Desarrollo Fetal a los 6 Meses de Embarazo: ¿Cuánto Mide y Pesa el Bebé?

El sexto mes de embarazo marca las últimas semanas del segundo trimestre, un período crucial tanto para la madre como para el bebé en desarrollo. Durante este tiempo, el feto experimenta un crecimiento acelerado, y la madre experimenta una serie de cambios significativos.

Desarrollo del Bebé en el Sexto Mes

El desarrollo del bebé es mucho más rápido e intenso en estas semanas. A los 6 meses de embarazo comienza la pigmentación de la piel del feto. Además, los pulmones ya están preparándose para respirar, de manera que empiezan a producir una sustancia grasa llamada surfactante pulmonar que cubre el revestimiento interior de los alveolos.

El bebé ya podrá percibir sabores a través del líquido amniótico. Sus órganos sensoriales ya estarán desarrollados y podrá abrir y cerrar los ojos a su antojo. Presentará una forma inicial de aprendizaje y memoria llamada habituación. El futuro bebé comienza a acumular grasa debajo de su piel para adaptarse a la temperatura del ambiente exterior.

Durante este mes, el bebé experimenta cambios notables:

  • Tamaño y Peso: Alrededor de la semana 23, el bebé mide entre 27 y 29 cm (contando las piernas) o 20-21 cm (de cabeza a nalgas) y pesa aproximadamente 500 gramos, aunque puede haber variaciones. De media, a los 6 meses de embarazo, el bebé puede pesar en torno a los 750 g y medir hasta 35 cm.
  • Piel: Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida. Su piel sigue siendo fina aunque empieza a arrugarse. Aún así, ya no es traslúcida, pues ha adquirido un color rojizo debido a que los capilares se transparentan. Sin embargo, aún faltan por acumularse algunas capas de grasa debajo de la piel.
  • Vello y Pelo: En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas.
  • Sentidos: Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente. El oído, que ya había comenzado a desarrollarse el mes anterior, se perfecciona durante estas semanas y ya puede distinguir la voz de otras personas además de la de su madre. Otro sentido que sigue evolucionando es el del gusto. Al final de este mes ya se han formado las papilas gustativas, lo cual permite al bebé comenzar a distinguir sabores, dado que ya puede tragar e ingerir el líquido amniótico. Casi todos sus órganos sensoriales han alcanzado un alto grado de madurez a excepción de la vista, la cual tardará varios meses después de su nacimiento en estar completamente desarrollada. No obstante, sí que es capaz de percibir ciertos brillos y cambios de luz a través de la piel de la madre. En la semana 24 de embarazo, el bebé aprende a abrir y cerrar los ojos. Este movimiento es precursor del reflejo del parpadeo.
  • Órganos Internos: Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este. Sus pulmones todavía son muy inmaduros. De hecho, al no ser imprescindibles hasta el momento del nacimiento, son prácticamente los últimos órganos en formarse. Por ahora, están llenos de líquido amniótico y los alveolos aún no se han desarrollado por completo.
  • Movimientos: La actividad del bebé empieza a ser frenética en esta semana. De hecho, según informes de estudios médicos, el feto puede llegar a moverse hasta 50 veces en una hora durante esta etapa. Todos estos movimientos favorecen su correcto desarrollo físico y mental.
  • Médula Ósea: Otro cambio crucial en el desarrollo del bebé producido en la semana 21 es que la médula ósea ya está suficientemente desarrollada y ahora es la que se ocupa de producir los glóbulos rojos. Hasta ese momento, eran el bazo y el hígado los que desempeñaban esa función.
  • Sistema Límbico: En esta semana el bebé ya pesa cerca de medio kilo y la presencia del vérnix caseoso, una capa de grasa que protege su piel, es más que evidente. El sistema límbico del bebé, formado por el tálamo, el hipotálamo y las amígdalas cerebrales, se encuentra en pleno desarrollo. Esta parte del sistema nervioso es responsable de las emociones, la memoria o el hambre, lo cual permitirá al bebé, aunque parezca increíble, comenzar a sufrir cambios en su estado de ánimo.

Cambios en la Madre

En relación con la madre, también ocurren cambios en su cuerpo. La mujer habrá ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio del embarazo, lo que puede hacer que se sienta pesada y tenga dolores de espalda.

Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien. Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.

Muchos mujeres notan cierta tensión mamaria y notan que están muy sensibles, incluso es probable que por el aumento de volumen y esta especial sensibilidad el pecho les incomode a la hora de dormir. Tu pecho está preparado para la lactancia materna y por eso ha crecido ahora de forma espectacular.

A continuación, se enumeran otros cambios que tienen lugar en la embarazada:

  • Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.
  • Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales. Otro de los síntomas del sexto mes de embarazo más habituales, es que pueden aparecer manchas en tu piel o tener zonas más oscuras en la frente, en la nariz, en la boca e incluso en el mentón.
  • Aparición de varices y estrías. Al aumentar de peso pueden aparecer dolores de espalda intensos.
  • El ritmo cardíaco durante esta semana y a lo largo de todo el embarazo puede aumentar y ser acelerado. Por ello, algunas embarazadas tienen palpitaciones en esta etapa.
  • Ahora son frecuentes los edemas o hinchazón de piernas, tobillos y manos por la retención de líquidos. Los líquidos ayudarán al sistema excretor a eliminar lo productos de deshecho y el exceso de líquido. Hay alimentos que son diuréticos naturales, como la alcachofa o la piña. En cambio, evita las sopas de sobre, los alimentos en lata, bebidas con gas o salsas y comidas precocinadas, ya que contiene niveles muy elevados de sodio.

La curvatura de la espalda de la futura mamá en el sexto mes de embarazo es mucho mayor, ya que debe compensar el tamaño de la barriga. Además, las molestias estomacales, los ardores, etc. se vuelven más intentos.

En resumen, los síntomas sufridos en meses anteriores se agudizan en el sexto mes de embarazo:

  • Estrías: la piel se estira de una forma mucho más evidente por el crecimiento del bebé, lo cual puede producir picores y estrías.
  • Manchas en la piel: pueden aparecer manchas debido al aumento de estrógenos. Estas hormonas activan a los melanocitos: las células que producen la melanina. Estas zonas más oscuras, especialmente en el rostro, son conocidas como cloasma o máscara del embarazo.
  • Mayor frecuencia de micción: los movimientos del bebé son mucho más marcados que en el anterior mes dado que cada vez va teniendo menos espacio. Ello, a su vez, provoca que ejerza cada vez más presión sobre la vejiga, por lo que la necesidad de micción aumenta.
  • Problemas de espalda: el peso del líquido amniótico, la placenta y el propio feto pueden provocar en la embarazada problemas de espalda.
  • Aparición del calostro: este líquido es el precursor de la leche materna y es producido por las glándulas mamarias unos meses antes y unos días después del parto. Las pérdidas de calostro pueden darse en cualquier momento del día y son normales. Pueden emplearse discos protectores sobre los pezones para evitar marchar la ropa.

Estos síntomas pueden ser más o menos molestos, todo depende de las características de la mujer y de cómo se desarrolle el propio embarazo. Otro de los síntomas habituales en el sexto mes de embarazo es la aparición de anemia en la mujer.

Frente a una situación fuera de lo normal, se aconseja contactar con el médico que lleva el control de la gestación.

Síntomas Comunes en la Semana 23 de Embarazo

Cada embarazo es diferente y, por ello, algunas mujeres presentarán molestias y otras no. En cualquier caso, algunas de las molestias más habituales entre las embarazadas a las 23 semanas de gestación son las siguientes:

  • Dolor similar al de la regla, es decir, pinchazos en la parte inferior del vientre ocasionados por la distensión muscular del útero.
  • Calambres en las piernas: este síntoma es bastante común a lo largo de todo el embarazo, incluido en la semana 23, debido al aumento de peso y a la presión de los nervios y músculos.
  • Dolor de espalda producido por el aumento de peso y el cambio del centro de gravedad.
  • Ardores o gases al comprimirse los órganos abdominales por el crecimiento del útero. Se recomienda empezar a comer poco y de forma frecuente, puesto que pueden manifestarse algunos problemas digestivos por los altos niveles de progesterona, que hacen que la digestión sea mucho más lenta y pesada.
  • Fatiga o cansancio.
  • Sensibilidad y/o sangrado de las encías. El pecho podrá seguir creciendo y tus encías podrán ablandarse e incluso sangrar.

Aparte de estos síntomas, la mujer también puede tener sueño interrumpido o dificultad para dormir en la semana 23 de embarazo. El insomnio en esta fase del embarazo es un síntoma bastante frecuente.

Consejos para la Semana 23 de Gestación

Una vez alcanzada la semana 23 de embarazo es normal si la mujer ha ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio de la gestación. Sin embargo, lo mejor es consultarlo con el médico por si hiciera falta establecer alguna dieta. Llevar una dieta equilibrada y saludable durante el embarazo es fundamental, ya que hay que aportarle al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.

Además de seguir una dieta adecuada, otras recomendaciones para la semana 23 de embarazo son:

  • Mantenerse activa: hacer ejercicio de bajo impacto durante el embarazo ayuda a mejorar la circulación de la sangre y a aliviar ciertas molestias. Por ello, es aconsejable que las embarazadas realicen paseos a diarios, natación, yoga, etc.
  • Controlar el estrés: se pueden realizar técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación, por ejemplo.
  • Cuidar la postura al dormir: para que la circulación sanguínea fluya lo mejor posible, la mujer debe intentar descansar tumbada sobre tu costado izquierdo, nunca boca arriba. Para intentar descansar más, se recomienda que limitéis la ingesta de líquidos horas antes de iros a la cama, reducir el consumo de cafeína y que durmáis sobre vuestro lado izquierdo, con las rodillas dobladas y una almohada entre las piernas. Aunque, en realidad, la que más os ayudará a dormir será aquella postura o posturas (probablemente no vais a pasar toda la noche en la misma posición) en la que os encontréis más cómodas.
  • Emplear cremas y aceites en la zona abdominal: permiten aliviar los picores en la barriga y evitar la aparición de estrías.

También se aconseja beber bastante líquido para evitar posibles infecciones urinarias, así como usar calzado cómodo, evitar superficies que puedan provocar resbalarse o evitar coger peso, entre otras cosas.

Consultas Médicas en el 6.º Mes de Embarazo

Normalmente, la ecografía del 2.º trimestre ya se ha realizado antes de que se cumpla el sexto mes de embarazo, por lo que no es necesario que durante estas semanas se practique ninguna otra prueba de imagen. Sin embargo, todo depende de cómo evolucione cada gestación, pues si el embarazo es más delicado o si la madre o el feto presentan algún problema, seguramente sea necesario llevar un control más exhaustivo.

Durante el sexto mes de gestación es muy habitual la práctica del llamado test de O'Sullivan o prueba del azúcar. Esta prueba se lleva a cabo a partir de la semana 24 de gestación y sirve para detectar la diabetes gestacional.

Por otro lado, cabe destacar que es a los 6 meses de embarazo, cuando se realiza el test de O’Sullivan para detectar una posible diabetes gestacional, que no es más, que el aumento del nivel de azúcar en sangre, producido por el propio embarazo. Para realizar esta prueba, se extrae una muestra de sangre de la madre y se le hace beber una solución de glucosa.

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que solo surge durante el embarazo. Se desconoce la causa exacta por la que aparece esta patología, aunque se cree que puede ser debido a los grandes cambios hormonales que provoca la gestación en la mujer. Entre ellos, una mayor ineficacia de las células para captar la glucosa.

En la mayoría de embarazadas, el páncreas detecta que la insulina secretada no es suficiente para capturar la glucosa y segrega más cantidades de esta hormona. De esta forma, se resuelve el problema. Sin embargo, si la producción de insulina no aumenta, el nivel de glucosa en sangre no desciende y se produce la diabetes gestacional.

Esta situación suele desaparecer después del embarazo, una vez los niveles hormonales ya han vuelto a la normalidad.

El Test de O'Sullivan

Esta prueba médica consiste en realizar un primer análisis de sangre, medir el nivel de glucosa y anotarlo. Tras ello, la embarazada ingiere una solución azucarada (normalmente agua con 50 g de glucosa). A continuación, se deja pasar una hora para volver a proceder a la realización de un análisis de sangre y medir el nivel de glucosa de nuevo.

La mayoría de médicos suelen tomar una concentración de glucosa en sangre de 140 mg/dl como punto de corte para el diagnóstico de esta prueba. Teniendo en cuenta este dato, el resultado puede ser:

  • Test de O'Sullivan negativo: el nivel de glucosa en sangre en ambas analíticas es menor a 140 mg/dl. Esto indica que la embarazada no tiene problemas relacionados con la asimilación de la glucosa.
  • Test de O'Sullivan positivo: el nivel de glucosa en sangre en cualquiera de las dos analíticas sobrepasa los 140 mg/dl. Cuando se da esta situación, es necesario realizar una segunda prueba médica denominada test de tolerancia oral a la glucosa para diagnosticar de forma más certera una posible diabetes gestacional.

En caso de que el resultado del test de O'Sullivan sea positivo, el especialista establecerá la mejor opción terapéutica teniendo en cuenta los valores alterados.

Recomendaciones en el 6.º Mes de Embarazo

Cada embarazo y cada mujer son diferentes, por lo que las recomendaciones médicas suelen individualizarse en función de cada caso. No obstante, existen una serie de patrones, como las náuseas o los dolores de espalda, que suelen ser muy comunes en esta época del embarazo.

Algunos consejos habituales para esta época de embarazo son:

  • Aumentar el aporte de zinc en la dieta.
  • Procurar no ingerir líquidos nada más levantarse.
  • Evitar las comidas muy grasas o en conserva, así como las bebidas dulces.
  • Intentar airear los espacios cerrados, ya que la percepción de la concentración de olores se potencia cuando se está embarazada y esto no ayuda para aliviar las náuseas.
  • Practicar técnicas de relajación y ejercicios respiratorios.

La mayoría de médicos recomiendan comenzar a buscar centros donde impartan sesiones y clases de preparación para el parto a partir de este mes. Es importante que la embarazada se prepare con varios meses de antelación para el momento del nacimiento de su futuro hijo.

Semanas del Sexto Mes de Embarazo

El sexto mes de embarazo comprende las semanas 21 a 24 de gestación. En este momento, el desarrollo del feto se encuentra en un estado muy avanzado, ya que se ha superado la mitad de todo el proceso.

Semana 21

La actividad del bebé empieza a ser frenética en esta semana. De hecho, según informes de estudios médicos, el feto puede llegar a moverse hasta 50 veces en una hora durante esta etapa. Todos estos movimientos favorecen su correcto desarrollo físico y mental.

Si el futuro bebé es una niña, en esta semana sus ovarios alcanzarán a poseer hasta 6 millones de folículos (las estructuras que contienen los óvulos). A partir de aquí, esta cantidad se irá reduciendo hasta el momento del nacimiento, en el cual poseerá entre 1 y 2 millones.

Otro cambio crucial en el desarrollo del bebé producido en la semana 21 es que la médula ósea ya está suficientemente desarrollada y ahora es la que se ocupa de producir los glóbulos rojos. Hasta ese momento, eran el bazo y el hígado los que desempeñaban esa función.

Semana 22

En esta semana el bebé ya pesa cerca de medio kilo y la presencia del vérnix caseoso, una capa de grasa que protege su piel, es más que evidente.

El sistema límbico del bebé, formado por el tálamo, el hipotálamo y las amígdalas cerebrales, se encuentra en pleno desarrollo.

Esta parte del sistema nervioso es responsable de las emociones, la memoria o el hambre, lo cual permitirá al bebé, aunque parezca increíble, comenzar a sufrir cambios en su estado de ánimo.

Semana 23

En la semana 23, la fina piel del feto, que hasta entonces era muy rojiza, comienza a adquirir un color más pálido. El bebé nacerá con cierta pigmentación en su piel, pero no alcanzará su color definitivo hasta casi su primer año de vida. Por su parte, el iris aún no está pigmentado, por lo que todavía no se sabe qué color tendrán los ojos del futuro bebé.

El lanugo se va oscureciendo y poco a poco le va saliendo pelo en la cabeza.

El lanugo es la fina capa de vello que recubre el cuerpo del feto.

Su esqueleto continúa desarrollándose: el tejido cartilaginoso que forma su esqueleto inicial continúa transformándose en tejido óseo mediante un proceso denominado calcificación. Este proceso durará hasta varios años después del nacimiento.

El sistema respiratorio comienza a ensayar pequeños movimientos de respiración, aunque de momento el oxígeno que necesita es aportado por la madre a través del cordón umbilical.

Semana 24

Casi todos sus órganos sensoriales han alcanzado un alto grado de madurez a excepción de la vista, la cual tardará varios meses después de su nacimiento en estar completamente desarrollada. No obstante, sí que es capaz de percibir ciertos brillos y cambios de luz a través de la piel de la madre.

En la semana 24 de embarazo, el bebé aprende a abrir y cerrar los ojos. Este movimiento es precursor del reflejo del parpadeo.

Tabla Resumen del Desarrollo Fetal en el Sexto Mes

Semana Desarrollo Fetal Cambios en la Madre
21 Aumento de la actividad fetal, desarrollo de la médula ósea. Mayor conciencia de los movimientos del bebé.
22 Desarrollo del sistema límbico, inicio de la formación del vérnix caseoso. Aumento de peso, posibles cambios en el estado de ánimo.
23 La piel adquiere color, inicio del desarrollo del sistema respiratorio. Aumento del tamaño del útero, posibles molestias y dolores.
24 Desarrollo de los órganos sensoriales, aprendizaje de abrir y cerrar los ojos. Posible realización del test de O'Sullivan para detectar diabetes gestacional.

¿Qué se ve en una ecografía 4D? | Cómo se ve un bebé en una ecografía 4D

Publicaciones populares: