Características de las Cunas para Bebés en sus Primeros Meses

Elegir la cuna adecuada es una decisión que influye directamente en el bienestar de tu bebé. La cuna para bebé será su primer espacio de descanso y el lugar donde pasará muchas horas en sus primeros meses de vida.

En esta guía te ayudamos a entender qué tipos de cunas existen, en qué debes fijarte antes de comprar una y cómo garantizar el descanso de tu bebé. Tómate tu tiempo, compara opciones y prioriza siempre la comodidad y seguridad del peque.

Un bebé recién nacido duerme casi las tres cuartas partes del día, entre 16 y 17 horas al día. Por lo tanto, la elección de la cuna es una de las decisiones de compra que merecen ser más meditadas cuando un bebé está en camino.

En el último trimestre del embarazo, a las mujeres les entran ganas de organizar la casa, acondicionar el dormitorio y comprar cosas para el recién nacido. La cuna es, sin duda, una de esas compras a las que mamá y papá se acercan incluso antes de que nazca el bebé.

¿Cuál es la mejor cuna y cómo elegirla?

Tipos de Cunas para Bebés

Existen todo tipo de cunas para bebé en el mercado, cada uno con sus propias características y ventajas.

  • Moisés: El moisés es para las primeras semanas de vida, cuando el niño todavía no ha crecido y está más cómodo porque se siente más recogido. El moisés es aún más pequeño que la minicuna y puede tener forma ovalada o cesta. No se recomienda su uso diario debido al grosor limitado del colchón y menor robustez.
  • Minicunas: Cada vez más personas utilizan este tipo de cunas durante los primeros meses. Al igual que los moisés, las minicunas, permiten una gran flexibilidad a la hora de mover al bebé de una zona a otra de la casa, de una manera cómoda y sencilla. La principal diferencia con los moisés, radica en que suele llamarse minicuna a la cuna pequeña que tiene esquinas rectas.
  • Cunas de Colecho: Las cunas colecho están diseñadas para estar unidas a la cama de los papis, con uno de los lados abatibles o ajustable en altura. Esto permite que el bebé duerma cerca de los papis de manera segura.
  • Cunas Estándar: Tiene una estructura fija con barrotes y un colchón estándar. La medida de la cuna estándar puede variar en el exterior en función del diseño, pero en la gran mayoría de los casos, deja un hueco útil en su interior para un colchón de 60×120 (cm). En ocasiones, este hueco interior es ligeramente superior, por si se quiere vestir la cuna.
  • Maxi Cunas: Otra opción muy frecuente para algunos padres que prevén una estancia más prolongada de sus pequeños en la cuna, es el uso de una maxi cuna. Las medidas para este tipo de cunas más grandes, igual como ocurre en el caso anterior, pueden tener en su exterior, diferentes dimensiones, debidas a su más o menos original diseño, pero lo que sí está estandarizado es el hueco útil destinado al colchón. La medida de este espacio es de 70×140 (cm), y sobre todo cuando el bebé es muy pequeño, hay que tener en cuenta que el colchón que va a colocarse dentro, rellene lo máximo posible el lugar destinado para ello.
  • Cunas de Viaje: Son perfectas para la casa de los abuelos, segundas residencias o si sois una familia que viajará a menudo y prefiere llevar su propia cuna a los hoteles. Son portátiles y fáciles de plegar, lo que las hace ideales para viajar o para visitar a familiares y amigos. Estas cunas suelen ser ligeras y compactas, lo que facilita su transporte en el coche o en avión.
  • Cunas Convertibles: Las cunas convertibles son versátiles y pueden transformarse en diferentes tipos de muebles a medida que el bebé crece. Algunas se convierten en camas para peques mayores, escritorios o incluso sofás. Aunque suelen ser más caras que las cunas tradicionales, son una excelente opción si buscas una inversión a largo plazo que evite tener que comprar muebles adicionales para tu peque a medida que crece.

Consideraciones al Elegir una Cuna

Elegir la cuna adecuada para nuestro bebé no es tarea fácil, pues consiste en hallar el perfecto equilibrio entre la comodidad, la estética y la seguridad del niño. Veamos las pautas para saber acertar en tan importante elección y el correcto uso que se debe hacer de este mueble infantil.

Seguridad

Tanto si se trata de un colecho como de una cuna, el primer aspecto que hay que tener en cuenta es la seguridad del niño. El momento de dormir puede esconder peligros y trampas que no siempre son evidentes. Por este motivo, es fundamental asegurarse de que el producto que se pretende utilizar para el sueño del bebé esté específicamente diseñado para este fin, intacto y no presente ningún tipo de daño ni falte ninguno de sus componentes, incluidas las instrucciones.

También es necesario asegurarse de que está certificado según la normativa vigente. La cuna debe cumplir con la normativa UNE-EN 716 sobre seguridad infantil. La normativa vigente de la Unión Europea exige una serie de medidas para velar por la seguridad del niño.

Así, la distancia entre barrotes debe medir entre 45 y 65 centímetros para permitir al bebé sacar su bracito pero no el torso, pues se quedaría enganchado. También está regulada la altura de los laterales y de los cabezales y la medida de las lamas del somier.

La norma además recomienda poco espacio entre el colchón y los laterales y frontales de la cuna para impedir que el niño pueda meter la mano o el pie y se quede atrapado, aunque ello dificulte meter las sábanas cuando se cambia la cuna.

En cuanto a las dimensiones, el espacio interior de la cuna (desde el punto más profundo de la base hasta el borde de la barandilla) debe tener una altura mínima de 60 cm. Si tiene barrotes, la separación debe ser de entre 4,5 y 6 cm para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza y quedar atrapado.

Nunca hay que perder de vista la seguridad del bebé, ni siquiera cuando está dormido. Así, es aconsejable “no situar la cuna debajo de cuadros o estanterías, ni colocar cerca objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Tampoco se debe usar ropa de cama con cintas o cordones que podrían causar riesgo de asfixia.

Colchón

Ya hemos hablado en otros posts de la importancia que tiene elegir la medida adecuada del colchón que va a ir en la cuna de nuestro bebé. Un buen colchón debe ser firme, transpirable y adaptarse perfectamente al tamaño de la cuna.

A la hora de comprar un colchón para la cuna o minicuna de un bebé, la mejor opción es optar por el colchón especialmente diseñado. En primer lugar, es necesario comprobar el tamaño del colchón: no deben pasar más de dos dedos entre el colchón y el borde de la minicuna (o cuna) para evitar que se creen huecos potencialmente peligrosos para el bebé. El segundo aspecto fundamental es la rigidez del colchón: debe ser tal que, al colocar la palma de la mano sobre el colchón, no quede ninguna huella.

El colchón debe ser firme, resistente y transpirable. Sus medidas han de ajustarse lo máximo posible a las de la superficie interior de la cuna. La holgura entre el colchón y la cuna no debe superar los 2 cm. Puede ser de muelles, de látex o viscoelástico, fabricado con materiales hipoalergénicos y libres de sustancias químicas que puedan resultar tóxicas.

Hasta los 2 años se desaconseja la almohada por riesgo de asfixia.

Materiales

La madera es el material más utilizado para fabricar cunas, es el más higiénico, y para evitar los golpes, se visten con una línea textil de chichoneras forradas de espuma, una especie de almohadas que se ponen alrededor de los cabezales y laterales para proteger la cabecita y amortiguar los golpes. No obstante hay que tener en cuenta que la cuna es para dormir y no para jugar.

Para evitar posibles toxicidades con la pintura de la cuna, la normativa obliga a utilizar pintura no tóxica porque el niño tiende a chupar o morder todo lo que tiene a su alcance cuando le empiezan a crecer los dientes.

Ubicación

Según la Academia Americana de Pediatría, durante al menos los seis primeros meses de vida, la cuna debe colocarse en la habitación de los padres, junto a la cama de estos: dormir en la misma habitación con los padres reduce el riesgo de SMSL, y ayuda al recién nacido a adquirir el ritmo sueño-vigilia. Además, la solución de dormir a su lado facilita la lactancia materna, el cuidado y la supervisión del bebé por parte de los padres.

Pasados los primeros meses, no hay indicaciones específicas sobre cuándo es el mejor momento para trasladar al bebé a su propia habitación: esta decisión corresponde al criterio de los padres y el bebé. Recuerda que la costumbre de que el bebé duerma en la cama con los padres es muy peligrosa y aumenta el riesgo de SMSL.

Otros Aspectos a Considerar

  • Espacio Disponible: Evalúa el espacio del que dispones en casa.
  • Presupuesto: ¿Cuánto dinero estás dispuesto a desembolsar?
  • Funciones Adicionales: En pro de la comodidad de los padres y para mejorar el acceso de éstos a su hijo, los fabricantes incluyen en la cuna un lateral móvil que se baja accionando simultáneamente dos dispositivos. De esta manera se impide al niño accionar él mismo el mecanismo.

Para favorecer el equilibrio entre la seguridad y comodidad, la ley permite fabricar cunas con cuatro ruedas, siempre y cuando dos de ellas tengan freno. También se puede optar por la solución mixta, dos ruedas y dos patas. Y si no se piensa mover el mueble y se quiere asegurar la ausencia de movilidad del mueble, el mercado dispone de cunas sin ruedas, es decir con cuatro patas.

A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros.

En cualquier caso, tanto en las cunas estándar como en las convertibles, la altura del colchón debe ir ajustándose a posiciones más bajas a medida que el bebé crece y comienza a sentarse por sí mismo y a ponerse de pie.

Tabla Comparativa de Tipos de Cunas

Tipo de Cuna Tamaño Ventajas Desventajas Uso Recomendado
Moisés Pequeño Portátil, cómodo para recién nacidos Poco robusto, colchón limitado Primeras semanas de vida
Minicuna Pequeño Flexible, fácil de mover Corta duración Primeros meses
Cuna Estándar 60x120 cm Estructura fija, duradera Menos portátil Hasta los 2-3 años
Maxi Cuna 70x140 cm Mayor espacio Más grande y menos portátil Estancia prolongada
Cuna de Viaje Variable Portátil, fácil de plegar No recomendada para uso diario Viajes y visitas
Cuna Convertible Variable Versátil, se transforma en otros muebles Más costosa Largo plazo, adaptable

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