Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las autoridades médicas internacionales recomiendan que, si no hay ningún problema médico que lo impida, los recién nacidos deben alimentarse exclusivamente con leche materna al menos durante los cuatro primeros meses de vida. No obstante, cómo alimentar al bebé es una decisión personal que deben adoptar los padres y en particular la madre basándose en una información adecuada sobre las ventajas e inconvenientes que supone optar por una u otra. Una de las decisiones que debe tomar una madre tras el nacimiento de su hijo es el modo en que el que va a alimentarlo.
Existe la posibilidad de optar por la lactancia materna o la lactancia artificial, es decir, recurrir a la leche de fórmula con biberón. Generalmente, la lactancia materna exclusiva es la recomendada por médicos y matronas durante los primeros 6 meses de vida del bebé, y también suele ser la preferida por la mayoría de madres por la multitud de beneficios que aporta.
No obstante, dar el pecho al bebé puede tener algunos inconvenientes, por lo que algunas mujeres prefieren recurrir desde el primer momento a las leches artificiales.
Lactancia Materna: El Proceso Natural
La lactancia materna es el proceso mediante el cual una mujer alimenta a su bebé recién nacido a través de sus pechos, los cuales empiezan a segregar leche inmediatamente después del parto. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna exclusiva es la mejor forma de aportar los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del bebé durante sus primeros seis meses de vida.
Posteriormente, es posible introducir otros alimentos apropiados para la edad del bebé y/o alternar la lactancia materna con la artificial para ajustarse a sus necesidades nutricionales conforme avanza su crecimiento. No obstante, la OMS recomienda seguir dando de mamar a los bebés hasta los dos años.
Tipos de Lactancia Materna
Existen diferentes tipos de lactancia materna en función de cómo ésta se lleve a cabo. A continuación, vamos a definir los términos más utilizados:
- Lactancia materna exclusiva: el bebé únicamente se alimenta de leche materna, sin ningún otro tipo de suplemento líquido o sólido.
- Lactancia materna predominante: la leche materna es la fuente principal de alimento, aunque es posible que el bebé reciba otros líquidos como agua, infusiones, zumos, gotas o jarabes.
- Alimentación complementaria: el bebé se alimenta de leche materna y de otros alimentos sólidos o líquidos.
- Lactancia directa: cuando la leche materna se obtiene directamente succionando el pecho, sin el uso del sacaleches ni del biberón.
- Lactancia diferida: en este caso la leche materna se extrae del pecho de la madre y se da al bebé con el biberón.
- Lactancia materna a demanda: el bebé se pone a mamar siempre que lo pida y durante el tiempo que sea necesario, sin ningún tipo de horario ni número de tomas establecidas.
- Lactancia de múltiples: cuando la madre amamanta a dos hijos de la misma edad después de un embarazo múltiple.
- Lactancia en tándem: cuando la madre amamanta a dos hijos de diferentes edades.
- Lactancia artificial: cuando el bebé no se alimenta de leche materna, sino de leche de fórmula.
- Lactancia mixta: también conocida como lactancia complementaria, es decir, cuando el bebé se alimenta de leche materna y también de leche de fórmula.
No hay ningún tipo de lactancia que sea mejor que otra. En general, cada mujer elige la forma de alimentar a su bebé, aunque es recomendable consultar con los especialistas médicos o grupos de apoyo a la lactancia.
Ventajas de la Lactancia Materna
Entre los principales beneficios que ofrece dar el pecho al recién nacido, destacamos las siguientes:
- Previene de infecciones bacterianas y virales, ya que aporta anticuerpos de la madre y ayuda a desarrollar el sistema inmune del bebé.
- Facilita la digestión, teniendo en cuenta que el sistema digestivo del recién nacido todavía no es completamente funcional. La leche materna se digiere con mayor facilidad, lo que hace que los niños así alimentados tengan menos diarreas y episodios de estreñimiento.
- Tiene una mayor disponibilidad, ya que la leche siempre está lista y a la temperatura adecuada para el bebé.
- Permite crear un vínculo emocional muy fuerte con la madre, lo cual contribuye a un mejor bienestar y al aumento de la autoestima. Al amamantar a su hijo, la madre le transmite los anticuerpos que su sistema inmunitario todavía inmaduro no puede producir.
- Ayuda a quemar calorías en el cuerpo de la madre y a recuperar la figura después del parto, pues supone un gasto energético importante.
- Ofrece protección anticonceptiva para la madre gracias a la liberación de prolactina, lo cual impide la ovulación y por tanto el embarazo.
- La leche materna no cuesta dinero, por lo que permite a los padres ahorrar y destinar los recursos económicos a otras necesidades.
- Otros beneficios de la lactancia materna para la salud del niño que han demostrado diferentes investigaciones es que tendrán menos probabilidades de ser alérgicos y obesos.
Uso del Sacaleches
Algunas mujeres indican que la lactancia materna es una especie de "esclavitud de tus propios hijos", pues la mujer debe estar disponible cada vez que el bebé requiera una toma, sin que el padre pueda ayudar o sustituir a la madre en el momento de la alimentación.
De hecho, son muchas las mujeres que abandonan la lactancia materna o la combinan con la artificial por este motivo.
Sin embargo, hoy en día es posible recurrir a la alterativa del sacaleches, un utensilio que permite a la madre extraerse la leche de los pechos, ya sea de forma manual o eléctrica, almacenarla y dársela al bebé con biberón.
Este tipo de lactancia diferida permite que sea otra persona la que alimente al bebé a través del biberón. Además, la madre puede extraerse la leche y dársela al bebé en otro momento, lo que ofrece una mayor libertad para hacer otras actividades.
No obstante, el uso del sacaleches también tiene algunas desventajas:
- La cantidad de leche obtenida es poca debido a la dificultad de sacar la leche, causando incluso dolor en algunos casos, sobre todo en las primeras ocasiones.
- El bebé puede llegar a rechazar el pecho posteriormente.
En definitiva, el uso del sacaleches es una especie de combinación entre ambos métodos de lactancia, la natural y la artificial, pues permite dar al bebé la leche materna pero a través del biberón.
Lactancia Artificial: Una Alternativa
Aunque la leche materna es el alimento perfecto para el recién nacido, no siempre es posible recurrir a este tipo de alimentación.
Hay ocasiones en las que la lactancia materna no permite el adecuado desarrollo del bebé y, por ello, muchas madres se ven obligadas a dejar de dar el pecho a sus bebés y pasar al biberón.
Algunos de los motivos que obligan a los padres a tener que recurrir a la lactancia artificial son los siguientes:
- Lactancia materna ineficaz: la producción de leche no es suficiente o existe alteración en la subida de la leche. Poca producción de leche en la madre o que el bebé no gana peso. Este es uno de los motivos más comunes para comenzar la lactancia artificial y en casi todos los casos podría evitarse.
- La mujer siente un dolor intenso al dar de mamar. Dolor de pezones: aparece cuando hay una mala sujeción del bebé al pecho.
- El bebé no tiene suficiente fuerza para succionar, por lo que no recibe la cantidad de leche que necesita para crecer adecuadamente. Cuando el recién nacido tiene un reflejo de succión demasiado débil, no siendo capaz de extraer la leche del pecho. Es más común en bebés prematuros.
- La madre sigue un tratamiento médico que le obliga a tomar ciertos medicamentos no compatibles con la lactancia materna, ya que podrían llegar al bebé. La toma de fármacos puede ser un inconveniente para una correcta lactancia materna. Aunque la mayoría son compatibles, a veces es necesario suspender la lactancia.
- La madre tiene hábitos tóxicos y poco saludables, como fumar o tomar alcohol, lo cual puede disminuir no solo la cantidad de leche producida sino también su calidad.
- La madre padece alguna enfermedad o infección incompatible con la lactancia, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o la aparición del herpes simple en el pezón.
- La lactancia materna implica la necesidad de controlar la dieta de la madre ya que a través de la leche pueden transmitir al hijo sustancias no deseables. Por ejemplo, se debe evitar el consumo de pescados que, como el atún o el emperador, contienen mercurio.
- El bebé sufre galactosemia o fenilcetonuria, patologías que consisten en el déficit de ciertas enzimas, lo que obliga a tomar otros tipos de leches especiales, sin lactosa y sin fenilalanina, respectivamente.
También es posible que se recurra a la lactancia artificial por propia decisión de la madre, ya sea por motivos laborales o personales. Hay mujeres que prefieren alimentar a su bebé directamente con biberón, principalmente por la inmensa comodidad que supone.
Otro de los motivos que defienden estas mujeres es que la lactancia no recae solo sobre ellas, oues la pareja o familiares pueden ayudarlas en la labor de la alimentación. Además, la lactancia artificial les permite seguir con sus rutinas diarias.
La lactancia artificial es la alternativa a la lactancia materna con biberones de leche de fórmula. La lactancia con leche artificial o lactancia con leche de fórmula consiste en nutrir al bebé con leches preparadas artificialmente imitando a la leche materna.
Ventajas y Desventajas de la Lactancia Artificial
A pesar de que la lactancia artificial tenga beneficios y aspectos positivos, las desventajas son mayores que los beneficios.
- Mayor independencia de la madre: el pecho se lo da la madre, mientras que un biberón puede dárselo cualquier familiar o amigo cercano.
- Libertad en la dieta de mamá.
- Se separan más las tomas.
- Se ve qué cantidad exacta come en cada toma. Esto dará tranquilidad a muchas familias.
La leche artificial no tiene propiedades inmunológicas, ni va a ser nunca tan adecuada para el bebé como la leche materna.
- Pérdida de tiempo: mientras que el pecho siempre está listo, para dar un biberón hay que calentar el agua, diluir la leche en polvo, probar su temperatura...
La lactancia materna implica la necesidad de controlar la dieta de la madre ya que a través de la leche pueden transmitir al hijo sustancias no deseables. Por ejemplo, se debe evitar el consumo de pescados que, como el atún o el emperador, contienen mercurio.
La leche materna está considera como el alimento más completo para un bebé, tanto por sus cualidades nutricionales como por los beneficios que aporta a la salud del recién nacido. Al amamantar a su hijo, la madre le transmite los anticuerpos que su sistema inmunitario todavía inmaduro no puede producir.
Es importante escoger un biberón que se asemeje al pecho para que el bebé acepte la boquilla cuanto antes. Además, de esta forma no rechazará ni el pecho ni el biberón. Ofrécele el biberón cuando esté relajado y contento.
Lactancia Mixta: Combinando lo Mejor de Ambos Mundos
La lactancia mixta ocurre cuando el bebé es alimentado al mismo tiempo por leche materna y por alimento artificial, ya sea leche de fórmula, cereal u otro alimento o agua. La lactancia mixta consiste en alimentar al bebé alternando las tomas de leche materna con las del biberón. La lactancia mixta consiste en alimentar al bebé con la combinación de leche materna y biberón.
En muchos casos se opta por la lactancia materna exclusiva como método de nutrición, mientras que, en otras ocasiones, se plantea el uso de la lactancia artificial como única fuente de alimentación. Sin emargo, hay mujeres que prefieren intercalar ambas formas para conseguir que sus bebés reconozcan ambos procedimientos por igual. Esto es lo que conocemos como lactancia mixta, que intercala la lactancia materna y la leche de fórmula.
Son diferentes los motivos por los que una madre o unos padres deciden escoger esta opción, pero vamos a ver los más comunes y frecuentes.
Uno de los motivos más frecuentes por los que se elige este tipo de lactancia es la falta de tiempo de la madre. En caso de que tenga que incorporarse rápidamente al trabajo, aunque sea por unas horas, necesitará que durante ese tiempo el bebé pueda ser alimentado por otro tipo de leche que no sea la suya exclusivamente. Así, cuando se encuentren en una cafetería, un restaurante, un parque o la consulta del médico, bastará con sacar el biberón y proporcionar la leche de fórmula al bebé.
Para que así participe también el padre en la alimentación del bebé. La lactancia materna solo puede ser proporcionada por la madre y es muy sacrificada, especialmente durante las noches. En este caso, si quieren turnarse con el padre para realizar esta tarea, es necesario que se incorpore la leche de fórmula. De esta forma, cuando se despierte la madre le proporcionará leche materna pero cuando sea el padre quién tenga el turno de levantarse, le dará un biberón al bebé.
Este tipo de alimentación también es perfecta para aquellas madres que no quieren dar el pecho en público.
Tener la certeza de que está tomando una cantidad determinada de leche con con la de fórmula. Como bien sabemos, con la alimentación de la leche materna, no siempre sabemos la cantidad que el bebé ha tomado, pero con un biberón sí. De esta forma, somos conscientes sobre cuánto ha ingerido a través del biberón.
En casos de bebés prematuros o bebés con algún tipo de dolencia, se puede elegir una determinada leche de fórmula que proporcione algún tipo de alimento extra o suplemento que mejore su dolencia o problema, algo que no permite la lactancia materna.
La lactancia mixta funciona alternando el pecho con el biberón, normalmente intentando estar el mismo tiempo en ambas alternativas. Así, el pecho sigue funcionando del mismo modo, se sigue estimulando y creando leche. Además, esta opción puede hacer que el niño se acostumbre al pecho y al biberón, y no rechace ninguno de los dos. Aunque esto no siempre ocurre así, pues es muy frecuente que el bebé, por comodidad o por apego a la madre, decida rápidamente cuál es la opción que le resulta más sencilla o que le gusta más.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses para que protegerle de enfermedades y reforzar su sistema inmunitario. A partir de ahí se puede empezar con lactancia artificial o con el modelo mixto.
Pero, dependiendo de cada caso y de las circunstancias familiares, podría adelantarse la incorporación de la variación en la forma de lactancia unos meses antes.
Siempre hay que darle primero el pecho al bebé, tanto en el caso en el que el amamantamiento se realice para complementar la toma porque el bebé se queda con hambre o en caso de que se realice para poder disponer de mayor libertad entre tomas por parte de la madre.
La lactancia materna será la primera de las opciones dado que los nutrientes que contiene son los más beneficiosos para el bebé.
Es importante que, para optar por ello, se consulte con el pediatra o con la matrona para valorar tu caso. Así, evaluando el peso y el historial del bebé, y comprobando si está funcionando correctamente el tipo de lactancia por el que se ha optado, podrá determinar la cantidad de leche que está tomando de la madre y la cantidad que se deberá suplir con este tipo de amamantamiento.
Aunque el tipo de alimentación más defendido sea la lactancia materna, no debemos olvidar que cualquier tipo de lactancia que aportes a un bebé va a ser bien recibida y va a conseguir que crezca y se desarrolle de forma correcta. Por ello, optar por una lactancia mixta puede ser la mejor de las opciones dependiendo de las circunstancias de cada familia.
Antes de decirse por seguir la lactancia mixta, cabe tener en cuenta sus ventajas y desventajas. Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son claras respecto a la alimentación del bebé de 0 a 6 meses: la lactancia materna es la mejor opción de alimentación para la salud del bebé.
La leche materna es segura y limpia, además contiene anticuerpos que protegen al bebé de muchas enfermedades propias de la infancia. No solo protege al bebé, sino que también suministra toda la energía y nutrientes que tu peque necesita durante los primeros meses de vida.
Ventajas de la lactancia mixta
- Los padres se pueden turnar: ya no es necesario que sea la madre la que alimente de forma exclusiva al bebé.
- Poder dar el biberón en sitios públicos: si tienes pudor por dar el pecho al bebé en público, con la lactancia mixta no tendrás que preocuparte.
- Es una buena alternativa para saciar a aquellos bebés que se quedan con hambre. Si la leche materna es escasa, la lactancia artificial te ayudará a completar la alimentación del recién nacido. De modo que, puede ser un refuerzo para enriquecer sus necesidades nutricionales.
- Los padres también pueden participar en la alimentación del bebé, al no depender este, exclusivamente, de la toma del pecho. Así, madre y padre se pueden turnar para alimentar a su hijo/a.
- Gracias a este tipo de lactancia, se sigue manteniendo la unión que se crea en las tomas entre la madre y el bebé.
Desventajas de la lactancia mixta
- Al ser alimentado mediante dos vías, el bebé puede, por ejemplo, rechazar la leche materna y preferir la artificial, ya que resulta un método de succión más sencillo para ellos.
- La elaboración del biberón es un proceso laborioso; hay que esterilizarlo, prepararlo y calentarlo, lo cual conlleva más tiempo.
- Al reducirse las tomas de pecho, la leche materna se produce en menor cantidad y puede que este tipo de lactancia no se extienda demasiado.
Recomendaciones Adicionales
- Si hay algún inconveniente con la lactancia materna, se debe acudir a una matrona, un médico o especialista en lactancia lo antes posible.
- Al principio de la lactancia no se recomienda dar biberón al bebé ya que puede afectar a la producción de leche. También puede ocurrir que el bebé no aprenda correctamente a succionar el pecho ya que la succión por biberón y por pecho es distinta. Es mejor hacerlo de forma gradual para dar tiempo a reducir la cantidad de leche que produce.
- No fuerces nunca al bebé a tomar el biberón.
