¿Cuánto Tarda un Recién Nacido en Recuperar su Peso Normal?

Uno de los temas que más preocupa a las madres es el aumento de peso de sus bebés, especialmente si son amamantados. Es importante entender que, en los primeros días después del nacimiento, es normal que los bebés pierdan algo de peso. Este artículo te explicará cuánto tiempo tarda un recién nacido en recuperar su peso normal, las razones detrás de esta pérdida y qué hacer para asegurar un crecimiento saludable.

Pérdida de Peso Fisiológica en Recién Nacidos

En los primeros días de vida, los recién nacidos suelen perder entre el 5% y el 10% de su peso al nacer. Esta pérdida es conocida como 'pérdida fisiológica' y se debe a varios factores:

  • Pérdida de líquido a través de las primeras micciones.
  • Expulsión del meconio, las primeras heces del bebé.
  • Adaptación del bebé a la alimentación fuera del útero.

De hecho, los recién nacidos eliminan los líquidos que han acumulado durante la gestación y expulsan el meconio (la primera caca que hacen fuera del cuerpo materno). La pérdida fisiológica de peso en el recién nacido es debida al líquido que se pierde en las primeras micciones de orina y a la expulsión de las primeras heces o meconio.

Esta pérdida de peso es más significativa en las primeras 24-48 horas de vida, pudiendo alcanzar entre el 5% y el 7% del peso al nacimiento. Es esencial que esta pérdida se mantenga por debajo del 10% del peso inicial.

A medida que el meconio se vaya eliminando las deposiciones serán también más normales. Los bebés recién nacidos suelen perder algunos gramos por la pérdida de líquido por culpa del sudor.

¿Es Normal que Pese Menos que al Nacer?

A los tres o cuatro días de nacer, casi todos los bebés pesan entre 5% y 10% menos que en el momento de llegar al mundo. Es la llamada 'pérdida fisiológica' (supone entre 175 y 350 gramos menos), que se debe, entre otros motivos, a que los recién nacidos eliminan los líquidos que han acumulado durante la gestación y expulsan el meconio (la primera caca que hacen fuera del cuerpo materno).

¿Cuándo Recuperan el Peso Perdido?

Generalmente, los bebés comienzan a recuperar peso alrededor de los 10 días después del parto y suelen volver a su peso de nacimiento entre los 13 y 16 días de vida. En ocasiones, hay bebés que recuperan el peso del nacimiento pocos días después de nacer ¡Lo que sin duda es muy buena señal!

Si volvemos a pesar a estos bebés el día 15 o 16 de vida, es probable que hayan engordado poco desde la última vez. Y esto no es raro, ya han recuperado el peso y han frenado un poco.

El peso del nacimiento se suele recuperar a las dos o tres semanas de vida, como indica el médico del Hospital Sanitas CIMA. Hay que tener en cuenta que, como ganancia mínima de peso diaria, “un recién nacido tiende a ganar, aproximadamente, unos 20 gramos al día tras recuperar el peso del nacimiento”, expone el Dr. Torres. Esto supone que sube en la báscula entre 100 y 200 gramos a la semana, aunque hay pequeños que van por encima de esos datos.

“La mayoría de los bebés duplicarán el peso al nacimiento a los cuatro-seis meses, y al año lo triplican”, comenta.

Si el bebé pierde más del 10% de su peso inicial, es importante consultar con un especialista en lactancia materna para identificar y corregir posibles problemas de alimentación.

¿Cuánto debe subir de peso mi BEBÉ RECIÉN NACIDO cada semana, cada mes? #lactanciamaterna

¿Cómo Controlar el Peso del Recién Nacido?

Para controlar la curva de peso del recién nacido, es mejor pesarlo en una farmacia (siempre en la misma, para que la báscula no varíe) y respetando el plazo que te haya indicado su pediatra (no será más de una vez por semana). Recuerda, además, que conviene hacerlo siempre a la misma hora (preferiblemente por la mañana y después de que el niño haya hecho caca), con el mismo tipo de ropa y con el pañal limpio y seco. No te olvides de coger el resguardo con el peso y la fecha para enseñárselo al pediatra en la próxima revisión.

Para evitarte preocupaciones innecesarias respecto al peso de tu recién nacido, lo mejor es que dejes en manos del pediatra la tarea de ir controlando su evolución en cada una de las citas a las que lleves a tu pequeño. Como éstas serán muy frecuentes (una vez a la semana en el primer mes) y el especialista no se fija sólo en los gramos que el niño gana o pierde, sino en su estado general y en sus reacciones, detectará enseguida si algo no va bien.

Si queréis pesar al bebé podéis hacerlo en una farmacia, que sea siempre en la misma para que el peso no varíe de una báscula a otra. Además, no hay que hacerlo más de una vez a la semana y es mejor que sea siempre a la misma hora, con el pañal limpio y con el mismo tipo de ropa. Podéis guardar el ticket con el peso y la fecha y lo lleváis a la próxima consulta del pediatra.

¿Cuánto Debería Engordar el Recién Nacido?

Cada bebé es un mundo y cada situación ha de ser valorada por un profesional médico, pero como cifra orientativa general, sí es importante es que en su primer semestre vaya ganando alrededor de 600 g al mes. Si no ocurre así, el pediatra le realizará pruebas para averiguar por qué no engorda y solventar su problema enseguida.

Es verdad que si superamos los primeros 15 días de vida y en ese tiempo el bebé va ganando peso, a priori, es muy probable que el bebé siga ganando y todo vaya bien. Pero hay situaciones maternas que se pueden producir a lo largo de la lactancia que pueden causar que el bebé temporalmente deje de ganar peso o se estanque.

Tabla de aumento de peso promedio durante el primer año:

Mes Aumento de Peso Promedio
Primer semestre 600g por mes
Noveno mes al año de edad 250-300g por mes

Cuándo Preocuparse y Consultar al Pediatra

Es crucial estar atento a las señales que pueden indicar que un recién nacido no se está alimentando adecuadamente. Algunas de estas señales incluyen:

  • Pérdida de peso excesiva (más del 10% del peso al nacer).
  • Pocas evacuaciones (menos de 5-7 pañales mojados y 3-4 deposiciones diarias después de la primera semana).
  • Inquietud o somnolencia excesiva.
  • Problemas de succión o rechazo del pezón.

Si observas alguna de estas señales, es fundamental acudir al pediatra para una evaluación y recibir orientación adecuada.

Factores que Pueden Afectar el Aumento de Peso

Varios factores pueden influir en el aumento de peso de un bebé, tanto al nacer como durante su crecimiento:

  • Infecciones: Infecciones de orina pueden ser asintomáticas en bebés y manifestarse solo a través de la falta de aumento de peso.
  • Enfermedades: Cualquier enfermedad habitual en la infancia puede causar una pausa temporal en el aumento de peso.
  • Frenillo corto: En bebés con frenillo corto no resuelto, la lactancia puede verse afectada a partir de los 3-4 meses.
  • Problemas de agarre al pecho: Un mal agarre puede dificultar la alimentación y el aumento de peso.

Otras situaciones que pueden contender en bebés con frenillo corto no resuelto, es que la lactancia vaya bien más o menos hasta los 3-4 meses. Llegados a esta etapa, la producción de leche depende en gran medida de la estimulación del pecho por parte del bebé.

En algunas ocasiones puede suceder también que los bebés pierdan más peso del normal, entre un 10 y un 12% aproximadamente que después además no recuperan. Mal agarre del pecho.

Consejos para Promover un Aumento de Peso Saludable

Para asegurar un crecimiento saludable, es esencial seguir las recomendaciones médicas durante el embarazo y después del nacimiento. Algunas recomendaciones clave incluyen:

  • Lactancia materna: La lactancia materna, así como el calostro en los primeros días, es altamente recomendada.
  • Contacto piel con piel: El contacto piel con piel o método canguro ayuda a estabilizar el ritmo cardíaco y la respiración del bebé.
  • Alimentación a demanda: Ofrecer el pecho a demanda, entre 8 y 12 veces al día, es crucial para asegurar una alimentación adecuada.
  • Supervisión profesional: Programar una primera cita en el centro de salud entre 48 y 72 horas tras el alta es muy útil para resolver dudas y asegurar una correcta evolución.

Nada más nacer, al bebé lo ponen sobre el vientre de su madre, en estrecho contacto piel con piel. De este modo el recién nacido puede sentir, oler y notar el calor de su madre. Tras un par de minutos se liga el cordón umbilical. Mientras tanto, nuestro bebé será capaz de ir reptando hasta que pueda llegar al pezón y comenzar a chupar. Este acto tan sencillo, similar desde siempre en casi todas las culturas, es bueno tanto para la madre como para el hijo.

Es crucial para crear el vínculo entre ambos. La mujer sentirá menos ansiedad. Será posible una lactancia más fácil y eficaz y con menos problemas de hinchazón mamaria. Incluso habrá menos sangrados post-parto. Para el bebé, esta ayuda es esencial para estabilizar el ritmo de su corazón y su respiración. También se sentirá menos ansioso e incluso su nivel de glucosa en sangre se regulará mejor.

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