José Miguel Monzón Navarro, mundialmente conocido como 'El Gran Wyoming', es una figura imprescindible de la televisión en España. Más allá de su trabajo en 'El Intermedio' o 'Caiga quien caiga', descubrimos la faceta más íntima de este polifacético personaje.
Infancia y juventud de José Miguel Monzón
Conocido en su círculo más cercano como 'Chechu', el Gran Wyoming nació el 15 de mayo de 1955 en el barrio de Prosperidad, en Madrid. Hijo de un farmacéutico aragonés y una ama de casa madrileña, creció en una familia numerosa con cuatro hermanos más. Su familia era bastante conocida en su barrio, Prosperidad, por la farmacia de su padre.
Su infancia estuvo marcada por sus estudios en un colegio religioso de curas. "Los que fuimos allí aprendimos a vivir en un sistema represivo, autoritario, donde la libertad no existía", revelaba en una entrevista para 'El Mundo'.
Los momentos más complicados de esa etapa están vinculados a los problemas de salud mental de su madre, que sufría una depresión clínica severa. Su madre, tras encadenar cuatro partos en pocos años, sufrió una depresión clínica severa que la llevó a ingresar en un sanatorio. "Mi madre se pasó media vida en el hospital. Nosotros lo vivíamos como algo natural, íbamos a visitarla. Pero claro, cuando creces te das cuenta de lo que significaba su ausencia", confesaba en 'Palo y astilla'. El presentador recuerda que la iban a visitar al hospital, que él y sus hermanos lo "normalizaban", pero cuando fueron mayores se dieron cuenta de "lo que significaba su ausencia", explicó en una entrevista.
Respecto a su padre, combatiente en la Guerra Civil, aseguró que no era autoritario: "Se sacrificó toda la vida para que yo viviera bien". Una infancia en Madrid que abandonaba por los veranos en La Puebla del Salvador, Cuenca. "Los niños andaban sueltos, condición de la que ahora no disfrutan ni los perros", explicó en su libro ¡De rodillas, Monzón!".
Sin embargo, su vida cambió gracias a un viaje a Irlanda para estudiar inglés a los 14 años. "Llegar a un pub irlandés y escuchar a los Beatles o a Hendrix fue descubrir otro mundo. En España, bajo Franco, la música era el oxígeno que nos llegaba del exterior", recordaba en 'La Vanguardia'. Un interés por el espectáculo que desembocaría en su profesión.
De la Medicina al espectáculo
Antes de ser humorista y presentador, Wyoming se licenció en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Aunque antes se licenció en Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, llegando a ejercer durante varios años, pero abandonando esta profesión finalmente. Ejerció de ello en el servicio militar que realizó en Buitrago del Lozoya.
"Me di cuenta de que la medicina no me gustaba nada. Si me quedaba allí me iba a amargar. Preferí tirar por lo que me divertía, la música, el espectáculo", reveló a Andreu Buenafuente en 2005. Así, comenzó una extensa trayectoria en la música, el humor y la televisión desde los años 80, con casi 20 años al frente de 'El Intermedio'.
Vida familiar: hijos y relaciones de Wyoming
A pesar de ciertos detalles, como que estuvo casado unos 20 años con Marisa García Roselló, con quien tuvo tres hijos: Marina, Miguel y Ángela; poco se sabe de su lado más familia. Se casaron a finales de los años 80 y llevaron un matrimonio discreto. Tuvieron tres hijos, Marina (27 años), Miguel (25 años) y Ángela (23 años). La mayor ha seguido los pasos de su padre y ha pasado por 'Espejo Público'.
Un hermetismo que sí rompió en 'Palo y astilla', para mostrar su orgullo por ellos: "Estoy muy contento con mis hijos, pero a la gente de mi generación nos cuesta mucho decir ‘te quiero’. Eso viene de cómo fuimos educados. (...) No les he dedicado todo el tiempo que debería, pero tengo una buena relación con ellos". Además, aseguró: "Mis padres se sacrificaron por mí, y mis hijos son lo mejor que tengo. Otra cosa es que yo sepa expresarlo como debería".
Tras su divorcio, se ha especulado sobre otras posibles relaciones, como su noviazgo con Irene Muñecas Muñoz, aunque no hay apenas datos sobre cuál es su situación sentimental actual. Tras divorciarse, el presentador comenzó una relación con Irene Muñecas Muñoz, 25 años menor que él. Poco se sabe de sus romances tras su separación.
José Miguel Monzón no tenía demasiado tiempo libre por los programas y espectáculos que dirigía, por lo que no podía estar con ellos todo lo que le hubiese gustado: "Por el trabajo, por la vida, igual no estabas tan presente como otros padres en la vida de sus hijos". El presentador, tal vez por la ausencia materna que sufrió cuando era pequeño, no estaba tan preparado para el afecto físico: "No estoy acostumbrado a que me soben, a que me toquen, a que me abracen…", subrayó.
A día de hoy admite que el trabajo sigue sin dejarle demasiado tiempo para dedicárselo a sus hijos: "No hablo demasiado con ellos. No lo que debería. Siempre estoy ocupado".
Divorcio y nueva etapa familiar
Su divorcio de Marisa García Roselló, sin duda, marcó un episodio de su vida que fue definitivo; no por el escándalo -ya que se llevó con un hermetismo absoluto en su momento- sino por cómo reconfiguró su papel como padre y su visión del hogar. Wyoming y Marisa estuvieron juntos dos décadas.
La separación se produjo de mutuo acuerdo y de forma civilizada. Wyoming ha explicado que, aunque el amor de pareja se terminó, el respeto mutuo se mantuvo, algo fundamental para la gestión de lo que vendría después. Lo más atípico de su divorcio fue la organización familiar. Tras la separación, los tres hijos del matrimonio -Marina, Miguel y Ángela- se quedaron a vivir en la casa familiar con él. Un momento para el que, además, no estuvo preparado.
A pesar de las dificultades, este periodo de convivencia forzosa tras el divorcio estrechó los lazos con sus hijos de manera irreversible. Aunque Wyoming proyecta una imagen de hombre duro y despreocupado, ha admitido que el divorcio y la posterior emancipación de sus hijos le obligaron a enfrentarse a la soledad: «Cuando se fueron de casa, me quedé en un caserón enorme yo solo. Fue un choque de realidad. Te das cuenta de que la vida que conocías ha desaparecido».
Para paliar este vacío, el presentador convirtió su casa en un punto de encuentro constante para amigos y músicos, llenando el silencio post-divorcio con cenas y ensayos de su banda, Los Insolventes. A día de hoy, ambos mantienen una relación cordial. El porqué del divorcio nunca ha salido a la luz. Sus declaraciones siempre han ido enfocadas a cómo él gestionó el sentimiento de pérdida y la responsabilidad de la paternidad, más que a señalar errores de su expareja.
Patrimonio e inversiones
Lo que sí sabemos es que goza de una gran situación financiera. "Llevo 30 años trabajando en televisión. He ganado mucho dinero y lo invierto en lo que quiero. (...) Sí, tengo 19 inmuebles en Madrid, pero hay ricos que son buena gente", confesó él mismo en una entrevista para Vanitatis.
Además, posee dos empresas; Asuntos y cuestiones varias SL, en la que es administrador único y tiene un patrimonio de dos millones de euros como confirman en ABC, y 18 Chulos records SL. En todo es tiempo, José Miguel se ha hecho con distintos inmuebles, especialmente situados en Madrid. La mayoría de ellos no superan los 100 metros cuadrados y están situados en el centro neurálgico de la ciudad.
En el año 2017, tal y como publican en Vanitatis, aparecía como propietario de una vivienda unifamiliar que compartía con su exmujer, María.
El Gran Wyoming es una de las figuras más fascinantes y polifacéticas del panorama cultural español. Detrás del personaje irónico y a veces agresivo de la televisión, se esconde un hombre de profundas convicciones.
Entrevista a EL GRAN WYOMING; los libros que lo han marcado
El Intermedio: Un programa icónico
Hablar de El Gran Wyoming es hablar de El Intermedio, el programa de laSexta que lleva 20 años en el access prime time, y que para Chechu es "la puta aldea de Astérix en la programación". Para que lo entiendas, según El Gran Wyoming, El Intermedio es el refugio de la gente de mi onda, la gente cabal y decente" que "está en un desconsuelo absoluto". "Yo tengo un personaje que es El Gran Wyoming (...) Yo no haría nada como lo hace El Gran Wyoming. Lo he usado, pero yo no soy él (...) No me he cansado nunca porque me ha dado de comer".
Aunque cada noche repasa la actualidad con un toque de humor para casi un millón de espectadores, el madrileño se resiste a considerarse periodista."Estoy en un trabajo donde estamos danto todo el tiempo información. Yo hago un personaje que podría ser un periodista, pero no lo soy", explicaba en el último programa de En clave de Rhodes.
Al igual que nunca tuvo intención de dedicarse al periodismo, el humor nunca fue una cosa que tuviese planeado. "La gente se reía con cosas que digo y eso lo he aprovechado", reconocía a James Rhodes, a la vez que lamentaba que, aunque trata de no poner límites a su humor, en la actualidad existe mucha autocensura.
"Antes actuaba para un auditorio de 80 personas y era completamente libre de decir cualquier barbaridad que me pasara por la cabeza. Ahora te están grabando, lo cuelgan en las redes y eso se convierte en una declaración de principios", insistía, reiterando que, en alguna ocasión, ha tenido miedo de que se sacase de contexto alguna cosa que haya podido decir.
Ideología y política
"No tengo absolutamente nada de periodista", confesó a Gonzo sin despeinarse. "Yo no vivo esto de forma distante como los periodistas que yo conozco. Tengo sentimiento real de las cosas, una ideología, soy completamente impermeable a la estupidez, al fascismo y todo eso", añadió. Y es por ello por lo que después de 20 años sentándose en el prime time, que para él es "una hora perdiendo una hora" porque "no hay contenido" -no lo dice por su programa-, sufre, lo que le ha llevado a ser "más cascarrabias".
No mintió anoche cuando le dijo a Gonzo que Checho, que el tío Guayo tiene ideología, nunca la ha ocultado, tampoco cuando se pone el traje de El Gran Wyoming. Tal vez esa sea la razón por la que anoche su Salvados habló de política, pero lo justo y necesario, pues lo que seguramente quería Gonzo es que se conociera a Guayo.
Conocer a Guayo es saber que cuando le preguntan contestan y le da igual ocho que ochenta. Conocer a Guayo es preguntarle por aquellos que aseguran que se vivía mejor con Franco y Chechu decirlo alto y claro: "Con Franco se vivía de puta mierda. Era un mundo de mierda".
Wyoming lo tiene claro, "es un mensaje peligrosísimo para la sociedad".
Críticas y controversias
En todo este tiempo, el actor ha acumulado una gran legión de detractores, lo que ha hecho que se plantee, en algunas ocasiones, jubilarse. «Si me retiro algún día, que ya lo he pensado, será por esta cosa moderna de acoso al famoso. Ahora tienes una herramienta: la foto en el móvil, que antes no existía, y eso es un agobio.
"Tengo 100 mil veces más información de la que preciso para vivir. Esto me ha llenado la cabeza de datos que me afectan", decía, acordándose, concretamente, de la situación en Gaza.
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Nombre completo | José Miguel Monzón Navarro |
| Hijos | Marina, Miguel y Ángela (de su matrimonio con Marisa García Roselló) |
| Pareja actual (conocida) | Irene Muñecas Muñoz |
| Patrimonio | Considerable, con 19 inmuebles en Madrid y dos empresas |
| Empresas | Asuntos y cuestiones varias SL (patrimonio de 2 millones de euros), 18 Chulos records SL |
