La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a los bebés en sus primeros meses de vida, proporcionando nutrientes esenciales y protección contra enfermedades. Sin embargo, es común tener dudas sobre la frecuencia y duración de las tomas. Este artículo pretende resolver esas dudas y ayudarte a disfrutar de esta etapa.
Frecuencia de las tomas
¿Cada cuánto debe comer el bebé? Esta es una pregunta muy común entre las madres. Los pediatras y especialistas recomiendan alimentar a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de hambre. No se recomienda establecer un horario rígido, sino responder a las necesidades del bebé.
En las primeras semanas, los bebés pueden querer comer muy seguido, ya que la leche materna se digiere fácilmente. Es probable que demanden alimento cada hora u hora y media. Conforme crecen, desarrollan la habilidad de succionar y comer más cantidad en cada toma, espaciando las tomas a dos o tres horas. Ningún bebé debe pasar más de cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche.
- Los primeros días, hasta que el bebé recupere el peso de nacimiento y se sepa con certeza que tiene energía para reclamar su alimento, no se deben dejar pasar más de tres horas (contando siempre desde el comienzo de la toma), ni de día ni de noche, sin ofrecerle el pecho.
- Mamar menos de seis veces al día durante la primera semana de vida no suele ser un signo de satisfacción sino de debilidad.
- De noche únicamente hay que despertarle durante ese mismo periodo de tiempo, antes del cual sólo hay que darle si lo reclama.
- Darles cuando piden no significa darles en cuanto lloren. Ni el pecho ni el biberón deben utilizarse como un chupete. Si se calman con medio minuto de pecho o con cuatro gotas de biberón, es probable que sólo necesitasen compañía.
- El hecho de que la leche materna se digiera mejor y más rápidamente explica que los niños alimentados al pecho suelan pedir más a menudo que los que reciben lactancia artificial.
- Las tomas excesivamente frecuentes en un bebé criado al pecho que por lo demás parece ir bien, pueden ser debidas a que no se coge adecuadamente o no se le deja mamar todo el tiempo que necesita para ingerir la leche del final de la toma, más rica en grasas y que, por tanto, saciaría durante más tiempo su apetito.
- La flexibilidad es aplicable a ambas partes y la adaptación debe ser mutua, de modo que si a la madre le conviene adelantar una toma por el motivo que sea, puede despertar al bebé y ofrecérsela antes de lo previsto.
- Durante el día es mejor no dejar pasar más de cuatro horas sin darles de comer, para que luego no suceda que pidan más de noche que de día.
Duración de las tomas
La duración de cada toma varía mucho de un bebé a otro. Es importante asegurarse de que el bebé no se quede con hambre y se esté alimentando lo suficiente para crecer adecuadamente. Por eso, hay que adaptarse al tiempo que el bebé necesite en el pecho y ofrecerle ambos pechos para que reciba suficiente leche.
Cuando son muy pequeños, las tomas pueden durar entre 20 y 45 minutos, ya que todavía maman de forma muy lenta y les cuesta succionar. Con el tiempo, desarrollan la habilidad y son capaces de alimentarse de forma más rápida. Hay que tener paciencia y acompañar a nuestro hijo o hija en este aprendizaje para asegurarnos de que se alimenta correctamente.
Si el bebé mama bien, la duración de las tomas puede variar de 10 a 20 minutos, o como máximo, de media hora. Si las tomas duran más, lo que debéis hacer es mejorar la postura, procurar que se agarre mejor y comprobar que no tiene ninguna limitación en la movilidad de la lengua, en lugar de reducir la duración de la toma.
Realmente, si mama bien, un recién nacido no necesita más de 10 o 15 minutos durante la primera semana y luego tampoco es normal pasar de 20 minutos o, como máximo, de media hora. Pero si eso sucede, lo que hay que hacer no es limitar la duración de la toma, sino mejorar la postura y procurar que se agarre mejor.
Lo ideal es permitir que las tomas duren hasta que el niño lo decida, soltándose o quedándose dormido y relajado. Hay tres razones fundamentales para ello:
- Cuanto más completamente se vacíe el pecho, mejor se mantendrá la producción de leche.
- El niño ha de poder satisfacer no sólo su apetito, sino también su necesidad de chupar.
- La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma, de modo que mientras al principio es más aguada (induciendo a pensar erróneamente que es de baja calidad) y contiene más azúcares, progresivamente se va volviendo más cremosa y rica en grasa y calorías. Suspender la toma antes de tiempo es privar al bebé de esa leche, que es la que más le sacia.
Existe el temor a que una toma excesivamente larga lesione el pezón; sin embargo, lo que suele suceder es que las tomas se alargan cuando el niño está mal cogido y no es capaz de saciar su apetito. Así, no es la duración sino la mala técnica lo que, efectivamente, acaba por lesionarlo, tanto más cuanto más se prolongue una fricción que no debiera existir.
Alternar mamas
¿Uno o dos pechos por toma? En principio, la norma general es ofrecer los dos, aunque el bebé tome menos cantidad del segundo. Esto es importante para estimular ambos pechos y mantener la producción de leche en los dos.
En este caso, debes empezar la siguiente toma por el pecho que no ha vaciado. Para no olvidar qué pecho toca en cada toma, puedes poner un adhesivo o una cinta en el sujetador, en el lado por el que debes comenzar la siguiente toma.
Conforme vaya creciendo, el bebé probablemente tomará de los dos pechos, aunque cada bebé es diferente y sus necesidades también lo son. Lo más importante es que el bebé vaya cogiendo peso y la madre no tenga molestias.
Para evitar que se congestione uno de los dos pechos y para mantener una producción de leche adecuada, es recomendable que el bebé mame de ambos pechos con frecuencia. Sin embargo, no hay que limitar el tiempo en cada uno. Será el bebe quien decida cuándo ha terminado con uno, porque se apartará. Si sigue con hambre, debéis volver a ofrecer el mismo pecho y, si no lo quiere, entonces continuar con el otro.
El bebé puede tener épocas en las que prefiera más mamar de un pecho que de otro. En ese caso, además de averiguar si hay un motivo para poder solucionarlo, podéis ofrecer el pecho que menos le guste cuando esté somnoliento.
Recuerda que la lactancia es una etapa de aprendizaje tanto para la madre como para el bebé. Con paciencia y atención a las necesidades del bebé, se puede establecer una rutina de lactancia exitosa y gratificante.
CADA CUÁNTO debe comer un lactante alimentado al PECHO? Recién nacido con LACTANCIA MATERNA
Tabla resumen de recomendaciones
| Edad del bebé | Frecuencia de las tomas | Duración de las tomas |
|---|---|---|
| Primeras semanas | Cada 1-3 horas | 20-45 minutos |
| 1-6 meses | A demanda, cada 2-4 horas | 10-30 minutos |
| Más de 6 meses | A demanda, según alimentación complementaria | Variable |
