La noticia de su muerte resonó con tristeza en el mundo de la cultura jiennense. David Padilla Martínez falleció a los 57 años, tras una enfermedad que lo consumió en apenas tres meses. Su partida dejó un vacío en el corazón de quienes lo conocieron y admiraron su obra.
Vista general de Jaén, ciudad natal y fuente de inspiración de David Linares. Fuente: Wikipedia.
Un Artista Comprometido con Jaén
Pintor realista, David supo reflejar el alma de la ciudad, sus rincones y detalles como nadie, y fue maestro de cientos de aficionados a la pintura primero en La Económica y, después, en la Universidad Popular Municipal, tareas que compatibilizó con la ilustración en prensa. A quien se le pregunte por él, la respuesta es siempre la misma: se ha ido un jiennense comprometido y un artista ejemplar.
Juan Antonio Martínez Pozo, pintor, expresó: “David ha sido mi hermano pequeño. Yo le enseñé lo cotidiano y él me enseñó su infinita sapiencia en las artes plásticas. Era un hombre inmensamente comprometido, con la pintura, con Jaén, con sus encargos. Fue un magnífico cronista de esta ciudad, la retrató de todas maneras, sus reflejos, charcos como espejos, sus catedrales y sus gentes. Es una pérdida lamentable para el arte general y Jaén, en particular. Jaén está en deuda con David Padilla”.
El Legado de un Maestro
Jesús Melero, enólogo, recordó: “Fue una persona entrañable, amigo de sus amigos, uno de los hombres más vitales que yo he conocido, que sabía sacarle rendimiento a la vida y disfrutar de lo más pequeño. Hay mucha gente que lo quería, sus alumnos de la UPM, los pintores, su familia, sus amigos. Ha sido un desenlace muy rápido y afrontó su enfermedad con la mayor dignidad”.
Paco Carrillo Rodríguez, pintor, expresó: “Hay ocasiones en las que no cabe palabra alguna. Esta es una de ellas. El silencio es la mejor opción. El recuerdo, su obra, su vida, su familia. Una manera de ver y entender la pintura bajo su propia mirada, aquella que hablaba nada más verlo. De niño lo recuerdo hablando con mi padre de pintura. Recuerdo sus impecables tintas, su capacidad de trabajo y su afán de aprender. ¡Parece mentira! Nos queda recordarte y recoger los coletazos de vida que supiste dejar en tus obras llenas de color y valentía, cómo fuiste en vida, valiente. ¡No te vas!, te quedas en cada pincelada, en cada reflejo, en cada clase que diste y sobre todo en tu gente y en tu familia”.
Un Pintor Honrado y Querido
Marcos Gutiérrez, abogado, comentó: “Fue una persona que supo reflejar la ciudad de Jaén como nadie, de forma hiperrealista, que convertía las cosas pequeñas de Jaén en arte”.
Tomás Fernández, pintor, afirmó: “Siempre ha sido una persona extraordinaria y cálida. Nos conocemos desde que éramos unos pitusos y, como artista, es uno de las pocos que he admirado, por su honradez en la forma de trabajar y el tratamiento que ha dado a su pintura. Debería ser un ejemplo para todos nosotros”.
Eduardo Castro, amigo del pintor por más de treinta años, dijo: “Fue muy querido en Jaén y un gran artista, es una gran pérdida”.
Un Mensaje Póstumo
Juan del Arco, actor y escritor, escribió: “Te pienso ahora, cuando apenas el dolor me deja pensarte, sosteniendo entre tus manos temblorosas una maceta de orquídeas. Recuerda que han de regarse una vez por semana, y estar siempre en un lugar apacible y soleado. Recuerda también que, aunque pierdan la floración, ésta vuelve a estallar cada primavera. Y, por sobre todas las cosas, no olvides que me prometiste pintarlas para mí. Allá donde vayas no dejes de hacerlo. Eres hombre de promesas firmes .Lo sé. Envíame el cuadro a la dirección de siempre, sin necesidad de firma. Enseguida sabré que es tuyo. No son necesarios más datos entre tú y yo. Nunca cambio de casa, tampoco de amigos. Prepararé un café bien cargado para el día que volvamos a encontrarnos”.
Un Recuerdo Imborrable
Miguel Viribay, pintor, compartió: “Horas antes de su operación, Manuel Kayser y yo visitamos a David Padilla y estuvimos hablando de todo lo que se puede hablar para no decir nada. Sin embargo queda en mí su transparencia de pintor evocador de imágenes en los cristales. De esos cristales que Borges detesta en su poema y que definen a David Padilla como un artista de imágenes y letras sin igual. Mejor aún: de un pintor para las letras que, al contrario que Borges, no ha sentido horror por los espejos. Con él mi abrazo y sentido y admirado recuerdo”.
La obra de David Linares permanecerá como un testimonio de su amor por Jaén y su talento para capturar la esencia de la vida en cada pincelada. Su legado perdurará en el corazón de quienes lo conocieron y en la memoria colectiva de la ciudad que tanto amó.
La Catedral de Jaén, uno de los monumentos emblemáticos que David Linares plasmó en sus obras. Fuente: Wikipedia.
Este artículo ha sido construido utilizando testimonios y recuerdos de personas cercanas a David Linares, con el objetivo de honrar su memoria y dar a conocer su valiosa contribución al mundo del arte en Jaén.
