Carmen Lomana, figura emblemática de la sociedad española y convertida en un símbolo de la cultura pop, ha compartido a lo largo de los años detalles íntimos de su vida, revelando una historia marcada por el amor, la pérdida y una gran capacidad de superación. Aunque muchos conocen su faceta pública, pocos conocen la profundidad de sus experiencias personales.
El Anhelo de Ser Madre
Carmen Lomana siempre quiso ser madre. Tras su matrimonio, anhelaba formar una familia numerosa y quedó embarazada. Sin embargo, la vida le tenía reservada una dura prueba. En una entrevista, Lomana relató el doloroso proceso que vivió: "El médico, me estaba muriendo, me cortó las dos trompas [de Falopio]. Me podía haber cortado simplemente donde se formó el embarazo extrauterino, pero lo otro habría podido tener hijos perfectamente. Fue un palo", admite la socialité.
La empresaria cuenta cómo se quedó embarazada, siendo algo que la marcó profundamente. “Me caso y quería tener cinco hijos, no sé por qué. El médico, me estaba muriendo, me cortó las dos trompas [de Falopio]. Me podía haber cortado simplemente donde se formó el embarazo extrauterino, pero lo otro habría podido tener hijos perfectamente. Fue un palo”, admite la socialité.
“Me sentía tan desgraciada, tan 'no tengo nada'”, reconoce, aunque era consciente de que tenía muchas cosas valiosas. Lomana decidió buscar “otra vida” y que conseguiría su sueño de ser madre. “Y si no, sería igual de feliz”. La situación incluso llegó a que la empresaria le plantease la separación a su marido, que se negó en redondo.
Tras varios intentos de fecundación in vitro, la aristócrata y su marido tuvieron que claudicar en su intento y asumir que nunca cumplirían ese sueño. Sin embargo, ahora la coleccionista de alta costura ha confesado su experiencia con la trama de bebés robados. Sobre esto Lomana contaba, "Me ofrecieron uno de los bebés de la trama de Doña Mercedes, pero no quise, porque yo quería tener hijos con mi marido. Ni siquiera tenía claro lo de la adopción", ha explicado.
El Apoyo Incondicional de su Marido
“Tuve la suerte de tener un marido maravilloso que me ayudó mucho a todo esto”, recuerda. “Él siempre me decía: 'pero si los niños son una lata. ¿Pero qué vamos a hacer con niños con lo bien que lo pasamos?”.
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La Trágica Pérdida de Guillermo Capdevila
Sin embargo, la vida le guardaba otro obstáculo: la muerte de Guillermo. Guillermo Capdevila falleció en 1999, a la edad de 52 años, dejando a Carmen Lomana totalmente desolada. “Desayunamos juntos y a la hora de comer ya se había matado”, recuerda Lomana. “Me dije: 'Dios mío, ¿Qué quieres de mí? ¿Qué es esto? Ya es demasiado'”.
“No fui valiente para suicidarme, pero es lo que habría querido”, dice, sincera. La socialité ahora reflexiona sobre sus sentimientos. “Ahora lo pienso y digo, qué barbaridad. Cuando piensas que la vida ya no merece la pena, al día siguiente puede cambiar, puede haber algo.
“No fui valiente para suicidarme, pero es lo que habría querido”, dice, sincera. La socialité ahora reflexiona sobre sus sentimientos. “Ahora lo pienso y digo, qué barbaridad. Cuando piensas que la vida ya no merece la pena, al día siguiente puede cambiar, puede haber algo.
La Búsqueda de la Superación Personal
Carmen Lomana incluso pensó en convertirse en monja para superar su duelo, para lo que se fue al convento de las Clarisas. Tras conversar con la Madre Superiora, descubrió que no tenía vocación, solo dolor. “'Sal de esa angustia', me dijo. Me quedé viviendo allí como si fuese monja, pero sin ser monja. Al tiempo me di cuenta que no era lo mío.
“Ya no era la Carmen de siempre, que siempre he sido una persona de tirar a adelante. (...) Me he reído mucho de mí misma siempre y he relativizado todo lo que he podido. O sea, el drama. Soy la canción esa de ”no quiero más dramas en mi vida“, ha asegurado.
La socialité revela que ese fue el momento en el que decidió acudir a un especialista, pues no lograba salir adelante. “Fue quien me ayudó a sacarme el dolor. Con ayuda, medicación y fuerza de voluntad”, reconoce.
Después, llegó el momento de volver a vivir. “Mi madre me dijo que no me aguantaba más. 'Tienes que empezar otra etapa, no puedes quedarte así'. Vine a Madrid”, cuenta, revelando el motivo de su traslado a la capital desde Donostia-San Sebastián.
“El primer día que me vi bailar me di cuenta que estaba retomando la vida después de vivir como un zombie durante unos años. Me di cuenta que no me tenía que entrar mala conciencia por estar alegre”, reflexiona. “Yo quería salir, pero no podría. Cuando llegué a Madrid, contaba los días hacia delante, se me quitaba el dolor. Me vi riéndome, pasándomelo bien. Estaba feliz.
La empresaria reconoce que ese ánimo le hizo “agarrarse a la vida” con rabia. Años después, Carmen admite que ha disfrutado de todo lo que ha podido. “Ahora soy feliz.
Biografía de Carmen Lomana
Carmen Lomana es la mayor de los cuatro hijos del banquero Heliodoro Carmelo Fernández de Lomana Perelétegui y de María Josefa Gutiérrez-García Fernández-Getino. Contrajo matrimonio con Guillermo Capdevila el 13 de diciembre de 1974 en la iglesia románica de Llanes (Asturias). Capdevila falleció en un accidente de tránsito en Pamplona el 10 de enero de 1999.
Carmen Lomana es licenciada en Filosofía y Letras. También ha trabajado en televisión como colaboradora de diversos programas y ha participado en programas de telerrealidad. Dama de la Orden de San Juan de Jerusalén Caballeros de Malta, otorgada por la Casa Real Rurikovich, descendiente de los zares de Rusia (2014). El 4 de mayo de 2014 se convirtió en la madrina de honor de la XXIX Exhibición de Enganches de Sevilla.
Infancia y Juventud
Carmen Lomana recuerda su infancia como "maravillosa. Muy feliz, mucho cariño, todo era bonito". A los veinte años, en Londres, conoció a Guillermo Capdevila en un club de jazz.
Sobre su primer amor, Lomana recuerda: "Yo era muy pequeña y me gustaba mucho un chico alemán que se llamaba Konrad".
En Londres encontró a su gran amor, Guillermo Capdevila. “Era muy guapo, inteligente, un brillante ingeniero industrial, desde que empecé a hablar con él todo lo demás desapareció". Carmen Lomana se casó con Guillermo Capdevila seis meses después de conocerse.
La muerte prematura de Guillermo le dejó desolada: "Me destrozó la vida. El peor episodio de mi vida. Su muerte me creó una cicatriz que tardé años en cerrar".
Rutinas de Belleza y Cuidado Personal
Carmen Lomana ha compartido sus rutinas de belleza, que sigue desde los catorce años, inculcadas por su madre. Considera que tiene una piel madura pero se cuida con limpieza, nutrición e hidratación. Además, le encanta tomar el sol y utiliza cremas con mascarillas de aloe vera para recuperar la piel después de la exposición solar.
Sobre la cirugía estética, cree que "cuando tienes un defecto que es insalvable con cremas, como pueden ser la bolsas en los ojos, la única solución es la cirugía".
En febrero, Lomana sacará su tercer libro, donde contestará muchas preguntas sobre cómo se cuida, cómo es su vida y qué ha hecho para mantenerse bien.
Reflexiones sobre la Fama y la Frivolidad
Carmen Lomana considera que la frivolidad es inteligencia para poder vivir. No se considera frívola, sino una persona normal con los pies en la tierra. Para ella, un famoso es alguien que aporta algo a la sociedad, como un investigador en medicina o un farmacéutico que crea un fármaco para curar a las personas.
Carmen Lomana es una persona que trabaja en los medios y que es popular. Su popularidad apareció cuando tenía sesenta años, pero vive como una adolescente y tiene una mente muy joven.
