Nuestra siguiente etapa en este largo viaje por el interior de USA era Nashville, la que está considerada la cuna de la música country. Cambiábamos de estado y nos íbamos a Tennessee, uno de los más pequeños de Estados Unidos (aunque allí ya sabéis que la palabra “pequeño” puede ser algo muy relativo). Nashville no es una ciudad grande, poco más de 600.000 habitantes, y además lo más reseñable en cuanto a visitas se encuentra en el centro, por lo que íbamos a darle un par de días.
Nashville se ubica en el estado de Tennessee y es la segunda ciudad más poblada del estado por detrás de Memphis. Aunque Nashville es una ciudad relativamente moderna (en el año 1800 tenía poco más de 350 habitantes, de los cuales casi la mitad eran esclavos), su importancia a nivel musical es descomunal, no obstante se la conoce como la Ciudad de la Música. Cada año millones de personas viajan hasta aquí para disfrutar de una urbe que vive volcada en el country (y también en el rock n’ roll) y que tiene una etiqueta identificativa cuyo nombre lo dice todo: el sonido Nashville.
Nashville puede sacar pecho por una más que potente industria discográfica. Aquí han venido a grabar sus álbums músicos tan importantes como Elvis Presley, Kansas, Bob Dylan, Everly Brothers o Roy Orbison. Nada más entrar en Nashville se respira country. Nashville es fiel reflejo del orgullo americano.
Skyline de Nashville, Tennessee. Fuente: Wikimedia Commons
Historia y Orígenes del Country en Nashville
La travesía comienza en Nashville, Tennessee, considerada la cuna de la música country. El primer día se dedica a explorar el distrito Music Row, donde se ubican estudios históricos como el RCA Studio B y el Quonset Hut Studio de Columbia. Estos espacios fueron testigos de grabaciones emblemáticas de artistas como Dolly Parton y Elvis Presley, y forman parte esencial del “sonido de Nashville”.
La música country llegó a Estados Unidos para cambiar sentar las bases. A mitad de los años 20 en las regiones rurales del sur de los Estados Unidos empezó a fusionarse la música folclórica de países como Irlanda, de donde provenía gran parte de la población, con otras formas artísticas ya arraigadas en la comunidad gracias a la cultura afroamericana como el blues, el góspel y otros tipos de música religiosa, y como resultado de esta miscelánea nació lo que se ha convertido en un sonido absolutamente identitario de la zona: lo que ahora conocemos en todo el mundo como música country o música campirana y que anteriormente era llamado hillbilly.
Aunque los orígenes de este estilo musical se remontan a mitad de los felices años 20, el término country no empezó a utilizarse de una forma un tanto marginal hasta los años 50 y acabó imponiéndose en los años 70 como la forma de englobar sonidos variados que tenían en común la progresión de los acordes sencillos, el uso de instrumentos de cuerda como el violín y a menudo, la utilización de armonías vocales.
Instrumentos y Subgéneros
El country tradicional se tocaba en esencia con instrumentos de cuerda como la guitarra acústica, el violín, el contrabajo y el banjo. Sin embargo, este estilo musical ha ido evolucionando mucho con los años y ahora se considera también música country a aquella que, manteniendo la esencia de los sonidos originales, incorpora a instrumentos electrónicos como la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico e incluso los teclados.
Dentro de la música country se incluyen subgéneros como el sonido harmony, el country folk, el honky tonk, el country and Irish, el country instrumental, el outlaw country, el country pop, el country rock, el tex-mex, el western típico de las películas de vaqueros y el western swing.
Además, dentro de lo que se conoce como country alternativo, también se pueden encontrar sonidos más psicodélicos como el cosmic american music, también subgénero del rock; el country progresivo; el psydeco, o incluso el popularísimo rockabilly, que oscila entre el country tradicional y el rock and roll.
El Origen del Country
Lugares Emblemáticos de Nashville
Ryman Auditorium
El auditorio Ryman es un lugar de peregrinación de todos los fieles de la música country del mundo. Curiosamente este precioso edificio de tono rojizo comenzó siendo un lugar común para fieles. Después tuvo una época como teatro. Finalmente del año 1943 al 1974 albergó otro tipo de culto. Después de una historia llena de vaivenes, con amenazas de demolición pendiendo sobre él, el auditorio Ryman se mantiene en pie. Ryman Auditorium: a día de hoy, no sólo la mejor sala de conciertos de Nashville, también es un edificio histórico, orgullo absoluto de la ciudad.
Una buena forma de empezar la jornada es visitando el Ryman Auditorium, conocido también como la "Iglesia Madre de la Música Country". Este lugar de peregrinación para los incondicionales del country, ayudó a transformar Nashville en un destino musical de leyenda. Desde 1892, estrellas como Elvis Presley, Johnny Cash, Van Morrison y Minnie Pearl, han escogido el Ryman Auditorium para sus actuaciones. En la actualidad los visitantes pueden recorrer el auditorio de 2,362 asientos, visitar el museo o asistir a espectáculos en vivo.
Interior del Ryman Auditorium. Fuente: Wikimedia Commons
Grand Ole Opry
Como ya hemos comentado, el Grand Ole Opry es el programa de radio más antiguo de Estados Unidos. Puedes disfrutar del Grand Ole Opry todos los martes, viernes y sábados. Las entradas son difíciles de conseguir por la gran demanda. El segundo día, la música sigue siendo protagonista con la visita a la Grand Ole Opry House, sede del programa radial que transformó la música country desde 1925. Hay espectáculos casi todas las noches.
Honky Tonk Highway
Por definición un Honky Tonk es un local donde, al menos, hay un escenario, bebidas frías y fiesta todos los días. Puedes pasear por la avenida oyendo desde fuera la música y entrar en el local que más te guste. Lo mejor de todo es que aquí hay barra libre de música sin coste añadido. Por la noche, las luces de neón y los locales con música en vivo en Honky Tonk Highway consolidan a Nashville como un referente turístico-musical.
En cuanto al tema de la música en directo, como comentaba antes lo mejor es ir a Broadway Street y a la Segunda Avenida, que es donde más locales te encuentras. Quizás en Nashville y en Texas es donde se hallan algunos de los mejores honky tonks de todo el país. Los honky tonks tienen su origen en los antiguos salones y tabernas sureños donde la gente iba a bailar country y a tomarse una pinta de cerveza pero también muchos de ellos eran burdeles encubiertos animados por el pianista de turno. En Nashville hay un montón de honky tonks por descubrir: Robert’s Western World, The Stage, Wildhorse Saloon, Bourbon Street Blues… cada uno de ellos con una personalidad propia y clientela asegurada los 365 días del año (la mayoría de ellos no cierran nunca).
En la esquina de la cuarta con la avenida Broadway nos encontramos con un local que contiene tres pisos tres bares y tres escenarios con sus respectivas pistas de baile. Sin duda uno de los locales más variados musicalmente del Lower Broadway. Otra parada obligada es este enorme local de tres plantas y cuatro escenarios.
Volviendo a los bares, el ambiente que se vive en el centro de Nashville tanto de día como de noche es francamente espectacular. La música y las luces inundan el corazón de la ciudad y no sólo hay tocando grupos de country, también muchas bandas de rock n’ roll. A nosotros uno de los que más nos gustó fue el Legend’s Corner, un local grandísimo inmejorablemente decorado donde estaba tocando un grupo de versiones y no veáis qué ambientazo había para ser un lunes (da la impresión que en Nashville lo mismo da que sea miércoles o sábado, el show está asegurado cualquier día de la semana).
Country Music Hall of Fame Museum
Uno de los lugares más visitados de Nashville pese a lo cara que es la entrada (cerca de 25 dólares): el Country Music Hall of Fame Museum. Este museo ubicado muy cerca del Auditorio Ryman y del museo de Johnny Cash es todo lo que un amante de la música country desea. Más de dos millones y medio de artefactos, grabaciones, trajes, vestidos y fotografías. La experiencia se completa en el distrito de Broadway, hogar del Country Music Hall of Fame y sus exhibiciones interactivas como “Sing Me Back Home". En la visita al Hall of Fame Museum se puede contratar el tour por el Estudio B de RCA.
Johnny Cash Museum
Uno de los lugares más especiales para mí en Nashville: el museo dedicado al mítico Johnny Cash, quien pese a que nació en Arkansas, falleció en Nashville hace ahora trece años. El “hombre de negro” es uno de los más geniales compositores y músicos que ha dado la historia de la música americana, pese a su fama de díscolo y adicto al alcohol y las drogas (estuvo encarcelado en varias ocasiones, os recomiendo que os leáis su autobiografía y echéis un ojo a esa fantástica película que es “Walk the Line” basada en su vida). Pero era un auténtico genio y canciones legendarias como “Ring of Fire”, “Folsom Prison Blues”, “Big River“o “A Boy Named Sue” ya jamás saldrán de nuestros corazones. A mí, sinceramente, me emocionó comprobar como en Nashville Johnny Cash es considerado un auténtico héroe.
Museo de Johnny Cash en Nashville. Crédito: Desconocido
Más Allá de la Música
Recorriendo las calles de Nashville, tanto como la música country abundan las botas cowboy y el estilo vaquero en general. En algunos bares de la ciudad la gente baila entre las mesas, y es frecuente que se sigan pasos de coreografías country ataviados con botas y prendas estilo western.
El arte visual y las bellas artes en general, son otro de los puntos fuertes de Nashville. El “Frist Center for the Visual Arts” está ubicado en un bonito edificio estilo art déco, encargado de alojar exhibiciones itinerantes que se renuevan cada dos meses. También merece un recorrido el Museo de Arte y Jardín Botánico Cheekwood, que ofrece una completa galería de obras artísticas. En el resto de la ciudad abundan los estudios y las galerías, por lo que los amantes del arte disfrutarán tanto como los amantes del country.
Gastronomía
Y por lo que respecta a la comida, la gastronomía de Nashville tampoco decepciona: está de moda en la ciudad. La revista Bon Appetit calificó a Nashville como “la ciudad más deliciosa y fabulosa del sur”, y no pocos chefs la están estudiando. Todos los paladares pueden quedar satisfechos con la variedad de estilos culinarios que ofrece la ciudad, desde platos sureños tradicionales hasta alta cocina de vanguardia. Quienes buscan comida tradicional encontrarán platos como el fish and grits.
Uno de los lugares que os recomiendo para comer en Nashville, pese a que está bastante alejado del centro y necesitas coche sí o sí, es Caney Fork (dirección 2400 Music Valley Dr). Como veis en las fotografías, la decoración es auténtica a más no poder, el local es gigantesco y la carta espectacular. Nosotros aprovechamos para probar la carne de cocodrilo, que es muy típica de esta zona y sobre todo de Louisiana.
Partenón de Nashville
Aunque esté un poco a las afueras del downtown, recomiendo totalmente la visita del Partenón, ya que mucha gente se va de Nashville sin haberlo visto (no hay problema en traer el coche ya que cuentan con parking propio en mitad del Parque del Centenario, donde se encuentra). La entrada no es cara (6 dólares) y merece mucho la pena ya que es la única réplica a tamaño real en el mundo del conocido Partenón ateniense. Dentro se puede admirar (porque sí, es admirable) la gigantesca estatua de Atenea Partenos, que originalmente debería haberse conservado en el Partenón de la Acrópolis ateniense.
No te estamos tomando el pelo. En el Centennial Park de Nashville hay un Partenón. Durante la Tennessee Centennial Exposition en 1987 se decidió levantar una réplica de este edificio histórico.
Partenón en Nashville. Fuente: Wikimedia Commons
