El café, una de las bebidas más populares y consumidas en todo el mundo, tiene una historia rica y fascinante. Así es cómo nace el café, bebida de consumo habitual en muchas zonas del mundo como Asia, América, países nórdicos, mediterráneos y árabes y en constante crecimiento. Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde proviene realmente? Muchos desconocen el origen de este ¿tú también lo desconoces?
Existen productos como el café que gozan de tanta fama en todo el mundo que alrededor de ellos se han creado un montón de historias y leyendas que explican el origen de dichos elementos. En el caso que nos ocupa, el del café, ocurre lo mismo.
Los Orígenes Africanos: Etiopía y la Leyenda de Kaldi
Si en algo se ponen de acuerdo los cientos de relatos que rodean al origen del cultivo de café es que su nacimiento se dio en África. La historia del origen del café nos lleva hasta Etiopía. Aunque hay diversas leyendas y narraciones sobre su nacimiento, todas coinciden en que se originó en esta región.
Existen varias teorías sobre el descubrimiento u origen del café pero los datos más fiables hasta la fecha coinciden en ubicar este hecho en Etiopía, al Este de África, allá por el año 300. Se cree que fueron los integrantes del pueblo oromo, procedente de etiopía, los primeros en reconocer el efecto estimulante del fruto del café.
Una de las leyendas más conocidas cuenta que fue un pastor etíope llamado Kaldi quien descubrió el café. Un pastor llamado Kaldi es el auténtico protagonista que se vincula con el origen del café. Cuenta la leyenda que fue un pastor de Etiopía llamado Kaldi, quien se percató del efecto revitalizante que producía en sus cabras cuando probaban los pequeños frutos rojos del arbusto. Como cualquier otro día, Kaldi estaba cuidando de sus ovejas cuando de repente comenzó a notar un comportamiento extraño en su rebaño a causa de alimentarse de unos frutos rojizos. No hace falta decir que esta planta de color rojo se trataba de nada más y nada menos que del cafeto, la planta del café. Decidió probarlas y comprobó que le surtía el mismo efecto energizante. Lamentablemente el sabor de esos frutos y sus semillas era sumamente desagradable.
Picado por la curiosidad, Kaldi decidió recoger unos cuantos frutos del suelo y llevarlos al monasterio. Pero, sin perder la esperanza, fue a visitar a unos sacerdotes de la región, confiando en que su sabiduría podría descubrir alguna utilidad para su hallazgo. Éstos hicieron varias pruebas pero los resultados no mejoraban. Los frutos restantes fueron arrojados a las brasas y a partir de ese instante prendió la ‘llama’ del primer café del mundo. Conforme los frutos ardían, el olor captó la atención de los monjes, por lo que decidieron preparar una infusión con ellos.
Aunque la leyenda de Kaldi puede resultar atractiva, lo cierto es que muchos parecen coincidir en que carece de veracidad. El café cuenta con todo tipo de leyendas e historias a su alrededor. No es extraño siendo una de las bebidas más populares del mundo y de la que disfrutan millones de personas a diario en cualquier momento del día.
Los historiadores sitúan las primeras plantas de café en las regiones montañosas de Etiopía, antes del siglo IX. Desde allí pasaron al vecino Yemen, situado al Sur de la Península Arábica, desde donde fueron llevadas hasta Ceilán y la India.
Expansión del Café: Desde Arabia hasta el Mundo
Los viajes de Etiopía a La Meca fueron los causantes de que el café terminara exportándose a Arabia. Además, muchos esclavos también fueron los responsables de transportar el café de un lugar a otro, ya que se alimentaban en muchas ocasiones de las cerezas rojas de café. Así, en el siglo XII ya era común que los habitantes de esta región consumieran café de forma habitual. Sin embargo, la primera gran plantación de café se estableció en Yemen en el siglo XIV.
El puerto de Moca fue uno de los más importantes del mundo debido a que sirvió como ruta marítima a la Meca. El café, ya extendido por toda la región, fue un producto que gozaba de contundentes restricciones para su exportación.
De esta manera, La Meca comenzó a llenarse de establecimientos conocidos como “kaveh kanes” en los cuales se consumía café a la vez que se realizaban otro tipo de actividades: Jugar al ajedrez, cantar, bailar, escuchar música o simplemente mantener charlas. A pesar de ello, estos locales fueron prohibidos años más tarde. ¿El motivo? La política comenzó a ganar relevancia y los “kaveh kanes” eran un perfecto lugar de reunión para tratar este tipo de temas.
No fue hasta dos siglos más tarde cuando la India se convirtió en la primera productora de café mundial.
El Café Llega a Europa: Un Viaje Controversial
El café fue introducido en Europa cuando varios ejemplares de cafetos procedentes de Java fueron llevados al Jardín Botánico de Amsterdam. Entonces, ¿cuándo comenzó a cultivarse café en Europa? Debemos viajar hasta el comienzo del siglo XVII, cuando Holanda introdujo el café en Europa. Durante estos primeros años, muchos fueron los que trataron de experimentar con los granos de café, intentando utilizar sus propiedades con fines medicinales. En paralelo, comenzaron a nacer los primeros establecimientos de café en diferentes partes de Europa, algunos de ellos cafeterías en la actualidad.
El café desembarcó en Europa en el siglo XVII, concretamente en Venecia, donde parte de la población había oído de su sabor y beneficios de boca de los exploradores que volvían de sus viajes por África. Sin embargo, su llegada estuvo llena de polémica debido a que muchos veían en ella una bebida diabólica que traicionaba sus principios católicos.
El Café en España: Una Historia con Particularidades
En España, el café llega con su expansión por Europa. En este caso fueron los comerciantes italianos y los Borbones quienes lo llevaron a nuestro país a mediados del siglo XVIII. En esta época también aparecen los primeros cafés en Madrid, que no eran más que casas de comida donde también servían esta infusión.
Pero la historia del café en España tiene dos grandes particularidades. La primera es que en territorio español se empezó a cultivar, y se cultiva aún, el único café de toda Europa. Los cafetos crecen en zonas tropicales e intertropicales, y las Islas Canarias tienen las condiciones idóneas para estos cultivos.
A finales del siglo XVIII se plantan los primeros cafetos en Tenerife, en el Jardín de Aclimatación de la Orotava después que no sobrevivieran en los Jardines Reales de Aranjuez y Madrid. Unas décadas más tardes el cultivo se extiende a Gran Canaria, al valle de Agaete. Actualmente el café de Agaete es el único que queda en Canarias, y por tanto en Europa, con una pequeña producción de 1500 kg anuales.
La segunda particularidad es que en España aparece una forma de tueste muy particular: el torrefacto. Esta técnica consiste en tostar el café con una parte de azúcar que carameliza y envuelve los granos. Así se consigue conservar el café tostado durante mucho más tiempo, aunque le proporciona un sabor algo diferente.
Expansión Global y Variedades del Café
El último tramo de la expansión mundial del café tuvo resultados dispares. Primero llegó a Asia, adquiriendo cierta relevancia en China y Japón, pero encontrándose cara a cara con un fuerte competidor: el té, una infusión ancestral y arraigada en la cultura de ambos países. Pero, a pesar de su poca suerte en Asia, al llegar a Nueva York se convirtió en la bebida matinal por excelencia de los americanos. Inicialmente debido a los altos impuestos que afectaban al té y, posteriormente, ¡por méritos propios!
Muy pronto, su expansión por Latinoamérica dio lugar a nuevos cultivos de origen, que actualmente son la cuna de localizaciones tan emblemáticas para el café como son: Brasil, Colombia, Honduras o Panamá. Países donde se producen algunas de las mejores semillas de café, gracias a las características de su terreno y a un clima cálido estable que permiten obtener una gran producción de arábica.
Al igual que el café es muy apreciado en todo el mundo, también se produce en una banda muy específica de regiones tropicales que recorren el ecuador conocido como “The Coffee Belt”. Los dos países productores de café más importantes son Brasil para Arábica y Vietnam para Robusta.Después de estos dos países se encuentran Colombia, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba y México en el continente americano, y Etiopía, ampliamente aceptada como la cuna del café que produce una excelente calidad de Arábica natural y lavada, y Kenia en África, además de Ruanda, Tanzania, Uganda y Costa de Marfil, que son más conocidas por su producción de Robusta.
La mayoría de los países productores de café cultivan granos de Arábica o Robusta y, a partir de estos, producen las variedades más populares, incluidas Bourbon, Typica y Caturra u otras variedades locales que solo se cultivan en esa región en particular.
Etiopía y Tanzania producen granos de calidad que son ideales para tostar específicamente para el café espresso. Las plantas de café de Etiopía todavía crecen en la sombra de árboles altos en bosques tropicales y producen un café que en la taza se caracteriza por fuertes aromas de cítricos y jazmín, notas florales con un sabor muy dulce y agradablemente ácido. En Tanzania, los cultivos de café se encuentran en la región de los Grandes Lagos, en el noroeste, y en las tierras altas volcánicas, en el noreste. El café espresso hecho con este café es dulce y agrio, con notas aromáticas de caramelo, fruta fresca y cítricos.
En la India, el café se cultiva a menudo en la sombra de árboles altos donde se producen pimienta, cardamomo, vainilla y cítricos, lo que proporciona a los cafés indios un sabor claramente amargo y dulce que deja toques de chocolate y galletas en el paladar.
En América Central, Guatemala presta especial atención a la protección de la biodiversidad y la calidad de la producción, y sus plantaciones de café se encuentran en gran medida en las Tierras Altas Occidentales, hasta una altitud de 2000 m. El café de esta región es dulce en la taza, ligeramente ácido, con gran cuerpo y notas aromáticas de chocolate, miel, caramelo y cítricos. En El Salvador, el café se produce a grandes altitudes y proporciona un sabor dulce y agrio con notas aromáticas afrutadas y de caramelo.
Podemos agrupar los diferentes tipos de café en función del grano en dos grandes grupos. Estas son las variedades arábica y robusta. El café de variedad arábica representa el 75% del cultivo a nivel de producción mundial y se caracteriza por tener un sabor más delicado y un aroma refinado.
El Café en el Siglo XX y la Actualidad
Llegamos al siglo XX, en 1900 apareció el primer café tostado y envasado al vacío, invención de la marca norteamericana Hill Brothers. En 1901 un químico de origen japonés, Satori Kato, crea el primer café soluble instantáneo en Estados Unidos y en 1938 Nestlé presenta Nescafé, el café instantáneo más vendido en el mundo. En 1979 Nestlé estrena su nueva marca de café en España, Bonka. Se presenta con el formato de café en grano tostado natural. Su nombre evoca al concepto de “buen café” y seguramente algunos de vosotros recordáis una mítica canción: Porque Bonka es… sabor de buen café. Los anuncios de Bonka con protagonistas como Manolo Escobar, Imanol Arias, María Barranco, Maribel Verdú o Amparo Larrañaga fueron muy populares en los años 80, cuando la gama de productos Bonka se amplió.
Actualmente se consumen casi 10.000 toneladas de café al año en todo el mundo, casi el doble que hace 35 años. Los mayores consumidores de café son, curiosamente, países nórdicos, con Finlandia en cabeza con 12 kg al año por habitante. Le sigue Noruega, Suecia y Holanda. España aparece en la 19 posición en el ranking mundial de consumo, con 4,5 kg por persona y año, justo por encima de Estados Unidos.
Actualmente, el consumo de café se ha extendido por todos los rincones de la Tierra y ha sabido adaptarse a los gustos y costumbres de todos sus habitantes. Ha encontrado grandes adeptos en países como Finlandia o Noruega que, según la International Coffe Organization, consumen la mayor cantidad de café anual por habitante.
| País | Consumo de café por habitante al año (kg) |
|---|---|
| Finlandia | 12 |
| Noruega | Aproximadamente 10 |
| Suecia | Aproximadamente 9 |
| Holanda | Aproximadamente 8 |
| España | 4.5 |
| Estados Unidos | Menos de 4.5 |
Tras saber de dónde proviene el origen del café en el mundo, sabemos que en la actualidad el café tiene cultivo en muchas partes de las zonas tropicales y subtropicales de África, América y Asia.
El café realiza un largo camino desde la plantación hasta la taza que disfrutamos en casa, en el bar o en la oficina. Cada uno de los granos de café que, una vez procesados, llegan hasta tu taza proceden de una zona de cultivo donde, dependiendo de la zona y sus características, ofrece ese toque tan único. ¿Quién no empieza mejor el día con un café?
La historia nos dice que el café empezó a consumirse masticando. Años más tarde se convertía en una bebida gracias a técnicas de maceración con agua fría. A día de hoy consumimos el café de forma infusionada, pero originalmente se hacía masticando las semillas. Fue con las técnicas de maceración con agua fría que se comenzó a consumir de forma bebida.
El cafeto es un arbusto que llega hasta los 10 metros de altura, aunque, para el cultivo, lo máximo que se deja crecer son 3 metros. Cuando el arbusto del café florece da frutos a los tres o cuatro años.
Ahora que conocemos el origen del café en el mundo, debemos dar el paso de averiguar de dónde sale el fruto del café. Cada grano proviene de la planta del café, conocida como cafeto. Este arbusto pertenece a la familia de las rubiáceas, concretamente al género Coffea. Justo en el interior de esta drupa o fruto carnoso, muy rica en azúcares vitales para el proceso de fermentación del café, es donde se encuentran los granos. Generalmente, hay dos semillas en cada fruto. A partir de la primera cosecha, la planta del café continuará produciendo sus frutos y semillas durante unos 20 años, aproximadamente.
No es menos importante saber cómo se recolecta el café para completar la historia del origen del café en el mundo. Dependiendo de la procedencia del café, la variedad y tipo que corresponde, se recolecta a mano o de forma mecanizada. El trabajo de recolección a mano es muy dura y costosa, por ello, gran parte de la población activa está dedicada a la agricultura y al proceso de cultivo del café en los países más cercanos al Ecuador tanto de África como de Asia y América.
Siempre es un buen momento para, después de conocer el origen del café en el mundo, apreciar aún más cada sorbo.
