Los agapornis, también conocidos como inseparables, son aves exóticas que destacan por su carácter sociable, su colorido plumaje y su intensa vida en pareja. Si tienes una pareja de agapornis y estás pensando en criar, es crucial informarte sobre el proceso para asegurar el bienestar de las aves y sus crías.
Preparación para la cría
Criar agapornis es una gran responsabilidad. Antes de comenzar, asegúrate de que la cría de agapornis esté permitida legalmente en tu región. No olvides que hacer criar aves es una responsabilidad, por ello debes plantearte previamente si podrás hacerte cargo de los nuevos inquilinos tanto económicamente como por espacio y cuidados.
Elección de la pareja
Lo ideal es comenzar con una sola pareja. De este modo, podrás concentrarte en conocer sus necesidades, rutinas y comportamiento sin verte sobrepasado. Observa cuánto tiempo y recursos te requiere el proceso antes de plantearte ampliar tu aviario.
No es fácil distinguir a simple vista el sexo de un agapornis. A diferencia de lo que ocurre con otras especies de pájaros, elegir correctamente una pareja es complicado no si no sabemos sexar correctamente a los ejemplares. En las especies de agapornis cana o pullrius encontramos un verdadero obstáculo a la hora de diferenciar macho y hembra.
Los agapornis cana se distinguen porque las hembras son verdes a diferencia del macho, que posee la cabeza blanca y una pluma blanca en la ala donde el resto del plumaje es verde. Los agapornis pullarius, se distinguen por el color del interior del ala que en los machos es negra y en las hembras verde.
Para el resto de las especies de agapornis vamos a tener que observar el comportamiento y no el aspecto físico. Resulta que aunque dos de ellos formen una pareja no significa que sean de distinto sexo. Así que, este no es el comportamiento a tener en cuenta sino que si les damos material para hacer un nido y uno de ellos lo transporta entre las alas sin que se le caiga normalmente estaremos ante una hembra mientras que el macho será el encargado de regurgitar la comida y no realizará practicamente trabajos de construcción del nido.
Sin embargo, puedes observar su comportamiento: las hembras suelen transportar material para el nido bajo sus alas, mientras que los machos regurgitan alimento como muestra de afecto. La opción más indicada sin duda es acudir a un profesional o a un aficionado con los conocimientos apropiados que sepa distinguir y sexar correctamente los agapornis.
Edad y compatibilidad
Los agapornis están listos para reproducirse cuando llegan al año de edad. Debemos esperar hasta entonces para llevar a cabo nuestro propósito. Además, evitaremos hacerles criar en las épocas de calor intenso, prefiriendo otoño y primavera para nuestro propósito.
Como consejo, procura que la diferencia de edad no sea abismal: teniendo en cuenta que los agapornis suelen vivir unos 12 años, procura que puedan pasar la mayor parte de su vida juntos.
Preparación del entorno
Opta por una jaula grande para pájaros para que los agapornis puedan moverse libremente. A diferencia de otros pájaros que se sienten cómodos en una jaula más pequeña, los agapornis necesitarán una jaula amplia para moverse libremente y sin estrés. La jaula debe tener espacio para un nido, varias perchas naturales de distintos grosores, juguetes y recipientes para comida y agua. Retira los juguetes que puedan distraerlos y deja en la jaula de cría abundante agua fresca, alimento de calidad, un hueso de jibia y un extra: pasta de cría para agapornis.
El nido debe ser específicamente diseñado para agapornis: los de periquitos resultan demasiado pequeños. El ideal para la cría del agaporni es el nido cuadrado y grande, con un agujero en la entrada, que no debemos manosear una vez esté dentro de la jaula. Puedes elegir un modelo de madera con entrada lateral y techo abatible para poder observar sin molestar. Además, incorporaremos material para que ellos mismos puedan crear un nido confortable y cómodo (muy importante para evitar malformaciones en los polluelos).
Proporciónales materiales naturales y seguros como ramitas finas, tiras de papel, heno, hojas secas o virutas de maderas no tóxicas. Con estos materiales la hembra empieza a despedazar las hojas de palmera y las introduce entre sus plumas o bien las lleva en el pico y las va colocando asiduamente hasta llegar a obtener un nido totalmente formado y recubierto por las hojas.
Mantén una temperatura estable entre 20 y 25 °C. Asegura una buena ventilación sin corrientes. Una exposición moderada a la luz natural les ayudará a regular sus ciclos biológicos.
Alimentación y suplementos
Dieta rica y equilibrada: además de su comida habitual de semillas, dales una ayudita extra con pasta de cría que tenga muchas proteínas. Este alimento extra será muy útil para la madre, que sufrirá un desgaste nutricional importante. También puedes hacerte con vitaminas para mejorar su estado de salud.
Vitaminas y suplementos vitamínicos: puedes agregarlos en el agua o el alimento, especialmente durante el periodo de reproducción y crecimiento. El calcio también es importante, ya que la puesta de huevos "roba" mucho calcio a la madre, por ello, siempre tendrán a su disposición un hueso de jibia o bloque de minerales. Otro aporte interesante son los germinados o semillas germinadas, ya que le aportan muchas vitaminas.
Si tenemos a otros agapornis además de la pareja, será recomendable separarlos antes de la cría puesto que podrían molestar e interrumpir el proceso.
Higiene e inspección
Limpia a diario los recipientes de comida y agua, y retira restos de frutas o verduras para evitar fermentaciones. Es importante mantener el nido vigilado para ver que la madre le da bien de comer.
El proceso de reproducción
Los agapornis construyen el nido cuando entran en fase de apareamiento y el macho la empieza a pisar. La escena de apareamiento se basa en un cortejo por parte del macho en el que va de un lado al otro del palo haciendo unos ruidos para atraer a la hembra. Después de este "ritual" el macho se acerca a la hembra para iniciar la monta es entonces cuando la hembra si accede se pone en forma de "avión" y el macho se monta encima para pisarla.
El cortejo y la cópula pueden alargarse hasta 20 días aunque por lo general bastarán unos 10. El macho inicia el cortejo alimentando a la hembra, acompañado de cantos y movimientos de cabeza. Desde el inicio del cortejo debes proporcionar intimidad a tus agapornis. Molestarles puede suponer la interrupción del proceso de cría. No debes tocar en ningún caso el nido, solamente podrás acercarte para cambiar agua y alimento.
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Puesta e incubación
La hembra comenzará a poner huevos entre 3 y 10 días después del apareamiento. La hembra tras ser varios días pisada empieza a poner sus huevos en el nido a días alternos o a cada dos días y se encarga ella sola de la incubación de los polluelos. Dependiendo de la especie de agapornis en concreto, pondrán entre 3 y 6 huevos. Pondrá un huevo cada 24-48 horas hasta completar entre 4 y 6 huevos.
La incubación dura entre 21 y 25 días. Un detalle a tener en cuenta si queremos ver si los huevos que han puesto son fértiles o no, es mirar los huevos a contraluz o con una linterna para ver si en su interior se esta gestando la vida del polluelo. En el caso que el hueva sea totalmente homogéneo es porque el huevo no es fértil. Durante este tiempo, la hembra suele permanecer en el nido, saliendo solo para comer y asearse.
El período de incubación dura aproximadamente entre 21 y 25 días des del día en que empieza a incubarlos y no des de que pone el primer huevo, pues como norma general a partir del 2-3 huevos es cuando incuban "en serio". Esto lo hacen como instinto natural para que luego la supervivencia de los polluelos sea mayor, pues si se juntan en el nido pollos de varios días de diferencia en su eclosión, seguramente el más pequeño morirá por no poder ser alimentado ya que los hermanos mayores serán más grande y lo pueden aplastar.
Nacimiento y primeros días
Cuando el primer huevo empieza a romperse puede tardar hasta 24 horas en que salga la cría definitivamente. Primeros días: una vez nacen, los padres se encargan de alimentarlos regurgitando comida. Es fundamental reforzar su dieta con pasta de cría. Los pichones como podemos ver salen con un plumón que suele ser amarillo, pero no siempre es así depende de la mutación del pollo, y con los ojos cerrados.
En los primeros días de los polluelos es importante mantener el nido vigilado para ver que la madre le da bien de comer. A partir de los 15 días los pichones de agapornis empiezan a estar más desarrollados y dejan de ser excesivamente frágiles, no obstante, siguen siendo animales muy sensibles que necesitan en todo momento el calor de sus progenitores. Al cabo de dos semanas les empiezan a aparecer las primeras plumas y ya tienen los ojos abiertos. A partir de este momento el macho entra dentro del cuidado de los pichones alimentándoles y cuidándoles.
Desarrollo y destete
A partir de los 2 meses de edad, las crías ya están listas para ser separadas de sus progenitores. Si deseamos habituar nuestros agapornis a ser manipulados, podemos empezar a interactuar con ellos (con sumo cuidado) a partir de los 20 o 25 días de edad. Es el momento perfecto para crear un vínculo con ellos y hacerles perder el miedo al ser humano.
Al cabo de tres semanas o cuatro los polluelos ya están casi emplumados y a las cinco semanas ya podremos ver como los pollos más grandes empiezan a asomarse por el nido a inspeccionar el exterior. A las ocho o diez semanas los pollos son totalmente independientes pudiéndolos ya separar de los progenitores. Destete: a las 8 semanas, los polluelos comienzan a independizarse. Es el momento ideal para separarlos y ofrecerles una dieta variada para que aprendan a alimentarse solos.
Cuando los agapornis jóvenes ya saben comer solos y son más independientes, es momento de separarlos de sus padres. Esto ayuda a evitar peleas y a que cada uno tenga su espacio. Si decides seguir criando, planifica bien el espacio, la alimentación y la gestión de las nuevas crías.
Posibles problemas y soluciones
Puede deberse a inexperiencia o a un entorno poco adecuado. En algunos casos, los padres rechazan a las crías. Si se da esta situación va a conllevar a la muerte segura de los pequeños, así que la mejor solución será aislarlos y optar por alimentarlos a mano con papilla.
Infecciones respiratorias, diarreas o plumaje erizado son signos de alerta. Si detectas algún otro problema o anomalía en cualquiera de las etapas de reproducción del inseparable, siempre os aconsejamos que consultéis a un veterinario especializado en aves exóticos.
Algunos problemas comunes incluyen:
- Falta de humedad: Sobretodo en climas muy secos hace que la cáscara del huevo sea muy dura para el polluelo y no pueda romperla.
- Cambios bruscos de temperatura.
- El macho puede llegar a picar los huevos antes de tiempo y matar a sus crías: Esto puede deberse a su instinto de supervivencia y supremacía ya que la llegada de nuevos miembros a la jaula pueden alterar su hegemonía.
- Presencia de ácaros: En la época de reproducción no es conveniente cambiar la jaula del sitio, pero esto no significa que no podamos limpiarla e intentar mantenerla con unos niveles dignos de salubridad.
- Los padres arrancan las plumas a sus crías: Algunos indican que puede ser un comportamiento genético, el aburrimiento o la falta de vitaminas de los pájaros adultos.
Tabla resumen del proceso de cría
| Etapa | Duración aproximada | Cuidados importantes |
|---|---|---|
| Cortejo y apareamiento | 10-20 días | Proporcionar intimidad y buena alimentación |
| Puesta de huevos | 4-6 días (un huevo cada 24-48 horas) | Asegurar un nido cómodo y seguro |
| Incubación | 21-25 días | Mantener la temperatura estable y evitar molestias |
| Nacimiento y primeros días | Variable | Reforzar la alimentación con pasta de cría y vigilar la salud de los polluelos |
| Desarrollo y destete | 8-10 semanas | Ofrecer una dieta variada y separar a los polluelos de los padres |
