La diabetes gestacional (DG) es un tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo. Al igual que el resto, es una alteración metabólica que provoca un aumento de los niveles de glucosa en sangre. Por suerte, es poco frecuente: se da solo en un 5% de los embarazos, y suele desaparecer tras el parto.
Sin embargo, es importante mantenerla bajo control y hacer un seguimiento tanto durante el embarazo como en el posparto. En el protocolo de seguimiento médico del embarazo se incluye una prueba de cribado que se realiza a todas las gestantes en el segundo trimestre -entre las 24 y 28 semanas-. Se denomina el Test O’Sullivan. En pacientes con factores de riesgo, se hace un estudio previo en el primer trimestre.
¿Qué es la diabetes gestacional?
Considerada una de las enfermedades endocrinológicas más comunes entre las mujeres embarazadas, la diabetes gestacional debuta habitualmente a partir del segundo trimestre, cuando los niveles de glucosa en sangre se elevan y exceden los valores normales. La incidencia de diabetes gestacional ha experimentado un aumento de forma progresiva a nivel mundial. España no ha sido una excepción y, en concreto, en el archipiélago canario, se estima que una de cada siete embarazadas padece diabetes gestacional. Es decir, un 14% de las gestantes presenta esta patología, de acuerdo con los últimos datos registrados.
De acuerdo con la Dra. Carla Mendoza, especialista del servicio de ginecología y obstetricia del Hospital Vithas Las Palmas, algunos factores que aumentan las probabilidades de padecer diabetes gestacional son: el sobrepeso y la obesidad o haber padecido previamente esta enfermedad, entre otros.
Pruebas de detección
El Test O’Sullivan consiste en la administración por vía oral de 50 g de glucosa y la determinación de la glucemia 1 h más tarde. Si el Test O’Sullivan tiene un valor por encima de 140, se considera patológico y hay que hacer otro test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG). El TTOG consiste en la administración de 100 g de glucosa y la determinación de la glucemia en 1 h, 2 h y 3 h más tarde. Si el TTOG tiene un valor alterado habrá que repetir la prueba a las 2-3 semanas.
Efectos de la diabetes gestacional sobre la embarazada y el feto
La diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, pero si no se trata durante la gestación puede tener efectos adversos. Si no se controla, la diabetes gestacional puede desencadenar en un parto por cesárea o la aparición futura de diabetes tipo II, así como en un mayor riesgo de preeclampsia. Asimismo, si la embarazada presenta esta patología, también puede afectar al feto, pudiéndole llegar a ocasionar macrosomía, hipoglucemia neonatal, hombro distócico, además de una mayor probabilidad de obesidad en la infancia y de diabetes en la edad adulta.
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Control nutricional y estilo de vida saludable
El tratamiento de cualquier tipo de diabetes se basa en intentar mantener el nivel de azúcar en sangre hasta llegar a los rangos normales. Por ello, la gestante con DG debe hacer control de glicemias (en ayunas y 1h posterior a cada comida principal). Se recomienda seguir una dieta baja en hidratos de carbono, fraccionar la dieta en seis comidas y hacer ejercicio moderado a diario. También se realiza un seguimiento del estado de salud del bebé mediante un control del crecimiento con ecografías y en el índice de líquido amniótico.
Según Miguel Ángel Silva, especialista en nutrición del Hospital Vithas Las Palmas, la diabetes gestacional precisa de un control estricto, donde el soporte nutricional supone uno de los factores clave para que las pacientes que padecen esta patología dispongan de una alimentación adaptada a su situación personal y en las cantidades apropiadas. De este modo, la embarazada puede mantener unos valores glucémicos normales y contribuir a una ganancia de peso adecuada durante su gestación.
Aunque no existen estudios concluyentes, es aconsejable que a las embarazadas que padecen diabetes gestacional realicen tres comidas principales, junto con el consumo de 2-3 snacks al día. Así, distribuirán mejor la ingesta de carbohidratos y reducirán las fluctuaciones de glucosa después de cada ingesta (glucemia posprandial). Además, se debe priorizar la ingesta de carbohidratos de tipo complejos, como las verduras y legumbres, ya que su absorción es más lenta y favorece niveles glucémicos menos elevados.
Por último, insiste en que, a menos que esté contraindicada, las embarazadas que debuten con una diabetes gestacional deben acompañar el control glucémico y su alimentación con un estilo de vida saludable que incluya la práctica de actividad física.
¿Qué ocurre después del parto?
Después del parto los niveles de azúcar suelen volver a la normalidad, aunque se recomiendan controles de seguimiento con el médico. Aunque la diabetes desaparezca, las gestantes que la han tenido tienen un mayor riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular. Por ello es importante que sigan un estilo de vida saludable y eviten el aumento de peso.
Complicaciones si no se controla
La diabetes gestacional puede provocar complicaciones obstétricas y tener un impacto negativo sobre el bebé si no se controla. Si no se detecta, o no se trata hay más riesgo de que la madre pueda desarrollar hipertensión y preeclampsia, o que el bebé presente macrosomía o un tamaño grande para la edad gestacional, con los riesgos que ello comporta (como la distocia de hombros en el parto). También puede provocar un aumento del líquido amniótico, un mayor riesgo de mortalidad intrauterina, distrés respiratorio en el bebé y otras complicaciones.
Tabla resumen del manejo de la diabetes gestacional:
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Detección | Test de O’Sullivan entre las 24 y 28 semanas. TTOG si el Test de O’Sullivan es patológico. |
| Control glucémico | Mediciones de glucosa en ayunas y postprandiales. |
| Dieta | Baja en carbohidratos, fraccionada en 6 comidas. |
| Ejercicio | Actividad física moderada diaria. |
| Seguimiento fetal | Ecografías para control del crecimiento y evaluación del líquido amniótico. |
| Postparto | Controles médicos para detectar riesgo de diabetes tipo 2. Mantener un estilo de vida saludable. |
