La vida de Daniel Vázquez Sallés (Barcelona, 1966) ha estado marcada por la influencia de su padre, el reconocido escritor Manuel Vázquez Montalbán, y por dos pérdidas que lo han marcado profundamente: la de su padre y la de su hijo Marc.
Manuel Vázquez Montalbán, padre de Daniel Vázquez Sallés. Fuente: Wikipedia.
Influencia paterna y el peso del legado
Daniel siempre quiso ser escritor, pero se sentía un pigmeo al lado del gigante que era su padre. Fue el propio Manolo quien lo empujó, el primero que supo ver su talento. Antes de dedicarse a la escritura, Daniel escribió guiones, tuvo una productora y dirigió cortos. En 2003, el mismo año en que su padre falleció, publicó su debut noir con Flores negras para Michael Roddick.
Algunos de los atributos de Manuel Vázquez Montalbán se repiten en su hijo Daniel: escepticismo, compromiso, pesimismo con un ojo fijado en la esperanza, timidez y sentimentalismo. Daniel recuerda que en su infancia convivió con los personajes de su padre y que a menudo sentía que su padre se marchaba y se quedaban ellos en la casa familiar.
Daniel reconoce que ser hijo de alguien como Manuel Vázquez Montalbán no fue fácil, especialmente por la desconfianza y el recelo con que lo veían algunos. Sin embargo, también reconoce que con el tiempo ha ido creciendo un compañerismo entre ambos, una amistad relativa y una admiración mayor.
Daniel lamenta que su padre no pudiera contemplar muchas páginas de su faceta como escritor. Cuando publicó su primer libro, dejó por fin de ser un tipo que había vivido la literatura desde dentro para vivirla como profesional.
En el libro Recuerdos sin retorno, Daniel invita a conocer mejor a Manuel Vázquez Montalbán, haciendo un repaso a una generación y su legado. Se trata de un texto esencial para conocer la obra de ambos autores.
"Querido Manuel, te cuento mis antecedentes penales". Con esta frase se dirige por primera vez Daniel Vázquez Sallés a su padre cuando se cumplen diez años de su muerte. Lo hace para explicarle que la felicidad todavía hoy le es ajena, que llegaron los hijos, más libros, que el oficio periodístico pesa, pero que sigue dando brazadas.
La pérdida de un hijo: El Príncipe y la muerte
La vida de Daniel dio un vuelco con la trágica muerte de su hijo Marc Vázquez Rodríguez, a los 10 años. Marc padecía dos enfermedades raras: el síndrome de Ondie y el síndrome de Hirschsprung. En el libro El Príncipe y la muerte, Daniel explica la corta e intensa vida de Marc y declara que Manolo y el Príncipe han sido las influencias más grandes en su vida.
En este libro, Daniel reivindica a un amante de la vida, a un niño que, cuando le preguntaban cómo estaba, respondía: "Estoy vivo". Porque Marc había muerto antes, porque Dani lo tuvo muerto en sus brazos y supo hacerlo retornar.
Para escribir este libro, Daniel se retiró a la isla griega de Koufonisia. Allí, escribió desde el primer día, durante cinco meses, de febrero a junio de 2022. Regresó de Koufonisia con una terapia, este libro, que puede servir a muchos, no solo para encarar un duelo sino para celebrar el amor, sí, el amor, el amor sin condiciones.
En Koufonisia, Daniel llevaba unos horarios muy rigurosos, aprendidos durante su tiempo en el centro de rehabilitación. Sus días consistían en escribir horas, comer, pasear y hablar con su hijo.
Daniel ha aprendido a convivir con Marc; lo añora cada día, cada minuto, pero sabe contener esas lágrimas que lo cegaban. Durante dos meses perdió la voz. Gritó, gritó tanto que dejó de oírse.
Cuando su hijo expiró, él y su madre, Céline, quedaron totalmente desamparados. Para sobreponerse a este vacío, el escritor decidió marcharse a una pequeña isla griega, Koufonisia, en el mar Egeo, de febrero a junio de 2022, para dedicarle este libro, que es “una oda a la vida”.
Tras la muerte de Marc, Daniel se refugió en la escritura y en el recuerdo de su hijo. Marc le enseñó la importancia de las cosas más pequeñas, como un zumo de piña o un paseo por la ciudad.
Marc no tendrá un lugar en las enciclopedia. Con este libro he querido hacer una reivindicación.
"Allí dónde esté, Marc está bien". Este fue el mensaje total de su padre, para quién el niño, su príncipe, ha sido sin quererlo su gran maestro de vida.
Con esta imaginada misiva, Vázquez Sallés dejó a los asistentes con el corazón derrochando emociones. Se mostró todo el rato sereno, igual que fue la vida de Marc, un niño que murió en el hospital Niño Jesús de Madrid el 30 de abril de 2021 por culpa de una bacteria, pero que se pasó media vida en hospitales después de nacer con dos enfermedades de las llamadas raras, el síndrome de Ondie y el síndrome de Hirschsprung.
Daniel Vázquez Sallés durante la presentación de su libro "El Príncipe y la Muerte". Fuente: El Diario.
Como escribe su padre, “ambas condicionaron su vida y su carácter de león herido, dos rarezas que hacen a los seres especiales”. Fue tan especial que su padre ha querido rendirle un homenaje, con este relato de un “príncipe que vivió con la bravura de los que aman la vida hasta desenmascarar lo banal”.
Con la finitud en un horizonte cercano, ‘El príncipe y la muerte’ es un homenaje a una criatura mágica, que amaba y disfrutaba cada día de la vida. La primera vez que Marc dijo que se encontraba mal tenía 10 años y luego murió, recuerda su padre. Pero con su muerte, el niño le enseñó la gran lección de su vida: “Lo que hayas amado quedará, el resto solo serán cenizas”. Lo escribió San Agustín y lo reescribe en el final del relato Vázquez Sallés, a quien su hijo siempre le acompaña.
Lucha contra las adicciones
Durante años, Daniel se consoló consumiendo drogas. Fue consciente de que era adicto hasta los 52 años. Ingresó en un centro de adicciones y realizó mucha terapia. Descubrió muchas cosas de sí mismo y tuvo que reordenar su forma de vivir. Hace siete años que no bebe, pero tiene que vigilar muchísimo.
El aprendizaje que hizo en el centro de adicciones le permitió hacer un duelo muy duro por la muerte de su hijo. Aplicó las cosas que le habían enseñado en el centro. Por ejemplo, cada día cuando se levanta hace la cama.
En medio de la odisea por la enfermedad de su hijo, Daniel ingresó en un centro de desintoxicación para superar sus adicciones al alcohol y las drogas. Si su hijo era capaz de luchar de forma tan brava por vivir, cómo era posible que él destrozara su vida de aquella manera. Este cuestionamiento fue la chispa que puso en marcha el motor de su recuperación.
"Y la vida para un adicto es un poco así, o todo o nada. Después te das cuenta de que para encontrar cierta tranquilidad tiene que haber grises. Me ha costado mucho encontrarlos. Soy muy sentimental pero nada nostálgico."
Reflexiones sobre la vida y la sociedad
Daniel Vázquez Sallés se define como un ateo devoto de la vida de los Papas. Ha pasado de ser un ateo a un agnóstico espiritual. La muerte de su hijo le ha cambiado la perspectiva vital e intenta encontrar respuestas.
No es comunista, en algunas causas se considera un izquierdista irredento y, en otras, un derechista que defiende sus propiedades con la vehemencia de un latifundista. No, no soy equidistante. Soy militante de mis causas y siempre he tenido la sensación de que no pertenezco a ningún sitio.
Daniel es consciente de que es un ‘nepo baby’ porque es un privilegiado por los padres que ha tenido. La muerte de su hijo le ha dado mucha tranquilidad porque hay un punto de libertad, de me la suda todo. Bueno, todo no, porque soy muy fiel a mis amigos. Se refiere a que con este libro quiere que haya debate. Ha tenido unos padres muy discutidores.
Daniel considera que el presidente Sánchez es un superviviente en ese ecosistema que es Madrid. Ha vivido años allí y es una selva. Cuando volvía a Barcelona tenía la sensación de respirar, con un ritmo distinto. Madrid es una ciudad nerviosa donde la imagen, el aparentar, es muy importante. Barcelona es más como Milán, donde la riqueza está dentro, no se exhibe.
"El éxito, para mí, es estar lo suficientemente satisfecho con lo que hago como para poder defenderlo en privado o públicamente."
A continuación, se presenta una tabla con algunos datos relevantes sobre la vida de Daniel Vázquez Sallés:
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Nacimiento | 1966 |
| Publicación de Flores negras para Michael Roddick | 2003 |
| Fallecimiento de Manuel Vázquez Montalbán | 2003 |
| Fallecimiento de Marc Vázquez Rodríguez | 2021 |
| Publicación de El Príncipe y la muerte | 2022 |
