Dentro del amplio grupo de los anfibios encontramos al género Ambystoma, en el cual se ubican más de 30 especies de animales conocidos como ajolotes o axolotes. Aunque a algunas se les nombra como salamandras, no debemos confundirlos con los miembros de la familia Salamandridae.
El ajolote, cuyo nombre científico principal es Ambystoma mexicanum, es una de las más curiosas especies endémicas de México por su parecido con la salamandra. Aunque su nombre científico hace alusión a dicho anfibio, ambos son animales diferentes.
Este anfibio tiene el cuerpo similar a una lagartija, aunque la piel es lisa. Posee cuatro extremidades bien desarrolladas con dedos en cada una, pero carecen de uñas. Además, tiene una cola que está algo aplanada. Puede exhibir diversos colores, como negro, café, verde oscuro, amarillo y rosado; también los hay albinos.
El ajolote (“axolotl”, en náhuatl) presenta unas características bastante peculiares: es una salamandra alargada de tronco compacto, cabeza grande y ojos pequeños (carentes de párpados). Su boca posee una gran capacidad, y contiene unos dientes diminutos que se disponen en hileras a la entrada de la cavidad oral.
Se asemeja a las ranas en cuanto que presenta una lengua retráctil, y utiliza las branquias laterales externas del cuello para respirar, dejando salir por las agallas en movimiento el agua que toma por la boca. El agua cargada de oxígeno pasa por las branquias, cerca de los capilares sanguíneos, y por intercambio a favor de gradiente llega a la sangre. Los sacos pulmonares de la que fuera considerada reencarnación del dios Xólotl (patrono de los muertos y resucitados para los mexicanos primitivos) apenas se han desarrollado en su totalidad. Pese a ello, el ajolote sube ocasionalmente a la superficie para tomar aire.
Es un anfibio carnívoro cuya alimentación se compone de pequeños crustáceos, larvas de insectos, gusanos, babosas, caracoles, lombrices, renacuajos y algún pez.
Ficha del ajolote (Ambystoma mexicanum)
- Nombre común: Ajolote / Axolotl
- Nombre científico: Ambystoma mexicanum
- Clase: Anfibios
- Orden: Urodelos
- Familia: Ambistomátidos
Características:
- Longitud: 25 - 30 cm.
- Hábitat: Aguas ricas en oxígeno.
- Distribución: En el lago Xochimilco, en Ciudad de México (México).
- Costumbres: Especie solitaria, acuática y nocturna.
- Alimentación: Carnívora (insectos acuáticos, crustáceos, peces pequeños y sus huevos).
- Reproducción: Periodo de cría entre marzo y junio. Alcanza la madurez sexual a los 12 meses de vida. Existe dimorfismo sexual.
- Enemigos: Sobre todo aves zancudas, también ahora peces exóticos.
- Longevidad: 5 - 15 años.
El ajolote es un anfibio mexicano emparentado con las salamandras (orden urodelos) que tiene la particularidad de que no sufre metamorfosis como el resto de anfibios.
Del ajolote adulto destacan sus desarrolladas branquias a ambos lados de la cabeza. La coloración del ajolote es oscura marrón, gris o casi negra, con manchas oscuras, aunque en cautividad hay muchas variedades. Posee una poderosa cola de renacuajo y unas patitas poco desarrolladas, con una prominente cabeza, ancha y plana.
Es característico de este animal sus tres pares de branquias, de aspecto plumoso. Esta especie es la más grande de su familia. Suele medir unos 20 cm de longitud, aunque hay individuos que superan los 30 cm de largo. Se han visto ejemplares que medían más de 40 cm.
El ajolote conserva en el estado adulto varias características larvales, como los tres pares de branquias.
En cautividad, este anfibio tiene una longevidad media de unos 6 años, aunque algunos ejemplares han llegado a vivir 15 años.
El ajolote como el resto de anfibios es carnívoro y se alimenta de invertebrados acuáticos, como insectos y moluscos; además de peces, que engulle con gran ferocidad ayudado por papilas sensitivas para detectarlos.
Esta especie de anfibio es caníbal y las larvas pueden ser presa de ejemplares más desarrollados.
Reproducción del ajolote
La hembra se diferencia del macho por tener un cuerpo más rechoncho y la cloaca más pequeña.
Estos anfibios tienen como rasgo particular que se reproducen sin llegar al estado adulto, porque se dice que son animales neoténicos. Es por ello que el ajolote alcanza el estado de adulto y se reproduce mientras está en la fase de larva.
La reproducción del ajolote es bastante curiosa, ya que se trata de un animal que, aunque conserva su estado larvario en gran parte, tiene la capacidad de madurar sexualmente y reproducirse. Existe, no obstante, un estadio maduro: algunos individuos alcanzan la madurez, pero de manera irregular.
El ajolote alcanza la madurez sexual pasados 6 meses o 1 año.
Los individuos de ambos sexos llevan a cabo un ritual de apareamiento en el que se golpean las cloacas, mientras se mueven en círculos. Esta maniobra es efectuada por el macho que ondula la parte posterior de su cuerpo, a lo que la hembra le sigue. Finalmente, el mismo macho deposita varias cápsulas con espermatozoides (llamadas espermatóforos), gracias a que agita con fuerza su cola.
El ajolote se reproduce en primavera, de marzo hasta junio, mediante huevos, en número de 400 a 1000, que depositan en la vegetación u otros elementos del sustrato. Al cabo de unas 2 semanas o un poco menos nacen las crías. Lo que desencadena el inicio de la reproducción es la llegada del buen tiempo, con días más largos y temperaturas más altas.
El ajolote posee una reproducción de tipo sexual con fecundación interna. Seguramente te has preguntado si el ajolote es ovíparo o vivíparo, pero estos son animales ovíparos, ya que las hembras ponen huevos. Dependiendo de la especie, varia el número de huevos que la hembra coloca, por ejemplo, Ambystoma mexicanum es capaz de poner desde 100 hasta unos 600 huevos, pero otras como Ambystoma altamirani producen unos 60 huevos.
Adentrándonos en los puntos comunes entre las diferentes especies en cuanto a su reproducción, una de las principales diferencias entre el ajolote macho y la hembra es precisamente un rasgo vinculado con su conducto reproductivo, ya que la cloaca del macho es mucho más grande que la de la hembra.
En general, los miembros del género Ambystoma siguen un patrón de reproducción similar. Uno de los casos más estudiados ha sido la reproducción del ajolote mexicano, por lo que se conoce que tiene un tipo de cortejo o ritual en el cual ambos empujan sus cloacas mientras hacen movimientos circulares. Luego, el macho se retira dando una forma ondulada a la parte trasera del cuerpo y la cola, pero es seguido por la hembra. Posteriormente, el macho agitará vigorosamente su cola para depositar una masa gelatinosa con forma cónica, la cual contiene los espermatozoides, y que se conoce como "espermatóforo".
En relación al nacimiento del ajolote, la hembra deposita los huevos fecundados en un sustrato donde estos puedan adherirse. Pasados unos 10-14 días, ocurre la eclosión y los recién nacidos tienen total independencia. La madurez sexual se da al año de vida o poco tiempo después. Dependiendo de la especie, la ovoposición se genera en diferentes sustratos o tipos de vegetación.
Ovíparo: cuando la hembra está receptiva, estimula al macho dándole golpes con la cabeza en la zona de la cloaca para que este deje en el fondo varios espermatóforos que ella absorbe por su cloaca. Entre 24 y 48 h después, la hembra realiza una puesta de unos 100 huevos que quedan pegados en plantas acuáticas, rocas y troncos.
En general, los ajolotes maduran sexualmente a partir del año de vida, aunque la edad exacta varía de una especie a otra. Así mismo, la época de reproducción del ajolote no es la misma para todas las especies, tal y como veremos más adelante.
Dependiendo de la especie, los ajolotes pueden tener ciertas diferencias en relación a sus modos reproductivos, conozcamos ciertos ejemplos:
- Ajolote arroyero de montaña (Ambystoma altamirani): Se ha observado que esta especie de hábitos acuáticos pone unos 60 huevos, los cuales se adhieren a las plantas.
- Ajolote de Zacapu (Ambystoma andersoni): Estos alcanzan la madurez sexual al año, cuando llegan a medir unos 90 mm. Las observaciones sugieren que la época reproductiva ocurre en el mes de julio.
- Salamandra esmerilada (Ambystoma cingulatum): La puesta de los huevos de esta especie se hace en humedales intermitentes, y la misma puede hacerse antes de que el área se llene de agua, lo cual ocurre en el suelo debajo de la hojarasca o troncos, también adheridos en la base de ciertas platas e incluso en la entrada de madrigueras de cangrejos. Los huevos se ponen individuales o en grupo. Las larvas, una vez que eclosionan, se movilizan entre las gramíneas inundadas en el día y la columna de agua durante la noche.
- Ajolote de Pátzcuaro (Ambystoma dumerilii): Este ajolote madura sexualmente a los 16 meses y el proceso de reproducción ocurre entre febrero y abril. La hembra puede poner de 100 hasta 600 huevos, los cuales eclosionan entre 16 y 23 días después de la puesta.
- Salamandra del noroeste (Ambystoma gracile): Estos individuos pueden desarrollar o no metamorfosis. En el caso de los no pedomórficos (no neoténicos), viven generalmente enterrados, pero la reproducción ocurre debajo de troncos o rocas y la puesta de los huevos se suscita en el agua de corrientes lentas.
- Ajolote de Río Frío (Ambystoma leorae): En este caso, la puesta de huevos ocurre entre febrero y junio, la cual se hace en la vegetación acuática o en pequeños huecos. La acumulación de huevos mide entre 8,5 y 20 mm y cada una puede tener de 1 a 10 huevos.
- Salamandra tigre de Texas (Ambystoma mavortium): En el caso de los adultos de esta especie, se congregan en la época de lluvias alrededor del cuerpo de agua. El macho realiza un ritual para depositar su espermatóforo que luego es recogido por la hembra. La hembra puede depositar hasta 5 000 huevos, que se adhieren a la vegetación dentro del agua. Una vez realizada la ovoposición, los adultos se retiran. La eclosión sucede pasadas unas dos semanas. Esta especie, si se encuentra en un medio con condiciones que varíen, metamorfosea cuando mide 50 mm, de lo contrario, se mantiene con los rasgos larvarios y se reproduce de esta manera.
- Salamandra del arroyo Puerto Hondo (Ambystoma ordinarium): Esta especie puede mantenerse con rasgos neoténicos o hacer metamorfosis y madura sexualmente cuando alcanza los 70-75 mm. Pone de 92 a 192 huevos, los cuales miden unos 2,8 mm de diámetro y se adhieren a la vegetación dentro del agua.
- Salamanda vetada (Ambystoma opacum): Es la especie más tolerante a condiciones secas de la mayoría del grupo. El estado larvario desarrolla metamorfosis y los huevos son colocados en depresiones de bosques, estanques, arroyos de pocas corrientes y áreas que son inundadas por las lluvias. Suele hacer la ovoposición sobre suelos minerales, debajo de hojarasca, troncos o rocas.
- Ajolote osado (Ambystoma rosaceum): Las observaciones evidencian que las puestas de huevos en esta especie se dan en el mes de julio en arroyos menores de corrientes lentas. Estos se colocan sobre sustratos como vegetación, rocas o incluso troncos a una profundidad de unos 10 cm.
Metamorfosis del ajolote
En relación al desarrollo, cuando estos animales viven en la naturaleza, las especies neoténicas rara vez metamorfosean, mientras que en aquellas donde está ausente este aspecto, ocurre su transformación a través del proceso de metamorfosis, donde se suscitan cambios significativos en el animal. Las especies neoténicas son aquellas que mantienen su estado larvario durante la edad adulta, de manera que la metamorfosis no se realiza o no se desarrolla por completo.
Una característica que resalta en el caso de algunas especies es su neotenia, es decir, cuando ya son adultos y han alcanzado su madurez sexual, mantienen los rasgos larvarios.
En este sentido, solo algunas especies de ajolotes pasan por diferentes estadios. Por ejemplo, las especies Ambystoma mexicanum, Ambystoma andersoni y Ambystoma dumerilii no hacen la metamorfosis, mientras que las especies Ambystoma amblycephalum, Ambystoma leorae y Ambystoma annulatum sí realizan el proceso de metamorfosis.
El ajolote pasa por diferentes estadios en su desarrollo. En principio, se forma el embrión dentro del huevo, cuando sale de este, aproximadamente después de dos semanas de su formación, emerge una larva que carece de patas y se caracteriza por tener un cuerpo alargado que culmina en la cola, la aleta dorsal que cubre casi todo el cuerpo y las branquias que sobresalen detrás de la cabeza. Posteriormente, se desarrollan rápidamente las patas delanteras y, en una semana más, las traseras. Existen también cambios en la coloración y en el crecimiento del animal, que varían según la especie.
En las especies neoténicas se mantienen los rasgos larvales tales como branquias y aleta dorsal, pero en las que realizan metamorfosis estos rasgos se pierden y los animales tienen entonces un aspecto de una salamandra o una lagartija adulta.
El desarrollo o no de la metamorfosis en estos animales depende de un proceso químico producido por ciertas hormonas.
¿La clave de la regeneración está en el genoma del ajolote? | CIENCIA A LA MEXICANA
Donde vive el ajolote
Este vertebrado es una especie endémica de México, lo que significa que solo puede ser encontrada en este país norteamericano.
Solo lo podemos ver en el lago de agua dulce Xochimilco, hoy en día en forma de canales y lagunas, y antaño también en el desaparecido lago Chalco, ambos en el Valle de México, donde se sitúa el área metropolitana de la Ciudad de México.
Su distribución se limita únicamente a la zona central de la República Mexicana. Su hábitat son los lagos cercanos a la Ciudad de México y en especial, al lago Xochimilco puesto que la mayor parte de los lagos centrales ya no existen.
En consecuencia, su distribución se ha visto considerablemente disminuida. Normalmente, el ajolote permanece casi inactivo en el lecho del lago durante el día y sale esporádicamente a la superficie del agua para respirar. Al anochecer, sale de su letargo y va en busca de alimento.
Amenazas y conservación del ajolote
Los principales enemigos de este anfibio son las aves acuáticas, como las garzas, aunque desde los años 70 tiene que competir con dos especies de peces exóticos, introducidos por la mano del hombre como recurso pesquero. Los peces exóticos con los que compite el ajolote son la tilapia del Nilo, de origen africano, y de la carpa, de origen asiático. Estos peces devoran los huevos y las larvas del ajolote y compiten con los ejemplares adultos por el alimento.
En tiempo reciente se ha convertido en objeto de estudio científico, dadas sus características únicas que incluyen la capacidad de mantenerse joven o regenerar sus tejidos cuando sufre un daño.
El ajolote está considerado como especie “En Peligro Crítico” por la Lista Roja de la UICN (siglas en inglés de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), debido, primordialmente, a la disminución de su hábitat natural, al comercio y a su captura para alimentación de la población humana y animal.
El peligro más grande en la actualidad radica en la contaminación del lago Xochimilco y los canales. Sin embargo, hay esfuerzos por incrementar el número de ajolotes y mejorar sus condiciones.
Actualmente, muchas variantes de este anfibio se hallan amenazadas. Sin ir más lejos, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) califica al Ambystoma mexicanum, que es el existente en las aguas de Xochimilco, en “peligro crítico de conservación”. Y es sólo un ejemplo. Hay más variantes que también atraviesan por problemas de perpetuación en libertad. Sólo se debe acudir a los datos para verificar lo crítico de esta situación. De los 6.000 ejemplares por kilómetro cuadrado que se calculaba había en los canales de Xochimilco -al sur de la Ciudad de México- en 1998, en 2014 se habían reducido a 36.
Entre las causas de esta situación se distingue la degradación que han sufrido los ecosistemas donde habitan. Por tanto, la polución acuática es una de las acciones más dañinas para los ajolotes. Algo que sucede debido al vertido de aguas residuales y agroquímicos, al lanzamiento de residuos sólidos o los desperdicios de las granjas de truchas. Incluso se debe mencionar la presión urbanística y turística creciente de sus hábitats, que ha conllevado a la desecación de lagunas, lagos y cuerpos hídricos donde habitan.
Tampoco se puede pasar por alto la introducción y reproducción de especies exóticas en los ecosistemas mesoamericanos, que compiten por los recursos disponibles con los Ambystoma y que pueden llegar a constituirse como depredadores de los ajolotes. Entre ellas, destacan la carpa, las tilapias azul, de Mozambique y del Nilo, así como la trucha arco iris.
Otras amenazas para este animal se encuentran en la sobreexplotación y captura de sus ejemplares como alimento, como mascotas e incluso para utilizarlos con fines medicinales.
A pesar de su precaria realidad, los ajolotes deben sobrevivir. Para ello se están diseñando diversas medidas, con el fin de mejorar los ecosistemas que habita, de la mano de ejes de actuación definidos, como la mejora del entorno natural, el fomento de la educación ambiental y el estímulo del turismo sostenible no invasivo.
En este sentido, se ha de mencionar la protección de los hábitats de este anfibio. Además, se han impulsado otras iniciativas en la misma línea. Entre ellas, el Plan de Acción Nacional para el Manejo y la Conservación del Ajolote en Xochimilco, o el Plan de Rescate Ecológico de Xochimilco.
Al mismo tiempo, se están desarrollando otras propuestas ciudadanas y científicas para asegurar la supervivencia del ajolote, como el proyecto Chinampa-Refugio. En él, “investigadores y estudiantes de la UNAM trabajan con los chinamperos de la zona de Cuemanco, en Ciudad de México, para rehabilitar su chinampa como refugio para los ajolotes y, al mismo tiempo, hacer productivo ese pedazo de tierra”, explican fuentes universitarias.
Todo ello para conseguir que permanezcan en sus ecosistemas, donde se han identificado como reguladores potenciales de la densidad de invertebrados asociados con la descomposición de materia orgánica de los ambientes acuáticos. Y gracias a que se alzan como depredadores clave, estas salamandras contribuyen a la disminución de presas, estimulando la diversidad en los niveles tróficos inferiores. Al mismo tiempo, son una fuente importante de alimentación para “consumidores terciarios”, como aves o ratones.
Tabla de Especies de Ajolotes y sus Hábitats
| Especie | Nombre Común | Hábitat |
|---|---|---|
| Ambystoma mexicanum | Ajolote Mexicano | Lagos Xochimilco y Chalco, México |
| Ambystoma andersoni | Ajolote de Zacapu | Laguna de Zacapu, Michoacán, México |
| Ambystoma altamirani | Ajolote arroyero de montaña | Arroyos de montaña en México |
| Ambystoma dumerilii | Ajolote de Pátzcuaro | Lago de Pátzcuaro, Michoacán, México |
