, el alimento se libera a través de los poros de la piel gracias a unas glándulas especializadas.

Los ornitorrincos hembra no poseen pechos como otros mamíferos, pero sí cuentan con glándulas mamarias. Estas secretan la leche en la piel de un saco especial parecido a un marsupio ubicado en el abdomen. De esta forma, las crías lamen la leche directo de la piel.

Las madres mantienen a sus hijos en los refugios construidos por unos 4 meses, hasta que estos se independizan por completo. Durante este tiempo, los pequeños ornitorrincos alcanzan un peso 20 veces mayor al que tenían al nacer. Un dato curioso de los ornitorrincos, es que estos nacen con pequeños dientes vestigiales que se desprenden una vez que dejan de alimentarse de la leche de su madre y comienzan a hacerlo por sí solos.

Los monotremas son animales con características únicas entre los mamíferos. En concreto, Ornithorhynchus anatinus posee una apariencia impresionante con un comportamiento reproductivo igual de llamativo.

Los ornitorrincos son seres extraordinarios con un cortejo que puede durar hasta un mes, en el que no existe contacto hasta que la hembra esté preparada. Los ornitorrincos destacan por su extraña apariencia. Parecen una mezcla de otros animales, pues cuentan con hocico de pato, patas de nutria, cola de castor y algunos caracteres semejantes a los reptiles.

Si sabes poco acerca de su biología, te gustará conocer la manera en la que nacen los ornitorrincos. Estos animales nativos de Australia y Tasmania pertenecen al orden Monotremata, al igual que otras 4 especies de mamíferos también muy enigmáticas. Su nombre científico es Ornithorhynchus anatinus y en las próximas líneas te presentamos los aspectos más destacados de su reproducción y su nacimiento. ¡No te los pierdas!

Ahora, un equipo internacional de investigadores dirigido por la Universidad de Copenhague ha realizado un exhaustivo análisis del genoma de esta extraña criatura y de sus primos hermanos: los equidnas. Sus conclusiones, publicadas recientemente en la revista Nature, aportan nuevos datos sobre esta criatura y su evolución.

TODO sobre el ORNITORRINCO: Un animal muy especial.

Desde que los europeos descubrieron el ornitorrinco en Australia a finales del siglo XIX, la peculiar criatura semiacuática ha desconcertado a la comunidad científica. Pone huevos, pero amamanta a sus crías. No es un ave, pero tiene un hocico en forma de pico de pato. Carece de dientes y los machos cuentan con un espolón venenoso.

Ahora, según esta nueva investigación, se sabe que que los monotremas, el orden al que pertenecen, se separó de los terios, la subclase de mamíferos a la que pertenecemos nosotros, hace unos 187 millones de años, unos 21 millones de años antes de lo que se pensaba, mientras que las dos especies (ornitorrincos y equidnas), pudieron separarse entre ellas hace unos 55 millones de años.

La secuenciación genética de ambas especies ha permitido a los investigadores arrojar nueva luz sobre la evolución de estas extrañas criaturas, y por ende, de todos los mamíferos. ¿Por qué son tan extraños? ¿Qué características genéticas de estas criaturas pervivieron hasta nuestros días? ¿Tienen los actuales mamíferos algún rasgo genético en sus cromosomas que proceda de un antepasado común? Son algunas de las respuestas que buscaban los investigadores.

"El genoma completo nos ha proporcionado las respuestas a cómo surgieron algunas de las particularidades que convierten a estas criaturas en unos seres tan extraños. Al mismo tiempo, descodificar el genoma del ornitorrinco es importante para mejorar nuestra comprensión de cómo evolucionaron otros mamíferos, incluidos los humanos. Cómo evolucionamos para convertirnos en criaturas capaces de dar a luz crías vivas ”, explica el profesor Guojie Zhang del Departamento de Biología de la Universidad de Copenhague.

Los ornitorrincos -asegura Zhang- pertenece a la clase de los mamíferos, aunque han conservado muchas de las características originales de sus antepasados, lo que probablemente contribuya a su éxito en la adaptación al entorno en el que viven.

La respuesta a esta particularidad, según se detalla en el estudio, radica en la expresión los tres genes de la vitoligenina, una proteína precursora en la formación del huevo. Los tres genes están presentes, por ejemplo en las aves, pero no en los humanos. El estudio descubrió que los ornitorrincos todavía conservaban uno de esos tres genes, a pesar de haber perdido el otro hace aproximadamente unos 130 millones de años, razón por la que siguen poniendo huevos, aunque ya no necesitan de esa proteína para que sus crías se desarrollen.

En todos los demás mamíferos, entre los que nos encontramos los humanos, los genes de la vitelogenina han sido reemplazados por los de la caseína, una proteína de alto valor biológico presente en la leche. De hecho, los investigadores descubrieron que la leche que producen los ornitorrincos es bastante similar a la de otros mamíferos como las vacas lecheras a los humanos.

"Los resultados nos dicen que la producción de leche en todas las especies de mamíferos existentes se ha desarrollado a través del mismo conjunto de genes derivados de un ancestro común que vivió hace unos 180 millones de años, junto con los primeros dinosaurios del período Jurásico", asegura Guojie Zhang.

Otro rasgo que hace que el ornitorrinco sea tan único es que, a diferencia de la gran mayoría de los mamíferos, no tiene dientes. Aunque los antepasados más cercanos de estos monotremas sí que contaban con dentadura, el ornitorrinco moderno está equipado con un hocico en forma de pico de pato que se utilizan para triturar la comida.

Sin embargo, de entre todas las rarezas investigadas, la más curiosa trataba sobre el modo en el que estas criaturas determinaban su sexo. Los mamíferos, entre los que nos contamos los seres humanos, tenemos dos cromosomas sexuales: X e Y, cuya combinación determina el sexo. Los monotremas, descubrieron los investigadores, cuentan con 10: cinco cromosomas Y y cinco X.

Gracias a los genomas a nivel cromosómico casi completos, los investigadores ahora pueden sugerir que estos 10 cromosomas sexuales en los antepasados de los monotremas se organizaron en forma de anillo que luego se dividió en muchas partes pequeñas de cromosomas X e Y. Al mismo tiempo, el mapeo del genoma revela que la mayoría de los cromosomas sexuales monotremas tienen más en común con las gallinas que con los humanos, lo que demuestra el sorprendente vínculo entre los mamíferos y las aves. ¿Qué nuevas sorpresas nos deparará el estudio de estas criaturas?

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